Mes: noviembre 2014

Hola, ayer también hubo un Record Store Day

A menos que vivieras en una cueva, conocerías la existencia del Black Friday. En resumen, se trata de un día en el que hay promociones/ofertas/descuentos importantes en tiendas que, aunque es originario de Estados Unidos, no hemos tardado en importarla. Era fácil encontrar a lo largo de la tarde de ayer las tiendas de ropa abarrotadas por descuentos del 30% y demás promociones de H&M, Springfield El Corte Inglés.

Pero ese no es el tema que me ocupa hoy. Del todo. El caso es que ayer, fue el Record Store Day (por segunda vez en este mismo año, sí). Algo más pequeño que el que hubo en Abril en lo que a lanzamientos se refiere, pero que no pudo evitar que artistas como St. Vincent o The Flaming Lips aportaran su granito de arena a la causa con ediciones especiales (en el primer caso, un single inédito, en el caso de los de Oklahoma, un LP con canciones navideñas).

black_friday_logoAsí que iba yo a, la que va a ser a partir de ahora porque la mía cerró hace un mes, mi tienda de discos de cabecera para echar un vistazo a estas promociones. Ya habían vendido el que me interesaba, pero como estaba decidido a llevarme un vinilo (la semana de exámenes me reventó y tenía ganas de comprarme un álbum como auto-regalo) estuvo echando un vistazo hasta que, finalmente, después de tener como oponente el We Are Rising de Son Lux (que me puso el dueño de la tienda un tema para catarlo), al final me acabé llevando el With A Little Help From My Fwends, el álbum-tributo de los Flaming Lips y compañía del  Sgt. Pepper de los Beatles (ya hablaré en una próxima entrada del álbum).

Total, después de haber estado debatiéndome entre esos dos LPs (y algunos otros que vi de camino) completamente solo en la tienda, pasé por algunas tiendas de ropa para encontrármelas a rebosar de gente aprovechando el día. De camino a mi casa sólo podía ir pensando en que, de nuevo, esto es una muestra de la falta de inversión de cultura de nuestro país, o por lo menos, la preferencia de la gente.

debutart_oliver-hibert_23242Pero también, pensé en la falta de promoción. Porque seguro que todos hemos visto el anuncio de Media Markt con Arturo Valls promocionando el día, o todos hemos visto el folleto de turno del Carrefour o demás grandes almacenes anunciando este evento, ¿y publicidad a este nivel del Record Store? Nada en absoluto. 

De nuevo, este día queda en el panorama indie, el panorama de la gente que, verdaderamente, se interesa en estos eventos y prestan atención a la atención musical. Llega el debate, ¿pocos pero buenos o muchos y regulares? ¿Reservar las promociones de este estilo a amantes de la música de verdad o promocionarlo a las grandes masas?

La respuesta es, que por mucha publicidad que se hiciera, en España seguimos inviertiendo lo mínimo en música y tachamos de raro al que lo hace. Triste pero cierto.

Qué demostrar cuando eres una estrella del pop indudable-Beyoncé y su 7/11

Llega un momento en la vida de todo músico pop que se aprecie en la que llega a su apogeo; ha conseguido llamar la atención de los medios lo suficiente como para que se fijen en su música y, en la mayoría de los casos, ésta guste y se aprecie.

Es entonces en este momento de estrellato que ha conllevado un proceso duro, en ocasiones ha llegado al primer single lanzado y otras a los tres álbumes, pero es en este momento en el que la carrera del músico llega a una bifurcación: ¿Qué hace ahora?

Llegamos a las dos posibilidades que se me han ocurrido. En primer lugar, el artista puede evolucionar su sonido con la raíz del que le ha permitido llegar hasta ahí. Sin grandes pretensiones, simplemente seguir dando a la gente lo que le gusta e ir evolucionando conforme los gustos cambien.

O vamos a la opción dos. El artista puede pensar: “Bueno, de aquí ya no me mueve nadie, cualquier cosa que haga va a llamar la atención en mayor o menor medida, pero siempre me van a escuchar” y finaliza con un “pues hagamos cualquier cosa“.

Y llegamos al motivo que me ha llevado a escribir esta entrada: Beyoncé y su canción, y correspondiente vídeo, 7/11, tema perteneciente a la reedición de su último álbum, el homónimo Beyoncé.

Seamos sinceros, nuestra amiga intérprete de temas tan aplaudibles como Halo ha llegado un momento en el que no tiene que demostrar nada. Si queremos saber como ha llegado hasta aquí nada más que echar un vistazo a su discografía. La carrera de Beyoncé se basa en sacar discos que tengan algún que otro tema destacable, ya sea por la música en sí (destaco XO) o alguna que otra polémica en alguna presentación en vivo (sirva Drunk In Love como ejemplo). ¿Qué tiene que demostrar ahora en 2014? Pues simplemente que sigue viva y que puede hacer lo que le da la gana.

Vayamos por partes. En el apartado musical, 7/11 es un tema rápido, con una base que se mueve entre su R&B y el Hip Hop de su marido, con una letra simple, muy simple, sin grandes pretensiones: Wave your hands side to side, put it in the air y demás versos del estilo.

Ahora, en lo que respecta al vídeo, nos encontramos ante un DIY-no me quiero gastar un duro- de manual. Parece que el presupuesto fue a los vídeos de la primera edición de Beyoncé y aquí nos encontramos las sobras. El video se resume en Beyoncé en ropa interior bailando en un balcón, en el pasillo o en el baño con chicas que en ocasiones se suman a escena. Fin.

Y ahora, para terminar la entrada: ¿Qué pensaríamos si una nueva artista se nos presentara con este video y esta canción? Si fuera solo la canción, nadie le prestaría atención en primera instancia, y si así fuera, caería en el olvido a la mínima. Y si fuera con este video, la tacharíamos de presuntuosa y vaga por la falta de producción. Que si, que si nos pusiéramos a mirar esto bajo el prisma indie sería genial y underground, pero los de Billboard la pasarían por alto.

Mis portadas favoritas (y menos favoritas) de mi colección de discos

He leído en muchas páginas discos con las portadas más horribles de la historia, y, salvo en algún artículo de opinión muy, muy esporádico en páginas como Pitchfork (que es la primera que se me ha venido a la mente) publican lo contrario: las portadas más brillantes de la historia de la música.

Aún recuerdo, en una ocasión, ir en el coche escuchando la radio un programa de Radio 3 donde hablaban de esto mismo, pero sólo conocía a algunos artistas que nombraban, y en muy pocas ocasiones el álbum en cuestión.

En mi caso, quiero aclarar de que soy partidario de que portada y álbum estén compenetrados. Es decir, que uno me diga algo del otro. Tanto temática de la portada, como título del álbum como sonido del mismo deben estar en armonía. Digo yo.

Lo que pretendo en esta entrada es poner de manifiesto no mi opinión sobre las portadas de la historia; si no de mi propia colección de discos (a día de que se publique esta entrada). Voy a seleccionar en cada caso 3 álbumes en cuestión, de menos a más:

Las portadas más “si no supiera quién canta esto me compraba el disco igualmente porque la portada me ha encantado”*

3- “Showbiz” – MuseShowbiz

Siempre que tengo el álbum entre las manos me quedo mirando la portada, a ver si puedo extraer algo más. Foco de atención en la mujer de blanco en posición de correr y en el campo azul sobre el que se encuentra. Temática espacial predominante en la imagen en la que figura el propio Mat Bellamy como co-autor, y que sirve como antesala al sonido que nos vamos a encontrar en el LP.

2- “Strangeland” – KeaneStrangeland

Este álbum de 2012 de Keane fue de los primeros que compré, y desde un primer momento me quedé prendado por su portada y por el contenido fotográfico del libreto interior (ventajas de seguir comprando álbumes). La simpleza de la imagen, el contraste entre las dos mitades de la fotografía y la (casi) simetría que predominan en la imagen la convierte en una de mis favoritas.

1- “Destroyed” – Moby

Destroyed

Parece que no hay lista en la que no acabe mencionando a mi músico de electrónica favorito al artista americano, pero este álbum no podía quedarse aparte. Estaba en la duda entre este Destroyed y el reciente Innocents, donde en ambos se explora la faceta de fotógrafo del músico, pero me parece que la portada del primero tiene más que contar. La pureza del blanco, ese letrero negro con la palabra destroyed. coronando y esa sensación de estar desde en una nave espacial a un hospital pasando por un aeropuerto (donde realmente se tomó esta instantánea). En definitiva, cuestión de contrastes y gustos.

Las portadas más “porque sé quién canta esto, sino, el álbum se quedaba aquí hasta los restos”

3-  “Cronolánea” – Lori Meyers

CronolaÃÅnea

Demasiada información para mí. Los que me conozcan ya sabrán que para mí, menos es más, y este no es el caso. Una explosión de verde y de figuras que no resultan demasiado de mi agrado.

2- “Dynamite” – Jamiroquai

Dynamite

Esa instantánea bien podría haber sido tomada por la policía en una redada antidrogas en la casa de un hombre que lleva sombreros extraños. Pero no, se trata del álbum de 2005 de Jamiroquai: Dynamite. Sonidos funky que, por la imagen, bien podrían haber sido east coast rap.

1- “Embryonic” – The Flaming LipsEmbryonic

De este álbum sí tengo que decir que sonido y portada se compenetran, pero eso no me va a impedir decir que los de Wayne Coyne se lucieron creando una portada muy extraña, rozando lo incómodo cada vez que la veo, ya que no sé si estoy viendo a una mujer obligada a mirar algo que no quiere, o una mujer asesinando a la raza humana con visión laser o “insertar lo que veas tú”.

*Lo de comprar un álbum por la portada sin conocer al artista es real. No lo he hecho yo, pero una amiga sí. Y no salió defraudada. ¿Juzgar un álbum por su portada? Parece que en algunos casos funciona.

Crítica de “The Hunger Games Mockingjay OST”: La sombra de Lorde se nota en cada tema

Para que nos vamos a engañar, nos encontrábamos ante un proyecto que sonaba grande desde un principio. Desde que escuchamos que Lorde se encargaría de dar forma a la banda sonora y que ésta contaría con nombres como Stromae, CHVRCHES o Ariana Grande, pues la expectativa y el hype en torno a esta producción era grande, y hay que decir, que por lo menos en lo que a mí respecta, se han llevado el premio gordo. Primero conocimos el tema Yellow Flicker Beat, del que ya he hablado y analizado su vídeo anteriormente, pero en esta OST encontramos la remezcla del ídolo de la neozelandesa Kanye West, de un carácter Dark ambient que suena bastante bien. Pero Lorde no se contenta con aparecer, en lo que se refiere cantando, en un solo tema, y es que ya el primer tema es para emocionarse. La colaboración Lorde + Pusha T + Q-Tip + Haim con producción de Joel Little(productor de cabecera de la joven) y Stromae suena muy grande. Tenemos el house del depurado y madurado Racine Carrée del belga con el toque R&B de Little junto a la tensión de la temática de la película y, además, con el toque hip hop de los raperos que firman el tema. La aportación de las hermanas Haim queda reservada para el final, donde destacan las contraposiciones de sus voces y algún punteo discreto de guitarra eléctrica. Es más fácil escucharlo que leer este párrafo, sin duda.

La segunda colaboración de nuestra amiga es en el tema This Is Not A Game, firmado por The Chemical Brothers y Miguel, que nos trae sintetizadores con fuerte fuzz que si bien podrían haber salido de alguno de los últimos temas de The Flaming Lips, la percusión pesada hip hop se encarga de desmentirlo. Por último, Lorde cobra máximo protagonismo en el tema que cierra el álbum, Ladder Song, una versión de Bright Eyes que rompe con toda la instrumentación rápida, siendo su melodía basada en una línea de sintetizador ligero al cual se le van añadiendo ligeros efectos ambientales. Suena a Swinging Party en versión light . Y hasta aquí su parte cantante, pero la encontramos como co-escritora de All My Love, producido por Major Lazer con vocal de la pequeña Ariana Grande, siendo este un tema que se encarga de traer un toque dance pop al disco. Aunque en comparación con el resto de temas parece estar un poco fuera de lugar, no impide que suene bastante bien.

Y ahora, del resto de artistas, no cuento con referencias, pero con CHVRCHES tengo un ligero problema, y es que sólo he escuchado una canción de ellos: The Mother We Share, y tengo la sensación de que Dead Air es lo mismo bajando un par de tonos los sintetizadores. Scream My Name de Tove Lo es un tema que va creciendo con las escuchas. Con estribillos que resultan agradables, sin grandes saltos en la melodía pero pegadizos. En Kingdom consiguen unir una melodía más orquestal (arpa, violines y piano) con percusión que va entre lo bélico y lo R&B y sintetizadores eléctricos sin que quede una mezcla rara. Ecléctico, curioso y, aunque no es mi parte favorita del disco, tampoco es un tema que pasaría. Siguiente. Lost Souls es un tema algo más lineal donde toman protagonismo las contraposiciones de voces y la percusión, oscura y profunda. Tinashé con su tema The Leap suena a Mariah Carey y a un R&B sencillo pero seguro. En instrumentación no aporta nada nuevo, pero los falsetes y tonos altos que toma en los estribillos hay que mencionarlos especialmente. Bat For Lashes se encarga de versión argentina a Son Lux con Plan The Escape. Aunque en primera instancia resulte un tema siniestro (suena la voz de Natasha Khan en un aura que hace que se te erice el pelo), existe una buena conexión entre las voces del coro y la melodía general. Por sacar una pega, diría que acaba muy súbitamente, dándome la sensación de que queda a medias. En una banda sonora de este estilo siempre existe un corte de carácter tribal, y este viene de la mano de Grace Jones con su Original Beast, tema con momentos donde la guitarra eléctrica recuerda a un sutil toque reggae que no queda nada mal. Muchos efectos de sintetizadores que vienen y van en la segunda mitad del tema con un vocalista repitiendo reiteradamente el título del tema. No es un tema que escucharía habitualmente, pero para la banda sonora, ideal. Animal me suena en un principio a Swedish House Mafia para luego desvirtuar en un Maroon 5 que tocan cansados. Se hace escuchar más que el tema anterior, pero asimismo también es de lo más superficial del álbum. Total, que nos encontramos ante un trabajo ambicioso de Lorde y que ha cumplido con las expectativas, teniendo momentos mejores y, como peores suena demasiado fuerte, diremos “no tan buenos”. Lo Mejor: Meltdown Lo No Tan Bueno: Animal Lo “No Sé Qué Pinta Aquí Pero Por Alguna Extraña Razón Forma Parte del Álbum”: Kingdom

Analísis del vídeo de “Yellow Flicker Beat” de Lorde (y sus bailes-espasmos)

9Cuando posas para una foto del colegio en grupo

Hoy es el cumpleaños de Lorde, y como regalo para el resto de los mortales, ha puesto hoy en circulación el vídeo de su último single, Yellow Flicker Beat (el cual ya analizaba en esta entrada). Con un estilo muy parecido y que complementa perfectamente al tema, la neozelandesa protagoniza diferentes escenas que acaban desembocando en bailes distintos pero todos con un factor común: el curioso estilo de baile de la amiga.

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La niña de la curva arrancándose por bulerías

Aunque en la imagen no lo parezca, sigue siendo Lorde la que aparece en el fotograma, en este caso, con un vestuario que consta de una chaqueta entallada, camiseta que deja el ombligo al aire y pantalones anchos, un estilo que ha llevado a su gira pero en negro.

Sin embargo, en esta imagen lo que llama la atención no es su outfit, sino el momento en el que suena el primer estribillo y se arranca a bailar moviendo todo el cuerpo y la melena inmensa al mismo tiempo.

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Lorde se suma a la moda del tupé de los 70

Nada más comenzar el vídeo no puedo evitar pensar en la británica Florence Welch y en el atuendo que lleva en el vídeo de la colaboración con el DJ Calvin Harris: Sweet Nothing. Tal vez un guiño de dirección o coincidencia pero, parafraseando a cierta marca de ropa, diré que queda chulo.

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Casually waiting for the bus in a white suit in a creepy dark place

Juegos de luces, planos que se contrastan, escenas que pasan de la soledad en escena de Lorde a verse rodeada de gente que, o bien la iluminan con linternas, o bien comparten una velada con ella (véase la foto que corona la entrada). Vídeo algo con predominio de lo oscuro al igual que el tema. Este es un vídeo que hay que decir se complementa a la perfección con el tema que acompaña y sirve como perfecto resumen del origen y posterior evolución musical de Lorde: Por un lado en lo musical, el paso de versos donde muestra un registro delicado para llegar a un estribillo explosivo, una melodía más madura pero que no olvida Pure Heroine; y por otro lado en lo físico: la evolución en la producción de los videoclips, el baile tan peculiar de ella, que forma parte de su música como de sus interpretaciones en vivo, y sin duda el vestuario, que muestra que no es una chica cualquiera.

Bravo Lorde por encontrar a un equipo que no te ha puesto a ti o a alguien a hacer twerking delante de la cámara para llamar la atención. Sigue así, sigue auténtica.

¿Conoces a Strange Talk, banda de synthpop australiana?

Cada vez me estoy dando más cuenta de que está proliferando el synthpop en el mercado musical, y más aún, la reminiscencia a los sintetizadores de los 80, y como claro ejemplo quiero señalar a Strange Talk, cuyas melodías dinámicas y esencia vintage da un toque de alegría a mi lista de reproducción y espero que, próximamente, a las vuestras:

Stage Talk son oriundos de Melbourne, Australia, y está conformado por cuatro amigos, siendo Stephen Docker el vocalista. Gasta un rango vocal muy parecido al que llevan en Cut Copy, por no hablar también en cuanto estilo musical, aunque hay que destacar que Strange Talk lleva una línea más electro pop, llegando incluso a temas de corte más dance como Falling In Love Climbing Walls.

El álbum debut de esta banda salió a la venta en la primera mitad de este mismo año, y en él se conjuga un estilo que bien podría ser una mezcla de los ya mencionados Cut Copy con un poco de Passion Pit y otro poco de Pet Shop Boys. Aunque pueda parecer una mezcla muy ecléctica, el resultado son 12 temas más 2 bonus tracks que harán la delicia del que busque un estilo animado que mezcle lo conceptual actual con la esencia ochentera, como bien sabes si eres seguidor de este blog, me gusta tanto.

El día que me dio por prestar atención a las letras de las canciones

Un día de los que estuve en Seattle, íbamos por la autovía con una emisora de rock clásico sintonizada, donde ponían a artistas de la época de Bob Dylan más o menos. En cualquier caso, comenzó a sonar una canción. “¿La conoces Mané? Trata sobre una mujer que es bailarina y…“, pero no, no la conocía, ni me acuerdo de la canción ahora a decir verdad. Al acabar de relatarme de que iba la canción le dije: “Claro, siendo vuestra lengua materna el inglés, cuando escucháis música en inglés música, luego la describís por la letra, no por las melodías como hago yo “.

Pasaron los días y a partir de esa conversación me dio por prestar atención a las letras de las canciones además de a las melodías. Y sinceramente, mi decepción fue palpable en algunos casos.

Empecemos por lo nuestro, vayamos al panorama nacional, concretamente a las dos canciones que a día de hoy están en el top de ventas (en español):

En primer lugar encontramos desgraciadamente el último single de Juan Magán con Belinda, Si Yo Te Quisiera. Centrándonos solamente en la letra, encontramos un tema cuya temática predominante es el amor. Chico se enamora de chica etcétera, sin grandes pretensiones, del que me voy a quedar con los siguientes versos, nada más que decir:

Tú ere’ el que me da a mi candela
El que me pone a gozarIMG_0792.JPG
El que me prende to’ la’ luce’
Cuando yo la tengo apaga’

La siguiente en español ocupa el quinto lugar en la lista de Promusicae y se trata de Noche y Día de Enrique Iglesias. En esta ocasión, chico conoce a chica y se van de fiesta, básicamente:

Hay calor en la ciudad
Hay calor en la bahía
Venga, nos fuimos de fiesta
De noche y de día

Ahora, vayamos al panorama pop internacional, y para ello acudimos a Billboard, el análogo americano.

 

En primer lugar encontramos a Meghan Trainor y su All About That Bass, y aquí llega la comparación con el panorama pop en español. Mientras en nuestro top se codean canciones de amor (por decir algo), de fiesta y demás; en inglés encontramos temas como este que son una auténtica crítica a la sociedad y a los canones de belleza actuales, donde se busca a la mujer delgada y retocada a la natural. Pero esta cantante viene a poner de manifiesto este hecho con versos como este:

You know I won’t be no stick figure silicone Barbie doll
So if that’s what you’re into then go ahead and move along

El segundo lugar es para el Shake It Off de Taylor Swift del que también podemos extraer una enseñanza: Ignora las críticas, “sacúdelas de tu cuerpo”. Como ya le dediqué una entrada a este tema, no le dedico más tiempo aquí.

¿Qué quiero decir con esta comparación? Que si hacemos un barrido por las canciones que más suenan actualmente, es más probable encontrarte una canción sin trasfondo que hable de amor a una que realmente trate algo interesante. Aunque también he decir que los ejemplos de aquí son una mera coincidencia, porque también hay muchos temas en inglés cuya letra son una porquería o que carecen totalmente de profundidad y son planos, véase Nicki Minaj y su Anaconda o Blame de Calvin Harris, que viene a ser más de lo mismo.

IMG_0793.PNGY lo mismo para el bando hispanohablante. Coge cualquier canción de Love Of Lesbian y podrás comprobar que son auténticas obras poéticas, con mayor o menor trasfondo, pero siempre fuera de lo habitual.

Luego, otro aspecto en la composición musical es el de la edad. Era partidario de que la experiencia y el paso del tiempo hacía que las letras se refinaran, maduraran, pero veo poco de eso. Sólo hay que echar un vistazo a todo el talento joven que está saliendo actualmente y la calidad de letras que traen bajo el brazo. Hablo de artistas como Lorde, Birdy o los americanos Echosmith, todos ellos nacidos en la segunda mitad de los 90, pero también podríamos meter a Haim o Ellie Goulding, todas de finales de los ochenta y que, junto a melodías pegadizas, se ganan a la gente con letras que, en la mayoría de los casos, merecen la pena.

En conclusión, en todos sitios cuecen habas y por cada canción, en cualquier idioma, que trate un tema más o menos serio con una letra más o menos profunda, hay otros diez que tratan temas absurdos, para compensar. Espero que esta entrada os motive a escuchar más atentamente las letras de vuestras canciones favoritas y desgranar su significado, a ver si ese grupo/cantante del que tanto nos gustan sus melodías también podemos decir lo mismo de sus letras. Desde luego, para ver letras curiosas hay que adentrarse ya en los panoramas más alternativos como la psicodelia o la experimentación, donde siempre se rompe con cualquier esquema preconcebido, ya sea en melodía como en composición de letras.