Crítica “Return To The Moon” de EL VY: “Diez minutos para impresionar, el resto para intentarlo en la pista”

“I’m peaceful ‘cause my dick is in the sunlight”  debería convertirse en mi frase de cabecera, debería apuntarla en una pizarra y leerla a diario. Es una frase que funciona en muchos aspectos.

1- Porque estamos en ese entretiempo en el que te quedas al sol y lo gozas.

2- Lo canta Matt Berninger y se agradece verle cantar algo gracioso en un proyecto en paralelo a sus The National

Y se lo puede permitir. Porque está viviendo el éxito: una extensa gira desde que en 2013 estrenara “Trouble Will Find Mey ahora este proyecto en paralelo con Brent Knopf, de nombre EL VY y de sonido muy distinto al que nos tienen acostumbrados.

Pero este Return To The Moontrae otra sorpresa: la conceptualización del álbum en la figura de un personaje ficticio creado por el de Cincinnati: Didi Bloom. Pero a pesar de la creación de este personaje, Matt Berninger no puede evitar reflejarse a sí mismo en sus letras.

  1. Por mucho que intente mostrar una perspectiva externa a este personaje (Didi, are you lost?  A Cadillac for your thoughts. Where do you go? I don’t wanna know – ‘Careless’).
  2. Por mucho que use temáticas surrealistas que intenten desviar la atención del oyente (“Went to bed and woke up inside another man’s head, nobody noticed” – ‘Return To The Moon’)
  3. O por mucho que intente meter chistes malos. Aunque, por otro lado, estos serían los momentos en los que Matt se muestra más íntimo a mostrarse ante el público:
Who is Paul?
M: My dad’s name is Paul, but it’s also a reference to the Beatles. Paul is dead. The record is a mixture of really personal things and a bunch of bad jokes.

Porque esta es la firma de Matt Berninger, ya esté trabajando en The National o en EL VY. Esas letras largas, que canta a un ritmo constante fácil de llevar como si de una procesión se tratara. La voz de barítono tan característica de este hombre es lo que mantiene la cohesión de este álbum. 

Hablemos del estilo de este álbum. Si The National los representásemos con la oscuridad, EL VY sería la luz justa que entra por la rendija de la puerta de tu habitación cuando está cerrada. Tenemos momentos muy divertidos y fáciles de llevar, como Return To The Mooncon esos estribillos que se van intensificando, esas guitarras eléctricas y los rasgueos rápidos, o I’m The Man To Be, un tema algo más gamberro de base sintetizada muy fácil de llevar también, tanto por el estribillo y ese verso que abre esta crítica que (a mí al menos) hace que cantes levantando la voz a más no poder; como por la melodía simple de teclado precedida por el estribillo, de mis favoritas desde que vi a Matt bailarla en el vídeo de este tema.

Pero estos son los dos primeros adelantos y los dos primeros temas de este álbum. A continuación lo que encontramos son temas que se suman a una oscuridad más propia del estilo de la portada del álbum. Es imposible quitarse de la cabeza los colores oscuros mientras escuchas ‘Silent Ivy Hotel’ y su melodía tan halloween-y, o con ‘Paul Is Alive’ y su estilo más lo-fi y sostenido. ‘Need a Friend’ recuerda a un estilo synthpop más en la línea de Metric si colaborara con St. Vincent, o la balada a piano ‘No Time To Crank The Sun’. Todo colores oscuros.

Encontramos muchas cosas, pero ningún hilo conductor. Tal vez este hilo sea la oscuridad en la que se empieza a sumir el disco pasado los diez primeros minutos, una oscuridad que se convierte en momentos algo insulsos hasta que llega ‘Sad Case’ para zarandearte y recordarte que sigues ahí. Que no tiene nada nuevo este tema, pero la unión con ‘Happiness, Missouri’ es de lo mejor que he visto en este álbum. Misma melodía pero con un cambio de intensidad y de ritmo que me hace pensar en lo interesante que resultaría verlo en vivo.

Como digo, echo en falta cierto hilo conductor. También, faltan momentos que haga que preste especial atención al disco. Tal vez poner las bazas más fuertes al principio del álbum no haya sido una buena jugada, porque luego en la mitad del disco sólo tenemos momentos de “a ver si esto remonta”. Aquí podríamos señalar cierta tendencia a la vena más The National: álbumes muy lineales, pero muy redondos. Como en la producción de su banda original, este disco de EL VY merece muchas escuchas para terminar de rescatar temas, además de los obvios ‘Return To The Moon’ y ‘I’m The Man To Be’. Se tarda en desentramar este disco, y aunque con The National merece la pena, con EL VY no tanto. Porque, si nos vendes esos dos primeros temas, nos hacemos el cuerpo a encontrarnos un disco muy bailable que nos va a zarandear desde la primera escucha.

Si este disco fuera una noche de discoteca, los diez primeros minutos serían en los que lo das todo para intentar impresionar, y el resto del disco es un paseo continuo por la pista de baile intentando pillar un rebote para acabar finalmente pegado a la barra y yendo volviendo a casa con toda la dignidad posible. He dicho.

Originalidad:

-En el álbum: Tenemos momentos que destacan y momentos que parecen la versión descafeinada de estas ideas principales. Llega un momento en el que el álbum se hace demasiado lineal, tal vez porque le falten los sobresaltos, tal vez porque falta algún que otro tema con esa chispa especial. 0,5/1

Con respecto al resto: Ahí les doy la razón en que el panorama indie rock en el que se mueven pocas muestras tenemos de un estilo refinado como este. 0,75/0,75

Con respecto a lo anterior del artista: Centrándonos en la parte que toca a The National, en la mayor parte del álbum poco encontramos del referente de Matt Berninger. Culpa de ello lo tiene el fuerte peso electrónico del álbum y que los momentos que más pudieran recordar a los álbumes previos del vocalista, acaban por devolvernos una melodía más ligera y menos barroca. 0,75/0,75

Impresiones:

-Primera impresión: Arranca fuerte, se va deshinchando poco a poco, intenta remontar al final y acaba muy tranquilo. La sombra del “meh” se me hizo muy presente cuando escuché por primera vez el ecuador del disco. 0,75/1,5

Impresión General: En lo que respecta a producción, es un álbum muy elaborado, donde las melodías protagonistas no eclipsan del todo a los detalles y toques (por ejemplo, pequeños sintetizadores que se encargan de arropar a los temas), lo que le da mucho más cuerpo al trabajo y colores muy interesantes. Ahora bien, sigo diciendo que le falta ese hilo conductor. Intentan abarcar demasiado, y en estos nuevos horizontes que se plantean arrastran demasiado lo que ellos consideran esencia de EL VY y acaba convirtiéndose en ocasiones en un quiero y no puedo. 2,5/5

Lista de reproducción y compra: Como he dicho hasta la saciedad, ‘Return To The Moon’ y ‘I’m The Man To Be’ salvan bastante el álbum. Bueno, y ‘Need a Friend, tampoco vayamos a muerte. En cualquier caso, también es un álbum que me compraría, por tener el recuerdo en el que Matt Berninger se puso a cantar (algo más) alegre. 1/1

Puntuación Total: 6,25/10

Return to the Moon

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