Mes: enero 2015

Análisis del vídeo de “Karaoke” de Smallpools: El preámbulo a su álbum debut en marzo

¿Os acordáis de cuando hablé, en su momento, de Smallpools. En aquella entrada de hace casi un año, anunciaba el descubrimiento de este grupo que despacha un synthpop muy animado, y hoy vengo a hablaros de su vídeo más reciente, el de su single Karaoke.

IMG_1337
Por los grafistas de las películas de Paco Martínez Soria

Con una estética muy años 70 (de ahí la referencia al actor, aunque creo recordar que es anterior), Smallpools nos presentan un vídeo que presenta una historia de amor… Entre maniquíes, tal cual. Gráficos y transiciones que rozan lo horteras de Flos Mariae pero con la elegancia de una película de Marisol.

IMG_1342
El maniquí parece una mezcla de aquel anuncio de Loewe de hace dos años y esos maniquíes que hay en los chinos

Que vale, que tal vez el estilo del videoclip no sea mi favorito, pero es un buen toque original, vintage y que sin duda, tan solo por el concepto, despierta alguna que otra sonrisa. Eso sí, ese estilo uptempo de la canción al que ya nos tenían acostumbrados con Dreaming está muy presente.

IMG_1346

Y bueno, poco más hay que sacar del vídeo. Pero el caso es que el estreno de este vídeo me ha dado la excusa para recordaros que Smallpools vienen fuerte en marzo con un álbum del que se espera mucho, teniendo en cuenta el material con el que se han ido presentando.

Artistas que ven el éxito a la primera o, en su defecto, por serendipia

Antes de nada, había pensado titular la entrada como artistas que lo petan a la primera, pero luego me he recordado que hay que guardar las formas, sobretodo cuando abro la entrada con un artista de la talla de Hozier.

Estaba leyendo hace un rato un artículo de la Rolling Stone en el que hacían un repaso a la llegada el éxito del artista, y la historia detrás de su single de presentación y de máxima repercusión hasta la fecha, Take Me To Church.

Comentaba como ese boca en boca ayudó a su carrera, y como que una vez entró en las radios americanas todo fue rodado (vale, me habré saltado como la mitad de la historia, si os interesa la podéis leer en la web). Desde luego, a lo largo del artículo, Hozier se nos presenta como alguien con los pies en la tierra, que si bien sabe que tiene la agenda llena hasta Navidad de este año, toda idea que le surge la plasma con la guitarra para la grabación de su próximo álbum.

En lo que respecta a su álbum debut, es una auténtica joya. Temas que sueltan un soul y una energía muy interesante y, en ocasiones, cañera, y otros en el prisma contrario, que rozan lo intimista. Pero ante todo premia esa autenticidad con letras propias, con mensaje, y Take Me To Church es un ejemplo.

En el artículo hacen referencia a que hace un año, era impensable encontrar una canción con un tempo más relajado y con trasfondo en lo alto del Top 40, pero asimismo declaran que desde Sam Smith, esa puerta esta abierta.

Y ahí es donde me quería detener en esta entrada (aunque haya dado un rodeo tan sumamente grande). Ya no en cómo hay artistas que desde el lanzamiento de su primer single ya ven su éxito asegurado, sino en artistas que en su primer single llegan al éxito sin haber sido esa su intención. Que sí, que la ambición de cualquier artista es forjarse un nombre en la escena pop, pero hay otros que se conforman con la escena alternativa o que, al menos, no van con toda la maquinaria a alcanzar ese éxito mainstream.

Un ejemplo muy claro es Lorde y Royals, que fue a parar en toda la frente de la crítica musical. Un tema totalmente antitendencias pero que gustó a todo el mundo y acabó conquistando las listas. Como dice el artículo con el que he sacado esta entrada, Sam Smith podría ser otro ejemplo, y es que, si bien Stay With Me hubiese sido más fácil encontrárselo en el top de las listas de adult alternative (que por cierto, esa calificación de género no me gusta nada), si es verdad que choca mucho verlo en la lista general de Billboard al lado de Taylor Swift.

Pero además de esos artistas noveles que ven un éxito, más o menos buscado, a la primera, habría que señalar a otros que pasan del apartado más underground/indie a las cotas altas de la fama. Está claro que la música indie en todas sus variantes se encuentra en las listas y ya no sorprende, pero para fun.llegó en su segundo álbum… Después de que Nate Ruess (el vocalista) hubiese lanzado con su anterior banda dos álbumes. Tardó en llegar, pero acabó llegando.
Y ya, qué decir de Gotye, que tardó casi 10 años en llegar su popularidad mundial con Somebody That I Used To Know y su melodía cantada y parodiada por tantos. Si bien era un artista que había conseguido labrarse un nombre en Australia y alguno de sus temas de su segundo LP fueron muy aclamados, fue con ese single y su estilo antipop con el que llegó al gran público. Trayendo consigo a Kimbra, que por lo menos para mí fue un descubrimiento interesante.

¿Qué quiero decir con esta entrada? Que no podemos estar seguros de lo que encontraremos mañana en el puesto número 1 de la lista de ventas y que, de nuevo, no existe la fórmula perfecta para crear el próximo éxito.
Bueno, y también que, aunque en muchas ocasiones tarde en llegar, acaba llegando.

Mi “Desert Island Discs” personal: Los 8 discos que me llevaría a una isla desierta

Me encanta la BBC Radio. Ya he expresado en otras ocasiones lo mucho que me gusta la programación y la variedad musical que ofrecen. Pero quería destacar en esta entrada un programa que lleva emitiéndose desde 1942, y no es otro que Desert Island Discs.

Estaba un día en clase de inglés en mi academia y, hablando con mi profesora, con la que compartía (y sigo compartiendo) gustos musicales, me acabó recomendado este programa (a raíz de que estábamos hablando de Jamie Callum si no me equivoco). En cualquier caso, me comentaba que este programa se encargaba de llevar a un personaje famoso, que bien podría pertenecer al mundo de la música, ser un actor, escritor, filósofo…, y en el programa le hacían elegir 8 piezas de música. Además de un libro y un bien de lujo.

Pero aquí en esta entrada nos vamos a centrar en el apartado musical, que por algo reconduje el blog a este aspecto. En cualquier caso, voy a poner ocho discos que considero parte importante, al menos de momento, de mi vida. Si bien porque en el momento me sorprendió su estilo o porque me traiga un buen recuerdo. No llevan un orden en concreto, van conforme van surgiendo:

1-Aphrodite de Kylie Minogue (2010)

Se trata del primer disco que me compré, y ya sólo por ello merece estar aquí. Me acuerdo que me empezó a llamar la atención a partir de All The Lovers, si bien ya conocía por mi hermana su mítica Can’t Get You Out Of My Head In My Arms. Pero recuerdo como me descargué el álbum enteró y me encantó el estilo que desprendía ese álbum: un pop sensual que resultaba muy agradable. Me acuerdo de hecho de la fecha (si bien aproximada) en la que me lo compré, y supuso mi introducción en la compra de discos. Así que, técnicamente, me ha llevado a tener una colección musical que, si bien modesta, crece cada día y estoy orgulloso de ella.

2-Momentum de Jamie Cullum (2013)

Mi padre me lo regaló por mi santo hace dos años, y al mes y medio tuve el placer de ver al británico en directo. De hecho, fue mi primer concierto. Que si bien estaba en la última fila (además, literalmente) esa sensación de ver a un artista que llevabas tiempo siguiendo y adorando su música por primera vez, es fantástica. Me acuerdo que al concierto me llevé unos prismáticos (sí, había pantallas para verle, pero somos así), y me sentí muy extraño, pero a la vez embargado, de ver a través de los prismáticos a Jamie Cullum.

3-Destroyed de Moby (2011)

Este fue el disco con el que conocí a Moby. Bueno, a decir verdad, estaba viendo Cómo Conocí a Vuestra Madre y en un episodio de la primera temporada, había un personaje que los protagonistas confundían con el artista (que al final resultó no ser). Curioso yo, me dediqué a investigar, efectivamente, quién era ese Moby, para acabar llegando a ese Destroyed y los sonidos electrónicos que ofrecía. Asimismo, fue también la primera vez que me adentraba en la música de un estilo más alternativo, con sonidos que eran poco habituales.

Sinceramente, estaba entre este álbum y Play, por el hecho también de que los dos me suponen una profunda inspiración a la hora de producir música. Moby me encanta como persona, es alguien que hace lo que más le gusta como quiere.

4-Ágætis byrjun de Sigur Rós (1999)

De hecho, conocí a Sigur Ros a partir de Moby. Recuerdo que en una de las entradas de su blog comentaba que había ido a un concierto de esta banda y que era de sus favoritas, así que decidí darles una oportunidad. Si no me equivoco, creo que empecé escuchando su primer álbum Von, y de primera me dejó muy perplejo, pues era un álbum raro (o por lo menos llegué a esa impresión en un primer momento). Pero no, luego llegó este Ágætis byrjun y todo cambió. Todavía no he encontrado ningún álbum que haya conseguido emocionarme de esa manera. Me gusta este estilo post-rock que predican y esa instrumentación que es muy bonita (ahí va el término del crítico musical/melómano).

Además, este disco me lo compré en mi viaje a Seattle del pasado año en el Record Store Day… por $1.

5-Boardface de Gotye (2003)

En plena fiebre Gotye y Somebody That I Used To Know, yo me dediqué a investigar un poco sobre su carrera y acabé llegando a su primer álbum Boardface. Un trip-hop muy interesante que probablemente pase desapercibido para el gran público, pero una auténtica joya para los amantes de la música, y sobretodo de Gotye. De nuevo, una inspiración para crear, se trata de un álbum novel y debut, basado en el sampling y que nos ofrece un resultado muy bueno.

Además de todo esto, tiene una historia de amistad bastante curiosa detrás del álbum, desde luego.

6-Delirios de Grandeza de Alaska (1996)

No sería capaz de quedarme de un álbum de Alaska de su época ídem, así que me quedaría con este recopilatorio que es el que mejor recoge su carrera en los años 80. Quien sea seguidor de este blog sabrá que soy muy fan de esta época, y que la música española que escucho es o esta o indie. Pero en cualquier caso, Alaska podría considerarla una de mis guilty pleasures. Me encanta la energía que irradiaba de joven y el estilo de la Movida Madrileña que llevaba.

Además, me resulta una mujer muy curiosa y extremadamente culta.

7-Yoshimi Battles the Pink Robots de The Flaming Lips (2002)

Por favor, no iba a acabar esta entrada sin mis queridos Flaming Lips. No recuerdo cómo llegué a saber de ellos, pero el caso es que lo primero que escuché de ellos fue The Terror y me produjeron tanta curiosidad que me decanté por escuchar más de ellos. Y así (o al menos así lo creo) es como llegué a este Yoshimi, que aún me sigue pareciendo un álbum con una concepción muy curiosa, pues mezcla desde percusiones pegajosas con trasfondos más experimentales. Si bien es lo más descafeinado (por no decir menos raro) de esta gente, esto no quita que sea también uno de sus álbumes más interesantes. Aunque claro, de todos los álbumes que hacen podemos decir eso.

Además, cuando estuve en Seattle en el Record Store Day, además de comprarme la edición en vinilo limitada de 7500 copias del 7 Skies H3 (aquella canción de 24 horas que consiguieron condensar en un álbum de una hora), el llevar ese vinilo me permitió compartir conversación con más personas que se lo iban a comprar. Así que, les guardo un cariño especial a este grupo.

8-Pure Heroine de Lorde

No me cansaré de la historia de Lorde. El cómo una chica de 16-17 años acabó conquistando las listas de ventas con un tema que no tenía nada de comercial y que era 100% auténtico, y cómo ha sabido mantenerse y no caer en las garras del olvido mediático y acabar como un juguete roto. Es una historia motivadora desde luego. Con un estilo musical elegante y un estilo de vida que, si bien llamativo, no es lo ostentoso de otras como Lady Gaga, ha sabido estar en el punto mediático perfecto, sin llegar a la polémica (aunque si bien ha hecho comentarios que le ha valido numerosos tweets de respuesta). Y sobretodo, ha sabido acostumbrarse a la fama. Pero siempre tiene en mente que es una chica joven, y es algo que se puede ver perfectamente en su cuenta Tumblr, donde siempre ha expresado sus reacciones en su evolución musical.

Y en cualquier caso, es un disco impecable. Para que nos vamos a engañar.

Recomendación de la semana IV: “Holy Water” de Laurel y su mezcla de London Grammar y Hurts

Sabéis que me descargo música. Y mucha. Que vale, que también me compro, pero todos los días me reviso mis páginas habituales de descarga para ver si alguno de mis cantantes/bandas favoritos/as ha lanzado nuevo single, o si ya se ha puesto para descarga su nuevo álbum (¿verdad Björk?). Pero en muchas ocasiones, esta revisión diaria de estas páginas me permite conocer a nuevos artistas que, o bien me llaman la atención por el género en el que encuadran su música, o bien por la portada (aló Brika, que la descubrí gracias a esto).

En cualquier caso, hoy os traigo, como recomendación de la semana, a Laurel, una joven cantante británica que estrenó recientemente su EP Holy Water.

No hay vídeos de este EP, lo siento.

En cualquier caso, cuatro temas conforman este Holy Water. Cuatro temas que se enmarcan en lo claroscuro que protagoniza la portada del mismo EP. Canciones donde los sintetizadores tienen un papel principal para interpretar melodías que rozan entre lo más oscuro de Hurts, y lo menos orquestal de London Grammar. De éstos últimos coge ese registro vocal que, si bien no tan poderoso como el de Florence Welch, tiene su encanto personal. Algo así como una Lana del Rey en estilo melancólico/bucólico fuera todo hip-hop. Como en Ultraviolence pero bien hecho.

Son canciones que van creciendo. Empiezan delicadas y acaban incorporando percusiones y sintetizadores que le dan mucho cuerpo al tema. De los cuatro temas que conforman este EP, me quedo con Come Together, que me parece una apuesta interesante con los efectos vocales que van y vienen.

Sin duda, un EP que de veras recomiendo darle una escucha, de una artista de la que estaré esperando un álbum que seguro que ofrece este sonido oscuro y maduro que puede dar momentos, como digo, bien interesantes.

Crítica de “Vulnicura” de Björk: Elementos orquestales y electrónica fusionados en una ruptura sentimental

Pobre Björk. Leía un fragmento de la entrevista que hizo a Pitchfork recientemente hablando un poco de la concepción del álbum y comentaba que parte de las canciones de este álbum (en lo que a letra se refiere) surgieron de la ruptura que tuvo con su última pareja. La entrevistadora le preguntaba que cómo tenía pensado enfrentarse a esos temas en directos, y respondió con un aún no lo sé.

Así que con está concepción de Adele dolorida o Lana del Rey a la que le cuesta y duele interpretar alguno de sus primeros temas, me encaré a escuchar Vulnicura. Si hay algo que me gusta de Björk es que es una artista camaleónica y en cada disco intenta ofrecer conceptos nuevos, sonidos diferentes que no se asemejen a sus trabajos anteriores, siempre teniendo esa base que es su voz. Esa voz quebrada y frágil que puede coger cotas tan altas como hiciera en Declare Independence o sonar como un susurro o un estilo más sensual, estilo por el que se moverá en este álbum.

Es un disco que, desde el momento 0, los violines están presentes. Stonemilker se encarga de abrir el álbum con dulzura, con esos instrumentos de cuerda que protagonizan esa y otras tantas melodías largas, a las que se le van añadiendo sutiles percusiones y toques electrónicos que consiguen fusionarse a la perfección. No estamos hablando del breakcore que encontráramos en algunos temas de Biophilia, sino de una percusión elegante, que si bien tiene sus momentos más movibles como es en el caso de Black Lake donde la percusión describe un uptempo y una progresión bastante interesante, o como en Atom Dance, la colaboración con Antony Hegarty.

Porque sí, el protagonismo principal lo tienen esos dos instrumentos: los violines y la percusión. Si bien son los primeros en los que se basan las melodías como ya he comentado, son los avances en la línea de percusión los que hacen que nos quedemos enganchados a seguir escuchando, como es en el caso del tema más largo del LP, Black Lake, con una duración de 10 minutos.

Sin duda, uno de los momentos de más tensión del álbum es Family, un tema oscuro, profundo en el que encontramos ese sentimiento de tristeza por el fin de la relación, pero sobretodo, de preocupación por el fruto de la misma “How will I sing us//out of this sorrow//build a safe bridge//for the child//out of this danger”. El cambio de melodía hacia mitad del tema para que tome protagonismo un violín que se toca nervioso y con energía es algo que hace incrementar esa sensación de encontrarnos ante uno de los temas más íntimos del álbum.

Por otro lado, hay temas en los que se abandona ese protagonismo orquestal para pasar a puntos donde los sintetizadores cobran auténtico protagonismo. History Of Touches es uno de ellos, con un sintetizador que mezcla efectos de vocoder y modulación de voz que desde luego me encantaría verlo en directo. Quicksand se encarga de añadir ese toque que intenta compensar esa orquestación que se apodera del álbum, con una esencia que, sin duda, me recuerda a los Depeche Mode de su último álbum Delta Machine. Y ya por último, el sonido más islandés por calificarlo de alguna manera, del estilo de My Juvenile Solstice de álbumes anteriores se encarga de traerlo Notget, que entremezcla toda la esencia del álbum.

Es un disco, hablando sin rodeos, grande. Ya no por la duración de los temas, sino porque Björk ha tirado la casa por la ventana. Suena grande. Suena a que ha contratado un conjunto orquestal del estilo que usó Muse en su último álbum. El intimismo sólo tiene lugar en las letras, no en la producción. Puestos a compararlo con otro álbum suyo, el que más pudiera asimilarle sería Homogenic, por la agresividad que se desprende en algunos momentos. Pero así mismo, tiene sus momentos dulces, como en Stonemilker, que por ese concepto sería más bien Vespertine, pero ni por esas. Es un álbum nuevo, distinto, maduro. La producción es la que tocaba en este momento de su carrera. Ni iba a volver a lo naïve de su Debut, ni otra vez a los sonidos experimentales y a los instrumentos inventados de Biophilia.

En fin, pasemos a la puntuación del álbum. Como se trata de música alternativa, me reservo la puntuación de “Con respecto al resto” para repartirla:

Originalidad

En el álbum: Aunque se centre en ese concepto de violines y percusiones que evolucionan, cada tema tiene su toque de originalidad y distinción. 0,9/1

Con respecto a lo anterior de la artista: No tiene nada igual desde luego, y ha conseguido recuperar su época de Homogenic, que era algo que muchos echábamos de menos. Es muy curioso ver ese contraste de la agresividad de aquel álbum con la fragilidad de estas letras. 1/1

Impresiones

Primera impresión: Si bien en cuanto empezó Stonemilker me quedé engatusado, hubo momentos en los que sentí que los temas eran en ocasiones algo largos, como el caso de Black Lake Family aunque es algo que se compensa en temas más cortos como Quicksand History Of Touches. Y en lo que respecta a la producción, de primeras me pareció muy elaborada y que cuadraba toda ella 1,5/2

-Tema a tema en profundidad/Impresión General: No puedo decir nada que no haya dicho ya. Es un álbum muy correcto, a mí el estilo orquestal de violines que me hacen sentir envuelto me encanta. Y luego esa percusión que comienza sutil pero que acaba enmarcando esas melodías, consiguen enamorarme del todo. Luego esos efectos vocales, si bien escasos, justos y muy bien puestos, como al principio de Lionsong o en Atom Dance en la parte de Antony. Me atrevo a darle un 4,4/5, porque hay momentos en los que acortaría un poco el tema para hacerlo más contundente, pero que tampoco creo que repercutan demasiado en el álbum.

Lista de reproducción y compra: Sí, me lo compraría. Espero hacerlo de hecho. Además del hecho de que me encanta la islandesa, me parece un álbum que marca un hito en su carrera. Por otro lado, son 9 temas que salvo dos, se puede escuchar en un momento. Quiero decir, este álbum no es un prêt-à-porter musical (¿y si ya cojo el invento prêt-à-ecouter? Lo tendré que estudiar). Son temas que, aunque me gustaría añadir a mi lista de reproducción personal, no podría hacerlo. Tal vez exceptuaría Stonemilker y aparte añadiría History Of Touches. Aunque eso sí, otro motivo que me lleva a desechar la posibilidad es el hecho de que veo a Vulnicura como un conjunto, y que no se podría coger los temas por separado. Si vas a escuchar Vulnicura, lo escuchas entero para apreciar todo lo que te ofrece, escuchar temas sueltos y no sentirte algo cojo es difícil. 0,6/1

Puntuación Total8,4/10

bjork-vulnicura-cover

Se desvela cartel para el FIB 2015: 9 Nombres que por sí solos ya convencen para ir

Aunque pudiera hacer casi que una nueva sección hablando de carteles de festivales, sólo es coincidencia. En cualquier caso, hoy se han desvelado los primeros nombres de los artistas que pasarán por Benicassim en julio de este año, y es bien sorprendente.

Sorprendente sí. Que vale, de momento son nombres que hemos estado viendo de gira por otros festivales. Pero oye, tenemos a Florence + the Machine en julio, en España, con un nuevo disco, y eso no hay que perdérselo.

Y es que, si a ésta británica le sumamos a sus compañeros Bastille, pues es que ya es un festival imperdible:

Por lo que me respecta (y tengo constancia), Cristal Fighters, Clean Pandit (que lo están petando en Reino Unido) MØ se encargarán de traer la vena de pop electrónico/synthpop más potente. Aunque claro, también habría que considerar el último EP de Bastille, que me dejó algo tibio, pero lleva este estilo.

El punto más maduro del festival lo encontramos en el grupo de Noel Gallagher (otro de tantos porque no termina de cuajar en ninguno) Noel Gallagher’s High Flying Birds Los Planetas, que es el único nombre nacional confirmado hasta el momento.

Y ya por acabar, los nombres que quedan son The Prodigy, Portishead Public Enemy, que como no tengo referencia de ellos, los dejo caer al final.

En fin, sólo queda esperar a saber: 1-Nuevo single de Florence + the Machine 2-A ver con qué más nos sorprenden en el FIB.

“Dreaming Away” es el single de regreso de Juan Zelada, ¿Por qué te metes en medio Carlos Jean?

La primera vez que conocí a Juan Zelada fue porque lo vi en telediario del mediodía de Antena 3 y la noticia se encargaba de decir que, señores, tenemos a artistas nacionales que lo están triunfando en otros países (en su caso, Reino Unido) y nosotros sin darnos cuenta. Por aquel momento, estaba triunfando con The Blues Remain, un tema de blue-eyed blues (toma género que os acabo de colar, pero echad un vistazo a la definición) que se quedaba muy fácilmente y cuyo estribillo recuerdo de vez en cuando. Buena presencia del piano, instrumentos de viento metal y una esencia muy agradable. En esta temática se movería aquel álbum suyo debut High Ceilings and Collarbones:

Para los que nos gustaba este artista, estamos de enhorabuena, pues hace unos días, lo que podríamos considerar la versión serrana de Jamie Cullum, lanzaba un nuevo álbum, Back On Track. Ahora bien, eso sí, a los que nos gustaba que el panorama musical se hubiese librado, al menos de una escena visible, de Carlos Jean, pues sorpresa, van agarrados de la mano y este Dreaming Away es el primer single de adelanto y muestra de ello:

A ver, que mal, mal del todo no suena. Pero me parece una mezcla de un Aviccii cutre (de este que ahora está un poco enfermo y se tuvo que retirar temporalmente, ese) con el piano y el ritmo de jazz de Juan Zelada, creando una mezcla que, si bien ecléctica, los momentos de estribillo con los de…hmm… el resto de canción no tienen nada que ver.

Esa progresión simple de acordes en un sintetizador que abre el tema ya me preocupaba. Juan, hombre, que te he llamado hace dos párrafos Jamie Cullum, métele un poquito de sustancia en esos acordes. Que vale, que luego tiene momentos de piano que nos recuerda que, efectivamente, se trata de un tema de Juan Zelada, pero de nuevo viene ese sintetizador y melodía radio friendly-mainstream-hagamos un Taylor Swift y me desmorona.

En fin, habrá que darle una oportunidad a este disco para ver si el efecto Carlos Jean se expande al resto de temas.

Ya tenemos cartel para el Primavera Sound 2015: Veamos a quién nos interesa ir a ver

Como ya hiciera en una entrada anterior con el cartel del Coachella de este añohagamos lo mismo con el de este año. Teniendo en cuenta de lo que estamos hablando, no tiene mucho de lo que envidiar al Coachella. Vale, no tenemos a Jack White ni a AC/DC ni a Florence + the Machine, pero oye, vamos a ir desgranando artistas.

Prehome_2015Si seguimos el orden alfabético en el que nos ha sido ofrecido el cartel, ya encontramos a tres nombres importantes. Alt-J y Ariel Pink, que firmaron dos de los álbumes más aclamados de este 2014 (no he escuchado ninguno), y la particular voz y la particular música de Antony and the Johnsonsque se encargan de traer el estilo más oscuro y barroco al festival. Eso sí, con un último álbum que ya data de 2011 (Swanlight) y que si bien sacaron uno el año pasado como banda sonora de la película/documental Turning, espero que esta sea una oportunidad para ver material de un futuro disco.

Seguimos leyendo para llegar a Belle & Sebastian y más adelante The Black Keys, uno de los pesos pesados de este festival sin duda. Ya firmaron un magnífico disco, Turn Blue, el año pasado, y esperemos que el batería y 50% de la banda Patrick Carney se recupere de su lesión y puedan realizar este concierto.

Seguimos leyendo y vemos dos muy buenos músicos de lo acústico, Eels (al menos en su último álbum) y, por favor, el ansiado y deseado durante ocho años Damien Rice. El primero al piano y el segundo a la guitarra, pero los dos con voces y últimos álbumes que desprenden muy buena calidad. Una oportunidad única desde luego.

Que queréis que diga de James Blake que no haya dicho ya. En cambio, podría ser una muy buena experiencia ver a Jon Hopkins, compañero de residencia (aunque suene muy mal) en la BBC Radio de James Blake, y que tanto a contribuido en la obra de Coldplay, y es que él es el artífice de las bases de Life in Technicolor Midnight, por citar dos ejemplos.

Y por finalizar (porque los conozco al menos) destacaría a Panda Bear que lanzó hace un par de semanas su último disco y que sin duda presentará en mayo en Barcelona (crítica mía aquí), The Strokes que, aunque su Countdown Machine pasó con una crítica algo mixta, firmaron aquel definitivo Is This It. Y por último, al amabilísimo Mark Kozelek con el sobrenombre de Sun Kil Moon y su estupendo y acústico Benji. Negativo en la actitud del cantante (recordemos que hizo comentarios, además de una canción, algo desagradable dedicada a The War On Drugs y a su líder por estar actuando a la misma vez que él, así que espero que quien organice el horario tenga cuidaico); pero un muy buen positivo en el disco.

Y por lo demás, tendréis que echar un vistazo al resto de nombres por si hay alguien que os llame la atención, pero personalmente esta sería mi elección para el festival. Si bien existen polémicas con ciertos trabajos de prácticas que se ofrecen ahí, no podemos decir nada de su cartel.

Análisis del vídeo de “Sugar” de Maroon 5: ¡Sorpresa! El Adam Levine soso canta en tu boda

Antes de que vayáis a comerme por el título de la entrada, por más que lo haya visto, no consigo ver a Adam Levine sonriendo ni animado mientras canta en las bodas. En la carretera todo lo que quieras, al principio, cuando se hace el selfie y viene la policía… Pero vamos, un poco soso.

Captura de pantalla 2015-01-21 a las 21.24.36

Reacción ante la sosería de Adam Levine. PD: Después tuvieron que encajarle la mandíbula; esta te la guarda.

Total, que Maroon V estrenó (hace una semana, vale) el videoclip del último single extraído de su álbum V (que aún tengo pendiente de escuchar): Sugar. En cuanto al estilo de esta, aunque en una primera impresión pueda parecer que de repente va a aparecer Katy Perry cantando “There’s a stranger in my bed” (el verso que abre TGIF de su álbum Teenage Dream, por si no habéis caído), tiene un pop pegadizo. No es una obra magistral-ultra-novedosa, pero se deja escuchar. Meh +

Captura de pantalla 2015-01-21 a las 21.23.55

Solos de guitarra orgásmicos, descripción gráfica

Yo era más partidario de los singles anteriores, Maps Animals. Si bien el vídeo del primero se encargaba de llamar la atención por su carácter impactante, este Sugar se encarga de sacar nuestro lado más positivo. El vídeo básicamente se resume en ver cómo la banda aparece en distintas bodas interpretando una canción de sorpresa, con reacción de novias y novios sorprendidos por igual.

Captura de pantalla 2015-01-21 a las 21.23.24

Cuando tu novia te lleva a un concierto sin decirte de quien era y resulta que es Maroon 5

Que no, que es broma. Que yo en el fondo aprecio mucho a Maroon 5. Aunque yo soy de los que dicen que su mejor época era la de This Love She Will Be Loved , es verdad que de vez en cuando sacan discos con temas bastante aceptables. Que sí, que Overexposed se centró en un marco sonora que ya me pareció que había dejado en bucle un mismo tema, pero en fin, tienen sus canciones para bailar y cantar a todas horas.

Captura de pantalla 2015-01-21 a las 21.24.23

¡¿DÓNDE ESTE SELFSTICK?!¡CIERRA LA BOCA Y TRAE UNO, QUE LA DE LA DERECHA NO SALE!

En fin, habrá que ver con qué nuevo vídeo nos salen si es que sacan más singles de V. Desde luego, lo único que tenemos que esperar es que sean susceptibles a pasar por uno de mis análisis ácidos de vídeos, que, quieras que no, animan el blog y la tarde.

Recomendación de la semana III: “Voice Memos” de Brika y su synthpop claroscuro

En muchas ocasiones me doy cuenta que parece que uso synthpop para catalogar cualquier género que basa sus melodías en sintetizadores y me permito englobar en esta tendencia a artistas de Owl City Depeche Mode sin casi establecer diferencias, pero en fin. Volvamos a la sección que nos ocupa. Hoy os traigo a Brika. Se trata de una cantante joven (21 años cuenta) con base en Miami y que hace un mes lanzó su álbum debut, Voice Memos, con la que la he podido conocer. Esta cantante ha tenido una infancia con grandes influencias musicales, y la historia de este álbum es curiosa. Su novio le puso a su padre, productor musical, una serie de canciones que tenía grabadas, como demos. Le acabó interesando, una cosa llevó a la otra y boom: Expectations se trata del tema que abre este álbum y es un tema oscuro pero que desprende una delicadez y cercanía que hace que sea muy escuchable y que su estribillo se quede muy fácilmente. Por otro lado, en este mismo álbum encontramos otros temas muy destacables como Gold Mumbai. Lo que m e gusta tanto en este álbum es esa variedad de sonidos que encontramos en el marco (algo a la ligera y casi sin concretar) del synthpop. Este Mumbai suena más llevadero y ligero, muy tienda de ropa-friendly; pero en cambio encontramos esa colaboración con BOGART, Go que trae ritmos más hip-hop. Vamos, que es un álbum muy interesante de una artista underground de estas que me gustan tanto. No podría asegurar que alguna de estas canciones acabe siendo un éxito rotundo en Billboard, pero desde luego hay muy buena calidad en los 14 temas que conforman este LP y que recomiendo de veras dar una oportunidad.