Mes: julio 2015

Álbumes que cumplen la mayoría de edad y supusieron una influencia a un nacido en 1997

Personalmente, soy partidario de pensar que tanto el año en el que naciste (o década al menos) y lugar de procedencia marcan tus preferencias musicales. Creo que el hecho de que me haya criado en Granada en la pasada década y haber nacido a finales de los 90 ha hecho que me interese en un panorama más indie y alternativo.

Que vale, hay gente de mi edad, amigos míos de mi ciudad que son totalmente opuestos a mi estilo musical, pero como hablamos de mí, esta entrada sirve.

En cualquier caso, considero que los álbumes que van a conformar esta entrada han supuesto un pilar importante en mi formación musical ya que muchos de ellos me han llevado a descubrir nueva música y nuevas tendencias. Estamos hablando de álbumes que cumplen 18 años este 2015, la mayoría de edad y que se han conseguido conservar con el tiempo. Sin ningún orden de preferencia, empezamos.

OK Computer – Radiohead

Qué más vamos a decir de un álbum de 10. Thom Yorke y los suyos supieron crear un álbum con el que se despegaban en parte de su esfuerzo anterior, The Bends, con un sonido más brit-rock que conseguía consolidarlos como una banda de referencia; para abarcar todo un espectro que abarcaba el rock psicodélico, las melodías cambiantes y encantadoras de Paranoid Android o los momentos más shoegaze, como el cierre de Karma Police, todo ello bajo el prisma de tener un cierto toque de conceptual al tratarse de esa lucha máquina-hombre que ha interesado tanto.

En cualquier caso, de este álbum me quedo conque fue el que me abrió por un lado al mundo Radiohead y el que me introdujo al mundo del rock británico de los 90 que tanto marcaría a bandas que me gustan actualmente como Coldplay Muse.

Homogenic – Björk

Álbum imperdible en la producción de la islandesa, donde se permite explorar con sonidos electrónicos que profundizan en una cara más agresiva que lo que nos tenía acostumbrados. Pasábamos de unos sonidos más radio-friendly, los que poblaban Post, para adentrarnos en esta cara más oscuro de Björk, siendo también uno de los mejores álbumes que ha podido hacer. Es de los primeros álbumes que escuché enteros de esta cantante, y supuso que me interesara más por la magia de la islandesa, algo que sigue consiguiendo a día de hoy.

Zaireeka – The Flaming Lips

Los que seguimos la carrera de la banda liderada por Wayne Coyne, hemos visto muchas locuras e idas de olla protagonizadas por ellos. Desde aquella canción de 24 horas al disco del Sgt. Pepper versionado al completo en una clave de psicodelia muy interesante, pero con este experimento sonoro del ’97 me quito el sombrero. Un álbum conformado por cuatro CDs y diseñado para que se escucharan todos a la vez en cuatro sistemas de sonido surround. Ahora bien, podías conformarlo a tu manera y crear la combinación que quisieses, así que lejos de ser un álbum al uso, creaban una experiencia interactiva con los oyentes. De nuevo, una importante inspiración a nivel musical, así como la admiración de aquellos que transportaron el concepto del surround a una nueva dimensión.

Impossible Princess – Kylie Minogue

Aquel disco de transición e innovación muy poco apreciado en su momento pero muy admirado por los seguidores más fieles de la australiana y por la crítica en retrospectiva. En Impossible Princess, Kylie Minogue abandonaba todo aquel sonido que la había aupado al panorama internacional y que todavía arrastraba la esencia de los ’80 por culpa del trío Stock, Aitken Waterman, para proclamar suyo el título de diva indie. O al menos intentarlo. El caso es que si bien en su momento no triunfó, hubo temas como Some Kind Of Bliss que medio levantaron el álbum en su momento. Por lo que a mí respecta, descubrí una faceta muy interesante en la carrera musical de una de mis cantantes preferidas.

Travelling Without Moving – Jamiroquai

El álbum por excelencia de Jamiroquai. Todos hemos escuchado en algún momento aquel contagioso Virtual Insanity y habremos visto su vídeo, con Jay Kay bailando en una sala donde los muebles se van desplazando y con cambios de plano muy interesantes. Con lo que respecta a este álbum, abandonaban en cierta parte el acid jazz que los vio nacer para adentrarse a lugares con la semilla del disco que acabaría germinando en A Funk Oddisey; las melodías más radio-friendly y los momentos de introspección para calmar a las masas y recordarnos, aunque sin gran resultado, que eran los mismos que en 1993 hacían canciones protesta.

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Hagamos un Tag de música: Las 10 canciones que…

Yo sólo sé que soy una persona con un gusto variable. Aunque de base constante, cuando digo que hoy mi grupo favorito es “X”, a los dos meses puedo cambiar de parecer, aunque la impronta que deje en mí esa formación supone una huella importante a la hora de forjar mi (ecléctico) gusto musical.

Aclarado este punto podemos ir al motivo de la entrada de hoy. Hace un par de días veía un vídeo en Youtube de un tag de canciones. Esta persona que hacía el vídeo proponía una serie de canciones para distintas situaciones. En mi caso, lo voy a dejar en diez canciones que, para concretarlo en un número redondo y en categoría a las que, personalmente, les puedo sacar juego.

1-Canción de mi disco favorito

Teniendo en cuenta la aclaración que he hecho al comienzo, voy a coger dos temas. Por un lado, mi disco favorito a día de hoy es (sorpresa) How Big How Blue How Beautiful de Florence & the Machine. Si de ahí tuviera que coger una canción, sería sin duda la que da título al disco. Por darle un giro, me voy a quedar con la versión demo, a la que me he enganchado últimamente por su carácter más intimista, en comparación con la versión final. La formación de viento que cierra el tema se ve sustituida por un teclado que avanza dulce y delicado. Y a nivel vocal, encuentro a una Florence más desinhibida, por decirlo de algún modo.

Ahora bien, si tuviera que elegir mi disco favorito a nivel “global” y que lo ha sido durante un largo periodo de tiempo, sería el Destroyed de Moby. En alguna ocasión habré comentado que con este álbum descubrí al que sería mi músico favorito y que me resulta una referencia muy importante a nivel musical. No es un disco que entre con facilidad, pero esa electrónica downtempo, de escuchar de madrugada me puede. Y si me quedase con un tema, sería Lie Down In Darkness, esos violines son magistrales.

2-Canción que te haga bailar

De nuevo volvemos a la moda de mi lista de reproducción actual, y es que, una canción que me haga bailar actualmente es Kiss With A Fist, de (de nuevo) Florence & the Machine. Es uno de los temas más antiguos de esta formación, que, con apenas 2 minutos de duración, consigue transmitir una muy buena onda con una guitarra eléctrica rápida que consigue hacer que me mueva con un estilo muy rockabilly.

3-Canción que ahora odias

Si bien ahora no podría decir de algún tema que me gustara con anterioridad y ahora “odie”, si podría decir una que odio desde el principio. No sé por qué, pero no puedo con Tenía Tanto Que Darte, pero de nunca. De hecho, ni la voy a poner en la entrada de la manía que le tengo.

4-Canción que te ponga triste

En lugar de triste, voy a dejarlo en “reflexivo”, porque temas que me hagan llorar porque sí, a día de hoy no lo he encontrado. Aquí señalaría Holocene, de Bon Iver, uno de mis temas favoritos del músico de Eau Claire de su sophomere album Bon Iver Bon Iver. Ese tema que no termina de despegar pero con un toque de delicadeza que lo hace digno de estar en este apartado.

5-Canción que te ponga feliz

Una de las canciones por excelencia que me ponen de este humor es Toros En La Wii (Fantástico) de Love Of Lesbian, o en su defecto, Fantastic Shine, su “versión” en inglés. Ese buen rollo que desprende en el tramo final en ambos temas con ese “Fantáaastico” no tiene precio.

6-Canción que te sepas perfectamente

De las primeras que he caído que me podría poner en cualquier momento a tocarla con la guitarra y cantar su letra sin mirar sería Pumped Up Kicks de Foster The People. Uno de los temas por excelencia de los de Mark Foster que resulta sencillo y pegadizo, con todos los artificios que después le añaden y le dan consistencia y carácter a este corte.

7-Canción que te ayude a dormir

Aunque para dormi me pongo mi lista de reproducción habitual, si hay un tema que destaque por la tranquilidad que desprende y con el que consigo dormirme es Lindisfarne I II del álbum debut de James Blake. Un tema basado en los vocoders y en la calma de la electrónica intimista y progresiva del británico que sólo puedo inspirarte comodidad que se agradece en los momentos previos a dormir.

8-Canción de tu infancia

Lo que trae tener una hermana que te saca casi 8 años es que te inculca sus gustos. Estamos hablando de principios de década, los años 2000, en los que el pop R&B estaba muy de moda y, mi hermana, como buena seguidora de tendencias, lo escuchaba y me lo transmitía. Uno de esos temas fue Can’t Get You Out Of My Head, de Kylie Minogue. Semilla con la que mi hermana plantó el interés que más tarde desarrollaría en esta diva australiana (más tarde lo recalcó cuando me puso por primera vez In My Arms, allá por el 2008).

9-Canción que quieres que suene el día de tu boda

Llamadme pesado con Florence, la sempiterna en mis listas, pero una canción que debería sonar en mi boda debería ser de ella. Tiene muchas papeletas How Big How Blue How Beautiful, por aquello de que el cierre es una alegoría al amor y la sensación que despierta en la cantante. Pero por variar, y en el caso de que no pudiera poner esa, pondría Dog Days Are Over, tanto por la letra y los versos que se pueden extraer “Happinnes hit her like a train on a track” o el mismo “The dog days are over, the dog days are done”.

10-Canción que quieres que suene el día de tu funeral

Yo soy de los que piensan que hay que irse animando al personal. En lugar de poner una balada o una canción lenta (y ojo, si pusiera una, sería Starálfur de Sigur Ros), me iría con un tema alegre y animado. En mi caso, Wake Up, de Arcade Fire sería un fuerte candidato a protagonizar esta ceremonia.

“Powerful” de Major Lazer y Ellie Goulding: Objetos flotando en una cafetería años 50

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Cuando intentas invocar tus poderes “super saiyan” sin éxito

Desde que Ellie Goulding publicara hace dos años aquel Halcyon con el que triunfó, las cosas como son, se ha estado estudiando cada paso que ha dado la británica, para ver nuevos indicios del nuevo álbum con el que nos recibirá próximamente. Es cierto que contamos con material inédito que forma parte de las películas Divergente 50 Sombras de Grey, pero colaboraciones como este Powerful, con Major Lazer, de quien también la gente va detrás para encontrar un digno sucesor de aquel aplastante Lean On.

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Cuando pides el café con leche fría y en su lugar echan magma volcánico

A nivel musical, hay que admitir que este Powerful no entra tan bien como ya lo hiciera Lean On, es un tema que lleva un onda más profunda, con un house más oscuro y, en cierto modo, menos pegadizo que en el tema en el que colabora , pero aún así, Diplo no puede evitar otorgarlo su fórmula para que cuente con unos estribillos pegadizos en los que confluyen fantásticamente la parte vocal quebradiza y frágil de Ellie Goulding con la aportación (la cual a un servidor le recuerda a Bruno Mars) del cantante de soul Tarrus Riley.

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Cuando el fantasma de Juan Valdez te sirve el café

En lo que respecta al vídeo, volvemos a la tendencia de no contar nada. Diría, por seguir en parte la letra, que quiere transmitir la idea de que el amor nos hace poderosos, juntos somos invencibles, etc, etc. Y digo con respecto a la letra porque es ver el vídeo y notar una conexión nula entre Ellie Goulding Tarrus Riley. Así que, si el trasfondo del vídeo no es lo que comento siendo esa actuación una mala interpretación, efectivamente estamos ante un vídeo que no dice nada. Con menos bailes y menos escenarios que en Lean On, pero mención a parte se merecen los efectos especiales que copan el vídeo, como son tazas y camareras volando, cafés que se empiezan a calentar solos…

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Cuando vas al baño y el secamanos está roto y no tienes con qué secarte

En definitiva, un vídeo más “controlado”, por diferenciarlo con el de Lean On de un tema ídem. En un apartado técnico, este Powerful es un tema mucho más interesante, a nivel de producción, con una melodía más lenta y sensual que, por cierto, permite bajar las revoluciones del álbum del que ha sido tomado, Peace Is The Mission. Si Major Lazer buscaba un nuevo pelotazo, con este Powerful no lo ha encontrado, y menos aún con el vídeo. Pero en lo que respecta a la trayectoria de Ellie Goulding, si supone un paso muy notable de su Halcyon, que permite que se desmarque en parte de la electrónica en ocasiones tan barata de su re-edición. Habrá que estar pendientes de los nuevos pasos que tomen ambos artistas.

Semana XV: “Unguarded” de Rae Morris, entremezclando a Ellie Goulding y la sobriedad del synthpop británico

En mi continua odisea de intentar escuchar el mayor número de álbumes posibles de este año (como casi he dejado patente en cada entrada de esta sección pero que, como hacía un par de semanas no la actualizaba, no viene mal recordarlo), me encuentro artistas muy interesantes. Porque lo que más me gusta de este “desafío” por decirlo de alguna manera, es descubrir nueva música y nuevos artistas.

Y esto se intensifica aún más cuando hablamos de un álbum debut. Hoy, Rae Morris y su estrenado este 2015 Unguarded.

Con estos nuevos álbumes parto de la base del estilo musical con el que lo califica Wikipedia. Vale que no es profesional, pero ahí vienen muy bien organizados todos los álbumes que salen este año. En el caso de Rae Morris, acude a la generalidad de pop, pero hay que decir que encontramos un trasfondo muy interesante que merece la pena analizar.

En un primer momento, con la apertura del álbum que lleva por título Skin, encontramos una instrumentación que recuerda al Vespertine de Björk, para acabar derivando en una melodía propia de la escena brit: instrumentación sencilla que se ve complementada en ocasiones por toques etéreos de sintetizadores y momentos de crescendo.

Pero aún podemos señalar más referencias. Tal vez la sombra de Ellie Goulding la podamos encontrar en el tratamiento vocal que reciben temas como For You Under The Shadows, contando este último también con un toque de Jungle y synhtpop oscuro de la talla de Hurts Clare Maguire.

De lo que no hay duda es que Rae Morris consigue conformar un álbum debut que bebe de distintas fuentes de inspiración y que entremezcladas crean un panorama propio, que podríamos encajar más en un sythpop introspectivo, dejándose llevar en otras ocasiones por una vena de brit pop actual o de songwriter en la que se acaban basando las melodías en piano y percusión, llevándose ésta los artificios electrónicos que vienen de la mano de sintetizadores en otros temas.

Mención aparte tienen las colaboraciones de este álbum, en ambos casos, con británicos. Cold viene firmada de la mano de Fryars, encontrando como sello distintivo ese uso de vocoder en la voz del colaborador; mientras que Grow, con Tom Odell, responde a la concepción más clásica del álbum de melodías menos electrónicas con un estribillo explosivo de balada.

Qué esperar de Lana del Rey cuando se está esperando

Todos sabemos la historia de violencia que te rodea, pero no tengo miedo, no tengo nada que perder ahora que te he encontrado”. Con este verso abre Lana del Rey la segunda estrofa de Honeymoon, el primer adelanto de su próximo álbum que se espera en breve. Unas palabras que, junto a versos como “There are guns that blaze around you, there are roses in between my tighs” y el carácter oscuro y vintage del tema, nos permiten vislumbrar a, lo que viene a ser, la Lana del Rey de siempre.

Porque tal vez su afición a los gánsteres en este tema quede más oculto que en su Born To Die, pero ya es una constante en el trabajo de la americana. Y qué decir de la vena atormentada de mujer que se plantea el amor con toques de desesperación que ni en los mejores momentos de Ultraviolence, “Our honeymoon, say you want me too”.

Seamos sinceros, todos teníamos ganas de escuchar nuevo material de Lizzy Grant. Desde el momento en el que publicó su Born To Die y dejó sin palabras a un público en el que me incluyo. Pero aquellas melodías en ocasiones tan épicas como la homónima Born To Die encontraban su equilibrio con temas más introspectivos que daban un vistazo atrás a los 60 en Blue Jeans o Video Games y temas que tomaban un giro hacia territorios más hip-hop como Diet Mountain Dew National Anthem.

Lana del Rey hizo lo que todos los autores noveles que publican su primer álbum: ofrecer una carta de presentación. Pruebas que nos indiquen los caminos que podía tomar. Y finalmente, en Ultraviolence consolidó su preferencia: la tristeza acompañada en este caso de las guitarra eléctricas de Dan Auerbach, huyendo de los arreglos orquestales de su anterior álbum. Vale que West Coast intentaba atraer a ese público que se pudiera encontrar perdido, pero si bien fue un disco que para los seguidores de la cantante fue notable, no hacía sombra a su predecesor, y menos aún a su re-edición The Paradise Edition.

En la banda sonora de Big Eyes vimos cierta esperanza, cierta vuelta al formato de gran orquesta, pero esto es algo que se apaga en Honeymoon. Aquí encontramos a una diva que sabe que puede hacer cualquier cosa. Miento, cualquier cosa no, hace lo que sabe. Porque lejos de hacer un ensayo-error para ver qué ha fallado, prefiere tomar un camino manteniéndose fiel al estilo con el que se dio a conocer y con el que, suponemos, se encuentra cómoda.

Porque si bien a nivel musical cambia de registro (basta observar los primeros singles de sus tres álbumes para ver que no se parecen entre ellos aunque mantengan la temática oscura), lo que le da la cohesión a la música de Lana del Rey es la letra. Sea cual sea el tema y sea cual sea la melodía, va a haber una letra de fuerte carga poética y emocional. Ya te puede hablar de un amor de verano como del que tuvo cuando actuaba por salas de Nueva York, que siempre se va a expresar con la misma tristeza y, como ya decía, del amor en sus peores facetas. Aunque si bien lo alternaba con tonos altos y bajos en Born To Die, a partir de Ultraviolence decidió desplegarse en los tonos medios, más fáciles de llevar.

Porque sí, Lana del Rey es de las artistas más interesantes a nivel de estudio, pero en ocasiones sus directos dejan que desear. Sólo hay que ver su paso por el SNL o el iTunes Festival para dar fe de lo que digo. Lo intenta, pero acaba sucumbiendo a los estándares establecidos por ella misma en su obra.

Así que, ¿qué podemos esperar de Lana del Rey? Pues un álbum en el que vuelve a los arreglos orquestales, que si bien tendrá sus momentos más parecidos a banda sonora como este Honeymoon que “una de las cosas que más me gusta es que no arranca”, Mar dixit, probablemente recurra a la fórmula de Ultraviolence, si bien sustituyendo la guitarra eléctrica por un cuarteto de cuerda y mucha superposición vocal. Diría que la epicidad quedará aparcada en este álbum, o al menos, reservada a ciertos momentos. Y a nivel lírico, no hace falta ser adivino para figurarse de qué hablará este álbum. De lo único de lo que no nos podemos asegurar es que si nos deleitará con un digno sucesor de Ultraviolence  y si conseguirá desbancar a Born To Die, uno de los mejores debuts que he escuchado.

Cómo ser un melómano de medio pelo fácilmente

Hace un par de días, me vino un amigo diciéndome que, al ver el vídeo que acompaña esta entrada, se acordó de mí. Lo siguiente que hizo fue ponérmelo y ya con el título: Tutorial de cómo ser un experto en música me salió la sonrisa tonta. Y tras tres minutos y medio de vídeo, esa sonrisa se convirtió en ocasiones en auténticas carcajadas. ¿Por las ocurrencias del vídeo? No, porque decía verdades muy grandes.

En el vídeo encontramos a alguien que va al FIB (algún año espero contar de primera mano lo que se vive allí, de momento me toca leer las crónicas de la GranDiosa Florence) y quiere dar consejos para ser un experto en música (como bien refleja el título) en el menor tiempo posible.

Así que lo que hace es, en cierto modo, describir a los que vamos de modernos melómanos los expertos musicales, esos seres que nos declaramos fan de lo indie y fóbicos de lo mainstream. Así que vamos a comentar los consejos que da, y si os sentís identificados con alguno de ellos, bienvenidos al club.

1-Conoces a todos los grupos

Esa es la primera clave para ser un indie musical. Y de la que me siento totalmente identificado (aunque a decir verdad, con todos los puntos que trata, lo dejo patente ahora para no repetirme). Personalmente, me pasa que conozco a muchos grupos de los que, realmente, no he escuchado nada. Así que en ocasiones es una herramienta que te sirve para hacerte el interesante y demostrar lo amplio de miras que eres musicalmente hablando, hasta que por casualidad te encuentras a alguien que te dice “Ah, pues de este grupo me encanta esta canción”, y no te queda más que sonreír y asentir.

2-El rock británico de los 90 es la mejor música

A cualquier melómano que se precie lo habrás escuchado que este es de los mejores géneros musicales que existen. En una versión algo desnatada, declaro que la mejor música actual tiene de base este género. Que no sé si es lo mismo o es una forma de desligarme de los comentarios mainstream. Que lío esto de ser un hipster.

En cualquier caso, basta echar un vistazo a bandas como Radiohead, Muse Coldplay que toman el rock británico de los 90 como propio para izar la bandera de su estilo musical con el que se ganan a la crítica. O al menos, la mayoría de las ocasiones.

3-El 1º disco es el mejor

Sea quien sea el grupo, su primer disco es el mejor. Lo dicen en el vídeo, lo digo yo, lo decimos todos. Y además, siempre se alude al argumento de que al principio tenían un sonido más propio/no eran tan comerciales. El apogeo de estos comentarios es el de “suena puro”, que eso es algo que decimos muchos y realmente no nos atrevemos a admitir lo que significa porque, básicamente, no lo sabemos. Todo el colectivo hipster dice que los primeros discos de The Killers y Coldplay son los mejores y que los últimos ni les hacen sombra.

4-Conocías al grupo antes de que se hiciese famoso

Creo que este es de los argumentos que más he podido usar yo. Yo lo expandiría a “conocía la canción antes de que se hiciese mainstream”. No hay comentario que te sume más puntos en tu carnet de indie que este. Pero cuando de veras conoces a un grupo antes de que se hiciese famoso, luego te sientes como una madre cuando los ves triunfar poco a poco en el mundo musical. Tal vez podría decir a La M.O.D.A, que los vi en directo el verano pasado antes de que se abriesen un hueco en el panorama nacional y me llevé una grata sorpresa. Y ahora voy por ahí diciendo que los conocía antes de que se hiciesen famosos.

5-Sientes más la música

Esto es algo que le digo mucho a mi padre en el coche: “Sube la música, que quiero apreciar los matices”. En el fondo acepta, pero hasta él mismo parodia mi comentario. Pero este es uno de los comentario clave de los melómanos hipster. En mi caso incluyo dos más del estilo.

-¿Pero no escuchas ese bajo tan potente en el que se sujeta la canción?

-Esta canción me recuerda al *insertar color*

Son dos comentarios que estoy acostumbrado a decir. El primero viene a ser del concepto de los matices, y el segundo es algo que realmente me pasa pero que a un amigo en concreto le hace gracia. “¿Ya estamos con las sinestesias?”. Pero tengo que decir que en ocasiones me pasa, que pienso en el color que le pegaría a esta canción, para luego encontrármelo en portada. De esto podría hacer una entrada otro día.

Pero de momento nos quedamos con mi explicación de los comentarios que decimos los melómanos de medio pelo para hacernos los interesantes y ganarnos el derecho de poner ese adjetivo en nuestras biografías de Twitter.

España es fan de lo autóctono: ¿qué escuchamos en Spotify?

Hace un par de días, Spotify compartía un mapa interactivo en el que podías seleccionar alguna de las ciudades que se te mostraban y abrir una lista de reproducción con la música más escuchada. No podía ser menos y España está incluida en el mapa. Aunque personalmente, me sorprendió la cantidad de ciudades que aparecían.

Y es curioso, porque las listas de reproducción que muestra Spotify de cada ciudad responde perfectamente a los artistas que son propiamente de esa zona. Así, basta pasarse por la lista de reproducción de la Barceloneta para encontrarte mayoritariamente temas en catalán de grupos como Blaumut Els Amics de les Arts. Si nos vamos a Bilbao encontraremos temas en vasco y si nos vamos al sur artistas puramente de la zona.

Pero aún así, vamos a comentar algunas listas de reproducción que nos permitirán describir la escena musical actual a nivel nacional. En concreto, de Madrid, Málaga y Granada, que por algo una es la capital y otra

Hablemos de: Madrid

Encontramos una lista con clara supremacía del indie y el rock, con artistas como Pereza y la omnipresente Lady Madrid, los grandes Vetusta Morla o IZAL. Aunque a nivel de la propia ciudad, casi que se quedan en ellos, porque, si bien de un estilo similar, encontramos artistas de toda España pero bien reconocidos en el panorama independiente, como mis vecinos Lori Meyers Supersubmarina. Aunque también habría que mencionar la fuerte presencia de Robe Iniesta, que con su álbum en solitario ha conseguido granjearse a buena parte del público.

Hablemos de: Málaga

Échale la culpa a la playa o al verano, pero en esta lista lo que premia es la música para bailar y animada. Y por el lado contrario, en esta provincia están my orgullosos del producto patrio, así que en la cara B vamos a encontrarnos una música de clara influencia flamenca, de la mano de Pablo Alborán, Pablo López Antonio Orozco. Vamos, que Canal Fiesta saca de aquí la lista de reproducción que tienen en bucle todo el día. Esta es de la listas menos alternativas que podríamos encontrar, siendo todo una mezcla de pop-rock español del malo. Así podemos ver que el gusto de los malagueños (o al menos, del sector que escucha música por Spotify) entremezcla a los Gemeliers con El Barrio.

Hablemos de: Granada

Podría decir, sin temor a equivocarme, que el hecho de vivir en Granada me ha marcado mucho a nivel musical. Y es que Granada es una de las cunas del indie español. Y no lo digo por se de allí, sino por Los Planetas, que son unos de los máximos exponentes de este género en todo el país. Si a esto le sumamos esa escena underground que encontramos en algunas zonas del centro de la ciudad o la inestimable valor de Discos Marcapasos Discos Bora-Bora para acercar la música a la gente, además de por ser las únicas tiendas de discos independientes que quedan (y con un catálogo y un trato con la gente muy agradable), por atraer actividades culturales a la ciudad que toman lugar en sus tiendas, como conciertos o presentaciones de libros.

Volviendo a la lista de reproducción, no encontraremos a Los Planetas, pero si al legado que han dejado ellos en sus sucesores, como son Royal Mail (hablé aquí de ellos) que ocupan los tres primeros puestos de la lista, Napoleón Solo, Aurora (también hablé de ellos aquí), algo de Lori Meyers y de fuera de esta provincia encontramos a Zahara, IZAL, Supersubmarina. En un apartado más comercial, encontramos a Los Rebujitos (??) o de nuevo a Robe Iniesta.

Habrá que ver cómo evolucionan estas listas con el tiempo, pero de momento esto es lo que podemos sacar en claro de la capital y las ciudades que me han visto crecer. Si queréis buscar qué música se escucha en vuestra zona, aquí tenéis el mapa interactivo en cuestión, que os hará sentir más orgullosos de vuestra ciudad. O no. Pero en vuestra mano tendréis mejorar esta lista.