flaming-lips-cabecera

Flaming Lips en “Oczy Mlody” juegan con las texturas y lo analógico

The Flaming Lips, uno de mis grupos favoritos, sacó el mes pasado “Oczy Melody”, un álbum en el que siguen la estela de hacer lo que les da la gana. Esta vez apuestan por un sonido lleno de texturas, bien meloso, con protagonismo absoluto de las cajas de ritmos y los sintetizadores aterciopelados.

Si bien es cierto que echo de menos algo más de agresividad, una mitad de álbum más potente que no resulte tan densa, encuentro en esta álbum una evolución hacia sonidos más asequibles. Han recogido esa diversión del Yoshimi para pasarla en un filtro más denso y oscuro. Son interesantes los cambios de ritmos, las rupturas en cortes como “How??” “Nigdy Nice (Never No)”. Aunque el resultado acabe por explotar la misma fórmula todo el rato resultando en ocasiones algo aburrido, no por ello voy a dejar de admirar los grandes highlights del álbum.

Mis impresiones más a fondo en esta crítica para El Quinto Beatle.

oczy-mlody

The Flaming Lips -“Oczy Mlody” (Bella Union, 2017)

anohni

Nuevos estrenos: Ama lo hace bien, Polock salva muebles y Jamiroquai fatal

Me veo en la necesidad de hacer esto después de poner de manifiesto mi opinión por Twitter y verme limitado por los caracteres de un tweet. Vamos a analizar algunos de los singles estrenados de la semana. Con permiso de Anthony Fantano ala The Needle Drop, me adueño de su concepto del “Best tracks of the week”.

Lo peor de la semana

Jamiroquai – “Automaton”

De verdad, es horrible. Falta coherencia, los sintetizadores son muy horteras, las estructuras rompen sin sentido, el vocoder es muy malo (y para que lo diga yo, fan de la modulación vocal, os lo tenéis que imaginar). Una espera de siete años no merece la pena para recibir un single como este. Suena a intento de sonar jóvenes mientras adaptan el sonido de Kavinsky. Los estribillos son salvables por esa estética del productor francés, pero lo demás no hay por dónde cogerlo.

James Blunt – “Love Me Better”

James Blunt, al igual que Jamiroquai, juega con sonidos que le hagan parecer más joven. En esta ocasión se basa en el sonido de “Cold Water” de Justin Bieber en un tema que resulta del todo insulso, prefabricado, barato y que a pesar de la presencia de guitarras en los puentes, resulta del todo ajeno a Blunt.

Lo meh

ANOHNI – “Paradise”

La que publicase “Hopelessness”, uno de los álbumes más sublimes de 2016, vuelve con un nuevo EP. De nuevo, encontramos la producción de Hudson Mohawke y Oneohtrix Point Never y esa necesidad de Anohni de poner de manifiesto los problemas del mundo. En esta ocasión, se ha decidido valer por una estética más comercial, tanto que me resulta un tema de producción barata. Buena para llamar la atención, pero poco más se puede decir.

Polock – “Roll The Dice”

Estos valencianos lo tenían difícil para superar aquel “Everlasting” que antecedió un segundo álbum que sonaba impecable. Este corte es el adelanto de su futuro tercer trabajo y, aunque no suena mal y sigue sonando a Polock con el juego de las guitarras y los sintetizadores, no es tan memorable como los cortes que conformaban “Rising Up”. Resulta simpático y agradable de escuchar, pero no le veo demasiada trascendencia.

Lo mejor de la semana

Ama – Nadie Más”

Últimamente me han dado ganas de explorar el panorama más underground de la música indie nacional. El año pasado hice dos descubrimientos que me hicieron muy feliz: Juvenilia y El Palacio de Linares. Ambos se basaban en lo mismo, en hacer música sin grandes pretensiones más allá que resulte entretenido lo que hacen. Ama continúa por esa línea haciendo un tema que juega con el medio tiempo, las guitarras eléctricas y la estética simpática.

Father John Misty – “Pure Comedy”

Me alegra mucho decirlo: Father John Misty ha vuelto y lo ha hecho de la mejor forma posoible. “Pure Comedy” es el adelanto de su nuevo álbum a estrenar el próximo 7 de abril y suena apoteósico. La capacidad que tiene Joshua Tillman para, a partir de un piano, crear un tema lleno de cuerpo, al que luego le caben cuerdas, vientos metales y rupturas vocales, es simplemente genial. Seis minutos y medio de elegancia que dejan con ganas de mucho más.

 

 

london_grammar

London Grammar han vuelto con nuevo single y siguen sonando igual

London Grammar fueron uno de mis caramelitos de hace un par de años (de hecho, aquí la crítica del debut). No me voy a repetir, simplemente voy a recordar que en su momento admiré el intimismo con el que dotaban a su producción, jugando con los arreglos de piano, eléctrica y una voz que bien recordaba a la de Florence Welch. Aunque Hannah Reid no cuenta con la potencia de la también británica, hacía gala de unos agudos muy interesantes en los momentos justos, dotando a los cortes de “If You Wait” de una intensidad bastante lograda.

Esto último es lo que uno encuentra en “Rooting For You“, el single de regreso de los londinenses, que tuvieron a bien estrenar el día de año nuevo. Se trata de un adelanto del segundo álbum del grupo, el cual tendría que estrenarse este 2017 si todo va bien, cuatro años después del debut.

Si nos adentramos en la escucha de este nuevo tema, podemos observar que no hay nada nuevo en el sonido del grupo. Admito que hay más preciosismo vocal con los agudos que comentaba antes, pero quitando eso volvemos a encontrar el sonido puramente London Grammar: melodías cuidadas que arropan la voz de Hannah, piano y eléctrica en un juego sutil y un cuerpo orquestal delicado.

El vídeo presenta el tema interpretado en directo, pero no creo que en su versión de estudio haya mayor diferencia. “Rooting For You” me resulta un buen tema para crear algo de hype con el regreso de este grupo y para recordarnos que siguen existiendo, pero no veo una evolución. Han arriesgado al hacer un primer minuto y medio acapella. La jugada no les ha salido del todo bien porque resulta una introducción algo pesada, pero ojo que han arriesgado.

2016 fue un año de tremenda evolución de la música en todos los ámbitos. Vamos a nombrar a The xx, con los que tienen puntos en común. Éstos han dado un importante viraje en su música, con un nuevo álbum a estrenar en cuestión de un par de semanas, apostando por la electrónica más Jamie xx, y les está funcionando. Sin embargo, London Grammar siguen sonando igual. Si este mismo sonido se sigue repitiendo a lo largo del nuevo trabajo de los de Hannah Reid, la espera no habrá merecido la pena. ¿Apostarán a lo seguro predicando una vez más el estilo acertado que destilaron en su debut?  ¿Habrá madurez, innovación estilística o un rasgo nuevo con el que nos vuelvan a cautivar?

top_internacional_2016

Discos favoritos internacionales 2016

Tal vez la lista más importante o la que genera más hype: la de mejores discos internacionales del año. Quién me conozca mínimamente puede aventurarse a adivinar qué artista ocupa el primer puesto, tal y como pasó el año pasado con Florence + the Machine. Sin embargo, esta lista me sirve para ordenar ideas y poner de manifiesto los álbumes que más me han gustado y con los que más he disfrutado. Música de gente que ya conocía y otros a los que he descubierto este año. Hay de todo, de verdad.

Menciones de honor

Drugdealer – “The End Of Comedy”

Este disco me lo escuché durante una mañana temprano y me pareció simplemente ideal la comunión con la que entró paisaje y música en un instante. Es luminoso, tiene tintes de la psicodelia acústica de los 60… Una interesante apuesta remember when algo lisérgica. Resulta ligero de escuchar y con una cantidad de melodías que resultan del todo pegadizas.

drugdealer-the-end-of-comedy-packshot-hi-res

Anderson .Paak – “Malibu”

2016 ha sido el año en el que me he dejado embaucar por el rap y el hip-hop. Y la verdad es que discos como el de Anderson .Paak me lo han puesto fácil. Genial en producción al mezclar electrónica y sintetizadores con ritmos de jazz; genial la parte vocal y grandioso el conjunto.

0e1836c9

Swans – “The Glowing Man”

The Glowing Man” es uno de esos discos que escucharé una vez en la vida o una vez cada mucho tiempo. Sus casi dos horas de duración no son aptas para cualquiera y sus melodías son muy áridas y abrasivas. Sin embargo, es dar comienzo al álbum y te ves atrapado en la escucha, no puedes huir de las atmósferas que crean los de Michael Gira. Al acabar este disco sentí como si hubiera ascendido a otro plano astral, tal y como me pasó con aquella marcianada de los Flaming Lips, el “7 Skies H3”.

b4d0fcbe

Whitney – “Light Upon the Lake”

Es delicado y precioso. Suena vintage y cálido. “No Woman” es fácilmente una de las mejores canciones que he escuchado este año y el álbum en su conjunto no se queda atrás. Genial y preciosista.

whitney

Preoccupations – “Preoccupations”

La vuelta a las andadas de Viet Cong pero esta vez más controlados. Tal vez la agresividad y lo sanguinario que han perdido lo han ganado en producciones más llenas. Si bien tiene momentos en los que se les va la pinza demasiado (o demasiado poco), el conjunto es maravilloso, con temas como “Anxiety” que te ves repitiendo casi sin querer. Aquí crítica para EQB.

preoccupations-sq

10. DIIV – “Is The Is Are”

Este álbum de dreampop basado en guitarras y voces cargadas de reverb resulta repetitivo y tan washed out que puede resultar insulso, pero a mí me ha encantado. Me parece divertidísimo este disco. Es ideal para dejarse llevar y no plantearse demasiado la existencia de uno (para eso ya tenemos algunos de los álbumes que vienen a continuación). La colaboración con Sky Ferreira no es nada del otro mundo, hay momentos incomprensibles, pero el conjunto me parece brillante. Si no lo compartís, dejad que se alce como guilty pleasure personal.

diiv_-_is_the_is_are

9. Weezer – “White Album”

Lo primero: no he explorado en la obra de este grupo. Eso tal vez me justifique de amar tanto este álbum y gritar ese “California Kids” tan maravilloso. En cualquier caso, el sonido tan lleno de potencia y energía junto a las melodías tan pegadizas que posee han sido argumentos suficientes para ganarme y convertirlo en uno de mis álbumes favoritos del año.

e95ebca3

8. Car Seat Headrest – “Teens of Denial”

Es increíble lo que ha hecho Will Toledo. Primer álbum grabado con propiedad incluyendo banda y productor. Consigue mantenerse en la onda garage de todo este año haciendo un trabajo bastante entretenido y que no suena tan destartalado como otros trabajos que apuestan por el mismo estilo. La mayoría de temas son largos, pero consiguen mantenerte en un constante vilo jugando con progresiones deliciosas.

car-seat-headrest-teens-of-denial-compressed

7. Xiu Xiu – “Plays The Music Of Twin Peaks”

Esta gente ha hecho bizarradas, discos difíciles e incomprensibles y toda serie de locuras; sin embargo, conseguían que cada uno de sus lanzamientos tuviera un algo especial. Este nuevo álbum, que es una revisión de los temas que conforman la banda sonora de la serie Twin Peaks, consigue traer toda esa vena weird y transmutarla en un sonido bastante accesible en comparación con la obra de Xiu Xiu. Es fácil reconocer las melodías tan populares de la serie mientras te percatas de la mano de Jamie Stewart.

homepage_large-8d1d5304

6. Anohni – “Hopelessness”

Álbum cargado de crítica social y melodías electrónicas fruto de la combinación de Oneohtrix Point Never y Hudson Mohawke. Esta colaboración consigue potenciar la voz tan particular de Anohni, que se encarga de transmitir un mensaje claro a lo largo del LP: lo estamos haciendo mal, somos un virus para la Tierra. “Drone Bomb Me” y “4 Degrees”, temas imprescindibles. Aquí crítica para EQB.

a1895762218_10

5. Daughter – “Not To Dissapear”

Un trabajo que apareció temprano este año y que ha resultado ser magistral. El grupo de Elena Tonra abandona todo rastro de guitarras acústicas para apostar por las eléctricas, los sintetizadores, las atmósferas frías y el conjunto de carácter espacial incluso. Las melodías resultan oníricas y en ocasiones impactantes, como en “Doing the Right Thing” o “How”, que junto a la peculiar “Alone/With You”, se alzan como lo mejor del álbum. Crítica del álbum aquí.

13a102d2

4. James Blake – “The Colour In Anything”

Hasta este año no he sido ferviente seguidor de los álbumes tan románticos y dolorosos, pero James Blake me pilló con la guarda baja y desde entonces me gusta compartir la aflicción de los cantantes. Este “The Colour In Anything” es denso, ya no solo por sus melodías cargadas de sintetizadores (más ordenados que en sus anteriores trabajos, por cierto), sino por las letras del británico. Atrás ha quedado lo aséptico, aquí encontramos a Blake sincerándose entre melodías fríos que potencian la fragilidad de su voz desde el minuto cero con “Radio Silence“. Un álbum no apto para sensibles ni impacientes. Aquí crítica.

310698eb

3. David Bowie – “Blackstar”

Una nota fantástica de despedida. “Blackstar” es atrevido al explorar pasajes y melodías que juegan con el avant-jazz, el rock y algo de electrónica. El corte que da título al álbum se postula fácilmente como uno de los mejores temas de este año: cambios de ritmo, ambientes diferenciados, mensaje críptico… Alrededor de todo esto orbita la “Blackstar” de Bowie, un álbum fantástico del cual hablé en su momento y que nos deja temas para el recuerdo como “Lazarus”.

blackstar

2. Angel Olsen – “MY WOMAN”

Descubrimiento del año, sin duda. Olsen pasó del folk más intimista de su primer trabajo a verse arropada por toda una banda para lanzar un mensaje de sinceridad y sensibilidad romántica que se metamorfosea a lo largo de la duración del LP: comienza suave, alcanza picos imposibles en momentos como “Shut Up Kiss Me” y llega al éxtasis en “Sister”, obra cumbre del álbum. Aquí la crítica para EQB.

angel-olsen-my-woman

1. Bon Iver – “22, A Million”

Todos sabíamos que mi disco favorito del año es el de Bon Iver. Criticado por muchos y amado por tantos otros entre los que yo me encuentro. Poco más voy a decir de él: arriesgado, vocoders y modulaciones vocal y, detrás de todas estas capas, un Justin Vernon indefenso y sincero. Aquí crítica para EQB y aquí uno de los mejores temas del álbum, “33 “GOD”“.

jv1-640x640

decepciones_musicales_2016

Los álbumes más decepcionantes de 2016

El 28 de diciembre del año pasado hice un top de discos “de broma”, que al final resultaron ser los peores discos/mayores decepciones del año para mí. Este año voy sin dar demasiadas vueltas: lo que viene a continuación son los cinco discos más decepcionantes que ha dado este 2016.

Hago un matiz: no son los peores álbumes, sino de los que esperaba algo más. Por ejemplo, el nuevo disco de Fangoria me pareció bastante horrible pero no aparece en la lista porque tampoco esperaba mucha mejoría con respecto a “Cuatricromía”, la verdad. Sin más dilación, allá vamos.

Lady Gaga – “Joanne”

Venga, nos quitamos el que todo el mundo sabía. Ya es conocida mi opinión sobre el nuevo disco de Lady Gaga. Me esperaba más de Kevin Parker, me esperaba más de Ronson y me esperaba más de Father John Misty, todos ellos involucrados en mayor o menor medida en el álbum. Admito que tiene algún momento divertido, pero el conjunto no se aguanta por sí mismo. Incluso la colaboración con Florence Welch va algo a rastras a pesar de la potencia vocal de la británica. En fin, yo ya dije todo lo que tenía que decir.

rs_600x600-160920145729-600.joanne.cm.92016.jpg

Bruno Mars – “24k Magic”

Un pastiche electrónico homenajeando a los 80, eso es el nuevo álbum de Bruno Mars. El tema que da nombre al álbum recoge el testigo del “Uptown Funk” que lo mantuvo en lo más alto todo el año pasado y deja buen sabor de boca con las escuchas. Ha tenido suerte: ha repetido la fórmula y ha funcionado. Lo que no ha funcionado del todo es repetir la fórmula de otros artistas a lo largo de este álbum que resulta excesivamente azucarado, con un Bruno Mars chulesco sobrevolando cada uno de los cortes intentando buscar su personalidad copiando la de otros.

600x600bb.jpg

Pet Shop Boys – “Super”

Tal vez “Elysium” intentó ser tan elegante que derivó en el aburrimiento, pero los británicos encontraron en “Electric” la perfección: sonaban frescos con los arreglos que introdujeron en el álbum, la colaboración con Example funcionaba, la cover de Springsteen funcionaba y el cierre por todo lo alto con “Vocal” funcionaba. Tenían la clave del éxito, así que, ¿por qué ha salido tan malo “Super”? Es el álbum de unos Pet Shop Boys algo rancios que intentan rejuvenecerse a golpe de EDM enlatado. Decepcionante.

pet-shop-boys-super

M83 – “Junk”

¿Para quién no ha sido decepcionante “Junk”? Después de firmar discos fantásticos (aquel “Dead Cities, Red Seas & Long Ghosts” ha sido proclamado como uno de los mejores álbumes de los 2000’s) llega esta broma. Y realmente él la presentó como una broma. Y podría haber quedado en eso, un EP de broma. Pero lo lanzó en largo con colaboración de Beck incluida. “Do It Try It” y “Go” suenan muy bien, de acuerdo, pero después el álbum se mete en una espiral de sonido indescifrable y repetida haciendo la escucha totalmente lineal.

5ed0c785.jpg

OneRepublic – “Oh My My”

Efectivamente, eso me hizo exclamar el nuevo álbum de OneRepublic. Grabado por todo el mundo, prometía ser un trabajo maduro y emocionante. Realmente no lo ha sido. Suena a pop genérico. No tiene la chispa que tenía “Waking Up” ni mucho menos “Native”, que supo jugar a la perfección con los sintetizadores y la voz de Tedder. Aquí falta potencia y han ganado las ganas de sacar un disco que funcione en cualquier ámbito.

OneRepublic_-_Oh_My_My.jpg

top_nacional_2016

Discos favoritos nacionales de 2016

Lo he leído en otra web que sigo y me ha hecho bastante gracia, así que voy a recuperar la frase a la que hago referencia: vengo a quitar las telarañas de por aquí dejando mis diez discos favoritos a nivel nacional. Más adelante vendrán los internacionales (con poca sorpresa para quien me conozca, claro), pero ahora empecemos por el producto patrio.

Antes de comenzar, decir que ha sido un año de descubrimientos musicales. De hecho, todos los que aparecen en esta lista son grupos y artistas que he escuchado este 2016 por primera vez; algunos porque han lanzado debut este año, y otros porque, por algún motivo, no me había detenido a escucharles con anterioridad. Así que, adelante.

Menciones de honor

Pacífico – “Muévete

Aunque no forme parte de este top 10, no puedo hacer otra cosa que dejar por escrito la sorpresa que me llevé con este grupo. Se trata de un LP corto (alrededor de 22 minutos), pero divertido y con claras reminiscencias de la Movida madrileña. Realmente, este grupo predica con el título del álbum: es un trabajo animado para bailar de forma totalmente desinhibida.

pacifico

Viva Belgrado – “Ulises”

En el extremo opuesto quería destacar el segundo álbum de estos cordobeses. Se trató de una última incorporación a los candidatos de mejor álbum a nivel nacional de El Quinto Beatle (página gracias a la cual he hecho muchos de estos descubrimientos). Le pegué una escucha por curiosidad y me quedé completamente prendado este álbum. Es agresivo, quema, y los gritos del vocalista hacen que te quedes en una esquina cubriéndote por si te abofetea, pero es con el contraste de los pasajes post-rock y los momentos vocales en los que se relaja y recita versos bastante poéticos con lo que me ganaron.

viva_belgrado

10. Viva Suecia – “La Fuerza Mayor”

Hablando de post-rock (y de proclamar a otros países), Viva Suecia se erigieron este año como una interesante apuesta de este género. Comandados por la producción de Paco Neuman (tal vez metió demasiado su influencia y sonido Neuman), estos murcianos crean espacio, parajes fríos y nevados, te dan la mano y luego introducen un riff abrasivo que hace que quieras salir huyendo.  Lo que encontré a lo largo de estos temas fue belleza, una voz clara y directa de versos crípticos y melodías que te calan por dentro. Aquí crítica para EQB.

viva_suecia

9. Carla – “Night Thoughts”

Un descubrimiento tardío de este año pero que me ganó apenas con la primera escucha. Hay electrónica lo-fi, hay belleza y hay una voz que sobrevuela cada uno de los temas de producción minimalista y encantadora.

carla

8. Kokoshca – “Algo Real”

Este año me he propuesto sumergirme de lleno en el indie más underground patrio. Me gustó mucho el disco de Kokoshca, así sin más. La dualidad de voces, el juego con lo analógico, las guitarras, la escala de grises que parece se ha adueñado de cada uno de los temas de este álbum… Y ese momento en “Serengueti” en el que proclaman un “somos Kokoshca” que se me grabó a fuego.

kokoshca

7. Triángulo de Amor Bizarro – “Salve Discordia”

Sí, debería de haberlos escuchado antes. Sí, me arrepiento mucho. Sí, me gustó “Salve Discordia” y el juego de voces y el equilibrio de momentos de gritar e introducirme en un pogo como en “Gallo Negro Se Levanta”, y otros instantes en los que la calma y la voz femenina se apoderan de la estancia, como en “Seguidores”. Hay muros de sonido, hay guitarras abrasivas, hay ganas de pasárselo bien en definitiva.

tab

6. Manel – “Jo Competeixo”

Realmente este álbum ganó más puntos cuando lo vi interpretado en vivo en el Granada Sound de este 2016. Apenas había escuchado los trabajos anteriores de los catalanes, así que tal vez el salto a sonidos más pop no me espantó tanto. Me encanta que hay momentos tan naïve como “La Serotonina”. Pero sin duda, las joyas de la corona son “Les Cosines”, “Sabotatge” y la increíble con discurso incluido “Jo Competeixo”.

manel

5. Hinds – “Leave Me Alone”

Son gamberras, es un disco sucio, y me encanta. De hecho, les vi hace un par de semanas en directo y sucumbí ante su sonido y su falta de pretensiones. Su única intención es pasárselo bien, y eso es lo que exhala cada uno de los cortes de este debut, uno de los más prometedores del panorama nacional por el impacto que ha tenido a nivel internacional. “Bamboo” es muy divertida, y esa cara b/demo que aparece en la edición deluxe de título “Trippy Gum” es sencillamente genial.

hinds

4. beGun – “Amma”

Quien me conozca sabrá que uno de mis músicos favoritos por excelencia es Moby, sobre todo me encanta su última etapa, la de electrónica de dormitorio, minimalista, íntima y de inmensa belleza. Me topé con el álbum de esta barcelonés, y la verdad es que me encontré todo esto y más, gracias a los toques tribales y esta eterna presencia del agua recorriendo cada uno de los cortes. Maravilloso de principio a fin, simplemente.

begun

3. Juvenilia – “Juvenilia”

Mi compañero José Sanz de EQB me habló un día del Dunedin Sound y me estuvo enseñando ejemplos de grupos y demás. Lo escuché, no me entusiasmó y lo aparqué. Pero se fue apoderando de mí las ganas de escuchar esas guitarras desinhibidas que daban rasgueos tranquilos en una apuesta de pop alejado del mainstream, si es que eso tiene sentido. El debut de Juvenilia ha sido uno de los mejores descubrimientos que he hecho este álbum, y aunque tarde, lo he hecho a tiempo. Es divertido y ameno y te deja con ganas de más. Imprescindible.

juvenilia

2. Mucho – “Pidiendo en las Puertas del Infierno”

Mucho son uno de los pocos grupos que han adaptado con gracia toda la influencia de sintetizadores de los 80 que tanto ha apoderado a la música este año. Las melodías divertidas, con momentos más densos y reflexivos como contrapunto, se dan de la mano con las letras cargadas de crítica social cantadas por la voz rasgada de Martí Perarnau. Imprescindible este álbum, imprescindible “Nuevas Ruinas” e indescriptible el poder que tiene “Fue” para apoderarse de ti. Aquí crítica para EQB.

mucho

1. León Benavente – “2”

Desde que los vi en directo este verano en el Ojeando lo tuve clarísimo. Su primer álbum no sonaba mal y no me dejó diferente, pero esta apuesta que recoge lo que estipularon en “Ser Brigada” es maravillosa. El juego con lo electrónico, como en “California”, mezclado con los momentos más guitarreros de “La Ribera” o de la explosiva “Gloria” funcionan a la perfección. Es genial de principio a fin, con esa “Habitación 615” influenciada por las estructuras melódicas de Mark Kozelek. Aunque como realmente funciona este álbum es en el directo con los de Abraham Boba dejando paso a toda la explosión de distorsiones y energía posible, la experiencia en estudio sigue siendo igual de gratificante.

leon_benavente

bon-iver-destacada

Por qué Bon Iver me emociona otra vez en “22, A Million”

Era cerca de la una de la mañana de un sábado cuando volví a casa y decidí que ese era el momento de escuchar el disco, una semana después de haberse estrenado. Una semana en la que estuve indagando en su obra: en su etapa como Justin Vernon, en sus álbumes con Volcano Choir, sus escapadas con James Blake Kanye West o los experimentos bizarros con Jason Feathers Gayngs. 

Pero todos estos escarcios siempre se veían algo ensombrecidos por el momento clave de la carrera del músico.Pensaba en la cabaña al noroeste de Eau Claire donde entró Justin Vernon y salió Bon Iver con For Emma, Forever Ago“. El nacimiento del mito. La mezcla de soledad, folk y falsetes que marcó al mundo y al propio Vernon. A partir de entonces tuvo una pauta para seguir: hacer canciones que reflejasen sus inseguridades y sentimientos desde un punto de vista que ora abraza lo abstracto, ora te agarra de la camisa y te zarandea para que captes cada ápice del mensaje (oh, ‘Skinny Love’).

Ahora llega un nuevo hito: “22, A Million”. ¿Qué quedaba por hacer después de haberte asentado como genio y figura del alt-folk con ese debut y el posterior “Bon Iver Bon Iver”? Ni él mismo lo sabía. Y se notan los ataques de ansiedad que sufrió por ello. Este es un álbum que, aunque a nivel melódico sea explosivo, vanguardista e innovador con la introducción de una vena más electrónica bajo la que subyacen capas discretas de folk, si miramos a las letras, aún vemos al hombre que hace años se planteaba qué era el amor y se metió en una cabaña a hacer canciones como si de una prescripción médica se tratara. ¿La única diferencia? La madurez y un cambio de perspectiva que hace que, además de mirar al pasado y hable sobre él, mire al futuro y al devenir. Canta a la soledad futura, no a la presente o a la pasada. Canta desgarrado, canta con vocoder, canta con melodías en ocasiones ininteligibles por la superposición vocal, pero lo importante es lo que subyace: un mensaje de sinceridad y profunda reflexión sobre la dualidad del ser humano.

Es, una vez más, la expulsión de los demonios de Vernon, la apertura en canal de un artista, el dejarte entrar en él a veces con melodías complicadas y recargadas y a veces bastándole un vocoder al más puro estilo Imogen Heap. Es la soledad en la inmensidad. Es el uno entre un millón. Es el motivo por el que me emociona este álbum: serlo todo y a la vez nada. Pero para un análisis mucho más exhaustivo, aquí la crítica que hice hace una semana para El Quinto Beatle.

592617e90a52c31a1e815e4b7fb37891-1000x1000x1

Bon Iver – “22 A Million” (2016, Jagjaguwar)