Mes: febrero 2015

Clare Maguire sustituye el synthpop por el soul 70’s en su nuevo EP “Don’t Mess Me Around”

Es difícil hablar de Clare Maguire, ya que no se la puede calificar ni de vieja gloria ni de One-hit wonder, porque en su carrera tampoco ha llegado a eso. Sin embargo, es una artista que ha conseguido granjearse una buena base de seguidores entre los que me encuentro yo mismo.

Ya he hablado de ella en alguna otra ocasión, así que seré breve. Lanzó hace 4 años su debut Light After Dark, donde jugaba con el synthpop que seguía en parte la esencia de Hurts, a los cuales apoyó siendo su teloneros en parte de su gira.

Después de su álbum y unos cuantos conciertos, silencio. Volvió con un EP homónimo donde iba a sonidos más lounge, tranquilos, más en esencia acústica. Cambio radical sin duda. Después más silencio y volvimos a saber de ella con Burberry, ya que se encargó de cantar en la pasarela de hombre de primavera verano. Volvió a hacerlo hace una semana (ambas actuaciones se encuentran en iTunes) y ahora estrena su nuevo single, con correspondiente EP, Don’t Mess Me Around, donde el despegue de su debut es algo factible.

Cuatro temas donde profundiza en soul con raíces en los años 70. Encontramos melodías marcadas, un vocal desgarrado que canta letras de incomoresión, en lo que amor se refiere. La canción que da título al tema nos lleva a un estilo Adele muy apetecible, con percusiones fáciles de llevar y estribillo pegadizo. Boomerang se encarga de traer cierto toque electrónico, con percusiones muy agresivas (de construcción simple eso sí) y cierta modulación de voz. Dream Big trae el toque más tranquilo y Sherlock me recuerda mucho a Janis Joplin, escuchadlo y me decís.

Desde luego esta vuelta y depuración del estilo de la británica ha caído bien. Desde aquí espero que saque pronto un nuevo álbum para, o bien barrer por completo la imagen de su debut y confirmar esta nueva etapa, o por el contrario traer algo nuevo. Yo que sé, echarse a rapera o algo.

Análisis del vídeo “Time Machine” de Ingrid Michaelson: Robo de protagonismo a Ingrid y mucho rewind

       Paint me like one of your French girls

No sé si conoceréis a Ingrid Michaelson, pero yo la conocí hace un par de años (su música, porque en persona de momento nada) y quedé prendado de su estilo. Seguro que habréis escuchado su tema Be OK, que protagonizó anuncios de Movistar hace un tiempo, y si no, recomiendo un vistazo a su catálogo.



Cuando te pasas con el rímel y pareces aquel personaje de Perdidos

En cualquier caso, Ingrid Michaelson estrenó nuevo disco hace cuestión de un par de meses: Lights Out, del cual se ha extraído recientemente este pegadizo Time Machine. Si nos centramos en el video que es lo que nos ocupa, vemos a una Ingrid que, en cierto modo, muestra como sus parejas le roban el protagonismo, ya sea tocando por ella el piano, poniéndose delante de ella… Todo esto se muestra acompañado de planos que van hacia atrás y numerosos toques de humor.



Cuando se tienen crisis de edad e intentas ser una Miley Cyrus/Cameron Díaz de la vida

En lo que respecta a la producción del vídeo, hay que declarar que no se limita a Ingrid interpretando el tema, sino que se le da esa vuelta en la que son el resto los que cantan. Y por otro lado, si bien un poco simple, cuenta una historia, y ya hace más que la gran mayoría de videoclips.  Ha conseguido reunir a un buen grupo de actores y hacerles bailar y denotan el buen ambiente que tuvo que haber en ese set de rodaje (no hay más que meterse en Twitter para comprobarlo).



Cuando tu cara sirve para expresar cualquier emoción y te cuesta concretarle un pie de foto

En resumen, vídeo divertido, canción animada que, en general, es para pasar un rato. Este tema no nos descubre la pólvora, pero es algo más despegado de la línea general que cobra la música comercial. En lo que respecta al vídeo, sí es algo más fresco, con un concepto más original de lo que estamos viendo últimamente. Punto positivo para Ingrid.


Recomendación de la semana IX: “Evermotion” de Guster, indie rock basado en sintetizadores y melodías analógicas

Intentando cumplir con el propósito de escuchar todos los álbumes que se estrenen este 2015, me estoy topando con grupos muy interesantes. La semana pasada ya hablaba de Dan Mangan, y ahora mi nuevo descubrimiento musical se trata de Guster, grupo de indie rock de Boston, con su nuevo álbum estrenado el 13 de junio: Evermotion.

Me sonaba de oídas esta banda, pero desde luego no me esperaba el estilo que depuran en el álbum. Y es que a lo largo de 11 temas encontramos una temática que toma como marco el indie rock añadiéndole bases de sintetizador o melodías que, en ocasiones, podrían asimilarse al Yoshimi de los Flaming Lips, aunque desde luego sin la locura que caracteriza a ese álbum.

Son temas que, en su mayoría, son alegres y desprenden una buena onda. Temas que van creciendo con las escuchas. Desde luego, a mí me ganaron a la primera. Que vale, que a lo mejor no desprenden una originalidad única con este álbum, pero de vez en cuando viene bien una vuelta a los clásicos. Podrían ser unos Metronomy si en Love Letters hubieran metido un poco de rock, o podrían ser unos españoles Neuman a la perfección, en fin, el abanico es amplio. Eso sí, me gusta esa esencia atemporal que despide el álbum, con un sonido que bien podría haberse grabado ahora, hace diez años, o en los años 70.

Si estáis interesados en el grupo, en su canal de Youtube encontramos su nuevo álbum, Evermotion, al completo en alta calidad.

Lo nuevo de Nate Ruess suena 100% fun y se llama “Nothing Without Love”

Ya lo dije hace un par de días: Nate Ruess daba comienzo a su carrera en solitario, y su carta de presentación no es otra que el tema Nothing Without Love. Hasta tenemos vídeo del mismo:

El caso es que, después de tanto tiempo de silencio de fun. y excluyendo alguna colaboración esporádica de Nate Ruess con Pink o con Eminem, este es el único atisbo de material original que tenemos del cantante. Si lo hubieran presentado como el nuevo single de su banda, no nos hubiera extrañado en absoluto, ya que este tema lleva la esencia de la banda: un comienzo débil, a piano en este caso, y luego una explosión en el estribillo, con percusión lenta pero poderosa y un ligero toque de sintetizador que le da un toque más de epicidad.

Y es que este es el término que describe el carácter de la canción conforme va avanzando el tema. Y encontramos, como digo, lo habitual en fun.: Momentos corales en la segunda mitad del álbum como en su celebérrima We Are Young, o el toque energético de Some Nights.

En lo que respecta a la letra, nada nuevo. Canta al amor sin ningún toque de originalidad con respecto a lo que veíamos viendo en temas anteriores del artista en su banda principal.

Habrá que esperar si este single nos acaba llevando a un nuevo álbum del vocalista y líder de fun., personalmente diría que sí, y que no quedaría en saco roto. Sin embargo, me espero una imagen en la línea de su banda original. De cualquier modo, esto supone una dosis de energía que revitaliza la escena musical y revive un poco la huella que dejó fun. en todos nosotros hace un par de años. Vamos a recordarles para cerrar la entrada:

Zedd publica la colaboración/rescate de Selena Gomez “I Want You To Know”, rompepistas total

Zedd sabe lo que hace. Empezó un poco de la nada, siendo su primer sencillo Clarity su primer gran éxito. De hecho, conseguido por sí mismo, ya que la cantante que participaba en el tema, Foxes, no hizo que su carrera avanzara por el hecho de hacer un tema con ella.

Y es que después de este tema, el resto vino rodado Publicó su álbum debut, de igual título que este single, Clarity, donde encontrábamos colaboraciones con el líder de OneRepublic, Ryan Tedder, con Ellie Goulding e incluso con Hayley Williams, cantante de Paramore.

Después llegaron los momentos de producción en los que podemos destacar el ArtPop de Lady Gaga. Oficialmente, Zedd ya se encontraba en el culmen de su carrera, y su Grammy no hizo más que consolidar este hecho.

Así que con este currículum, se esperaba cualquier nuevo adelanto del productor alemán, y ya nos ha llegado. Se trata de I Want You To Know, donde cuenta con Selena Gomez en la voz cantante, y suena así:

Encontramos la fórmula del éxito de Zedd, sus sintetizadores tan característicos, sus estribillos explosivos y sus percusiones marcadas. En fin, poca variedad comparándolo con su primer álbum, pero en fin, cualquier atisbo de frescura se agradece. Sobretodo por el hecho de recuperar a Selena, que últimamente estaba en unos momentos de capa caída.

Crítica de “Smoke + Mirrors” de Imagine Dragons: (Intentar) transmitir en un disco lo que hacen en los directos

Venga, vamos a ello. Imagine Dragons. Aquella banda que conquistó el mundo, primero con Radioactive y después con It’s Time y con un álbum, Night Visions que fue un auténtico éxito. Hablamos de un álbum editado en 2012 (aunque llegara más tarde a España), así que este nuevo Smoke + Mirrors era altamente esperado por todos sus seguidores. Pero vamos despacio con este álbum, porque se las trae. Si Night Visions era un álbum con un sonido más naïve por decirlo de alguna manera, con canciones que te sacaban alguna sonrisa y que, por lo general, eran melodías ligeras (salvo momentos contados donde incluían momentos algo más dubstep-friendly como en la mencionada Radioactive), en este Smoke + Mirrors va a ser todo lo contrario. Según han declarado en entrevistas, es un álbum cuya composición ha ido forjándose a lo largo del Night Visions Tour, así que mientras los temas del primer álbum eran fáciles de imaginar por uno mismo, por decirlo de alguna manera, el leif motiv de los temas que componen este nuevo álbum es la puesta en escena, el directo. Y si bien este aspecto quedaba algo ambiguo en el uptempo y el coral I Bet My Life, esto quedaba muy claro con el segundo single, Gold y con el tema que interpretaron en la gala de los Grammy, uno de los temas que más mantienen ese aspecto del primer álbum, indie rock animado pero no agresivo, Shots. Por cierto, tengo que declarar que, aunque en un primer momento, Gold me dejara muy frío, es un tema que crece con las escuchas. Aunque el principio tan corta/pega que tiene sigue sin convencerme. Diatribas aparte, la palabra que describe este álbum es agresivo, como ya he dicho antes. Que sí, que es un álbum que tiene momentos de toda clase, pero son estos los que destacan. Y de tanto destacar e intentar llamar la atención, me parece que se exceden al añadir tanto directo en un álbum, no sé si me explico. Te intentan transmitir en las canciones del álbum lo que transmiten en los conciertos, y esto es algo muy acertado en I’m So Sorry, con una melodía donde los riffs de guitarra eléctrica potentes toman el protagonismo, el vocal desgarrado de Dan Reynolds y el final que, si se hubiese alargado un poco más, hubiese salido una canción de Muse. Es un tema con una percusión marcada, así como los ritmos. Aquí está bien, aquí están controlados. Pero luego llegamos a la desenfrenada Thief que me suena a intento de relleno, que no me termina de convencer con esa batería extremadamente violenta en los estribillos y que, personalmente, poco aporta al resto del álbum. Y luego tenemos que hablar de Friction y mi relación amor-odio con este tema. Como tal, me parece de lo más original que han hecho, no se parece en nada que hayamos visto. Tiene un punteo nervioso en tensión de una guitarra que suena algo oriental y luego un estribillo explosivo con una electrónica imponente precedido por un momento de calma. En primera instancia, es un tema que tira automáticamente para atrás. Pero conforme lo vas escuchando, te vas encariñando de él más y más. Desde luego, es un tema que en directo tiene que ser bestial. Y luego llegamos a la parte más relajada del álbum, donde tenemos que hacer algunas divisiones. Por un lado, los temas más acústicos, que si bien algunos no terminan de serlo, hay que encuadrarlos en esta categoría. Aquí encontraríamos a Dream con una melodía basada en un piano de balada, una percusión simple a la par que electrónica y un estribillo donde incluyen unos violines bastante dulces. Quitando el hecho de que parece que el estribillo está cantado por John Newman, pocas faltas se le pueden sacar a este tema. Y luego en la recta final encontramos a los temas más calmados, Second Chances que es un medio tiempo con una guitarra que suena a London Grammar y que, en esencia, transmite una sensación de calma muy agradable. A diferencia de Dream, el estribillo no contrasta tanto con el resto del tema al no ser tan explosivo, pero tampoco tiene desperdicio. A continuación encontramos Release, tema basado únicamente en un punteo de guitarra acústica, la voz de Dan y sutiles toques de coro en los estribillos. Muy buen tema, algo más relajado para cerrar el álbum, que luego resulta que cierra en un ambiente de clímax con la bélica Warriors. Y luego, en el resto de temas encontramos cosas interesantes y cosas que bueeeeeno, habrá que darle más oportunidades. Por un lado, tenemos a la indudable Polaroid, un tema con una percusión muy fácil de seguir, con un sintetizador que hace de bajo y le da mucho cuerpo al tema y con un xilófono que le da cierto toque naïve. Rompe con esa temática de tema agresivo para el directo, pero aún así es muy buen tema. Trouble tiene un inicio que ni fú ni fá, pero conforme avanza el tema, descubrimos una melodía interesante y guerrera detrás de ese riff nervioso de piano. Cuando digo guerrera, en este tema quiero decir no tanto como en Warriors, pero sería fácil imaginarse una escena de la Guerra de la Independencia Americana con esa canción de fondo. Por otro lado, Hopeless Opus es algo parecida a Polaroid pero con más presencia de sintetizadores, colaría como una colaboración sutil con Passion Pit. De lo último a rescatar del disco encontramos The Fall, que me recuerda un poco a los temas que presentaron en la re-edición de su debut, lleva un poco la línea de The River y America. Por último, los momentos más meh del álbum los encuentro en Smoke + Mirrors, que empieza con promesas de convertirse en algo grande, justo antes del estribillo entra una percusión explosiva pero después este se relaja completamente. No me termina de convencer, pero tampoco está tan mal el tema. El que me deja sin palabras es It Comes Back To You, me resulta algo soso, con una batería que suena muy simple y con una base musical que experimenta poca variación. En lo que respecta a la parte vocal, va a ser uno de los pocos momentos que veamos a Dan Reynolds relajado. De nuevo, meh, si no hubiesen incluido el tema, no me hubiera pasado nada. En fin, así son las cosas. Es un disco claramente para el directo como llevo diciendo toda la crítica. Por otro lado, nos muestra a unos Imagine Dragons confiados: saben lo que hacen y saben que van a gustar. Esta soberbia no termina de ser algo malo. pero si están estos momentos tan meh que no encontraba en su Night Visions. Que tal vez con el tiempo y en retrospectiva, no me seguirán dando esa impresión, pero de momento las cosas están así. Pasemos a la puntuación de este álbum. OriginalidadEn el álbum: Desde luego, no hay dos temas iguales Son canciones que se distinguen muy bien entre ellas. Ahí no encuentro ningún problema 1/1.Con respecto al resto: Si habéis encontrado alguien que haga música que se parezca a la de Imagine Dragons, avisadme, pero de momento no caigo en alguien a quien se pudieran asemejar. 0,75/0,75Con respecto a lo anterior: Ya me he ido declarando en este aspecto a lo largo de la entrada, nada más que añadir 0,75/0,75 ImpresionesPrimera Impresión: Es un álbum que empieza fuerte, pero conforme llegaba la segunda mitad me iba dejando cada vez más frío, y los momentos de tanto contraste no me convencieron a la primera. De hecho, le he tenido que dar varias oportunidades hasta que ha entrado el disco. Pero de primera impresión, no me ha convencido tanto como el primero. 0,75/1,5Tema a tema en profunidad: En cuanto a la producción del álbum, poco o nada hay que discutirle a los americanos. Son temas muy bien construidos, donde han decidido innovar y tomar caminos nuevos que, si bien en ocasiones no han conseguido ganarme del todo, le dan mucha consistencia al álbum. Tiene temas muy buenos que entran a la primera, otros que hay que darles unas cuantas oportunidades para que entren y otros que te dejan frío. Introducen elementos muy agresivos en algunos temas, como en Friction, y luego intentan compensar con bases más relajadas como en Dream, y luego dan temas que suenan algo a relleno, It Comes Back To You. En este aspecto le daría un 3/5Lista de reproducción y compra: Tiene temamos, no nos vamos a engañar. Me encanta I’m So Sorry Shots. Polaroid es también muy pegadizo, Gold es muy agresiva pero también la veo en mi lista de reproducción, y I Bet My Life no tiene discusión como tema que entra fácilmente. Y en lo que respecta a la compra, me parece que introduce elementos muy interesantes, sobretodo en lo que a electrónica se refiere. Y no nos vamos a engañar, es el segundo álbum de Imagine Dragons. 1/1. Puntuación Total: 7,25/10 Smoke + Mirrors (Deluxe)

Nate Ruess se suma a los tráileres: tenemos adelanto de su nuevo single

A ver, tal vez como Nate Ruess no caigáis, pero si os digo que él es el cantante de fun. ya os acordáis, ¿verdad?

En cualquier caso, no vamos a hablar de su conjunto, ya que a pesar de las numerosas noticias de que están trabajando en nueva música y a pesar de haber estrenado un tema en el programa de Jimmy Kimmel, aún no tenemos nada. Tenemos a uno de los integrantes, Jack Antonoff triunfando con su grupo Bleachers y produciendo a artistas de la talla de Taylor Swift en su álbum 1989; y ahora podemos confirmar que tenemos también al cantante y líder de la banda Nate Ruess en una etapa en solitario.

Porque así nos lo confirman dos teasers publicados en el canal de YouTube de Fueled By Ramen, la discográfica de fun. (entre otros). El caso, es que bajo el título de Nothing Without Love, estos dos tráilers de menos de 30 segundos nos enseñan, en primer lugar, al vocalista entonando lo que parece ser el estribillo a capella, y en segundo lugar, la base instrumental del mismo que desprende un carácter animado y vitalista, muy en la línea que nos tiene acostumbrados.

No soy muy partidario de estos teasers tan breves, pero en fin, al menos dan fe de que Nate Ruess sigue vivo, ídem para su carrera musical. El 23 de febrero veremos como suena este tema y comprobaremos si sirve de antesala para algo mayor.