Mes: abril 2015

Crítica de “Carrie and Lowell” de Sufjan Stevens: La re-invención y re-interpretación del folk americano

Sabéis que la portada de un disco me influye mucho. Así que comprenderéis que, cuando vi por vez primera la portada de este Carrie and Lowell de un artista como es Sufjan Stevens del cual no había oído hablar hasta ahora (o probablemente había leído en alguna ocasión su nombre pero no le dediqué mayor importancia), me chocara bastante y, en cierto modo, no sabía a qué me iba a enfrentar. Lo cual sólo hacía esta crítica más interesante, porque tampoco quise leer que estilo predicaba el artista de Michigan.

Cual fue mi sorpresa ante encontrarme con un tema como Death With Dignity para abrir el álbum. Un tema de clara esencia folk, donde un punteo ligero de guitarra acústica contrasta, en cierto modo, con la letra tan personal que va a estar presente tanto en este tema como a lo largo del álbum. En este caso, hablando sobre la muerte de su madre, pero, en cierto modo, aceptándola (And I long to be near you, But every road lends to an end).

En cierto modo, este primer tema se encarga de recoger toda la esencia de este álbum. Por un parte, esa vena acústica de guitarra con toque de piano que va a evolucionar en interesantes melodías que me encargaré de mencionar a lo largo de esta entrada, y por otro lado, en un apartado lírico, la muerte de su madre y los recuerdos que conlleva su figura. Esta presencia se va a notar de manera más sutil en temas como Eugene, donde se podría establecer cierta conexión, o en Fourth Of July de una manera más directa (It was night when you died, my firefly; What could I have said to raise you from the dead?).

Dejando a parte la lírica del álbum, la cual recomiendo prestar especial atención ya que, por medio de de metáforas establece, además de esta relación de recuerdos hacia su madre, relaciones de amor, tanto con amantes como a un plano más espiritual estableciendo comparaciones en ocasiones bíblicas, como en el caso de John My Beloved. Pero como digo, centrándonos de nuevo en un aspecto más musical, contamos con 11 temas que cuentan con una producción que va desde lo más acústico como en Death With Dignity Eugene donde a Sufjan le basta con una guitarra y toques de piano para defender temas en los que entremezcla fragilidad y claridad de una manera muy interesante. Por el contrario, encontramos la evolución de este estilo a pocos temas de distancia, y es el caso de Should Have Known Better Forth Of July, por citar dos ejemplos claros, donde esta instrumentación da paso a ciertos teclados, coros envolventes y efectos del estilo que dan mucho cuerpo a los temas y consiguen transportarte a la atmósfera que intenta transmitir, y consigue, este artista.

Consigue transmitir la misma fragilidad y el mismo intimismo predicando un estilo más producido en temas como Blue Bucket Gold, que avanza lento pero seguro al ritmo acompasado del teclado y las voces que se contraponen en los versos. Son temas en los que la instrumentación, véase los ligerísimos toques de guitarra eléctrica o los sintetizadores, en lugar de formar melodías a seguir, se encargan de formar atmósferas que en ocasiones recuerdan a la vena más post-rock/ambient de Sigur Rós. Estos momentos suelen estar protagonizados por un silencio en la melodía principal que antecede a estas gemas del álbum que se encuentran ocultas.

También habría que decir que es un álbum para contemplar y admirar, por decirlo de algún modo. No se puede sacar ningún single obvio, por decirlo de alguna manera. Tal vez Should Have Known Better podría hacer la función de éste, pero en general es un álbum que funciona en conjunto, el que hay que apreciar y entender escuchándolo de principio a fin. Tanto a nivel lírico como a nivel de instrumentación, ya que en ambos aspectos, Sufjan Stevens experimenta una interesante evolución. Por ello, no podría decir que sobrase algún tema, tal vez podría señalar que The Only Thing es el que más tarda en entrar y lleva una línea muy parecida a Death With Dignity No Shade In The Shadow Of The Cross, para al final desembocar en una melodía donde confluye una instrumentación que da mucho cuerpo. Pero por otro lado es un tema imprescindible, y es que a nivel lírico considera que es de los temas mejores escritos. Incluye referencias mitológicas, bíblicas, personales y maternales, todo para confluir en una canción que describe su carácter a la muerte de su madre, desesperado y algo deprimido.

Pero como digo, es un álbum muy admirable en el que se nota un excelente trabajo. Personalmente, no creía que un álbum que podríamos considerar perteneciente a la rama del folk, pudiese dar tanto juego a nivel instrumental. En ocasiones recuerda a un Father John Misty menos serio, en otras a un Passenger más meditabundo, pero, por lo que he podido desentrañar escuchando este álbum, la huella Sufjan Stevens es muy intensa y cautivadora.

Sin más, pasemos a las valoraciones.

Originalidad

En el álbum: En general, Sufjan Stevens consigue transmitir a cada tema algo único, aunque cueste encontrárselo y en ciertos momentos notemos alguna reminiscencia a algún tema anterior. Pero le puedo dar perfectamente un 0,8/1

Con respecto al resto: Dentro de la música actual, desde luego que nos trae un panorama musical que, al menos de momento, no está muy desarrollado ni muy en auge. Tal vez podamos encontrar recuerdos a un Father John Misty relajado, pero esta vena acústica no la consigo encontrar en álbumes actuales. 1/1

Impresiones

Primera Impresión: Me empezó sorprendiendo, pero luego en cierta manera se empezaron a relajar estas expectativas al ver que había momentos que, al menos en primera instancia, me parecían algo aburridos. Que luego cuando escuchas el álbum en su totalidad consigues cuadrar esos momentos, pero de primeras, me dejaron algo tibio. En cuanto a la instrumentación, punto positivo desde el primer momento, al pasar de temas más simples a otros más producidos con esos momentos tan post-rock. 1,5/2

-Tema a tema en profundidad/Impresión general: Como digo, temas impecablemente producidos, donde Sufjan se atreve a ir de lo más acústico/simple a lo más producido a golpe de sintetizador suave y envolvente. No encontramos venas muy virtuosas ni melodías complicadas con las que se pueda lucir, si no que es simplemente Sufjan ya delante de un teclado ya al mando de una guitarra. Podría ser perfectamente un bedroom record, y es que es fácil imaginarse al artista en su dormitorio componiendo y produciendo estos 11 temas del LP. Hay momentos que, a pesar de la buena producción, no me terminan de convencer, como The Only Thing John My Beloved que veo que tardan algo en arrancar, pero aún así no afectan estos pequeños “fallos” o “momentos que no me terminan de convencer” al álbum en general 4,5/5

Lista de reproducción y compra: Tengo algunas dudas, pero diría que Should Have Known Better podría formar parte de mi lista de reproducción diaria. Además, se me ha pegado con mucha facilidad el verso que dice “When I was three, three maybe four” y, aunque casi no aporte nada al tema en general, me ha ganado por eso. Además, como suena en cierto modo atemporal el tema, le auguro un buen futuro en mi lista. Y sin duda, me compraba este álbum. Veo que ofrece algo novedoso al, reinventar en cierta manera, el panorama folk añadiendo ligeros toques de sintetizadores envolventes que consiguen sorprenderte y hacer, sin tú darte cuenta, que te gusten los cortes que conforma el álbum. 1/1

Puntuación total: 8,8/10

Carrie & Lowell

Mi Record Store Day 2015: Crónica de una mañana de compras musicales

Y es que, después de la mañana que he tenido, no me queda más energía para asistir a la segunda ronda que es por la tarde, donde en las dos tiendas participantes en Granada (Discos Marcapasos y Discos Bora Bora) se llevarán a cabo una serie de conciertos en acústico y sesiones de DJ, pero como digo, no puedo más.

Comienza mi mañana (en lo que respecta de compras) a las 11:30, cuando llego a Discos Marcapasos. Tenía dos discos en mente para comprar: alguno de los EPs de The Flaming Lips, y si tenía la posibilidad, elGet Behind Me Satan de The White Stripes. Mi sorpresa fue A: habían volado los EPs y el otro álbum se salía de mi presupuesto.

Inmediatamente, fui a Discos Bora Bora (2 minutos andando) en busca de alguno de estos EPs. Por suerte, el pedido había llegado algo tarde y justo estaban desempaquetando lo que habían recibido. En cuanto vi el EP de Brainville, me encargué de hacer patente que me lo llevaría. Mientras esperaba a que terminara de hacer inventario, vi el 1999 de Love of Lesbian a buen precio, así que tambien pedí que me lo apartaran.

Una vez había pagado, caí en la cuenta de que, el año pasado, cuando estaba en Seattle para el Record Store Day, habia pegatinas y algunas cosillas en la tienda donde estuve. Así que le pregunté a quien me habia atendido si tenían algo, me dijo que esperara un segundo y me ha traído un tote bag del Record Store Day Spain bastante simpática.

Acabado en Bora Bora (me quedé para escuchar como un DJ pinchaba Yoshimi Battles Pink Robots con el vinilo del álbum), me fui de nuevo a Marcapasos, donde sentía la necesidad de comprar algo alli por ser mi tienda musical de cabecera. Acabé optando por coger el single de Step, de Vampire Weekend. Como para entrar en un sorteo que se celebraría a las 13:00 había que gastar un minimo de 25€, acabé llevándome tambien el Wolfgang Amadeus Phoenix, de Phoenix, el cual tenía muchas ganas de escuchar.

Al volver a la tienda a la hora del sorteo me encuentro conque hay mucha gente en el interior. Lo cual me sorprendió y me agradó a partes iguales, ya que no me esperaba que tanta gente se sumara a este día, pero que lógicamente es bueno ya que suponía un aumento de ventas en la música, que nunca viene mal. Anuncian el sorteo, cogen a una niña para que, entre todos las papeletas escogiera una…y resultó ser la mía. Resultado: El Spunk de los Sex Pistols en vinilo, edición Record Store Day 2015 limitada a 2000 copias.

IMG_0972Instantánea que recoge el momento de entrega del regalo

Y con esta cara de felicidad ya me dirigí a mi casa a empezar a dirigir toda la música que me he comprado (y aún en proceso), y que podemos analizar por separado en lo que queda de entrada:

IMG_0967Wolfgang Amadeus Phoenix 

Poco más podemos decir de este álbum que no se haya dicho. Tiene uno de los singles más representativos de este grupo, aquel 1901 que ha aparecido en tantas películas y ha sido versionado por artistas como Birdy. Un disco donde la banda predica con un synthpop rápido y animado.
IMG_0968

Brainville

Este es uno de los tres EPs que han lanzado la banda para el Record Store Day, todos ellos en relación y con motivo del 25ª aniversario de Clouds Taste Metallic, del cual nos dicen que “la extensión del aniversario vendrá en otoño de este año”, lo que apunta a una re-edición del álbum en vinilo, pero sólo lo sabremos con el tiempo. En lo que respecta a este EP, encontramos el divertido tema Brainville acompañado por una interpretación en directo de Evil Will Prevail y de Waterbug, tema que describe la experiencia del hermano de Wayne Coyne comprando en un supermercado bajo el efecto de las drogas. Tal cual, pero, ¿os extraña viniendo de quién viene? Y sí, el vinilo viene en color amarillo sólido.IMG_0969

1999

El álbum insignia de Love of Lesbian, que ve su publicación en vinilo por motivo del Record Store Day y por haber obtenido disco de platino. Un disco que tiene de todo, desde momentos más divertidos (Club de Fans de John Boy) a otros más introvertidos e íntimos (1999).

IMG_0970

Step

Single extraído del más reciente álbum de los Vampire Weekend, aquel Modern Vampires Of The City con el que descubrí a una banda muy interesante que predicaba con un estilo muy entretenido que me ganó a la primera. Este single, en vinilo blanco sólido, viene acompañado por un remix donde participan un par de raperos y una versión instrumental.

IMG_0971Spunk

A los Sex Pistols los conocía, pero nunca había escuchado nada de ellos. Sabía sus orígenes y su historia como precursores del punk británico y toda la escena de indignación que se representa en este estilo. Investigando sobre este álbum he podido descubrir que es el “primer” álbum de la banda. Y digo “primer” porque son las primeras grabaciones de la banda, un bootleg con cortes que se acabaron incluyendo es un primer álbum “oficial”. En cualquier caso, es un álbum de rock crudo. Con guitarrazos por todos lados y un vocal desgarrado que me resulta muy interesante. No es el álbum que me hubiese comprado por mi cuenta, ya que este género no me causa sensación, pero puedo afirmar que me está dejando muy buen sabor de boca. Edición limitada a 2000 copias en blanco sólido.

IMG_0966

En fin, ahora toca esperar el Record Store Day 2016, que teniendo en cuenta el listón de el 2014 y este año, lo va a tener difícil de superar.

Giorgio Moroder adelanta nuevo tema con Sia de su nuevo álbum…que nos deja tibios

Me estoy empezando a preocupar con Giorgio Moroder. Descubrí, cuando salió su single Right Here Right Now con Kylie Minogue que él fue el artífice de What a Feeling. A pesar de todos los años que habían pasado desde aquel tema, el italiano pionero del italodisco mantenía un estilo muy similar en aquel primer adelanto del que sería su primer álbum en 30 años.

En cualquier caso, aquel primer adelanto dejó algo tibio a la crítica en general. Costaba pillarlo a la primera pero acabó enganchándome, al menos en parte. Pero no creo que esto ocurra con Déjà Vu.

https://vid.me/e/o518

La colaboración con Sia suena entretenida, perfecta para un remix. Un estilo disco muy de los años 70 de Donna Summer pero con la voz de la australiana. Y es que, el tema se queda en una excusa de ver en un nuevo registro a Sia. 

Porque suena soso, a relleno del disco. Si esto ha sido single, no quiero pensar en el resto de temas que conformen este LP de vuelta. El 12 de junio tendremos este nuevo álbum, que cuenta con nombres tan sonados como Matthew Koma, Britney Spears Charli XCX. 

Pero vaya, si nos encontramos con lo que llevamos viendo hasta ahora, se podrían haber quedado en casa. O que hubiesen lanzado la colaboración como remix, que creo que será la única manera en la que resulte más entretenido y fácil de escuchar estos temas.

Análisis del vídeo de “Ship To Wreck” de Florence + the Machine: Dobles personalidades y actitudes bruscas

uPoSC

Cuando lo único que te hacía falta era que lloviera

Mientras tengo duda acerca del estilo de los títulos de esta sección de análisis de vídeos, de lo que estoy seguro, y cada día más es que AShip To Wreck es un temazo, B: Tiene muy buen vídeo y CFlorence + the Machine está que se sale últimamente, y de esto último da fe su actuación en el Coachella, de la que saliera con ciertos problemas de los que esperemos se recupere pronto. Pero en cualquier caso, toca centrarse en su  nuevo vídeo, hablemos de Ship To Wreck.

Captura de pantalla 2015-04-16 a las 16.41.32

Girls be like “I got nothing to wear!”

Tanto el tema en sí como el estilo del videoclip se encuentran en estrecha relación con What Kind Of Man, aunque ambos aspectos algo más diluidos, por así decirlo. No encontramos ese factor hostia (perdón por el término, pero creo que queda muy gráfico así puesto) que teníamos en What Kind Of Man. Por un lado, aquel guitarrazo eléctrico que rompía el ambiente siniestro que había creado Florence, y por otro toda la brutalidad del videoclip, donde goddess Florence hacía grandes usos de sus dotes de actriz para someterse a un papelón donde hacía, en cierto modo, de apaleada (sentimentalmente hablando) que luchaba por limpiar sus pecados. O eso fue lo que entendí.

Captura de pantalla 2015-04-16 a las 16.40.44

Cuando te metes en la bañera haciendo la croqueta

Ship To Wreck es, por decirlo de algún modo, un vídeo más concreto. En cierta manera, no es tan abstracto, o al menos tan difícil de comprender como What Kind Of Man. Quiero decir, es un vídeo con interpretaciones, pero centrado en un único lugar, donde más o menos se juega con la técnica del plano secuencia que nos da momentos muy interesantes en el que nos encontramos a Florence en plena batalla amorosa y familiar, con fondos abarrotados y llenos de decorados.

Captura de pantalla 2015-04-16 a las 16.42.40

Cuando te entran ganas muy fuertes de estornudar

Ahora lanzo mi interpretación del vídeo. Bueno, en realidad van dos posibilidades. Por un lado, nos muestran una contraposición de actitudes. Por un lado, a la Florence normal, que es, por ejemplo en el fotograma de arriba, la que se encuentra en actitud simpática sirviendo a los comensales de la mesa. Y por otro lado, la Florence salvaje, la que está encima de la mesa dejándose llevar. Para justificar este momento, y algunos parecidos que hay a lo largo del vídeo, podría hablar de la represión social, es decir, que el resto impone a Florence actuar de determinada manera cuando está harta y lo único que quiere hacer es rebelarse contra lo establecido.

Captura de pantalla 2015-04-16 a las 16.43.13

Cuando se te olvida cómo abrazar a alguien y eres un “socially awkward penguin”

La segunda interpretación vendría dada por los primeros versos del tema: “Don’t touch my sleeping pills, they mess with my head”¿Y si toda esta actitud y situación de Florence no es mas que un sueño? Si nos fijamos bien, en la escena en la que Florence está en el suelo, podemos ver a su alrededor pastillas esparcidas, lo que podrían ser esas pastillas para el sueño que menciona en la canción, y las situaciones posteriores no ser más que alegorías de lo que está experimentando en sueños: Amor, odio, rebeldía.. Esta interpretación podría verse complementada con el final del vídeo, que retoma este plano, cerrando con una Florence dormida.

Pero claro, esta es mi interpretación de un vídeo interesante que despierta el debate y las ganas de comentar. Hacedme saber que opináis vosotros una vez lo hayáis visto.

Recomendación de la semana XVI: “Turning Back Around” de RHODES, atmósfera íntima de suaves guitarras eléctricas

Hace tiempo, una amiga me recomendó echar un vistazo a RHODES. Me describió a este artista como “triste, pero suena bastante bien“, y no pude por menos que darle la razón. Escuché un tema (del que ni siquiera recuerdo el nombre), me gustó y ahí se quedó. Pero ahora, con el estreno de su nuevo EP Turning Back Around tengo excusa para volver a escucharlo.

Y es que el intimismo y oscuridad que me gustaron de él han dejado paso a un clima con algo más de luz. Este EP tampoco es una fiesta, pero el propio Turning Back Around tiene una batería que le da cierto toque animado, en contraposición con los punteos lentos de guitarra o los suaves toques de piano.

Mención indiscutible al uso de la parte vocal en este EP, y es que RHODES hace buen uso de ésta. Y es que, aún moviendo por tonos medios que tampoco destacan demasiado, la suavidad de la misma, con acompañamiento coral en algunos fragmentos de temas funciona muy bien. O en el caso de The Lakes, que empieza de manera suave para intensificarse en los estribillos.

Este EP nos ofrece un sonido ideal para momentos de tranquilidad. Los punteos de guitarra eléctrica como protagonistas absolutos de estos temas hace que, a la vez de ser tranquilos, se puedan llevar con ritmo y sean fáciles de escuchar. Si andas en busca de atmósferas íntimas que te arropen y te den una palmada en la espalda (hay momentos que no se me ocurre otra manera para describirlos), este es tu EP.

Madonna mezcla pasado y presente con dos de sus más divertidas actuaciones en Jimmy Fallon

Dejando de lado su intervención en el Coachella con morreoDrake incluido que le da una década más de vida a la cantante, Madonna apareció hace pocos días en el Tonight Show, un late night americano presentado por Jimmy Fallon, donde el humor, las entrevistas a personalidades y las actuaciones en directo se entrelazan para dar grandes momentos, como este pictionary tan divertido con Julie Bowen, Demi Lovato y Wayne Coyne. Pero hoy venimos a hablar de Madonna como digo.

<div itemprop=”video” itemscope itemtype=”http://schema.org/VideoObject”&gt;//player.theplatform.com/p/NnzsPC/widget/select/media/h6ahr6kRbHD_</div>

Y es que ha protagonizado no uno, sino dos de los momentos más interesantes de la semana en este programa, y casi que también de lo que lleva de presentación de su nuevo álbum Rebel Heart. En primer lugar, tenemos esta actuación tan animada y con la que supo conectar tanto con el público de su tema, de este último LP, Bitch I’m Madonna. Que vale que es un playback puro y absoluto y que Madonna canta al final casi que por decencia, pero ese efecto lipdub con la aparición de su hijo, Diplo en modo formal y una serie de bailarines que podrían ser retoños de la cantante de Vogue, junto a una coreografía animada y un hombre afortunado que fue cogido por Madonna y se la acercó a su cuerpo, hace de esta una de las mejores interpretaciones, o si queréis no-interpretación/playback/baile, de este Bitch I’m Madonna.

Y luego tenemos el momento revival, y no es otro que con esta interpretación de Jimmy Fallon, Madonna The Roots (el grupo que da música en el Tonight Show) del mítico Holiday, utilizando instrumentos que se pueden encontrar en cualquier aula (de ahí el título de la interpretación). El resultado de esto es un momento muy agradable y simpático, que nos muestra a una Madonna que, por una vez al menos, se aleja de los sonidos de twerking de su último álbum para dar una interpretación low-key de uno de sus temas estrella.

Lykke Li lo vuelve a hacer y nos gana con esta versión de “Hold On, We’re Going Home”

Hace tiempo leía que Yesterday de The Beatles es de las canciones más versionadas de la historia, pero a día de hoy, podríamos señalar este Hold On, We’re Going Home del rapero canadiense Drake como uno de los temas más versionados a nivel indie, con covers realizadas por grupos cuyos nombres van desde los Arctic Monkeys, Foster the People o el dúo de synthpop Holy Ghost!, cada uno otorgándole una impronta propia.

Bueno, pues a esta lista tenemos que sumar ahora a la sueca Lykke Li que presentó hace un par de días en su canal de Youtube esta versión tan interesante del tema:

Hace más tiempo, cuestión de un par de meses, realizó una versión acústica del tema en un backstage, con una guitarra y dos coristas, consiguiendo entablar una conexión muy interesante con el tema. Pero al parecer le supo a poco y ha querido hacer una versión más completa, con mayor producción, y desde luego sus seguidores se lo agradecemos.

Con una temática de blanco y negro, muy similar a la utilizada en su último trabajo I Never Learn, lleva el sentimiento de melancolía que protagoniza este álbum a su versión, caracterizada por una melodía progresiva que empieza de una manera muy suave para intensificarse la percusión y los toques de guitarras eléctricas y sintetizadores oscuros pero imprescindibles. Asimismo, el efecto de reverb que indica que el tema fue grabado en vivo ayuda a darle mayor peso a este efecto siniestro, confiriendo a este tema una nueva perspectiva muy original. Punto positivo para Lykke Li.

Crítica de “FROOT” de Marina and the Diamonds: El límite entra madurez y genialidad musical no encontrado

Hablemos de Marina and the Diamonds y de su nuevo álbum. Porque sí, yo soy de aquellos que esperaba con ansia la continuación de Electra Heart, un álbum que fue para quitarse el sombrero sinceramente. Hay que elogiar tanto el estilo que me predicaba la británica como con el alter ego y el background del álbum.

Así que cuando empezaron los anuncios de FROOT, comencé a seguir la pista a este nuevo trabajo musical, y uno de estos primeros adelantos fue el tema que le da nombre al LP. FROOT es un tema con cierto toque disco bastante agradable, pegadizo y un estribillo simple que se queda con facilidad como digo. Pero este tema, desde luego, no va a marcar la temática del álbum. Al menos en parte.

Y es que este es un álbum autodestructivo. Simple y llanamente. No hace falta más que prestar una mínima atención a las letras, y mira que no lo suelo hacer pero es imposible no hacerlo, para encontrar unas letras que dicen mucho del estado actual de Marina Diamandis, o al menos, demuestra una faceta interesante en la cantante, como en el caso de Savages, que con una melodía simple que empieza algo introspectiva canta “Murder lives forever, and so does war, it’s survival of the fittest, rich agains the poor”. 

Y ese es otro aspecto a destacar de este álbum, y es que encontramos melodías alegres, o al menos, descafeinadas, donde se cantan letras bastantes profundas. Tan solo el inicio, Happy, nos demuestra esta faceta. Una balada que empieza simplemente con su voz y un piano y que acaba evolucionando en un tema que suena puramente orquestal. Pero los buenos momentos, cabe decir, que quedan un poco ahí.

Salvo ciertos momentos de lucidez, como este Happy, FROOT Blue, que tiene un teclado que le da cierto toque infantil bastante simpático, el resto del álbum suena algo lineal.

Por un lado, tenemos las melodías más descafeinadas, que si bien al cabo del tiempo no aportan demasiado, sirven para reducir la carga emocional del álbum. Melodías basadas en sintetizadores animados, percusiones simples pero que, en el caso de Can’t Pin Me Down tiene cierto toque motown/disco bastante apetecible;  o riffs de guitarra que aunque no sean los protagonistas absolutos de los temas, sí da un buen cuerpo al álbum.

Por otro lado, cabe destacar los temas más emocionales y más oscuros. Salvo Happy, la mayor parte de estos temas se encuentra en la segunda mitad del LP, con temas como Solitaire, Weeds o la increíble y cierre del álbum Inmortal, que es uno de estos temas de aplaudir, sinceramente. Tal vez no lo escuche todos los días, tal vez sólo lo escuche si me escucho el álbum entero, pero es un tema lento, que avanza con una seguridad y un crecimiento que es de alabar. Y que consigue que, en parte, olvidemos lo meh del resto del álbum.

Por último podríamos destacar los temas que se quedan diluidos en un mar de sonido muy parecido y que acaba resultando falto de originalidad. Los temas por separado sonarían muy bien, pero juntos, y al menos en la combinación en la que están situados en el álbum, hace que resulte repetitivo el álbum.

Y luego, qué decir en rasgos generales. Salvo FROOT, no encuentro melodías que se queden a la primera, o que me hayan gustado tanto. Esto no me pasó en Electra Heart, o el debut The Family Jewels. En el caso de su segundo álbum, cada canción era un mundo con melodías distintas y apuestas muy interesantes. Aún me sigo acordando de aquel State Of Dreaming y sus violines, o la simpática Primadonna. 

Pero no tenemos nada de esto en FROOT. Tenemos un álbum en el que Marina and the Diamonds muestra su madurez, tanto lírica como creativa, y esto, al menos, sí lo consigue. ¿El precio de esta madurez? El estilo de este álbum, con un meh perenne sobrevolando la mayor parte de los temas.

Y es una pena, porque no es un álbum con tantos temas como los anteriores, y es que en este caso contamos con 12 temas, pero la duración de cada una de ellos sobrepasa los 4 minutos, y entre tanta dilatación de tiempo, parece diluirse en parte la posible genialidad de estos temas. Tal vez algo más concentrados, con las ideas más claras y más diferenciadas, hubiesen funcionado bien estos temas. Pero tal vez hubiésemos perdido esa madurez de la que quería hacer gala la Diamandis. Con lo que podemos concluir en que no ha encontrado el equilibrio entre madurez y genialidad musical.

Sin más, pasemos a la calificación del álbum:

Originalidad:

-En el álbum: Como llevo diciendo, una parte animada que suena bastante bien, una parte dramática que es muy interesante, y el resto de temas que suena bastante repetitiva. 0,6/1

Con respecto al resto: Aquí tengo que clavar una lanza a favor de Marina. Y es que, por mucho que recurra al recurso de la balada, lo interpreta con un estilo propio que ya quisieran otras artistas de la escena del pop. Y la parte más animada del álbum, con esa reminiscencia disco tiene algo de precursora que no he oído, al menos demasiado, en el resto de gente. 0,75/0,75

Con respecto a lo anterior de la artista: Por suerte o por desgracia, no se parece en nada a lo que llevábamos visto anteriormente. Queda en este álbum el recuerdo y la experiencia de ser un tercer álbum, pero, como digo, no sabría decir si esto es bueno o malo. 0,75/0,75

Impresiones:

-Primera impresión: La primera mitad entró con facilidad, no os voy a engañar. Happy, FROOT I’m a Ruin forman una combinación perfecta. La mezcla se mantiene con estabilidad hasta que llegó un punto que ya me planteé dejar de escuchar el álbum, pero en la recta final me volvió a cautivar. Con todo esto, lo dejaría en un 1/1,5

Tema a tema en profundidad/Impresión general: Aquí hay que hacer ciertas distinciones. Por un lado, no hay queja posible de la producción, ya que se nota que cada tema está muy elaborado. Ahora bien, esta labor de producción queda un poco eclipsada en la globalidad de un trabajo que cansa a mitad de escucha. Y es que da rabia, porque son temas pegadizos que, como digo, funcionarían bien por separado. Pero asimismo, el hecho de haber poblado este álbum de tantos temas de este estilo sirve como arma de doble filo, que en este caso, le hace cierto daño a Marina. No hay melodías que se queden rápidamente y, salvo un par de temas, no se invita a volver a escuchar el álbum. Podríamos decir que los árboles no nos dejan ver el bosque, pero la sombra del “tú antes molabas” acecha, y mucho. Básicamente porque es verdad. 2,5/5

-Lista de reproducción y compra: No sé cuanto durarán, pero de momento FROOT Blue forman parte de mi lista de reproducción, aunque no les vea una permanencia tan larga como la de Electra Heart, pero en cualquier caso, de eso ya hemos hablado. En lo que respecta a la compra, bueno, es un álbum que apuesta, y aunque pierda, ofrece un sonido distinto al panorama actual, y aunque no sea de lo mejor que ha hecho Marina, habría que considerarlo. Pero vaya, ni fu ni fa, tengo la misma sensación con su compra que con el álbum en general. 0,6/1

Puntuación total: 6,2/10

FROOT

“Still Want You” es el nuevo adelanto de Brandon Flowers: adiós por siempre Vegas

Ya desde un principio, cuando Brandon Flowers daba indicios y pistas sobre su nuevo álbum, dejaba claro que se alejaba del concepto “Las Vegas” para adentrarse a territorios en los que cada tema era un single. Declaraba que en este álbum iba a dejarse llevar y no dejar nada por decir (fuente).

Ya en Can’t Deny My Love se demostró cierta esta afirmación, donde el cantante exploraba territorios que fluctuaban entre el pop más del estilo de Haim (culpa de ello la tiene su productor, Ariel Rechtshaid) y la épica de un rock algo western que se complementaba a la perfección con el videoclip del tema.

Y ahora, ¿qué tenemos entre manos? Pues este nuevo adelanto, que de título Still Want You suena así:

https://vid.me/e/fxLp

En este tema, Brandon Flowers se aleja de todo lo conseguido con el tema anterior, ofreciéndonos una perspectiva diferente, pero muy interesante. Tal vez no se quede con tanto gancho como ese estribillo “you’re not gonna, not gonna deny my love”, pero es un tema sencillo de escuchar, con un estribillo donde encontramos una contraposición protagonizada por el propio Brandon y por un coro que le da cierto toque vintage, así como el vídeo, que parece sacado de la última campaña de Massimo Dutti.

En fin, sólo queda esperar para ver qué nos ofrece The Desired Effect, donde probablemente encontremos un mundo distinto en cada tema, a raíz de lo que de momento conocemos. Por lo menos, podemos afirmar que Brandon Flowers se le ve contento y entusiasmado con este nuevo proyecto, esperemos que no defraude y nos deje tan buenos momentos como dejó Flamingo.

Doble estreno que dejan patente nuevos caminos: Hablamos de Florence y Mumford

Dos de los grupos de actualidad indie con nombres que harían interminable el título de esta entrada, Florence and the Machine y Mumford And Sons, han estrenado nuevos singles que nos sirven de antesala ante sus esperados nuevos álbumes. 

Por un lado, tenemos esta animada Ship to Wreck, de la también conocida en mi timeline de Twitter como godess Florence, muy en la línea de aquella aguerrida What Kind Of Man, pero algo más flojita. De nuevo encontramos una temática de autodestrucción amorosa en las letras, temática que parece copar este nuevo álbum. En cuanto a melodía, no suena mal pero no termina de tener gancho. Es un tema entretenido, con un estribillo simple pero pegadizo, pero no puedo evitar en cierta sensación de meh comparada a aquel primero adelanto, o al interesante St. Jude. Con total seguridad es un tema que funciona en los directos y explora la faceta más indie rock de la banda, pero habrá que escuchar el contexto global para saber con qué nos encontramos.

  

 

Comentario 2.0 cortesía de Mar (aka @mmarsuarez)

Y ahora vayamos a la otra cara de la entrada. Ya hablé en su momento del nuevo adelanto de Mumford and Sons de título Believe, donde el carácter folk de la banda de sus trabajos anteriores quedaba para el recuerdo y se pusieron a cuestas de guitarras eléctricas y un indie rock más que aceptable en aquel primero adelanto, y ahora The Wolf viene a dejar patente la impronta de su nuevo álbum, con un sonido muy parecido al anterior pero más directo, con menos florituras. A base de percusiones simples cañeras y riffs de guitarra que van directos pero que suenan vacíos, a relleno del álbum. De nuevo, habrá que ver qué tal en el conjunto total para ver si desentona demasiado del sonido global.