Recomendaciones

Artistas que ven el éxito a la primera o, en su defecto, por serendipia

Antes de nada, había pensado titular la entrada como artistas que lo petan a la primera, pero luego me he recordado que hay que guardar las formas, sobretodo cuando abro la entrada con un artista de la talla de Hozier.

Estaba leyendo hace un rato un artículo de la Rolling Stone en el que hacían un repaso a la llegada el éxito del artista, y la historia detrás de su single de presentación y de máxima repercusión hasta la fecha, Take Me To Church.

Comentaba como ese boca en boca ayudó a su carrera, y como que una vez entró en las radios americanas todo fue rodado (vale, me habré saltado como la mitad de la historia, si os interesa la podéis leer en la web). Desde luego, a lo largo del artículo, Hozier se nos presenta como alguien con los pies en la tierra, que si bien sabe que tiene la agenda llena hasta Navidad de este año, toda idea que le surge la plasma con la guitarra para la grabación de su próximo álbum.

En lo que respecta a su álbum debut, es una auténtica joya. Temas que sueltan un soul y una energía muy interesante y, en ocasiones, cañera, y otros en el prisma contrario, que rozan lo intimista. Pero ante todo premia esa autenticidad con letras propias, con mensaje, y Take Me To Church es un ejemplo.

En el artículo hacen referencia a que hace un año, era impensable encontrar una canción con un tempo más relajado y con trasfondo en lo alto del Top 40, pero asimismo declaran que desde Sam Smith, esa puerta esta abierta.

Y ahí es donde me quería detener en esta entrada (aunque haya dado un rodeo tan sumamente grande). Ya no en cómo hay artistas que desde el lanzamiento de su primer single ya ven su éxito asegurado, sino en artistas que en su primer single llegan al éxito sin haber sido esa su intención. Que sí, que la ambición de cualquier artista es forjarse un nombre en la escena pop, pero hay otros que se conforman con la escena alternativa o que, al menos, no van con toda la maquinaria a alcanzar ese éxito mainstream.

Un ejemplo muy claro es Lorde y Royals, que fue a parar en toda la frente de la crítica musical. Un tema totalmente antitendencias pero que gustó a todo el mundo y acabó conquistando las listas. Como dice el artículo con el que he sacado esta entrada, Sam Smith podría ser otro ejemplo, y es que, si bien Stay With Me hubiese sido más fácil encontrárselo en el top de las listas de adult alternative (que por cierto, esa calificación de género no me gusta nada), si es verdad que choca mucho verlo en la lista general de Billboard al lado de Taylor Swift.

Pero además de esos artistas noveles que ven un éxito, más o menos buscado, a la primera, habría que señalar a otros que pasan del apartado más underground/indie a las cotas altas de la fama. Está claro que la música indie en todas sus variantes se encuentra en las listas y ya no sorprende, pero para fun.llegó en su segundo álbum… Después de que Nate Ruess (el vocalista) hubiese lanzado con su anterior banda dos álbumes. Tardó en llegar, pero acabó llegando.
Y ya, qué decir de Gotye, que tardó casi 10 años en llegar su popularidad mundial con Somebody That I Used To Know y su melodía cantada y parodiada por tantos. Si bien era un artista que había conseguido labrarse un nombre en Australia y alguno de sus temas de su segundo LP fueron muy aclamados, fue con ese single y su estilo antipop con el que llegó al gran público. Trayendo consigo a Kimbra, que por lo menos para mí fue un descubrimiento interesante.

¿Qué quiero decir con esta entrada? Que no podemos estar seguros de lo que encontraremos mañana en el puesto número 1 de la lista de ventas y que, de nuevo, no existe la fórmula perfecta para crear el próximo éxito.
Bueno, y también que, aunque en muchas ocasiones tarde en llegar, acaba llegando.

Mi “Desert Island Discs” personal: Los 8 discos que me llevaría a una isla desierta

Me encanta la BBC Radio. Ya he expresado en otras ocasiones lo mucho que me gusta la programación y la variedad musical que ofrecen. Pero quería destacar en esta entrada un programa que lleva emitiéndose desde 1942, y no es otro que Desert Island Discs.

Estaba un día en clase de inglés en mi academia y, hablando con mi profesora, con la que compartía (y sigo compartiendo) gustos musicales, me acabó recomendado este programa (a raíz de que estábamos hablando de Jamie Callum si no me equivoco). En cualquier caso, me comentaba que este programa se encargaba de llevar a un personaje famoso, que bien podría pertenecer al mundo de la música, ser un actor, escritor, filósofo…, y en el programa le hacían elegir 8 piezas de música. Además de un libro y un bien de lujo.

Pero aquí en esta entrada nos vamos a centrar en el apartado musical, que por algo reconduje el blog a este aspecto. En cualquier caso, voy a poner ocho discos que considero parte importante, al menos de momento, de mi vida. Si bien porque en el momento me sorprendió su estilo o porque me traiga un buen recuerdo. No llevan un orden en concreto, van conforme van surgiendo:

1-Aphrodite de Kylie Minogue (2010)

Se trata del primer disco que me compré, y ya sólo por ello merece estar aquí. Me acuerdo que me empezó a llamar la atención a partir de All The Lovers, si bien ya conocía por mi hermana su mítica Can’t Get You Out Of My Head In My Arms. Pero recuerdo como me descargué el álbum enteró y me encantó el estilo que desprendía ese álbum: un pop sensual que resultaba muy agradable. Me acuerdo de hecho de la fecha (si bien aproximada) en la que me lo compré, y supuso mi introducción en la compra de discos. Así que, técnicamente, me ha llevado a tener una colección musical que, si bien modesta, crece cada día y estoy orgulloso de ella.

2-Momentum de Jamie Cullum (2013)

Mi padre me lo regaló por mi santo hace dos años, y al mes y medio tuve el placer de ver al británico en directo. De hecho, fue mi primer concierto. Que si bien estaba en la última fila (además, literalmente) esa sensación de ver a un artista que llevabas tiempo siguiendo y adorando su música por primera vez, es fantástica. Me acuerdo que al concierto me llevé unos prismáticos (sí, había pantallas para verle, pero somos así), y me sentí muy extraño, pero a la vez embargado, de ver a través de los prismáticos a Jamie Cullum.

3-Destroyed de Moby (2011)

Este fue el disco con el que conocí a Moby. Bueno, a decir verdad, estaba viendo Cómo Conocí a Vuestra Madre y en un episodio de la primera temporada, había un personaje que los protagonistas confundían con el artista (que al final resultó no ser). Curioso yo, me dediqué a investigar, efectivamente, quién era ese Moby, para acabar llegando a ese Destroyed y los sonidos electrónicos que ofrecía. Asimismo, fue también la primera vez que me adentraba en la música de un estilo más alternativo, con sonidos que eran poco habituales.

Sinceramente, estaba entre este álbum y Play, por el hecho también de que los dos me suponen una profunda inspiración a la hora de producir música. Moby me encanta como persona, es alguien que hace lo que más le gusta como quiere.

4-Ágætis byrjun de Sigur Rós (1999)

De hecho, conocí a Sigur Ros a partir de Moby. Recuerdo que en una de las entradas de su blog comentaba que había ido a un concierto de esta banda y que era de sus favoritas, así que decidí darles una oportunidad. Si no me equivoco, creo que empecé escuchando su primer álbum Von, y de primera me dejó muy perplejo, pues era un álbum raro (o por lo menos llegué a esa impresión en un primer momento). Pero no, luego llegó este Ágætis byrjun y todo cambió. Todavía no he encontrado ningún álbum que haya conseguido emocionarme de esa manera. Me gusta este estilo post-rock que predican y esa instrumentación que es muy bonita (ahí va el término del crítico musical/melómano).

Además, este disco me lo compré en mi viaje a Seattle del pasado año en el Record Store Day… por $1.

5-Boardface de Gotye (2003)

En plena fiebre Gotye y Somebody That I Used To Know, yo me dediqué a investigar un poco sobre su carrera y acabé llegando a su primer álbum Boardface. Un trip-hop muy interesante que probablemente pase desapercibido para el gran público, pero una auténtica joya para los amantes de la música, y sobretodo de Gotye. De nuevo, una inspiración para crear, se trata de un álbum novel y debut, basado en el sampling y que nos ofrece un resultado muy bueno.

Además de todo esto, tiene una historia de amistad bastante curiosa detrás del álbum, desde luego.

6-Delirios de Grandeza de Alaska (1996)

No sería capaz de quedarme de un álbum de Alaska de su época ídem, así que me quedaría con este recopilatorio que es el que mejor recoge su carrera en los años 80. Quien sea seguidor de este blog sabrá que soy muy fan de esta época, y que la música española que escucho es o esta o indie. Pero en cualquier caso, Alaska podría considerarla una de mis guilty pleasures. Me encanta la energía que irradiaba de joven y el estilo de la Movida Madrileña que llevaba.

Además, me resulta una mujer muy curiosa y extremadamente culta.

7-Yoshimi Battles the Pink Robots de The Flaming Lips (2002)

Por favor, no iba a acabar esta entrada sin mis queridos Flaming Lips. No recuerdo cómo llegué a saber de ellos, pero el caso es que lo primero que escuché de ellos fue The Terror y me produjeron tanta curiosidad que me decanté por escuchar más de ellos. Y así (o al menos así lo creo) es como llegué a este Yoshimi, que aún me sigue pareciendo un álbum con una concepción muy curiosa, pues mezcla desde percusiones pegajosas con trasfondos más experimentales. Si bien es lo más descafeinado (por no decir menos raro) de esta gente, esto no quita que sea también uno de sus álbumes más interesantes. Aunque claro, de todos los álbumes que hacen podemos decir eso.

Además, cuando estuve en Seattle en el Record Store Day, además de comprarme la edición en vinilo limitada de 7500 copias del 7 Skies H3 (aquella canción de 24 horas que consiguieron condensar en un álbum de una hora), el llevar ese vinilo me permitió compartir conversación con más personas que se lo iban a comprar. Así que, les guardo un cariño especial a este grupo.

8-Pure Heroine de Lorde

No me cansaré de la historia de Lorde. El cómo una chica de 16-17 años acabó conquistando las listas de ventas con un tema que no tenía nada de comercial y que era 100% auténtico, y cómo ha sabido mantenerse y no caer en las garras del olvido mediático y acabar como un juguete roto. Es una historia motivadora desde luego. Con un estilo musical elegante y un estilo de vida que, si bien llamativo, no es lo ostentoso de otras como Lady Gaga, ha sabido estar en el punto mediático perfecto, sin llegar a la polémica (aunque si bien ha hecho comentarios que le ha valido numerosos tweets de respuesta). Y sobretodo, ha sabido acostumbrarse a la fama. Pero siempre tiene en mente que es una chica joven, y es algo que se puede ver perfectamente en su cuenta Tumblr, donde siempre ha expresado sus reacciones en su evolución musical.

Y en cualquier caso, es un disco impecable. Para que nos vamos a engañar.

Recomendación de la semana IV: “Holy Water” de Laurel y su mezcla de London Grammar y Hurts

Sabéis que me descargo música. Y mucha. Que vale, que también me compro, pero todos los días me reviso mis páginas habituales de descarga para ver si alguno de mis cantantes/bandas favoritos/as ha lanzado nuevo single, o si ya se ha puesto para descarga su nuevo álbum (¿verdad Björk?). Pero en muchas ocasiones, esta revisión diaria de estas páginas me permite conocer a nuevos artistas que, o bien me llaman la atención por el género en el que encuadran su música, o bien por la portada (aló Brika, que la descubrí gracias a esto).

En cualquier caso, hoy os traigo, como recomendación de la semana, a Laurel, una joven cantante británica que estrenó recientemente su EP Holy Water.

No hay vídeos de este EP, lo siento.

En cualquier caso, cuatro temas conforman este Holy Water. Cuatro temas que se enmarcan en lo claroscuro que protagoniza la portada del mismo EP. Canciones donde los sintetizadores tienen un papel principal para interpretar melodías que rozan entre lo más oscuro de Hurts, y lo menos orquestal de London Grammar. De éstos últimos coge ese registro vocal que, si bien no tan poderoso como el de Florence Welch, tiene su encanto personal. Algo así como una Lana del Rey en estilo melancólico/bucólico fuera todo hip-hop. Como en Ultraviolence pero bien hecho.

Son canciones que van creciendo. Empiezan delicadas y acaban incorporando percusiones y sintetizadores que le dan mucho cuerpo al tema. De los cuatro temas que conforman este EP, me quedo con Come Together, que me parece una apuesta interesante con los efectos vocales que van y vienen.

Sin duda, un EP que de veras recomiendo darle una escucha, de una artista de la que estaré esperando un álbum que seguro que ofrece este sonido oscuro y maduro que puede dar momentos, como digo, bien interesantes.

Recomendación de la semana III: “Voice Memos” de Brika y su synthpop claroscuro

En muchas ocasiones me doy cuenta que parece que uso synthpop para catalogar cualquier género que basa sus melodías en sintetizadores y me permito englobar en esta tendencia a artistas de Owl City Depeche Mode sin casi establecer diferencias, pero en fin. Volvamos a la sección que nos ocupa. Hoy os traigo a Brika. Se trata de una cantante joven (21 años cuenta) con base en Miami y que hace un mes lanzó su álbum debut, Voice Memos, con la que la he podido conocer. Esta cantante ha tenido una infancia con grandes influencias musicales, y la historia de este álbum es curiosa. Su novio le puso a su padre, productor musical, una serie de canciones que tenía grabadas, como demos. Le acabó interesando, una cosa llevó a la otra y boom: Expectations se trata del tema que abre este álbum y es un tema oscuro pero que desprende una delicadez y cercanía que hace que sea muy escuchable y que su estribillo se quede muy fácilmente. Por otro lado, en este mismo álbum encontramos otros temas muy destacables como Gold Mumbai. Lo que m e gusta tanto en este álbum es esa variedad de sonidos que encontramos en el marco (algo a la ligera y casi sin concretar) del synthpop. Este Mumbai suena más llevadero y ligero, muy tienda de ropa-friendly; pero en cambio encontramos esa colaboración con BOGART, Go que trae ritmos más hip-hop. Vamos, que es un álbum muy interesante de una artista underground de estas que me gustan tanto. No podría asegurar que alguna de estas canciones acabe siendo un éxito rotundo en Billboard, pero desde luego hay muy buena calidad en los 14 temas que conforman este LP y que recomiendo de veras dar una oportunidad.

Recomendación de la semana II: “Go” de Jonsi, pop barroco, energía y alegría

Que sí, que prometo que alguna semana os sonará el artista que recomiende.

Pero es que tenía muchas ganas de recomendar a Jonsi. En realidad se llama Jón Þór Birgisson, pero los amigos (y el resto de la humanidad que no es/sabe islandés, vamos, los que no seamos ni Björk ni los que representan al país en Eurovisión) nos tomamos el lujo de llamarle Jonsi.

Si tampoco lo conoces por el nombre real, tal vez te suene por ser el cantante de la banda islandesa Sigur Rós. Lo mismo sigues igual, y supongo que decirte que es ciego de un ojo y que toca la guitarra eléctrica con un arco de celo tampoco esclarecerá mucho más, pero ya de paso recomiendo su banda principal, que trabajan un post-rock bastante interesante.

Pero hoy vengo a recomendar el álbum en solitario de Jonsi, Go. Un álbum en que se aleja completamente de la temática habitual de su banda y saca provecho de dos aspectos: su voz (introduciendo efectos vocales que van y vienen, un poco Ellie Goulding y que se puede notar nada más empezar en el tema que hay justo arriba de este párrafo); y la alegría que, seamos sinceros, falta en Sigur Rós. Y es ahí cuando sacamos temas tan dinámicos como Go Do  Animal Arithmetics.

La producción de Jonsi se deja ver tanto en alguna keynote de Apple (Sinking Friendships), como en la banda sonora de películas como How To Train Your Dragon o en el caso de su tema Around Us para el FIFA 2011. 

Go es un álbum que ha tenido muy buena acogida y tiene un buen espacio entre la crítica musical, con una puntuación media de 8 sobre 10. Sin duda, me parece un álbum que es digno de compartir, con un sonido que bebe del pop barroco con una buena producción de violines, en algunos momentos un toque más tribal y en otros se fija en su Sigur Rós para añadir momentos de calma. Es un álbum que no deja indiferente desde luego, y un proyecto escolar me ha permitido volver la vista a esta joya que data del 2010.

Recomendación de la semana I: “Atlas: Year One” de Sleeping At Last

Porque sí, me apetece hacer una sección semanal, y que duré de verdad. Como recomendar un artista es demasiado general, lo dejaré en un álbum/canción a la semana.

¿A quién tenemos en esta semana de estreno? Sorpresa, a alguien del que no había hablado antes en el blog (y no es ironía): Sleeping At Last. No te extrañes si no los conoces, pues (aún) no han conseguido una canción que haya sido un éxito en listas ni algo rompedor, pero eso no implica que no tengan su merecida notoriedad, moderada eso sí. Pueden presumir de haber incluido temas en series como Anatomía de Grey o en películas como Amanecer, de la saga Crepúsculo.

En cualquier caso, el álbum que nos lleva a esta entrada tampoco es un álbum al uso. Es la compilación de los temas que ha ido lanzado Ryan O’Neal, único miembro de este proyecto musical después del abandono de sus otros dos miembros Chad O’Neal Dan Perdue, durante este pasado 2013/2014. El álbum cuenta con un total de 30 temas con títulos como los nombres de los planetas, los puntos cardinales los océanos más grandes del mundo (ahora empieza a cobrar sentido el título del álbum).

El caso es que me interesé por el grupo a partir de ver en mi página habitual de descarga musical la portada de uno de los EPs que conforma el álbum, Land concretamente (el de las canciones con puntos cardinales). Me pareció una portada muy bonita, y como yo soy de los que juzgan un álbum por su portada, le decidí dar una oportunidad.

El estilo de este EP se puede extrapolar al Atlas: Year One. En general, podríamos considerar el estilo como un Kodaline que en ciertos temas se mezcla con los violines melancólicos y llena atmósferas de Sigur Rós. Encontramos temas que empiezan muy suave para acabar en un delicioso crescendo, otros en plan más acústico folk, y otros que mezclan ambos estilos.

Sin duda, es el álbum perfecto para alguien que busca un poco de tranquilidad y fragilidad en la producción. No hay temas rompe pistas ni temas que perdurarán en la memoria de quien los escuche, pero alguna que otra perla escondida hay entre estos 30 temas.

Al fin he escuchado la discografía de The National…y me ha maravillado

Durante esta última semana y media de exámenes que al fin tocaron su fin este viernes, mi sustento musical ha sido The National. Cabe decir que a mi me gusta estudiar (lo que sea) con música, y al tener pendiente de escucha la discografía de los de Matt Berninger, no encontré mejor ocasión que esta.

Cabe decir que en el momento en el que empecé a escuchar su álbum homónimo, The National (2001), ya me había llamado la atención su sonido en Trouble Will Find Me (2013). Soy de los que le gusta escuchar la discografía de los artistas desde el primer álbum para comprobar la evolución del grupo, y cabe decir que de primeras pude observar un cambio de un sonido más inmaduro, un rock de melodías más sencillas en temas tan buenos como American Mary Cold Girl Fever a canciones más elaboradas y profundas como I Need My Girl I Should Live In Salt. Aunque, eso sí, siempre con la característica voz de barítono del vocalista de la banda.

La sorpresa llegó con el primer tema de Sad Songs For Dirty Lovers (2003), y es que Cardinal Song, con una duración de 6 minutos y 13 segundos se trata de la muestra de la maduración que experimenta la banda en dos años, un tema con una progresión contundente y que se hace de escuchar, es decir, no resulta pesada en exceso. De este álbum también cabe mencionar Murder Me Rachael Lucky You, con el que cierra el LP.

Conforme avanzaba escuchando los álbumes de la banda, me di cuenta que The National parece basarse en un concepto sonoro para cada álbum, creando álbumes lineales con momento donde su trabajo despunta. En Alligator (2005) este despunte máximo se encarga de cerrar el álbum y recibe el nombre de Mr November, uno de mis temas favoritos sin discusión posible. Un tema que, cuando es interpretado en vivo, Matt interactúa con el público: se tira a las masas, canta con una energía aún mayor que la que desprende la versión de estudio… Un must see en toda regla. Otras de las perlas a destacar son Lit Up Geese Of Beverly Road.

En lo que respecta a registro vocal, no encontramos grandes evoluciones en la discografía de los de Cincinatti (Mr November es una excepción el estribillo), pero en lo que a melodías se refiere, empieza a tomar un nuevo camino en el álbum que los llevará al éxito indiscutible: Boxer. Ya solo por tener entre sus temas a Fake Empire, es un álbum digno de darle una escucha. Un tema progresivo uptempo donde el piano y su riff tan pegadizo y conocido es el indiscutible protagonista, para dar paso al final del tema a una instrumentación conformada por lo habitual: batería, guitarra y bajo para introducir la novedad: instrumentos de viento. Luego llegamos a Mistaken For Strangers y su contrapunto con las guitarras eléctricas algo pesadas. Y finalmente, destacar los tres últimos temas que conforman el álbum, Racing Like a Pro, Ada Gospel, que se encargan de cerrar el álbum con una atmósfera más tranquila, un concepto más acústico que no duda en incluir violines para darle el cierre redondo que se merece.

Sin duda, la expectación estaba alta después del revuelo que dio este álbum, y los seguidores del grupo no se dieron por desilusionados con su siguiente trabajo. High Violet muestra una madurez musical increíble y muestra los elementos que empezaron a asomar en Boxer. Hablo de los violines y de los instrumentos de viento. De este álbum tengo que declarar como ganador indiscutible a England, de 5 minutos y 40 segundos de duración y que consigue resumir a la perfección el álbum. Un tema donde al fin encontré de nuevo al Matt agresivo de Mr November, aunque esta agresividad se reserve al final del tema. Y sin duda, la guinda a este álbum la colocan Bloodbuzz Ohio Terrible Love.

Y llegamos a su última etapa, Trouble Will Find Me, donde tienen los conceptos asimilados y crean un álbum elegante, de sonidos agradables y melodías progresivas que no se pueden olvidar. Consiguen configurar un álbum en que los temas se entrelazan unos con otros con total naturalidad, sin grandes sobresaltos. Destacaba al principio I Should Live In Salt I Need My Girl, pero añado a la lista también Demons.

Ya vemos con este repaso discográfico rápido de lo que son capaz The National en el apartado musical. En lo que respecta al apartado lírico, Matt escribe letras que en multitud de ocasiones dejan con intriga de buscar el significado oculto en sus palabras, en la mayoría de las ocasiones utilizando un vocabulario culto, con tramas que van desde el amor, a la amistad a la sutil crítica que hace de la sociedad americana en Fake Empire.

Total, que si no conocías a The National o habías escuchado muy poco de ellos (como yo hasta hace una semana y media), dale una oportunidad a los temas que adjunto y a los que menciono en la entrada. Si tienes inquietud en el indie-rock y te apetece algo original al resto y sin sobresaltos, tal vez este resulte ser tu descubrimiento (o re-descubrimiento en mi caso) de este 2014.

¿Conoces a Strange Talk, banda de synthpop australiana?

Cada vez me estoy dando más cuenta de que está proliferando el synthpop en el mercado musical, y más aún, la reminiscencia a los sintetizadores de los 80, y como claro ejemplo quiero señalar a Strange Talk, cuyas melodías dinámicas y esencia vintage da un toque de alegría a mi lista de reproducción y espero que, próximamente, a las vuestras:

Stage Talk son oriundos de Melbourne, Australia, y está conformado por cuatro amigos, siendo Stephen Docker el vocalista. Gasta un rango vocal muy parecido al que llevan en Cut Copy, por no hablar también en cuanto estilo musical, aunque hay que destacar que Strange Talk lleva una línea más electro pop, llegando incluso a temas de corte más dance como Falling In Love Climbing Walls.

El álbum debut de esta banda salió a la venta en la primera mitad de este mismo año, y en él se conjuga un estilo que bien podría ser una mezcla de los ya mencionados Cut Copy con un poco de Passion Pit y otro poco de Pet Shop Boys. Aunque pueda parecer una mezcla muy ecléctica, el resultado son 12 temas más 2 bonus tracks que harán la delicia del que busque un estilo animado que mezcle lo conceptual actual con la esencia ochentera, como bien sabes si eres seguidor de este blog, me gusta tanto.

¿Conocéis a Beat Connection y a sus melodías synthpop envolventes?

Me enteré de la existencia de este grupo por la recomendación de un amigo: “¿Los conoces? Con lo hipster que eres seguro que te gustan” fueron las palabras aproximadas; y a decir verdad, me han acabado gustando, y bastante.

Y como de eso se trata esta “sección” del blog, vengo aquí a recomendarlos, porque tienen un estilo que, ciertamente, merece la pena. Con sólo un LP en el mercado, The Palace Garden, y aún abriéndose hueco en la escena musical, Beat Connection construyen melodías cuyos cimientos se encuentran en los sintetizadores animados que oscilan entre una esencia ochentena (gran causante de ello es el binomio de un intenso bajo y una percusión simple pero efectiva) a un estilo House con una excelente batería con un estilo más R&B.

Si nos centramos en los temas de su álbum début, encontramos muy buenas contribuciones, de las que me gustaría destacar Palace Garden, 4 Am e Invisible Cities. De esta última me quedo con la brillante progresión del tema, comenzando con un efecto de percusión al que se le van añadiendo capas y capas de sonidos, creando una atmósfera simpática y divertida.

Desde luego, recomiendo encarecidamente dedicarle unos minutos a este grupo para escuchar, si no el álbum completo, los temas que he destacado, que creo que podrían resumir la buena onda y dirección en la que va este grupo.

10 propuestas musicales para el verano

Ya hablaba en la última entrada acerca de mi reticencia a las canciones del verano y a su falta de originalidad. En fin, las canciones que voy a presentar ahora no suponen una novedad extrema y probablemente algunas ya las conozcáis, pero siempre viene bien que nos recuerden buenos temas para airear nuestras bibliotecas musicales:

1: A Sky Full Of Stars – Coldplay

Mi primera propuesta es ya conocida. Por un lado, ya hablaba de ella en un post anterior, y por otro lado es un tema del Ghost Stories que ha tenido buena acogida en listas, así que, no voy a hablar más de él:

 

2: Money On My Mind – Sam Smith

Con este single, Sam Smith nos daba un adelanto de su debut que se estrenaría a finales de Mayo. Una base algo electrónica pero de raíces Neosoul que se nos pegará y un estribillo con unos falsetes difíciles de olvidar:

 

3: Best Friend – Foster The People

El nuevo single extraído de Supermodel. Cuando a los de Mark Foster les preguntaban dónde quedaban temas como Helena Beat Pumped Up Kicks de su debut Torches, ellos los remitían a este tema animado. Junto a Are You What You Want To Be? son de mis canciones favoritas del álbum:

 

4: Pumpin Blood – NoNoNo

Esta canción es el single de presentación del grupo indie sueco NoNoNo, y ha que decir que está siendo bien aclamada en el panorama musical y ha protagonizado la banda sonora de algunos anuncios. Junto a la versión original dejo un remix de la misma producido por The Chainsmokers, que le da un toque dance/house muy interesante:

 

 

5: Fever – The Black Keys

Quería introducir un toque algo más rockero y, ¿qué mejor que el tema que da nombre al nuevo trabajo de The Black Keys? Batería simple y concisa y una línea de sintetizador fácil de seguir y difícil de olvidar, una combinación muy buena para este verano:

 

6: Scream (Funk My Life Up) – Paolo Nutini

Paolo Nutini vino a mí como una recomendación, y cuando escuché este tema no me pude desenganchar de él. De nuevo, un toque de Neosoul bien pegadizo entremezclado con la voz rasgada de Nutini en una melodía muy agradable de escuchar:

 

7: Dreaming – Smallpools

Sí, de Smallpools ya hablé en otra ocasión en el blog, pero no me podía olvidar de este Dreaming, cuya melodía basada en sintetizadores, punteos de guitarra eléctrica y rasgos muy al estilo de Passion Pit suena totalmente a verano:

 

8: The Walker – Fitz and The Tantrums

Bajo un sonido que parece sacado de los 70, Fitz and The Tantrums nos presenta una melodía animada, con un silbido muy característico que seguro que acaba enganchando a más de uno:

 

9: Jealous (I Ain’t With It) – Chromeo

El dúo de electro-funk proveniente de Canadá se marcan un tema que pisa fuerte en las listas y sorprende a sus oyentes, pero sorprende aún más el buen remix producido por The Chainsmokers. Como ya hicieran con NoNoNo, se encargan de darle una visión más dance de un tema de origen funk:

 

10: D-D-Dance – The Royal Concept

También hablaba de este grupo sueco en una entrada del blog de hace tiempo, pero no quería dejar en el tintero este tema que re-descubrí de ellos. Digo re-descubrí porque el tema cuenta con 2 años desde que fue estrenado, pero aún así cuenta con unos riffs de guitarra que no se pueden ignorar y que, si no formaron parte de la banda sonora de mi verano de estos dos últimos años, si lo será de este: