Crítica “The Desired Effect” de Brandon Flowers: El álbum hecho para gustar en el que canta Brandon Flowers

En 2010, Brandon Flowers daba comienzo a su carrera en solitario invitándonos a una odisea sonora por Las Vegas. Este canto a la ciudad de la que es oriundo es con el que abría aquel Flamingo, con la interesante Welcome To Fabulous Las Vegas. En cambio, The Desired Effect no nos transporta a un lugar, si no a un tiempo, en concreto, a los 80.

Vale, tal vez que en este blog se hable de reminiscencias ochenteras sea un concepto muy ambiguo/amplio, pero en este caso, Brandon Flowers lo deja patente. Se aleja tanto del indie-rock tranquilo de su Flamingo y del sonido rockero de The Killers. Abre una tercera vía, la de los sintetizadores, los vocoders, las percusiones electrónicas y las producciones de Ariel Rechtshaid, también conocido por ser el artífice del sonido de Haim o del del último álbum de Vampire Weekend.

Es decir, que nos vamos a encontrar 11 temas con un sonido divertido y bien pegadizo. Y es que este fue uno de los titulares que dio Brandon Flowers de este The Desired Effect, que cada uno de los temas podía ser un single, y no podía estar más de acuerdo. Ya desde un primer momento con Dreams Come True y su epicidad que se termina de traducir en su tramo final y el coro de “eh oh eh oh”.

Y es que, entre tanto cierto toque de sintetizadores hipsters, encontramos cabida a momentos más retro (y probablemente más hipsters todavía). Uno de estos momentos es Still Want Youque tiene una línea de teclado rápida que enseguida se queda en nuestra cabeza y un estribillo con unos coros que parecen sacados del movimiento soul de los años 60.

Pero, en líneas generales, The Desired Effect se mueve entre estas líneas. O la sobrexposición de sintetizadores (que eso no signifique que le siente mal), donde podemos tomar I Can Change Lonely Town con el vocoder que me ha ganado como temas más representativos de esta tendencia tan interesante por la que ha optado Brandon Flowers en este álbum. En contraposición, tenemos la parte del álbum con menos sintetizadores (y con esto no quiero insinuar su ausencia). Con temas que, salvo Diggin’ Up the Heart, uno de los temas que menos entran del álbum con una guitarra eléctrica muy distorsionado que no termina de cohesiones con el resto del álbum; empiezan con calma para llevarte a un panorama de energía que no esperabas en un principio, como Between Me and You Untagled Love, con un estribillo también muy fácil de llevar.

Esta última frase podría ser el resumen perfecto de The Desired Effect: es un disco muy fácil de seguir. Es cierto que juega con melodías facilonas que resultan simpáticas y amigables, pero también hay que destacar la apuesta por momentos más lejanos de la radiofórmula a la que estamos acostumbrados y que terminan de poner el broche de oro a un álbum que marca una nueva etapa en Brandon Flowers, como es el caso de la íntima The Way It’s Always Been, cuyo cierre protagonizado por instrumentos de viento da lugar a un tramo final del álbum con mucho cuerpo.

Porque a pesar de ser un álbum corto, con temas que fluctúan entre los 3 minutos y medio y los 4 minutos y medio en el caso de Between Me And You, así que hay poco espacio para la progresión; es un álbum directo, que va a matar, hablando en plata. Son temas que te llegan y están para quedarse. Desde que se estrenara hace un par de meses Can’t Deny My Love, todavía me sigue persiguiendo su estribillo explosivo y la voz de Brandon cantando “It’s driving me crazy, and you can try to lie, but you’e not gonna deny my love”.

En un álbum tan corto es difícil encontrar momentos en los que el artista se permita dudar, pero tal vez en este álbum tenga el nombre de Diggin’ Up The Heart. Es el tema en el que Brandon Flowers se permite experimentar con un sonido que, al lado del nivel que encontramos en el álbum, suena algo aparte. Empieza con lo que parece ser una guitarra eléctrica distorsionada y luego, en general, el tema poco ofrece. En algunos momentos, interesantes toques de claridad con sintetizadores sutiles, pero nada a reseñar.

Y sin más, podemos dirigirnos a la valoración del álbum.

Originalidad

En el álbum: Temas con gancho, que aunque tengan todos esa reminiscencia a lo retro, cada uno presenta una melodía inconfundible que enseguida te llega y permite diferenciarlo del resto. 1/1

Con respecto al resto: Aunque no es un sonido que esté en boca de muchos actualmente, si hay nombres bien conocidos que llevan esta tendencia, y culpa de ello la tiene el productor de este álbum. Es un álbum que suena a Haim Sky Ferreira, el peso de Brandon Flowers se encuentra en esos toques soul/rock clásico de los 60, pero se ve demasiado eclipsado por las capas de sintetizador y lucecicas, que hace que recuerde al sonido de artistas como los mencionados antes. 0,4/0,75

Con respecto a lo anterior del artista: Puestos a encontrar alguna similitud, como no comentemos algunos pasajes del Day and Age de The Killers, poco más vamos a sacar. En su carrera con su banda, no encontramos nada parecido a este sonido, y en el Flamingo de hace cinco años, menos aún. 0,75/0,75

Impresiones

Primera impresión: Con esa carta de presentación que fue Can’t Deny My Love, ya sabía que la sobriedad del anterior trabajo quedaba atrás para una nueva etapa, una nueva etapa que te atrapa enseguida a la primera escucha, cuando estás en plena euforia de estar escuchando el nuevo trabajo de Brandon Flowers y, por otro lado, estar flipando mientras  tarareas todos los temas. 1,5/1,5

-Tema a tema en profundidad/Impresión General: Pero claro, luego te pones a analizarlo todo en profundidad y la cosa cambia. Ves que Brandon Flowers abandona todo atisbo de indie-rock para pasarse a un indie-pop resultón, con poco artificio y que, de vez en cuando, nos recuerda que es efectivamente el cantante de The Killers quien está detrás del álbum, y no el hijo de los Pet Shop Boys (de los cuales hay un sample en I Can Change) o no es la versión masculina de Metric. Hay que ser sincero, el álbum cuenta con una producción excelente, pero le encuentro cierta falta de personalidad de parte de Brandon. Por lo demás, son temas que gustan y del que nos vamos a encontrar muchos singles, sin duda. 3/5

Lista de reproducción y compra: Me lo compraría por ser un interesante cambio de trayectoria de Brandon Flowers, y yo creo que ha quedado claro que muchos de los temas ya están en mi lista de reproducción. 1/1

Puntuación total: 7,65/10

The Desired Effect

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