El eco de los artistas del X Factor, Simon Cowell pase por caja a por lo siguientes

Para ir a un concurso de talentos, ya sea X Factor, Operación Triunfo o un ya desaparecido (al fin) Tu Sí Que Vales, tienes que tener mucha suerte y encanto, además del lógico talento que se presupone que tienes si has llegado al concurso (Obviaremos entonces OT y las aberraciones que nos ha dejado a lo largo de los años).

¿Por qué digo esto? Innumerables son los casos en los que, un artista que se presuponía favorito, o que sin más tenía un color encanto especial, pues no ha resultado ganador. Y cuando parecía que este artista iba a caer en las manos del olvido mediático (O formando parte de Los Supersingles del programa Qué Tiempo Tan Feliz) se giran las tornas, saca un single, posterior álbum y triunfa. Como producto nacional podemos destacar a Chenoa, David Bisbal y Bustamante, que quedaron a la sombra de (paisana mía además), Rosa López, que obtuvo el título de ganadora de la primera edición de Operación Triunfo.

Cuenta la leyenda que Vega se lió en el baile adrede, pero no es lo que interesa hoy aquí.

Salvando la primera edición de ese concurso (me centro en OT), del resto casi que no nos queda a nadie. Entre esa primera edición y la de Soraya y Edurne; y la de Virginia Labuat, habría que hacer un fuerte ejercicio de reflexión para intentar acordarnos de alguien (Tal vez Beth, porque representó a España en Eurovision, y yo personalmente a Ainhoa Cantalapiedra, ganadora de la segunda edición, y porque la conocí en persona).

Aquí en España, si no ganas los concursos (y tras el repaso que he hecho, casi también que, en el caso de hayas ganado tu edición), tú próximo concierto será en el metro o telonero en un concierto de Kiko Rivera. Pero llegamos a Reino Unido y a la mano salvadora de los pobres cantantes que estaban a un paso de firmar un contrato de animadores de comuniones: Simon Cowell.

Para los que no lo conozcan, Simon Cowell sería el resultado de mezclar a nuestro Risto Mejide y al Chef Ramsey de Pesadilla en la Cocina. Forma parte del jurado del X Factor británico (aunque también aparece, de forma esporádica, en las ediciones de otros países) y tiene una compañía discográfica. 

Bingo. Y es que el ganador del programa tiene como premio (además de la campaña de publicidad que hay detrás del artista) la oportunidad de grabar un disco, en la discográfica de Cowell.

Pero si has tenido la oportunidad de ser lo bastante carismático, llamativo o, simplemente, que realmente mereces la pena, Cowell y todo su equipo te puede coger y juntarte con otra gente de tu mismo estilo y (BUM) hacer un grupo de la nada.

Y como esto de crear grupos parece salirle gratis al británico, llegamos al talento olvidadolos olvidados. Esa gente que tuvo su momento, su single de mayor o menor impacto mediático y después nada. Esa gente.

Primero, vamos por la categoría individual: Alexandra Burke Leona Lewis. La primera vendió más de un millón de copias de su single debut, una versión del (tan versando) Hallelujah. Sacó su respectivo álbum debut que obtuvo una buena aceptación, y después su carrera fue cayendo a la misma velocidad que la de Yurena después de estrenar el No Cambié. Algo parecido le ha sucedido a Leona Lewis. Se mantuvo más tiempo, sus dos primeros álbumes avalan este hecho, pero el tercero, Glassheart, fue un importante flop en su carrera, por mucho que la colaboración con Avicii la intentara salvar.

En cuanto a hombres, éstos han sabido mantenerse más. James Arthur fue una importante explosión, aunque ahora esté fuera de los medios, pero preparando su regreso. En cambio, Olly Murs es sin duda de los que mejor han parado de este concurso. Que sí, que sus discos van al sonido fácil, pero ya ha ganado mucho más que el resto de los que he nombrado.

Y ahora, al momento más aberrante del concurso. Ese momento en el que Cowell juega a la estrategia y, cogiendo uno de allí y otro de allá, forma nuevos grupos que están más bien abocados al fracaso. 

Pero Mané, si, como tú dices, están abocados al fracaso, ¿por qué los sigue haciendo?

Porque pensará que si, ya funcionó una vez esa estrategia, y One Direction es el ejemplo claro de ello (aunque les auguro un futuro al más puro estilo hermano Gallagher). Y para muestra: Union J Little Mix. Ambos son grupos que tuvieron su peso con un álbum que alcanzó popularidad y puestos altos, pero conforme ha pasado el tiempo, su fama se ha ido desvaneciendo.

¿De quién hablaremos en próximas entregas acerca de la caída en saco roto de sus carreras? En la versión americana tenemos a los últimos ganadores, Forever In Your Mind, tres adolescentes que hacen (sorpresa) canciones de amor con un sonido muy teen pop. Pero volviendo a nuestro continente tenemos a Stereo Kicks, un grupo de 8 chicos adolescentes (has leído bien, ocho) que al final han quedado finalistas de esta última edición. ¿Quién será el próximo flop?¿Cambiarán el tupé para marcar un cambio en la trayectoria musical estos adolescentes? ¿Volverá Leona Lewis cual khaleesi a reclamar el número uno que en su día tuvo?

Por lo que a mí respecta, de esta última edición me quedo con Fleur East, que de verdad merece la pena:

 

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