Qué esperar de Lana del Rey cuando se está esperando

Todos sabemos la historia de violencia que te rodea, pero no tengo miedo, no tengo nada que perder ahora que te he encontrado”. Con este verso abre Lana del Rey la segunda estrofa de Honeymoon, el primer adelanto de su próximo álbum que se espera en breve. Unas palabras que, junto a versos como “There are guns that blaze around you, there are roses in between my tighs” y el carácter oscuro y vintage del tema, nos permiten vislumbrar a, lo que viene a ser, la Lana del Rey de siempre.

Porque tal vez su afición a los gánsteres en este tema quede más oculto que en su Born To Die, pero ya es una constante en el trabajo de la americana. Y qué decir de la vena atormentada de mujer que se plantea el amor con toques de desesperación que ni en los mejores momentos de Ultraviolence, “Our honeymoon, say you want me too”.

Seamos sinceros, todos teníamos ganas de escuchar nuevo material de Lizzy Grant. Desde el momento en el que publicó su Born To Die y dejó sin palabras a un público en el que me incluyo. Pero aquellas melodías en ocasiones tan épicas como la homónima Born To Die encontraban su equilibrio con temas más introspectivos que daban un vistazo atrás a los 60 en Blue Jeans o Video Games y temas que tomaban un giro hacia territorios más hip-hop como Diet Mountain Dew National Anthem.

Lana del Rey hizo lo que todos los autores noveles que publican su primer álbum: ofrecer una carta de presentación. Pruebas que nos indiquen los caminos que podía tomar. Y finalmente, en Ultraviolence consolidó su preferencia: la tristeza acompañada en este caso de las guitarra eléctricas de Dan Auerbach, huyendo de los arreglos orquestales de su anterior álbum. Vale que West Coast intentaba atraer a ese público que se pudiera encontrar perdido, pero si bien fue un disco que para los seguidores de la cantante fue notable, no hacía sombra a su predecesor, y menos aún a su re-edición The Paradise Edition.

En la banda sonora de Big Eyes vimos cierta esperanza, cierta vuelta al formato de gran orquesta, pero esto es algo que se apaga en Honeymoon. Aquí encontramos a una diva que sabe que puede hacer cualquier cosa. Miento, cualquier cosa no, hace lo que sabe. Porque lejos de hacer un ensayo-error para ver qué ha fallado, prefiere tomar un camino manteniéndose fiel al estilo con el que se dio a conocer y con el que, suponemos, se encuentra cómoda.

Porque si bien a nivel musical cambia de registro (basta observar los primeros singles de sus tres álbumes para ver que no se parecen entre ellos aunque mantengan la temática oscura), lo que le da la cohesión a la música de Lana del Rey es la letra. Sea cual sea el tema y sea cual sea la melodía, va a haber una letra de fuerte carga poética y emocional. Ya te puede hablar de un amor de verano como del que tuvo cuando actuaba por salas de Nueva York, que siempre se va a expresar con la misma tristeza y, como ya decía, del amor en sus peores facetas. Aunque si bien lo alternaba con tonos altos y bajos en Born To Die, a partir de Ultraviolence decidió desplegarse en los tonos medios, más fáciles de llevar.

Porque sí, Lana del Rey es de las artistas más interesantes a nivel de estudio, pero en ocasiones sus directos dejan que desear. Sólo hay que ver su paso por el SNL o el iTunes Festival para dar fe de lo que digo. Lo intenta, pero acaba sucumbiendo a los estándares establecidos por ella misma en su obra.

Así que, ¿qué podemos esperar de Lana del Rey? Pues un álbum en el que vuelve a los arreglos orquestales, que si bien tendrá sus momentos más parecidos a banda sonora como este Honeymoon que “una de las cosas que más me gusta es que no arranca”, Mar dixit, probablemente recurra a la fórmula de Ultraviolence, si bien sustituyendo la guitarra eléctrica por un cuarteto de cuerda y mucha superposición vocal. Diría que la epicidad quedará aparcada en este álbum, o al menos, reservada a ciertos momentos. Y a nivel lírico, no hace falta ser adivino para figurarse de qué hablará este álbum. De lo único de lo que no nos podemos asegurar es que si nos deleitará con un digno sucesor de Ultraviolence  y si conseguirá desbancar a Born To Die, uno de los mejores debuts que he escuchado.

One comment

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s