Mes: diciembre 2015

Los mejores álbumes de 2015: Menciones de honor

Como dije en el top oficial, esos diez elegidos venían de una lista de unos 115 discos aproximadamente. Entre los que se han quedado por el camino, hay una serie de álbumes de los que hay que mencionar la necesaria escucha que se merecen por todo lo que han ofrecido. No lleva ningún orden específico, son diez álbumes que rescato del filtro que me hizo ir perfilando las diez primera posiciones del ranking.

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Mark Ronson – “Uptown Special”

Sí, ‘Uptown Funk’ es probablemente uno de los temas más quemados de este 2015 (y lo que nos queda), pero Mark Ronson ha sabido jugar con un estilo que hacía tiempo no tomaba posición en el éxito comercial y ofrecernos algo fresco y pegadizo que conseguía unir las esencias de Bruno Mars y el productor en un tema que habla por sí mismo. Pero no solo eso, basándose en esa temática funky de los 70 encontramos momentos en los que juega con la influencia de los Tame Impala de Kevin Parker en temas como ‘Leaving Los Feliz’ ‘Daffodils, uno de mis temas favoritos de este año sin duda. Aquí la crítica que le hice.

Uptown Special

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Neon Indian – “VEGA INTL. Night School”

Siguiendo (a su manera) la estela dejada por el álbum anterior, encontramos un trabajo donde Alan Palomo abandona todos los artificios experimentales que caracterizaron sus trabajos anteriores (o sus colaboraciones con The Flaming Lips) para quedarse con las bases y confeccionar una serie de temas que beben del disco y el funk, todo ello pasado por un filtro de distorsión propio que hace que sea bailable y con un halo de extrañeza que resulta embaucador.

VEGA INTL. NIGHT SCHOOL

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Titus Andronicus – “The Most Lamentable Tragedy”

Creo que todos los que defendemos este álbum lo hacemos diciendo: “Una jodida ópera rock de 90 minutos”. Si esto no fuera suficiente, hablaríamos del estilo que encontramos a lo largo de hora y media de álbum. Con clara predominancia de un rock/punk con una agresividad acrecentada por el apartado vocal, encontramos momentos que hacen pensar en los Arcade Fire de su época “Funeral”, por los arreglos orquestales que parecen fruto de Owen Pallet. Un álbum que necesita tiempo para asimilarse pero que en la primera escucha ya ofrece lo mejor de sí.

Titus_Andronicus_TMLT

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Oh Wonder – “Oh Wonder”

El minimalismo es una filosofía/presentación/estilo que puede conmigo en cualquier ámbito que se me presente, y en el musical no iba a ser menos. En “Oh Wonder” encontramos a un dúo joven, que en esencia pueden recordar a unos neo-hipsters The xx, pero con un carácter más lo-fi y DIY que los llevan a plantear un estilo que bebe del R&B de sintetizadores coloridos y percusiones sutiles. Un álbum para dejarse llevar y que supone un buen debut para este par londinense.

Oh Wonder

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Carly Rae Jepsen – “E·MO·TION”

Podría ser la injusticia hecha disco por la que luchan los medios musicales para devolverle el lugar que se merece en el mundo al que está destinado, pero irónicamente uno de los mejores álbumes pop de 2015 queda relegado a tener su máximo esplendor en las web musicales que poco o nada tienen que ver con las tendencias mainstream. Esto no ha impedido que logre buenas posiciones con aquellos ‘I Really Like You’ ‘Run Away With Me’, pero la gente no supo pasar página de la chica que cantaba aquello de ‘Call Me Maybe’, y como en lugar del pop facilón de hace unos años encontraba un álbum que era un neo-80’s en toda regla, tendió a asustarse y a seguir alabando su producción anterior. Yo me quedo con la nueva Carly Rae Jepsen que exhala madurez por cada resquicio de este álbum. Detrás de los momentos que puedan parecer más naïve como la misma ‘Run Away With Me’, encontramos auténticas perlas para los que nos atrevemos a embarcarnos en la aventura de este álbum como es ‘Warm Blood’. Una pena que no haya sido tan bien acogido como aquel “Kiss” que nos presentaba hace 3 años.

EMOTION Carly Rae Jepsen

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Pond – “Man It Feels Like Space Again”

Cuando coges a un grupo formado por integrantes de Tame Impala, y de hecho pones a Kevin Parker a producir un álbum que, en definitiva, busca ser una puerta de escape y un juego de experimentación y psicodelia sin pretensiones, solo cabe esperar un álbum que juega con la electrónica y las guitarras distorsionadas. Un álbum brutal que también destila la esencia más psicodélica y extraña de los Flaming Lips (es decir, la de toda su producción). Un imprescindible de este año para los que nos gusta dejarnos llevar por mares melódicos que sabemos donde empiezan pero no donde acaban.

pond_-_man_it_feels_like_space_again

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San Fermin – “Jackrabbit”

Ya lo dije ayer en el top cuando hablaba de Dan Mangan, será que me puede la estética oscura que me haga pensar en The National. Este Jackrabbit” es uno de esos descubrimientos fortuitos que he tenido a lo largo de este año y enseguida caí rendido ante la producción barroca y que conseguía jugar con los claroscuros de una manera muy interesante. El estribillo del tema que da nombre al álbum aún sigue meses después resonando en mi cabeza. Aquí comentario que hice del álbum.

Jackrabbit San Fermin

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Oneohtrix Point Never – “Garden Of Delete”

Un disco complicado como ninguno, que cambia de ritmo y sensaciones como ninguno. Una electrónica oscura, que en ocasiones juega con progresiones algo más relajadas en comparación con los momentos de rave de sintetizadores de arpeggios frenéticos y vocoders sucios y distorsionados de Ezra, el “ente” que habita en el disco y por el que discurre todo este disco poliédrico, que hay que dedicarle muchas escuchas para captar toda su esencia. No es un álbum sencillo, no entra a la primera y tiene pocos temas que se puedan extraer, pero es una obra que en conjunto tiene un carácter extraordinario.

Garden of Delete

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Halsey – “Badlands”

Venía con un importante hype bajo el brazo, ya que se nos presentaba como la renovación del pop, y, en gran medida, así ha sido. Con una personalidad potente y unas letras maduras, Halsey se presenta con un álbum debut que ha sido bien recibido en el panorama comercial y en la crítica. Auténticos pildorazos que juegan con melodías pop modernas que en ocasiones juegan con el PBR&B y con letras que denotan el carácter analista y crítico de la cantante, como en el caso de su tema estrella ‘New Americana’. Aquí crítica del disco.

Halsey Badlands

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Alabama Shakes – “Sound And Color”

Un álbum que se quedó a las puertas de entrar en el top, pero que no quita que haya sido de los grandes trabajos de este 2015. Por lo que a mí respecta, no terminaba de conectar con él, pero tengo que reconocer que la voz de Brittany Howard desgarrada, y las melodías con tanta carga emocional, intensidad y esencia soul como ‘Don’t Wanna Fight’ ‘Gimme All Your Love’ han hecho de este álbum uno de los admirables de 2015.

Sound & Color Alabama Shakes

Los mejores EP’s de 2015: Predominancia de la electrónica y de lo alternativo

El año se acaba (y los top’s también, de verdad que ya falta poco) y he creído necesario hacer una pequeña sección para rescatar EP’s que se han lanzado este año y que, en su mayoría, han servido para dar a conocer a nuevos artistas, para consolidar la proyección de otros o para ofrecernos una nueva perspectiva de su producción y de lo que son capaces. Como siempre, vamos por orden ascendente para darle emoción al asunto.

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Rioux – “Evolver”

Hype Machine, esa web a la que estoy suscrito y cada semana me envía una lista de reproducción con temas nuevos, me hizo conocer en una de esas tandas semanales al productor neoyorquino Rioux. Una electrónica que, manteniendo ese carácter progresivo y ambiental, bebe de las arritmias del frenesí urbano, de momentos en los que la melodía adquiere cotas inesperadas y hacen pensar en los momentos más calmados de Oneohtrix Point Never. Un trabajo no tan poliédrico como el del productor de Boston, pero aún así interesante para el que busque una electrónica de carácter alternativo y experimental.

Evolver - EP Rioux

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Vancouver Sleep Clinic – “Winter”

Ya hablaba de ellos en esta entrada pero no me molesta repetir que este pequeño grupo que se está abriendo paso en el panorama musical pueden ser proclamados unos interesantes sucesores de Bon Iver, o al menos sirven como entretenimiento hasta que vuelva Justin Vernon a las andadas. Si seguimos con las comparaciones con el músico de Eau Claire, este trabajo podría ser como un tributo a Holocene pero reinventado en la imaginación de este grupo lo-fi. Manteniendo una base neo-folk de punteos de guitarra eléctrica delicados, Vancouver Sleep Clinic introduce en la mezcla baterías electrónicas, vocales que juegan con los falsetes y el reverb y momentos de intensidad que hace pensar en ocasiones en los Sigur Ros.

Winter Vancouver Sleep Clinic

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Marcus Marr & Chet Faker – “Work”

Que Chet Faker sea uno de los productores de moda es algo que ya se sabe. Con este EP, el músico termina de asentar su capacidad de adaptación en otros estilos. En este trabajo queda atrás el neo-soul alternativo que protagonizaba su debut “Built On Glass” y damos la bienvenida a temas más bailables y club-friendly. 4 canciones que, exceptuando ‘The Trouble With Us’, superan los 6 minutos de duración en los que juegan a la profesión de deep synths en un mar de sonidos a los que uno se adapta a la perfección, estando en un club o estando en la soledad de su habitación. Han sabido dar con la tecla en este EP que gana con las escuchas. A la espera de remezclas que acerquen este álbum al público generalista, porque su lugar en las pistas de baile lo tiene asegurado desde el momento cero.

Work - EP

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Fleurie – “Arrows”

Incorporación de última hora de la que me arrepiento no haber conocido antes. Fleurie es una cantautora americana que aún se está labrando un nombre en el mundo de la música, pero con este EP ha conseguido ganarme de lleno. Jugando con un synthpop que en ocasiones se presenta juguetón y en otros profundo, encontramos temas de una producción interesante que no dudan en mezclar los sintetizadores más vlub-friendly con secciones de cuerdas y con una parte vocal delicada que nos acaba conduciendo al tema de cierre, que son ocho minutos de sonidos ambientales con una base de vocoder que evoluciona y se acaba difuminando con el horizonte en el que cierra tema y cierra EP. Es algo que siempre he dicho: ponme un vocoder bien hecho y habrás ganas muchos puntos.

Arrows - EP Fleurie

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Låpsley – “Understudy”

GranDiosa de este 2015 y descubrimiento del año. Electrónica sutil en la rama de James Blake, Låpsley estrenaba su segundo EP de la discografía con el que conseguía captar la atención de la crítica especializada. Cuatro temas que exploran en composición la faceta íntima y alejada de los dramas adolescentes habituales en la lírica joven para dar una visión en ocasiones oscura del amor debido en gran parte al minimalismo que presenta. Y en lo que respecta en composición, encontramos el protagonismo absoluto del piano y del sintetizador en loops que acaba ligando el trabajo de tal manera que entra muy fácilmente y se presta a la escucha reiterada. Ya la he declarado como gran apuesta de este 2016, y si sigue la estela de este EP y de aquel doble single que presentó en su cumpleaños, no creo que esté equivocado.

Understudy - EP Lapsley

El (verdadero) top álbumes 2015: previsible o no, aquí voy

¡Que este no es broma!. Después de una última semana decidiendo los últimos discos y viendo un orden convincente de este top 10 álbumes de 2015, quedo contento. Muchos discos han quedado fuera, y a algunos los rescataré en menciones de honor en una entrada posterior. Pero vamos a lo que vamos. Aquí presento, en orden ascendente, los 10 álbumes que más me han convencido este año, tanto en estilo como en concepto. Un orden casi arbitrario en el que me he permitido “cambiar” las notas de los álbumes de este ranking que he reseñado previamente, porque he seguido lo que a día de hoy me gusta que tal vez en un par de meses cambie, pero así son las cosas y así os las voy a enseñar:

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10: Son Lux – “Bones”

Mezcla de electrónica disonante con bases frenéticas, Son Lux se presenta en este álbum como un grupo y no como el proyecto en solitario de Ryan Lott. Un álbum que puede ser considerado como la evolución de una misma temática: temas que se relacionan los unos con los otros tanto en melodías como en lírica. Más información en la crítica que les hice.

son-lux-bones

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9: Passion Pit – “Kindred”

Uno de los comeback esperados de este año ha sido el de la banda liderada por Michael Angelakos. Consiguieron traer un álbum que conseguía rebajar toda esa explosión desmesurada de “Gossamer” para entregárnosla en pequeñas perlas como ‘Until We Can’t (Let’s Go)’ o la apertura ‘Lifted Up (1985)’. Un álbum bien equilibrado en ese aspecto, el melódico. Y en cuanto a nivel lírico, tenemos a un Angelakos más entregado que nunca a airear y ventilar su (ya acabada) relación con su mejor, haciendo un recorrido sentimental por diferentes estados y momentos, pero todo ello sobre construcciones melódicas que, en general, te hacían pensar en aspectos más positivistas. Aquí la crítica que les hice.

Kindred_Passion_Pit

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8: Sufjan Stevens –Carrie & Lowell”

Estamos de acuerdo que no es el álbum más animado del Sufjan, y que si bien “Illinois” era una obra maestra con un importante trabajo de producción y un ambiente más bien positivista, en “Carrie & Lowell” se encierra en una coraza de intimismo de un carácter más bien folk que consigue que sintamos que nos habla directamente a nosotros. Una instrumentación que pasa de momentos de guitarra acústica a construcciones con coros delicados y una ambientación apenas perceptible pero que en conjunto se encarga de darle el cuerpo a los temas. Aquí crítica.

Carrie & Lowell

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7: Dan Mangan – “Club Meds”

Uno de los descubrimientos que he hecho este año y que ha conseguido colarse en el ranking. Este álbum me sorprendía por el carácter sombrío del conjunto, que me hacía pensar en unos The National pasados por un filtro de distorsión ligera e instrumentación menos ligera. Es un álbum con el que estoy encantado y con el que he disfrutado mucho. No es una fiesta ni nada parecido, pero la parte vocal y tal vez la reminiscencia a los de Matt Berninger sean culpables de ello. Secciones de viento por aquí y allá, construcciones que van in crescendo y todo con una ambientación del estilo de la portada con la que nos presentan este trabajo. Aquí comentario que hice del álbum.

Club Meds Dan Mangan

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6: Panda Bear – “Panda Bear Meets Grim Reaper”

Un disco que cuando comienzas su escucha entras en un vórtice espacio-temporal del que no se puede salir hasta que se termine el LP. Las bases electrónicas de sintetizadores pegajosos, la parte vocal que funciona como un instrumento más y no busca el protagonismo, las producciones tan bien trabajadas de Noah Lennox hace que te gusten sus temas pero sin saber por qué. Porque no es un disco fácil del que puedas extraer temas con facilidad, es un álbum que o te gusta o no. Y a mí me encanta su carácter tan particular y el conjunto, dejarme llevar por el carácter tropical de ‘Tropic of Cancer’ o en la hipnótica ‘Principe Real’. Aquí crítica.

Panda Bear

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5: Björk – “Vulnicura”

Björk, una de las granDiosas de este 2015, nos abrió su corazón a principios de año cuando su disco se filtró por internet y tuvo ese lanzamiento tan precipitado. Pero como ella misma dijo, eso era síntoma de que el álbum era un ser vivo en sí mismo y ansiaba ser lanzado. Y le hizo bien. Un álbum que exhala su esencia en cada tema, desde la delicadeza de ‘Stonemilker’ a los momentos más rompedores y tensos en ‘Black Lake’. Un álbum que desprende dolor entre las producciones electrónicas y orquestales fruto del binomio Björk-Arca. Un álbum que es un paso adelante en la diva de las vanguardias. Un disco que mira al pasado recorriendo los sentimientos de la cantante islandesa pero que a sí mismo atisba el futuro de su carrera musical. Aquí crítica.

bjork-vulnicura-cover

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4: Father John Misty – “I Love You, Honeybear”

Si tuviese que elegir el icono hipster de este 2015, sería Joshua Tillman a.k.a Father John Misty. Y si tuviese que elegir uno de los mejores letristas de este año, también sería él. En “I Love You, Honeybear”  encontramos temas con una base barroca importante. Una producción que tira a lo grande, a la orquestación, pero siempre dejando espacio a momentos más íntimos como ‘Bored in the USA’. Porque son en temas como estos donde encontramos la vena crítica del músico, porque en un álbum donde habla de amor desde un punto de visto repleto de metáforas y experiencias descritas desde un punto de vista costumbrista pero pasado por el filtro “hipster” del músico, encontramos lugar para la crítica como en el tema antes mencionado. Temas que se prestan a múltiples escuchas y, en resumen, un trabajo que en conjunto funciona tan bien como cogiendo cada una de sus partes por separado. Aquí comentario del álbum.

I Love You, Honeybear Father John Misty

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3: Jamie xx – “In Colour”

Era necesaria una renovación del panorama electrónico hipster de carácter más mainstream, y en 2015 se ha dado gracias a Jamie xx y esta joya que es “In Colour”. Un álbum donde el músico componente de The xx no duda en jugar con sonidos de un carácter más analógico, samples y melodías muy bien construidas, capa a capa, que nos transporta a madrugadas en áticos de Nueva York. Es simplemente maravilloso este álbum. Un ejercicio de equilibrio de momentos minimalistas e íntimos con otros en los que las melodías adquieren un carácter más sobrecargado, pero siempre en buena proporción. Aquí crítica.

In Colour Jamie xx

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2: Tame Impala – “Currents”

Para muchos, uno de los WTF del año, para mí, un álbum imperdible y un salto al vacío de Kevin Parker, mente creativa detrás del conjunto. Aunque las bases e influencias siguen ahí, nn “Currents”, Tame Impala se desprende de todo carácter psicodélico de sus primeros trabajos para dejar paso a producciones de un carácter más 80’s y friendly. Ese ‘Let It Happen’ de 7 minutos que se te hacen como 3 con su sección de vocoders y de synth strings es de los mejores momentos que nos ha dado la música este año. Un álbum que funciona mejor en conjunto que por separado, pero aún así no es excusa para que podamos extraer fácilmente temas pegadizos como ‘The Less I Know The Better’ o ‘Cause I’m a Man’, uno de los nuevos tema bandera de este grupo. Aquí crítica.

Currents

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1: Florence + the Machine – “How Big How Blue How Beautiful”

Lo justifiqué en su momento con la crítica, lo justifiqué tiempo después con el análisis de su producción y la relación con la esencia del disco y Mar hizo un interesante ensayo centrándose en la lírica del álbum. No creo que haya más que decir de este álbum. Seis meses llevamos con él y aún sigue fresco. Un álbum enérgico con el que goddess Flo al fin adquiere en el panorama musical el papel que se merecía. Aquí crítica, aquí análisis, aquí ensayo.

How Big, How Blue, How Beautiful Florence and the Machine

Los álbumes imprescindibles de este 2015: Hagamos recuento

2015 toca su fin y toca hacer balance. Tocaría hablar de si hemos cumplido los propósitos que nos marcamos hace exactamente un año, poner en la balanza los malos y buenos momentos para ver a qué lado se ha inclinado este año. Pero eso lo dejaremos para otra entrada en unos días.

Hoy vengo a traeros mi top de discos de este año. Los discos que más me han encantado, marcado y que no he podido dejar de escuchar con un fuerte éxtasis recorriendo mi interior. De un total de 115 discos, aquí va una selección de 5 discos, por orden ascendente:

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5: Hurts – “Surrender”

Ya era al fin necesaria la renovación de la música de las pistas de bailes. A nadie le importaba ni le gustaba su estilo synthpop oscuro. Bueno, a los hipsters ermitaños que habitan las grutas de sus dormitorios llenos de posters y polaroids de festis a los que han ido.

Hay que destacar que Theo Hutchcraft al fin se ha desmelenado, y el causante de ello no ha sido con otro que con un estilo influenciado por el eurodance (ese estilo tan en declive que estoy seguro que volverá a nacer en algún certamen de Eurovision), el synthpop y el disco. Canelita en rama. Pedidla la próxima noche que salgáis, que con Nothing Will Be Bigger Than Us cualquier discoteca se convertirá en un rave de colorines:

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4: Ellie Goulding – “Delirium”

Un álbum que se defiende por sí mismo, sin duda. Cada tema diferente entre sí, que si uno con toque bélico, que si otro con toque bélico y un sintetizador, que si otro con toque bélico, sintetizador y tempo rápido para que pueda hacer un amago de hip-hop.

Y luego cuando meten esa joyita incombustible que sigue sonando como el primer día que es ‘Love Me Like You Do’ y casa perfectamente con el resto del álbum. Sí señores

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3: Coldplay – “A Head Full Of Dreams”

Que lo del suspenso aquel que les puse en la crítica era broma, ¿vale? Era para quitarme a todo el colectivo de críticos hipster que también le pusieron una nota baja. El mundo del blogger crítico musical-hipster es muy duro maldita sea. Hay que lucha contra las influencias. ¿Qué podemos decir del disco que suena más a Coldplay que nunca? El más íntimo, producido por ellos mismos. Que le den a “Parachutes” “A Rush Of Blood To The Head”, este es el disco que define la autenticidad en persona:

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2: Muse – “Drones”

Pasamos a otro disco que es todo buenas intenciones, temazos y autenticidad. Cuando escuché como abría el disco con ‘Dead Inside’ supe enseguida que este era su álbum bandera, claro que sí. Un disco que sonaba a nuevo, nada de refritos. No querían repetir fórmulas que habían funcionado en sus anteriores discos, querían poner las cartas sobre la mesa y decir “este es el sonido de nuestro nuevo álbum”. Si en “Showbiz” era el piano y la vena más punk, en “Black Holes and Revelations” hacían su particular homenaje al sin, en “Drones” se homenajean a sí mismos, que no lo habían hecho todavía:

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1: Chvrches – “Every Open Eye”

Y ya por fin, el esperado número uno. Chrvches firman el que ha sido su mejor disco hasta la fecha y el que he tenido en bucle desde que salió. Temazos ligeros que conforman un disco que entra bastante fácil. Algún arpeggio de sinte por aquí y por allá que pasa del todo desapercibido. Y qué decir de la gran Lauren Mayberry y su voz dulce de tonos medios que lo único con lo que te taladra el oído es con suavidad.  Eso de las pistas de baile se lo dejan a otros, hacen música para el consumo ordinario, temas con construcciones dignas de alabanza y análisis mirando por la ventana mientras llueve. Autenticidad, originalidad y ganas de quedarse en su tierra natal, nada de ganas de comerse el mundo.

Disco imprescindible y que por ello ocupa mi top de este año. Seguiremos informando para el 2016 que no creo que se presente tan potente como este porque mi Chrvches no van a estrenar nuevo disco para mi desgracia.

Crítica “A Head Full Of Dreams” de Coldplay: Mucho delirio de grandeza y poco Coldplay

A todos nos entra un momento en el que queremos demostrar que aún somos jóvenes, que seguimos gustando. A algunos les llega a los 40, a los 50, y a otros como Coldplay, cuando llevan 6 álbumes de estudio que han alcanzado el puesto más alto en Billboard y más de 15 años de trayectoria musical.

Sienten la necesidad de reafirmarse con cosas nuevas. Digamos “nuevas”, porque en este A Head Full Of Dreamslo que nos encontramos son unos Coldplay que, tal vez faltos de ideas, de ganas o de todo un poco, relegan la labor de producción en Rik Simpson (que llevaba colaborando con los de Chris Martin desde tiempos de Viva la Vida) y el dúo noruego Stargate, que sobre todo han producido a artistas de la radiofórmula como Rihanna o Alessia Cara.

Esta labor de producción ha sido la encargada de recoger lo que ha marcado la trayectoria de Coldplay estos últimos años donde habían abandonado todo intimismo existente y (volver a) convertirlos en lo que son: una fábrica de himnos. Para ello están los “oooh’s” de ‘Adventure Of A Lifetimey ‘A Head Full Of Dreams, para recordarnos que, después de Ghost Stories, Coldplay andaban faltos de temas que hiciera que la gente cantase con ellos. Necesitaban nuevos himnos con intensitos, con ganas de hacer a su público saltar y cantar con ellos.

Tal vez sea uno de los peores puntos de este álbum: su carácter previsible. La constante sensación de que vas a tener un equilibrio completo en el álbum. Quiero decir, escuchas A Head Full Of Dreamsy sus ínfulas de llena estadios, de soltar serpentinas en directo, de tener a un Chris Martin que da saltos por el escenario, y después Birds, un tema algo más tranquilo que mantiene ese carácter colorido y analógico para saber que todo el disco va a ser igual. Hay poco espacio para la sorpresa. Bueno, voy a señalar la segunda mitad de Army Of Onecomo una perla oculta, donde se pasa de un tema con un cuerpo brutal y envolvente a una cara-B más lo-fi electrónica que resulta una delicia, la verdad.

Quiero hacer otra vez mención a la producción y a la ausencia de la propia banda en este aspecto. porque hubo un álbum en el que también se mantuvieron al margen en este aspecto: Mylo Xyloto. Sí, ese. El álbum que supuso el punto de inflexión de Coldplay, el que ha sido odiado y aplaudido a partes iguales. En el que abandonaron señas de identidad propias para abrazar una radiofórmula que les hiciera recrear el éxito que cosecharon con Viva La Vida’. Ahí tenían las ganas y a Brian Eno y Jon Hopkins para frenarles de vez en cuando, en Mylo Xylotola combinación Markus Dravs. Daniel Green, Rik Simpson y los arreglos de Coldplay hizo de este álbum un intento de asaltar la escena musical a base de un indie-rock/electro-rock/bubblegum-ish que aunque intentara compensar con momentos más acústicos, estos al final eran eclipsados por los excesos de sintetizador y colorines.

Y en este aspecto, podríamos considerar A Head Full Of Dreamsel hermano mayor de Mylo Xyloto, que ya ha pasado la adolescencia y está sentando cabeza. Hay momentos que hacen establecer semejanzas entre los dos álbumes, como la apertura intensa y de punteos de guitarra eléctrica de la propia A Head Full Of Dreamscon Hurts Like Heaven, pero en estilo me quedo con este nuevo álbum, aunque hayan sacrificado la capacidad de hacer hits que tuvieran antes. Esto ya lo mencionaba antes que es un fallo del disco: la impresión de tener a unos Coldplay vendiendo singles cuando no tienen ninguno con posibilidades.

Hablemos del estilo para hacernos una idea. Todo es un uptempo constante, protagonizado por baterías electrónicas, punteos ocasionales, la voz de Chris Martin y sus “oooh’s” y un trasfondo en los temas de bajo y sintetizadores “ocultos” que visten mucho al disco. Luego, a destacar, Hymn For The Weekendy su inicio de naturaleza que sobra completamente y que podría haber hecho de la colaboración con Beyoncé algo más rápido y accesible (porque es un tema que exige radio-edit desde luego); el inicio algo incoherente de ‘Adventure Of A Lifetimeque al cabo de las escuchas gana mucho y la aparición de Obama en Kaleidoscope’, algo que todavía no consigo explicar y que no aporta nada al álbum. Si el objetivo era crear pasajes de transición, la fórmula usada en Mylo Xylotoo incluso en los cierres de los temas y los inicios de otros de Ghost Storieshubiese estado mejor.

Y no nos podemos olvidar del predecesor de este álbum. Porque entre tanto himno bailable, tanta palma que hace pensar en las mejores pistas disco y tantos momentos intensitos, encontramos Everglow’, el tema en el que aparece Gwyneth Paltrow y que se anunció como un featuring brutal que al final no termina de ser una aparición de la amiga en forma de (sorpresa) “oooh” algo distorsionado. Pero esa no es la cuestión. Recordemos que Ghost Storiesvenía influenciado por la ruptura de Chris Martin con la misma mujer que aparece en este nuevo tema, y toda esta temática y el querer recordar a su álbum anterior hace acordarse de ello: un carácter más íntimo y personal con un estilo que bien podría haber sido un remix animado de un tema firmado por Sam Smith.

Pero volvemos a lo mismo, son cosas que al final poco aportan y quedan para el recuerdo y para el disfrute del que lee el libreto y dice “anda mira”. Como la aparición de un coro en el cierre uplifting ‘Up&Up‘ en el que encontramos a los miembros de la banda más respectivas parejas más respectivos hijos. Un tema que, por cierto, cierra con bastante dignidad el álbum dejando con ganas de más.

Y por último: la accesibilidad. Este es un disco que ha costado que entre. Que si, que A Head Full Of Dreamsy Adventure Of A Lifetime se me quedaron a la primera, los pude bailar enseguida y reconozco sus melodías, pero el resto de temas se me confunden en una nebulosa de música electrónica y “oooh’s” que no consigo distinguir. Hymn For The Weekendcon su carácter intenso con trompetas en el estribillo que hace pensar más en Beyoncé que en Coldplay acabó por calar, pero bien puede ser por la falta de momentos memorables o por el carácter tan mainstream de este disco que no me termina de dejar un buen sabor de boca.

En fin, si no hay más dudas, podemos pasar a la valoración del álbum:

Originalidad:

En el álbum: Tiene algunos momentos en los que el álbum parece destacar entre el resto, pero noto cierta literalidad, y aún habiéndolo escuchado varias veces, sigo teniendo la misma sensación. Dejémoslo en un 0,4/1

Con respecto al resto: Coldplay sabe mantener cierta esencia propia, y es cierto que, aunque cae en una sonido radio-friendly, en conjunto no parece querer imitar a otros artistas. 0,75/0,75

Con respecto a lo anterior: Es un álbum que coge los clásicos intensitos de su producción anterior para pasarlo por el filtro de Mylo Xyloto  con toda la experiencia que han podido pillar por el camino. Aunque esa sombra es alargada, podríamos diferenciar el sonido de este A Head Full Of Dreamscon la etiqueta de “lo menos Coldplay hasta la fecha”, lo cual tiene que significar algo en este apartado 0,5/0,75

Impresiones:

Primera impresión: Mucho baile, mucho momento agradable y mucho momento WTF. Aunque no me pude quejar en la primera escucha, ya notaba detalles de que tal vez no era lo mejor de Coldplay hasta la fecha 0,5/1

Tema a tema en profundidad/Impresión General: No dejas de preguntarte a lo largo del disco los motivos que han llevado a Coldplay actuar de esta manera. Al final acabas cayendo en que pueden hacer lo que les dé la gana, porque saben que van a triunfar, y tal vez este exceso de confianza les haya llevado a hacer un álbum donde la sombra del “meh” está muy presente. Y es algo irónico ir pensando esto con temas como ‘Army Of One’ que suena tan chicloso como bien producido como está, siendo su cuerpo de sintetizadores uno de los momentos que más me ha gustado, y esa cara B tan molona que tiene, hablando claramente. Como decía, un disco que busca el equilibrio, el “hacemos esto y luego nos relajamos para compensar”. Tal vez me equivoque, pero eso es lo que saco yo al escuchar el disco 2/5

-Lista de reproducción y compra: Indudablemente, ‘A Head Full Of Dreams’ y ‘Adventure Of A Lifetime’  forman ya parte de mi lista habitual, pero no les auguro tanto futuro como con temas como ‘Viva La Vida’  o ‘Paradise’, que tenían algo de longevos. Y con respecto a la compra, viene bien si quieres tener uno de los discos más flojos y más producidos de, y no por, Coldplay. 0,5/1.

Puntuación Total: 4,65/10

A Head Full Of Dreams

¿Por qué no me puedo descargar un libro sin parecer un ladrón pero sí un disco?

Que la cultura se basa en lo que adquirimos por descarga (no legal) es un hecho. Podríamos establecer las causas que motivan a ello, pero simplemente nos quedaremos con que la cultura es cara y en internet tienes “gratis” todo lo que no hubieses podido tener por lo que te hubiera costado. Asimismo, es una interesante ventana que nos permite conocer material de los lugares más recónditos. Material que, de otra forma, no hubiese llegado a nuestras manos o, de haberlo hecho, hubiese llegado muy tarde.

Sí, estoy defendiendo la red y las descargas. Principalmente, porque yo soy el principal consumidor y sería un hipócrita si no lo reconociera. Tengo GBs y GBs de material que he ido recopilando a lo largo del tiempo, desde lo más fácil de encontrar como un estreno a material “oculto” de artistas que me han supuesto navegar por páginas y páginas de internet para poder escucharlo.

Hasta aquí, nadie se ha llevado las manos a la cabeza. Al fin y al cabo, ha hablado uno de tantos que se descarga música. ¿Quién no? Lo que pasa es que la cultura no es sólo la música, y quería hablar de otro ámbito que ha sucumbido al mundo de las descargas pero consigue sobrevivir (más dignamente) a esta crisis: hablo de la literatura.

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Absolutamente todos hemos escuchado ese argumento en contra del libro electrónico que dice: “Es que a mí me gusta el tacto del libro, el olor de las páginas, el [insertar cualquier característica que se haya oído]”. La persona que oye este comentario lo comparte, le dice que hace muy bien en no sucumbir a las nuevas tecnologías.

Así que vemos las librerías siempre con afluencia y las secciones de libros de los grandes almacenes (El Corte Inglés y FNAC) con gente, y con ventas que con total seguridad se han visto mermadas en los últimos años, pero la crisis ni el peaje que hay que pagar para acceder a la cultura impide que la gente compre libros. De cualquier cosa. Y digo cualquiera.

Pero ese no es el caso. La cuestión es que, de alguna manera, tenemos la concepción de que comprar libros está bien. Si apareces en casa con un libro, te considerarán una persona culta y se sentirán orgullosos porque inviertas tu tiempo en la lectura. Ahora bien, si apareces en tu casa con un disco que te has comprado, de las primeras frases que podrás oír será “¿Para qué te lo compras si lo tienes por internet?”.

El problema es que el acceso a la música por internet es tan sencillo y gratuito que da vergüenza. Las ventas en música se han visto mermadas también por esa frase de “¿Para qué te lo compras si lo tienes por internet?”, y así vemos como cada vez quedan menos tiendas de discos, como las secciones de música en los grandes almacenes ven su espacio reducido y como los solitarios que deambulamos por esos lugares nos servimos de apoyo moral.

Porque en este caso, de nada sirve apelar por “Es que me gusta tener los discos en físico” porque lo único que haces es quedar como un friki. Yo siempre lo he dicho y no me canso: la gente no sabe lo que es abrir un disco y conocer los pensamientos del autor, letras y detalles del disco que aparecen en el libreto. Ventaja: como hay menos compradores, salimos más a repartir.

Volviendo a uno de los culpables de esto, internet, me encuentro con que Spotify planea introducir que los nuevos lanzamientos los puedan escuchar primero los usuarios premium y después el resto de mortales. El usuario musical ordinario pensará que esto es una barbaridad, que él también quiere escuchar el nuevo disco de Coldplay el día de su lanzamiento, pero yo comprendo la posición de los artistas.

Björk decidió no subir su nuevo álbum “Vulnicura” porque no entendía que algo en lo que había estado trabajando durante tanto tiempo y con tanto esfuerzo llegara gratis a la gente. También se preguntaba que si, al igual que con las películas, pasado un tiempo llegaban a televisión, no podía pasar lo mismo con la música.

Pero finalmente, cabría decir que esto es un problema de la concepción de la cultura en la mentalidad española. El para qué pagar por algo que tengo gratis en internet nos ha afectado mucho. El hecho de que compre discos no va a impedir que me los descargue o escuche en streaming. El hecho de que compre libros no va a impedir que me los descargue. Pero hagamos un ejercicio de comprensión por aquellos que compran música, y puestos a juzgar, juzguemos igual al que compra libros. O mejor, no juzguemos. En ambos casos, se invierte en cultura, y supongo que eso es lo que importa.

“4 Degrees” o canciones que te hacen pensar (y merecen la pena)

Ya lo dije hace tiempo, pero por si acaso lo repito: últimamente me fijo mucho en las letras de las canciones. Hagamos un ejercicio, prestad más atención a los temas que escucháis habitualmente y veréis que son letras que o son tonterías o hablan de amor. Y ya está.

Vale, que hay ocasiones que llega un “Vulnicura” de Björk que te hace replantear todo lo que sabes del amor y te dan una perspectiva única pre- y post- ruptura. Vale, te puedes encontrar un “Ghost Stories” de Coldplay y te dan una versión más intimista del amor de Chris Martin de su relación con Gwyneth Paltrow. 

Pero basta fijarse en el top 40 o en el top 100 de Billboard para ver que estos son casos muy aislados. Que la temática habitual de los temas que copan estas listas son de un amor que ha evolucionado del bubblegum pop de finales de los 90 que dan algo de lástima. O dos ejemplos muy claros: “Anaconda” de Nicki Minaj “Holline Bling” de Drake. La objetivación de la mujer y la sexualidad también es algo habitual en estos temas. Pero vamos a lo importante de una vez.

Hay ocasiones que encontramos perlitas en el panorama. Perlitas que se quedan casi reservados para los que se dignan a buscarlo y que no van a ocupar puestos altos. Hablemos de ‘4 Degrees’ de ANOHNI, el proyecto electrónico/experimental formado por Antony Hegarty, Oneohtrix Point Never Hudson Mohakwe. La primera, figura de la música sentimental y con una voz muy característica (¿quién no ha oído ‘Hope There’s Someone’?), los otros dos, exponentes de la electrónica con álbumes estrenados en 2015 y bien recibidos por la crítica (“Garden Of Delete” de OPN “Lantern” de Mohawke).

Aí que con esta carta de presentación sólo podíamos escuchar unos ni material de lo más interesante, y como primera muestra, ‘4 Degrees’ que además de sonar muy bien (con un crescendo a considerar, protagonizado por una sección de vientos y detalles sutiles de sintetizadores) trata una temática a tener en cuenta, y aquí viene el núcleo de esta entrada. Se trata de un tema muy potente que habla del calentamiento global.

Porque claro, decidme alguna canción que hayáis escuchado sobre el calentamiento global que tenga posibilidades de acaparar algo de atención por los medios de comunicación. Este proyecto de ANOHNI recoge algo esencial de la música: la capacidad de transmitir un mensaje importante, esencia que últimamente estaba siendo un poco ninguneada con tanta temática amorosa del mismo estilo o tanta broma en las letras. Desde aquí aplaudo a Antony Hegarty por haber escrito una letra que, además de haber sido lo suficientemente bien formulada como para que pueda ser cantada, te hace reflexionar. Porque yo también dije aquello de “it’s only 4 degrees”, pero gracias a este tema, será algo a replantear. Ojalá más temas así. Por favor lo pido.