Mes: marzo 2015

Perdona Martin Solveig por enterarme ahora de que has estrenado nuevo single, “Intoxicated”

Aquí se va a notar mis preferencias musicales y donde presto atención. Quiero decir, la escena dance me resulta del todo indiferente, y a menos que sea un lanzamiento de la talla David Guetta o Martin Garrix, que lo lea por Twitter o medios parecidos, no me entero de los estrenos de este género. Por eso me ha dado cierta pena haberme enterado con dos meses de retraso del estreno de Intoxicated, el nuevo single de Martin Solveig colaborando con GTA:

Soy de la opinión de que la música dance para las fiestas (o ciertas tiendas de ropa que ya ponen cualquier cosa), así que, de tener un álbum de este estilo, es para una ocasión como esa, para hacer la crítica o porque haya visto algo diferente en el álbum, y eso fue lo que me pasó con Martin Solveig. Lo conocí a través de la canción Hello, aún tenemos todavía incrustada la vocecita de Dragonette entonando su estribillo. El caso es que esa canción me resultó tan fresca, que me entró curiosidad y me descargué el álbum completo.

Descubrí en Solveig algo más que un DJ, descubrí a un productor que apostaba por sonidos que, si bien tenían su reminiscencia obvia en el dance, tenían algo de precursor. No se subía en el carro de otros como David Guetta o Calvin Harris, de los cuales llega un momento que todas sus canciones son muy parecidas, en lo que a estructura se parece. Me gustaba su faceta de cantante en temas como The Night Out, que aún sigo escuchando. En general, me pareció muy buen músico.

Así que ahora llegamos a 2015 y me encuentro con este Intoxicated, que suena animado y si bien tiene más peso el sonido que le envuelve en el panorama, consigue implantar un sello propio. No suena tan naïve como su álbum Smash, pero es un buen reciclaje, una buena maduración. Tal vez sea el bigote que se ha dejado o el hecho de que hayan pasado 3 años desde su último LP y quiera volver con algo nuevo, pero aquí somos muy fans del sonido de aquel LP, habrá que ver con qué sorprende ahora.

Chic estrenan vídeo para “I’ll Be There” y nos transportan a la época “Le Chic”…donde siguen estancados

De Chic tengo pocas referencias. Por un lado, las contribuciones que hizo Nile Rodgers con Daft Punk en su último álbum Random Access Memories, y por otro, su canción de finales de los 70, Le Chic; un tema pegadizo en que se describe a la perfección la música disco de la época. Y, además de eso, también describe a la perfección su nuevo single.

El sonido que ofrece este I’ll Be There, vuelta a la música de la banda de Nile Rodgers después de más de 20 años, es bastante parecido a aquel Le Chic que fue un éxito tan grande. Guitarras rápidas, percusión simple pero pegadiza…todo ello con el toque musical de actualidad.

Para rizar el rizo, Chic parece aprovechar este parecido más que razonable con aquel single para basar el vídeo en ese concepto. En resumidas cuentas, tenemos a una muchacha entre vinilos que, al más puro estilo de un anuncio de Vitalinea, se contonea ligera de ropa viendo un concierto de la banda interpretando su tema insignia. El tema prosigue con esta mujer dando vueltas por el suelo, cambiándose de ropa y finalmente atendiendo a un concierto donde actúa la formación actual de Chic, en esta ocasión interpretando I’ll Be There.

En cualquier caso, un vídeo simple para una canción simple. Aunque eso sí, ambos dos funcionan a la perfección dando un toque animado a la tarde. Habrá que ver que más vemos en el disco de regreso de esta gente.

Análisis del vídeo de “Dear Future Husband” de Meghan Trainor: Buscando pareja al más puro estilo Next

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Cuando la ralla del ojo tiende a formar parte de la ceja

Meghan Trainor es, sin duda, uno de los descubrimientos (buenos) de la música este último año. Si bien la conocimos el año pasado con su All About That Bass, el lanzamiento de su álbum Title y singles posteriores le quitaron su fama de one hit wonder y posicionarla en una posición respetable a nivel musical. Y es que trae algo fresco que, si bien conocido, resulta original. 

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Cuando vas a casa de tu abuela y te obliga a comerte todo el plato

En cualquier caso, no le voy a dar más vueltas a su sonido, que para eso hice la crítica de Title, así que ahora toca centrarse en el vídeo de su nuevo single: Dear Future Husband. Si bien era uno de los temas que ya conocíamos antes del lanzamiento del álbum, se trata de una buena elección, ya que sigue predicando con ese sonido doo-whop que la ha llevado a la fama.

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Cuando aguantas la respiración para salir más delgada en una fotografía

En cuanto al vídeo, nos muestran a Meghan Trainor con la misión de buscar a su perfecta pareja, a base de probar con distintos hombres que le proponen distintas actividades (ir al circo, ir en bote…) pero éstos son finalmente rechazados con un sello de FAIL que se pone sobre ellos. Desde luego se trata de un vídeo divertido, donde juegan con algunos esterotipos americanos (los jardines, los lugares que recorren) edulcorados con tonos de colores atractivos y llamativos, que hace que resulte imposible apartar la mirada.

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Cuando al final lo que triunfa es el “pizza y peli”

Porque sí, en el fondo Meghan Trainor es una muchacha sencilla, que en el fondo lo que le gusta es quedar para pizza y peli, quedándose al final con el pretendiente que encabeza este párrafo. Vídeo divertido como pocos, ideal para pasar el rato. No ofrece ningún debate moral ni duda de interpretación, pero es un vídeo que queda ideal para tener de fondo en el comedor de un pub donde estén suscritos a MTV.

Recomendación de la semana XII: “Onwards And Sideways” de Joshua Radin, folk acústico con toques íntimos de melancolía

Probablemente, de todos los artistas que he traído en esta sección, este sea el que más posibilidades tenga de ser conocido. Creo. Al menos salió presentando este álbum en el programa de la todopoderosa Ellen Degeneres, así que por ese camino estamos.

El caso es que a Joshua Radin lo conocí con su anterior álbum a partir de la recomendación de una amiga. Me dijo: “A mí me gusta, es rollo folk del que me gusta, escúchale y me dices”. Al poco escuché su álbum  Wax Wings y me gustó bastante, ya que me pareció una mezcla entre lo cercano de la voz de la voz de Ed Sheeran con las bases de grupos como The Lumineers. 

En cualquier caso, a principios de enero lanzó un nuevo trabajo, que de título Onwards And Sideways lleva un poco la estela del trabajo anterior, en lo que acústico e íntimo a cuanto letras se refiere, añadiendo perlas como es ese inicio de álbum marcado por We’ll Keep Running Forever, con una guitarra eléctrica que roza la sensualidad y un conjunto que, en general, podría ser un Thinking Out Loud de Ed Sheeran.

Es un álbum entretenido con el que, desde luego, se puede dar inicio a la primavera (aunque ahora haya caído de nuevo el mal tiempo). Melodías a guitarra acústica que invitan a relajarnos con temas como, la colaboración con Sheryl Crow de título Beautiful Day que podemos imaginar en la banda sonora de una comedia romántica americana. Sí, esa escena en el inicio en la que la pareja se empieza a conocer, en el campo, muy en la línea de Sheryl Crow.

Recomiendo darle una oportunidad a este álbum que se deja escuchar fácilmente, con unas melodías animadas que si bien no ofrecen nada nuevo, dan una buena perspectiva del buen tiempo que está por llegar.

Of Monsters and Men (al fin) vuelven con “Crystals”, antesala de su nuevo álbum “Beneath The Skin”

Hace un par de años, o tres si me apuras, Of Monsters and Men fueron los culpables de que Little Talks fuera la sintonía veraniega para muchos (entre los que me incluyo). Un tema animado que se pegaba muy fácilmente y que resultaba fresco porque los islandeses no depuraban un indie pop fácil. Quiero decir, no sonaba a lo habitual en este género.

Habían encontrado una muy buena mezcla de folk con percusiones llevaderas junto a instrumentos de viento metal que le daban un fuerte dinamismo a sus temas. Desde los más íntimos como Slow And Steady Dirty Paws (que por cierto protagonizó video para una Keynote de Apple).

En cualquier caso, estamos de un debut que data del 2012, y es que desde que se publicara en aquel año My Head Is An Animal, no hemos vuelto a tener material nuevo de esta banda. Se embarcaron en un largo tour, del cual encontramos un disco en directo grabado en Islandia que se publicó posteriormente en 2013 y ya está. Hasta ahora.

Y es que hace un par de días confirmaron su regreso con un nuevo álbum: Beneath The Skin, el cual se espera para el 8 de junio de este año en tres ediciones: Estándar, Deluxe y Doble LP traslúcido. De todas formas, además de contar con esta información, también han lanzado el primer single de este álbum, de título Crystals.

En este tema, los islandeses se dejan llevar por un sonido donde la percusión y los coros que les caracterizó en su álbum anterior toman el protagonismo. No es que sea innovador, pero en este caso se agradece cualquier material nuevo de esta banda. No tiene ese encanto a primera vista de Little Talks Dirty Paws, pero es una buena evolución que se deja escuchar y que, probablemente con el tiempo, acabará terminando de conquistarme.

Álbumes que cumplen dos décadas: Del éxito de Alanis Morissette al eclecticismo de Moby

Leía hace un par de días en Consecuente Of Sound una entrevista a Moby (para los que acabáis de llegar, uno de los pocos músicos que tienen un altarcico en este blog) que versaba sobre su tercer álbum Everything Is Wrong, que este año cumple dos décadas. Un álbum donde mezcla algo de trash, con toques de electrónica y progresiva como en When It’s Cold I’d Like To Die, o momentos de más viveza y reminiscencias techno como Feeling So Real. Un trabajo que, si no habéis escuchado hasta ahora, no tiene desperdicio.

Bajo una visión retrospectiva, comentaba el músico algunos aspectos de la grabación del álbum, o incluso del inesperado éxito que vino por un bedroom record, es decir, un álbum realizado sin muchos medios amparado en la intimidad de un dormitorio. Ahora lo podemos considerar algo normal, y conocemos a artistas de renombre que en este aspecto han basado su tónica de trabajo (James Blake, sin ir más lejos), pero destacaba la extrañeza que suponía algo así hace veinte años.

En cualquier caso, esta visión retrospectiva me interesa, y me he puesto a indagar para descubrir qué más álbumes fueron publicados hace veinte años. Porque también leí un pequeño top con canciones que, aunque pareciera mentira, ya tenían diez años (ejemplo: Fix You de Coldplay), pero el propósito de esta entrada no es sólo el hecho de sentirse uno algo curtido (quien pueda, porque lógicamente me resulta imposible a mí con 17 años); sino también recordar algunos álbumes que no deberían caer en el olvido. Hagamos un breve repaso:

Shania Twain – The Woman In Me

Aunque ahora esté en sus horas más bajas, no podemos olvidar que Shania Twain fue la Taylor Swift antes de Taylor Swift, y fue la primera mujer en la historia del country que vendió millones de álbumes en todo el mundo. Este álbum en concreto llegó a las 4 millones de copias a finales de año, llegando a las 20 millones a finales del año 2000. Siempre tendrá el consuelo de haber firmado este álbum legendario y unos cuantos singles posteriores que funcionaron muy bien.

Radiohead – The Bends

El segundo álbum de Radiohead, el sucesor del impactante Pablo Honey que consiguió cosechar éxitos de la talla de High And Dry (por otro lado, uno de mis temas favoritos de la banda) o Just. Siguen en la línea de la experimentación y del rock que marcaron en su debut, pero poco a poco iban poniendo los cimientos para lo que fue su cima creaciones, el posterior Ok Computer.

Jamiroquai – The Return Of The Space Cowboy

La primera vez que escuché este álbum venía de haberme escuchado el más reciente: Rock Dust Light Star, así que el choque de estilos me sorprendió muchísimo, pero lejos de ahuyentarme, me acabó encantando. Me pareció un disco genial donde se entremezclaba el acid jazz con el funk creando una mezcla muy homogénea. Lástima que luego no siguieran con ese estilo, pero nos quedamos con Space Cowboy, el encargado de cerrar el álbum y dar título al mismo.

Alanis Morissete – Jagged Little Pill

Por favor, ¿quién no ha escuchado alguna vez Ironic? Ese pop tan desenfadado que derocha Alanis en su álbum debut (sin tener en cuenta aquellos dos que lanzó a nivel canadiense y que, por cierto, me recuerdan muchísimo a Robin Scherbatsky de HIMYM). Temas que marcaron la sintonía de una época y que aún hoy en día se escuchan tanto en radio como en películas (En Los Becarios, sin ir más lejos). En cualquier caso, nos quedamos con la melodía divertida de este Ironic para recordar este álbum:

Björk – Post

Para muchos, uno de los mejores álbumes que ha firmado la islandesa. La verdad se ha dicha, en este segundo álbum, Björk no acaba de consolidar su sonido. Se aleja de los momentos más pop 80’s de su primer álbum Debut, y si bien madura ese sonido en temas como Army Of Me Isobel tenemos la chocante It’s Oh So Quiet, que si bien la base de jazz orquestal uptempo que lo protagoniza no termina de casar con el resto del álbum, es uno de los mejores temas que se puede extraer del mismo.

The Flaming Lips – Cloud Tastes Metallic

El álbum que les va a dar de comer este 2015, ya que van a aprovechar su aniversario para lanzar EPs limitados para el Record Store Day (probablemente uno de los tres que van a lanzar me lo compre). En cualquier caso, en este álbum dan un paso adelante de su fantástico, pero algo sin curtir, Transmisión From The Satellite Heart, para ofrecer unos temas donde desglosan una evolución de su rock alternativo de carácter experimental. De este álbum podemos destacar temas como Bad Days This Here Giraffe, por citar algunos.

Si tenéis alguna sugerencia más, hacedla saber. Cito estos álbumes porque son con los que más familiarizado estoy tanto en sonido como con artistas. Me consta que David Bowie publicó en este año, o Apex Twin. Pero teniendo en cuenta que no les he dado una oportunidad (todavía), me he reservado el derecho a destacar mis favoritos de hace dos décadas.

Crítica de “Rebel Heart” de Madonna: Mezcla de hip hop orquestal con sintetizadores EDM que no suena mal

Madonna está de vuelta, y, aunque tal vez, por lo que nos muestra en el álbum y a pesar de intentarlo, no se coma las pistas de baile, si va a por sus detractores. A por aquellos que tanto criticaron su anterior MDNA. A esos les dice que si querían caldo, que tomen dos tazas.

Y eso podría resumir, en cierto modo, el leit motiv del álbum. El título del mismo no es algo azaroso, y es que es una muestra de rebeldía. No encontramos a una Madonna suave, que se pueda abrazar, sino más bien al contrario. Encontramos a una cantante que hace una declaración de intenciones, ya no solo en el tema Bitch I’m Madonna, donde se alía con Nicki Minaj, sino en el sonido que emplea. Utiliza un sonido que pretende acertar de lleno con el oyente. Dejarlo KO a golpe de sintetizador que roza la electrónica más sucia, como en el tema anterior o Illuminati

Y si esto no funciona, tiene dosis de hip-hop en muchos temas, tanto en lo que respecta a la percusión propia de este género, como en la mezcla de cuerdas y sintetizador con la que no estoy muy de acuerdo tal y como la presenta en temas como Iconic Inside Out, aunque este tema suponga un medio camino entre eso y la línea más melancólica de la que hablaré más adelante.

Pero vayamos por partes. En esta crítica vamos a lo grande, vamos a por la edición super-deluxe de Rebel Heart, con la friolera de 25 temas, así que tenemos para hablar. He mencionado temas que rozan esa vena hip-hop que pretende funcionar como declaración de intenciones, pero también encontramos momentos en los que encontramos a una Madonna “normal” por decirlo de algún modo. Una Madonna que se puede escuchar sin que parezca que está enfadada contigo o con el mundo. Es la Madonna de temas como Living For Love (sí, la canción de la caída de la capa), una de mis favoritas que es Devil Pray que el toque a guitarra acústica le da cierto toque añadido, o Ghosttown, que es un single obvio, por su sonido tan radio-friendly que, en cierto modo, es con el que pretende decir que, a pesar de estar cabreada con el mundo, también quiere gustar a los de las radios.

Esta Madonna audible hay que buscarla entre los temas más sucios y guerreros, que en primera instancia te pueden dejar muy perplejo pero que luego se acaban pegando. Uno de esos temas que hay que desentrañar es Unapologetic Bitch. La primera vez se me quedó el ceño fruncido, ya que la mezcla de guitarra reggae y base tan EDM no me convencía, pero luego no me podía quitar el estribillo de la cabeza. Más o menos igual con Iconic, que si tal vez no sea tan pegadiza, la parte protagonizada por Chance The Rapper me parece muy aceptable y salvable.

Volviendo a la Madonna normal, hay algunos temas que destacan entre tanto momento que, en ocasiones, tiende al meh más absoluto. Hablo de dos temas de mis favoritos, que además van seguidos, son Hold Night y Joan Of Arc. El primero explora un típico sonido pop con estribillos animados y sintetizadores que copan el lugar, pero Joan Of Arc me parece una joya como pocas. Un medio tiempo protagonizado por la guitarra acústica y que se aleja completa y radicalmente de todo EDM oscuro que protagoniza el álbum. Parece un tema de principios de década pero madurado y muy bien evolucionado. Es de lo mejor que hay aquí, desde luego.

Puestos a hablar de temas que merecen la pena, no nos podemos olvidar de Body Shop, con cierto toque tribal en el que nos podemos imaginar a Madonna sonriendo mientras lo cantaba, porque resulta un tema tan cercano y simpático que resulta remarcable. Por el contrario, en Veni Vidi Vici encontramos una interesante evolución en casi 5 minutos temas. Encontramos primero a una Madonna susurrante en base de hip hop que luego canta en tonalidades más agudas en un puente protagonizado por unos rasgueos de guitarra que luego llevan a un estribillo donde los sintetizadores oscuros no pueden con los ooh ooh ooh alegres de Madonna. En lo que respecta a la aportación del rapero Nas en el tema, no suena mal, pero tampoco me entusiasma.

En la recta final del álbum encontramos dos nuevas joyas. Por un lado, la grande y orquestal Messiah, donde el piano y el conjunto de violines le dan mucho cuerpo a un tema que destaca entre el resto por el concepto del mismo, que se aleja de la temática habitual del álbum. Estos violines siguen presentes, aunque con menor protagonismo, en el encargado de cerrar la edición deluxe del álbum, Rebel Heart, donde encontramos una guitarra y una melodía que me hace pensar en una Ke$ha de lo más reciente de su carrera.

Pero no podemos considerar, en nuestro caso, este tema como el último, ya que la edición super-deluxe cuenta con un segundo disco con cuatro temas más y dos remixes de Living For Love. Dejando estos dos de lado, encontramos canciones la mar de interesantes que se quedarán algo ocultos por estar ocultos en esta edición. Son temas donde juega más con el house alejándose del dance intenso del primer disco. Beautiful Scars es una buena muestra de ello. Tema algo más simple que bien se podría ubicar en un chill-out de Ibiza por su tempo tranquilo y su estribillo tan 90’s. En Borrowed Time se vuelve de nuevo a la guitarra acústica, pero esta vez entre mezclada con sintetizadores que le dan un buen ambiente al tema y una percusión, en esta ocasión, más intensa. Pero la clave está en Addiction. Si lo presentan como una nueva colaboración entre David Guetta y Madonna, colaría. Buenos contrastes de vocal grave y agudo, así como en los versos y en los puentes, donde la melodía pasa de un punteo de eléctrica simple a unos riffs rápidos tensos, que llevan a un estribillo dance en la tónica de Calvin Harris y demás DJs actuales. Por último, Graffiti Heart comienza algo íntimo para llegar a un estribillo donde se mezcla el breakcore simple y los sintetizadores en línea de Owl City Slow Magic. Sobre todo de este último. Vamos, que encontramos un poco de todo.


Desde luego, es un disco con el que intenta acallar las críticas dando guerra, y, personalmente, creo que lo consigue. Si bien tiene sus momentos meh, estos no tienen comparación a lo descafeinado de su MDNA, con momentos que no sabían a nada. Aquí estos momentos, si bien podrían ser algo más dejados de lado, siguen dándole un cuerpo importante al álbum, en cuanto a temática y vena aguerrida.

Sin más, pasemos a la puntuación del álbum.

Originalidad

En el álbum: Hay que decir que son temas que, si bien en ocasiones tienden a solaparse en lo que estilo se refiere, se diferencian, y muy bien, entre sí. Estos márgenes quedan algo más difusos a mitad del álbum, en lo que a primera escucha se refiere, pero esto queda en una mera impresión. 0,8/1

Con respecto al resto: Es un álbum que suena a Madonna, a la buena. A la que se atreve a depurar un estilo que coge influencias de todos sitios y que, aunque en ocasiones encontremos ciertas reminiscencias, quitando los singles obvios que si suenan a radiofórmula, en el resto de temas no encontramos esta tendencia. 0,6/0,75

Con respecto a lo anterior de ella: Si nos centramos en sus últimos trabajos (obviamos los primeros con el estilo tan ochentera de la época a la que pertenecen), hay que destacar que no encontramos ningún recuerdo de su anterior MDNA o de su tan celebrado Confessions On a Dancefloor Hard Candy, por poner ejemplos. Es un álbum en el que se la ha jugado con un sonido que, si bien no parece pertenecer a su tónica habitual en lo que sonido se refiere, si encontramos buenas referencias a sus actuaciones políticas reivindicativos. 0,75/0,75

Impresiones

Primera Impresión: Es un disco que, siendo sinceros, de primeras no entra. Parece que estés ante un compendio de sonidos que giran en torno al hip hop, donde si bien los singles los captas a la primera, algunos muy buenos temas quedan relegados a descubrirlos en una segunda escucha. Además, deja con un sabor algo amargo en la boca, tal vez por la sensación de no estar preparado para el sonido con el que ataca Madonna en este álbum. 1/1,5

Tema a tema en profundidad/Impresión General: Después de otorgarle las escuchas oportunas, te encuentras con un álbum, en el que al final, todo lo hip hop queda un poco al margen y consigues centrarte en la belleza de los temas orquestales, o la construcción de los temas más pop. Y aunque, no guste, al final alguno de esos temas que has comenzado odiando se te acaban pegando (que es lo que me pasa con Unapologetic Bitch). Es un disco que suena bien, que tiene momentos que no consiguen entrar, otros que te dejan algo fríos y otros que te dejan bien mudo por el concepto con el que se atreve a usar. Tal vez lo “sucio” de temas como Bitch I’m Madonna Iconic se vean compensados con los temas del segundo CD, pero en general me atrevería con un 3,75/5

Lista de reproducción y compra: Hay claros candidatos a ser temas escuchados a diario. Ya no solo los singles (o carne de ello) como Living For Love Ghosttown, sino que hablo de temas que se alejan de esta dinámica, como Joan of Arc Body Shop. En lo que respecta a compra, no nos descubre el mundo, pero tampoco es un álbum que pase desapercibido. Desde luego, marca una recuperación en la carrera de Madonna, y tal vez por ellos se lleve una posible compra, porque por lo que se refiere a estilo, no encuentro nada que me convenza a comprar el álbum. 0,7/1

Puntuación Total: 7,6/10

Rebel Heart (Super Deluxe Edition)

Tame Impala estrenan “Let It Happen”, adelanto de su nuevo trabajo con el que ya me han ganado

Con Tame Impala me pasa algo, y es que solo he escuchado canciones sueltas y todavía no trabajos enteros (mal Mané, mal). Pero lo poco que he oído me ha permitido encontrar una banda interesante, con buenas dosis de experimentación y capaces de crear grandes atmósferas musicales a golpe de guitarra distorsionada y sintetizador.

Así que con esta breve imagen me dispuse a escuchar su nuevo single, Let It Happen, cuyos casi 8 minutos de duración parecen no invitar a los nuevos seguidores a escucharlo, pero creedme, merece la pena.


Bajo una percusión animada y ritmos de sintetizador muy retro, Tame Impala hacen una evolución sonora donde encontramos desde momentos con una parte vocal sin alterar, breve y dinámica, a momentos de solo de guitarra, a otros donde los sintetizadores con cierta similitud a violines se apoderan de la escena, pasando por un vocal robótico, mi parte favorita. Tienen 8 minutos para ir experimentando, y los aprovechan para bien.

En fin, que me han ganado y ya espero con ganas su nuevo álbum. Mientras tanto, terminaré de forjarme una opinión sobre ellos escuchándome sus álbumes anteriores, que espero me deparen cosas así de interesantes.

Muse estrena “Psycho” como adelanto de un nuevo álbum que tiende al auto tributo 

Muse ha llegado a tal status que cualquier paso que toman va a ser medido, y mucho. Por eso, antes de publicar este Psycho que funciona como adelanto de su nuevo álbum Drones, el cual se estrena el 8 de junio, advirtieron de que el single “auténtico” del álbum se lanzaría en cuestión de semanas.

Y esto me da que pensar. Por un lado, hablando de este Psycho declararon que no lo veían como single por el hecho de que es díficil imaginárselo en la radio por la duración del tema (cinco minutos y medio) y por el uso, en ocasiones, de lenguaje explícito. Personalmente, me inclino a pensar que ni ellos mismos lo ven como single… actual. Desde luego, no se puede decir que “no suene a ellos”, pero suena tanto a Uprising con cierta reminiscencia de la oscuridad y la, llamésmole, experimentación de The 2nd Law que parece que nos encontramos con unos Muse que se hacen un tributo a ellos mismos.

Por un lado, los riffs de guitarra intensos que marcan muy bien los ritmos del tema y una batería que juntos bien podrían haber formado la cara B del single de Uprising. Por otro, una parte vocal que en los versos suena a Madness, todo aderezado en general por una esencia que no ofrece nada nuevo. Quiero decir, a lo largo de su discografía hemos visto en cada álbum pasos interesantes. Apoyándose en lo anterior evolucionaban proporcionando un sonido distinto. Pero en este caso, salvo el estribillo con una parte vocal que intenta similares al heavy, poco podemos salvar.

En fin, siempre nos quedará el consuelo de que el álbum aún está por caer y que aún queda mucho por decir. Y también que de este tema nos podemos quedar con la línea Your ass belongs to me now.

Análisis del vídeo de “I Really Like You” de Carly Rae Jepsen: Mucho baile y mucha comedia protagonizada por Tom Hanks

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Cuando te levantas y te preguntas: “¿Qué estoy haciendo con mi vida?”

Después del estreno de I Really Like YouCarly Rae Jepsen quiso seguir dando tema de conversación, y lo ha conseguido. Esto lo debemos al vídeo del single en cuestión, donde encontramos la colaboración el protagonismo absoluto de Tom Hanks, al cual se le añade la aparición de Justin Bieber, pero menos mal que éste aparece incluso menos que la propia cantante de este tema.

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La cara que se te queda cuando tus nietos te hablan por WhatsApp y les tienes que contestar

La trama del vídeo es simple, porque desde luego la intención de este vídeo no es hacer reflexionar. La historia nos muestra a Tom Hanks haciendo de sí mismo y mostrando su “vida ordinaria” momentos previos a la grabación de un vídeo. ¿Qué video? El del propio single I Really Like You con Carly Rae Jepsen incluida, aunque ésta solo aparezca al final. Pero el momento broma que protagonizan ambos artistas es bastante simpático.

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Cuando te cuentan un chiste y consigues entenderlo y encima te hace gracia

La “sorpresa” del vídeo la encontramos al final, cuando en medio de una escena de baile, donde todo es diversión, se ve a Carly y a Tom Hanks unidos y muy animados bailando una coreografía muy simpática, aparece Justin Bieber. Su aparición queda en la más absoluta de las anécdotas, ya que da la impresión de que sale porque ese día estaba por ahí cerca. Que ojo, tal vez sea ese el motivo.

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Cuando eres un “left shark” de la vida

En cualquier caso, es un vídeo simpático, que si bien, como el single, no está a la altura de Call Me Maybe, es un buen paso adelante que muestra que Carly Rae Jepsen está madurando. O bueno, tal vez no podamos afirmarlo ya que casi no sale en su propio vídeo, pero os hacéis a la idea.