Crítica de “Carrie and Lowell” de Sufjan Stevens: La re-invención y re-interpretación del folk americano

Sabéis que la portada de un disco me influye mucho. Así que comprenderéis que, cuando vi por vez primera la portada de este Carrie and Lowell de un artista como es Sufjan Stevens del cual no había oído hablar hasta ahora (o probablemente había leído en alguna ocasión su nombre pero no le dediqué mayor importancia), me chocara bastante y, en cierto modo, no sabía a qué me iba a enfrentar. Lo cual sólo hacía esta crítica más interesante, porque tampoco quise leer que estilo predicaba el artista de Michigan.

Cual fue mi sorpresa ante encontrarme con un tema como Death With Dignity para abrir el álbum. Un tema de clara esencia folk, donde un punteo ligero de guitarra acústica contrasta, en cierto modo, con la letra tan personal que va a estar presente tanto en este tema como a lo largo del álbum. En este caso, hablando sobre la muerte de su madre, pero, en cierto modo, aceptándola (And I long to be near you, But every road lends to an end).

En cierto modo, este primer tema se encarga de recoger toda la esencia de este álbum. Por un parte, esa vena acústica de guitarra con toque de piano que va a evolucionar en interesantes melodías que me encargaré de mencionar a lo largo de esta entrada, y por otro lado, en un apartado lírico, la muerte de su madre y los recuerdos que conlleva su figura. Esta presencia se va a notar de manera más sutil en temas como Eugene, donde se podría establecer cierta conexión, o en Fourth Of July de una manera más directa (It was night when you died, my firefly; What could I have said to raise you from the dead?).

Dejando a parte la lírica del álbum, la cual recomiendo prestar especial atención ya que, por medio de de metáforas establece, además de esta relación de recuerdos hacia su madre, relaciones de amor, tanto con amantes como a un plano más espiritual estableciendo comparaciones en ocasiones bíblicas, como en el caso de John My Beloved. Pero como digo, centrándonos de nuevo en un aspecto más musical, contamos con 11 temas que cuentan con una producción que va desde lo más acústico como en Death With Dignity Eugene donde a Sufjan le basta con una guitarra y toques de piano para defender temas en los que entremezcla fragilidad y claridad de una manera muy interesante. Por el contrario, encontramos la evolución de este estilo a pocos temas de distancia, y es el caso de Should Have Known Better Forth Of July, por citar dos ejemplos claros, donde esta instrumentación da paso a ciertos teclados, coros envolventes y efectos del estilo que dan mucho cuerpo a los temas y consiguen transportarte a la atmósfera que intenta transmitir, y consigue, este artista.

Consigue transmitir la misma fragilidad y el mismo intimismo predicando un estilo más producido en temas como Blue Bucket Gold, que avanza lento pero seguro al ritmo acompasado del teclado y las voces que se contraponen en los versos. Son temas en los que la instrumentación, véase los ligerísimos toques de guitarra eléctrica o los sintetizadores, en lugar de formar melodías a seguir, se encargan de formar atmósferas que en ocasiones recuerdan a la vena más post-rock/ambient de Sigur Rós. Estos momentos suelen estar protagonizados por un silencio en la melodía principal que antecede a estas gemas del álbum que se encuentran ocultas.

También habría que decir que es un álbum para contemplar y admirar, por decirlo de algún modo. No se puede sacar ningún single obvio, por decirlo de alguna manera. Tal vez Should Have Known Better podría hacer la función de éste, pero en general es un álbum que funciona en conjunto, el que hay que apreciar y entender escuchándolo de principio a fin. Tanto a nivel lírico como a nivel de instrumentación, ya que en ambos aspectos, Sufjan Stevens experimenta una interesante evolución. Por ello, no podría decir que sobrase algún tema, tal vez podría señalar que The Only Thing es el que más tarda en entrar y lleva una línea muy parecida a Death With Dignity No Shade In The Shadow Of The Cross, para al final desembocar en una melodía donde confluye una instrumentación que da mucho cuerpo. Pero por otro lado es un tema imprescindible, y es que a nivel lírico considera que es de los temas mejores escritos. Incluye referencias mitológicas, bíblicas, personales y maternales, todo para confluir en una canción que describe su carácter a la muerte de su madre, desesperado y algo deprimido.

Pero como digo, es un álbum muy admirable en el que se nota un excelente trabajo. Personalmente, no creía que un álbum que podríamos considerar perteneciente a la rama del folk, pudiese dar tanto juego a nivel instrumental. En ocasiones recuerda a un Father John Misty menos serio, en otras a un Passenger más meditabundo, pero, por lo que he podido desentrañar escuchando este álbum, la huella Sufjan Stevens es muy intensa y cautivadora.

Sin más, pasemos a las valoraciones.

Originalidad

En el álbum: En general, Sufjan Stevens consigue transmitir a cada tema algo único, aunque cueste encontrárselo y en ciertos momentos notemos alguna reminiscencia a algún tema anterior. Pero le puedo dar perfectamente un 0,8/1

Con respecto al resto: Dentro de la música actual, desde luego que nos trae un panorama musical que, al menos de momento, no está muy desarrollado ni muy en auge. Tal vez podamos encontrar recuerdos a un Father John Misty relajado, pero esta vena acústica no la consigo encontrar en álbumes actuales. 1/1

Impresiones

Primera Impresión: Me empezó sorprendiendo, pero luego en cierta manera se empezaron a relajar estas expectativas al ver que había momentos que, al menos en primera instancia, me parecían algo aburridos. Que luego cuando escuchas el álbum en su totalidad consigues cuadrar esos momentos, pero de primeras, me dejaron algo tibio. En cuanto a la instrumentación, punto positivo desde el primer momento, al pasar de temas más simples a otros más producidos con esos momentos tan post-rock. 1,5/2

-Tema a tema en profundidad/Impresión general: Como digo, temas impecablemente producidos, donde Sufjan se atreve a ir de lo más acústico/simple a lo más producido a golpe de sintetizador suave y envolvente. No encontramos venas muy virtuosas ni melodías complicadas con las que se pueda lucir, si no que es simplemente Sufjan ya delante de un teclado ya al mando de una guitarra. Podría ser perfectamente un bedroom record, y es que es fácil imaginarse al artista en su dormitorio componiendo y produciendo estos 11 temas del LP. Hay momentos que, a pesar de la buena producción, no me terminan de convencer, como The Only Thing John My Beloved que veo que tardan algo en arrancar, pero aún así no afectan estos pequeños “fallos” o “momentos que no me terminan de convencer” al álbum en general 4,5/5

Lista de reproducción y compra: Tengo algunas dudas, pero diría que Should Have Known Better podría formar parte de mi lista de reproducción diaria. Además, se me ha pegado con mucha facilidad el verso que dice “When I was three, three maybe four” y, aunque casi no aporte nada al tema en general, me ha ganado por eso. Además, como suena en cierto modo atemporal el tema, le auguro un buen futuro en mi lista. Y sin duda, me compraba este álbum. Veo que ofrece algo novedoso al, reinventar en cierta manera, el panorama folk añadiendo ligeros toques de sintetizadores envolventes que consiguen sorprenderte y hacer, sin tú darte cuenta, que te gusten los cortes que conforma el álbum. 1/1

Puntuación total: 8,8/10

Carrie & Lowell

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