Arcade Fire

Hagamos un Tag de música: Las 10 canciones que…

Yo sólo sé que soy una persona con un gusto variable. Aunque de base constante, cuando digo que hoy mi grupo favorito es “X”, a los dos meses puedo cambiar de parecer, aunque la impronta que deje en mí esa formación supone una huella importante a la hora de forjar mi (ecléctico) gusto musical.

Aclarado este punto podemos ir al motivo de la entrada de hoy. Hace un par de días veía un vídeo en Youtube de un tag de canciones. Esta persona que hacía el vídeo proponía una serie de canciones para distintas situaciones. En mi caso, lo voy a dejar en diez canciones que, para concretarlo en un número redondo y en categoría a las que, personalmente, les puedo sacar juego.

1-Canción de mi disco favorito

Teniendo en cuenta la aclaración que he hecho al comienzo, voy a coger dos temas. Por un lado, mi disco favorito a día de hoy es (sorpresa) How Big How Blue How Beautiful de Florence & the Machine. Si de ahí tuviera que coger una canción, sería sin duda la que da título al disco. Por darle un giro, me voy a quedar con la versión demo, a la que me he enganchado últimamente por su carácter más intimista, en comparación con la versión final. La formación de viento que cierra el tema se ve sustituida por un teclado que avanza dulce y delicado. Y a nivel vocal, encuentro a una Florence más desinhibida, por decirlo de algún modo.

Ahora bien, si tuviera que elegir mi disco favorito a nivel “global” y que lo ha sido durante un largo periodo de tiempo, sería el Destroyed de Moby. En alguna ocasión habré comentado que con este álbum descubrí al que sería mi músico favorito y que me resulta una referencia muy importante a nivel musical. No es un disco que entre con facilidad, pero esa electrónica downtempo, de escuchar de madrugada me puede. Y si me quedase con un tema, sería Lie Down In Darkness, esos violines son magistrales.

2-Canción que te haga bailar

De nuevo volvemos a la moda de mi lista de reproducción actual, y es que, una canción que me haga bailar actualmente es Kiss With A Fist, de (de nuevo) Florence & the Machine. Es uno de los temas más antiguos de esta formación, que, con apenas 2 minutos de duración, consigue transmitir una muy buena onda con una guitarra eléctrica rápida que consigue hacer que me mueva con un estilo muy rockabilly.

3-Canción que ahora odias

Si bien ahora no podría decir de algún tema que me gustara con anterioridad y ahora “odie”, si podría decir una que odio desde el principio. No sé por qué, pero no puedo con Tenía Tanto Que Darte, pero de nunca. De hecho, ni la voy a poner en la entrada de la manía que le tengo.

4-Canción que te ponga triste

En lugar de triste, voy a dejarlo en “reflexivo”, porque temas que me hagan llorar porque sí, a día de hoy no lo he encontrado. Aquí señalaría Holocene, de Bon Iver, uno de mis temas favoritos del músico de Eau Claire de su sophomere album Bon Iver Bon Iver. Ese tema que no termina de despegar pero con un toque de delicadeza que lo hace digno de estar en este apartado.

5-Canción que te ponga feliz

Una de las canciones por excelencia que me ponen de este humor es Toros En La Wii (Fantástico) de Love Of Lesbian, o en su defecto, Fantastic Shine, su “versión” en inglés. Ese buen rollo que desprende en el tramo final en ambos temas con ese “Fantáaastico” no tiene precio.

6-Canción que te sepas perfectamente

De las primeras que he caído que me podría poner en cualquier momento a tocarla con la guitarra y cantar su letra sin mirar sería Pumped Up Kicks de Foster The People. Uno de los temas por excelencia de los de Mark Foster que resulta sencillo y pegadizo, con todos los artificios que después le añaden y le dan consistencia y carácter a este corte.

7-Canción que te ayude a dormir

Aunque para dormi me pongo mi lista de reproducción habitual, si hay un tema que destaque por la tranquilidad que desprende y con el que consigo dormirme es Lindisfarne I II del álbum debut de James Blake. Un tema basado en los vocoders y en la calma de la electrónica intimista y progresiva del británico que sólo puedo inspirarte comodidad que se agradece en los momentos previos a dormir.

8-Canción de tu infancia

Lo que trae tener una hermana que te saca casi 8 años es que te inculca sus gustos. Estamos hablando de principios de década, los años 2000, en los que el pop R&B estaba muy de moda y, mi hermana, como buena seguidora de tendencias, lo escuchaba y me lo transmitía. Uno de esos temas fue Can’t Get You Out Of My Head, de Kylie Minogue. Semilla con la que mi hermana plantó el interés que más tarde desarrollaría en esta diva australiana (más tarde lo recalcó cuando me puso por primera vez In My Arms, allá por el 2008).

9-Canción que quieres que suene el día de tu boda

Llamadme pesado con Florence, la sempiterna en mis listas, pero una canción que debería sonar en mi boda debería ser de ella. Tiene muchas papeletas How Big How Blue How Beautiful, por aquello de que el cierre es una alegoría al amor y la sensación que despierta en la cantante. Pero por variar, y en el caso de que no pudiera poner esa, pondría Dog Days Are Over, tanto por la letra y los versos que se pueden extraer “Happinnes hit her like a train on a track” o el mismo “The dog days are over, the dog days are done”.

10-Canción que quieres que suene el día de tu funeral

Yo soy de los que piensan que hay que irse animando al personal. En lugar de poner una balada o una canción lenta (y ojo, si pusiera una, sería Starálfur de Sigur Ros), me iría con un tema alegre y animado. En mi caso, Wake Up, de Arcade Fire sería un fuerte candidato a protagonizar esta ceremonia.

Semana XIV: “Jackrabbit” de San Fermin, producción épica donde hay sitio para la oscuridad y la energía

En mi intento de escuchar el mayor número posible de estrenos este 2015, me encuentro sorpresas muy agradables. Y es que para esta entrada me suelo reservar (generalmente) pequeñas perlas que me encuentro, grupos o artistas que no tienen un nombre tan consolidado como otros tantos otros, o, que al menos, yo no conocía.

Y hoy venimos a hablar de un grupo que se llama San Fermin, un grupo de base en Brooklyn que, según he leído, predican un estilo en un marco de pop barroco. Sin embargo se puede perfilar su sonido de este Jackrabbit en un una línea más enfocada a los últimos trabajos de The National o al Neon Bible de Arcade Fire:

Pero San Fermin van más allá, y es que consiguen equilibrar esa vena más oscura de temas como este Parasites o The Woodsque se encarga de abrir el álbum entre un piano que avanza denso y estable entremezclado con una parte vocal masculina que lleva el más puro estilo de los graves de Matt Berninger; se ve compensada por momentos de mayor energía y claridad, en ocasiones aportada por la parte femenina del grupo que se encarga de llevar la voz cantante (literalmente) en temas como este entretenido y animado Jackrabbit:

En resumen, un álbum de sonidos contrastados que se van sucediendo con cierta suavidad, haciendo que la transición entre ellos no sea demasiado grave y resulte, en cierto modo, normal. Como decía al principio, se pueden encontrar semejanzas a las bases de bandas como The National en Fake Empire o en su alabado High Violet, o a las bases del pop barroco incluyendo una instrumentación y melodías con una importante producción a las espaldas.

Ya tenemos a los ganadores de los Grammy de 2015, comparemos resultados

Hace casi dos meses publicaba mi apuesta personal por los Grammy de 2015 (aquí), y mientras leía la lista de ganadores de este año, tengo que decir que estaba completamente equivocado.

O por lo menos en gran parte. No daba un duro por Beck y, junto a Sam Smith, son los que más galardones recibieron anoche (o casi que podríamos decir hace un rato). Por otro lado, gente en la que había depositado mi confianza, se ha ido a casa sin nada, como es el caso de Sia o Taylor Swift. 

Pero en fin, centrémonos en comparar resultados y opiniones; cuando vea la gala entera podré hacer comentarios al respecto, pero mientras tanto vamos a amenizar el resto de entrada con la colaboración de Beck y Chris Martin cantando Heart Is A Drum en la gala de ayer:

https://tengustosdistintos.wordpress.com/2014/12/14/mi-apuesta-para-los-grammy-de-2015-en-11-categorias-distintas/?preview=true&preview_id=1332&preview_nonce=c8cff88f97

Record of the year: Apostaba por Chandelier y ni mencionaba a Sam Smith y su Stay With Me, quien acababa llevándose el galardón. De nuevo una muestra de que no siempre lo comercial es lo que acaba triunfando.

Album of the year: Acierto a medias. Consideré que se lo llevaría Beyoncé y comentaba que me gustaría que se lo llevara Sam Smith, quien se lo acabó llevando con su In the Lonely Hour. 

Best New Artist: Acierto de pleno (minipunto para mí), Sam Smith se lleva este tercer Grammy a mejor artista novel, que si bien se enfrentaba a Bastille como contrincante muy pesado, se acabó llevando la estatuilla el cantante de Soul.

Best Pop Solo: Fíjate, aquí sí me da pena que no se lo hubiese llevado Taylor Swift y que en su lugar se lo haya llevado Pharrell Williams con Happy. No vamos a poder evitar seguir escuchando el tema, que aún coleará por las radios. Su año fue 2014, no 2015.

Best Pop Duo/Band Performance: Que desilusión que no se lo haya llevado Coldplay. Pero en fin, espero que la victoria de la colaboración entre a A Great Big World Christina Aguilera con Say Something sirva para animar a ésta y recordarle a la gente que siga viva, y por otro lado, grabar el título de One Hit Wonder a los primeros.

Best Pop Vocal Album: 4º premio que se lleva Sam Smith, el cual le atribuí a Ed Sheeran por x, pero en fin, se queda en buenas manos, todo sea porque no se lo hubiese llevado Miley Cyrus.

Best Rock Performance: Otro acierto, y es que se lo llevó Jack White con Lazaretto, un tema que en vivo desprende una energía increíble, con los cambios de ritmo que lo hacen tan interesante.

Best Rock Song: Recuerdo que cuando Lorde se lo llevó por Royals hubo mucha polémica, pues ídem con Paramore, que se llevan el premio a esta categoría con Ain’t It Fun. Que sí, que es un tema divertido y con un estribillo pegadizo, pero sigo manteniendo mi postura de que está fuera de lugar.

Best Rock Album: A mí también me gustó Morning Phase de Beck, pero no creía que fuese capaz de llevarse el galardón. Que vale que se enfrentara a U2 y su no tan bien recibido Songs Of Innocence, que vale que Turn Blue despertó críticas diversas, pero no lo concebía. Aún así, enhorabuena a Beck, que no se le puede quitar haber firmado uno de los mejores discos de 2014.

Best Alternative Album: En esta categoría tenía mis dudas y me incliné por Arcade Fire, pero yo mismo veía que iba a ser complicado que ganaran con Reflektor. En cambio, se lo ha acabado llevando St Vincent por su álbum homónimo, que le tendré que dar una segunda oportunidad a ver si ahora lo veo con otros ojos.

Best Music Video: Desde luego, aquí tenía claro que se lo iba a llevar Happy. Tanto por el concepto por la repercusión que ha tenido a lo largo del 2014. Más merecido que el otro galardón que se ha llevado desde luego.

Crítica: ‘Reflektor’, lo nuevo de Arcade Fire, ¿la espera ha merecido la pena?

Reflektor

La semana anterior llegaba a tiendas el nuevo disco de Arcade Fire, Reflektor‘, precedido por el single que le da nombre al álbum y que, por cierto, es el tema más largo del LP (sin contar el último tema, que incluye un tema secreto que hace que su duración total sea de 11 minutos).

Reflektor, como ya digo, es el tema que se encarga de la apertura del disco, y en seguida podemos notar aspectos que van a caracterizar este disco: Influencia Haitiana (como se puede ver en los bongos que aparecen), y la vuelta a la oscuridad que caracterizaba a su segundo trabajo Neon Bible, pero sin llegar a tonos tan esplendorosos a la par que apocalípticos. Nada que ver con el carácter algo más “alegre” del anterior trabajo The Suburbs y ni siquiera con su debut Funeral. Como las comparaciones son odiosas, las abandonamos aquí para preservar la integridad de esta banda.

We Exist podría pasar perfectamente por una versión más triste de Evil Eye del último disco de Franz Ferdinand… al menos los primeros segundos. Cerca del minuto si empieza a despuntar y salir el toque de los canadienses. Rasgueos de guitarra eléctrica simples que acompañan desde el inicio del tema. Destacar una letra de carácter reivindicativo que quiere hacer notar que existen y están ahí.

Doubt it’s true /I’m different from you /But tell me why they treat me like this?

Espera, ¿en han hecho una colaboración con UB40 para Flashbulb Eyes? A, es verdad, la influencia haitiana con todos los estilos que ello conlleva, verdad. Inicio de estilo Dub, reverberación en la voz de Win Butler que parece sacada de su segundo álbum. Esto se debe a que el disco fue grabado en parte en un castillo abandonado, al igual que Neon Bible se grabó en una iglesia que reformaron entre todos.

Heres Comes The Night Time empieza con una percusión agresiva para luego relajarse y que parezca un tema de los que puedes estar escuchando tranquilamente de fondo. Hacia el minuto 2 se le añade a la melodía un piano del estilo de The Suburbs (que se echaba en falta, gracias). Asimismo, se agradece la fuerte presencia del bajo, pero de nuevo, se echa en falta alguna guitarra, Win. Cuando todo parecía que iba con calma, llega la segunda mitad del minuto 4 para añadir una percusión que parece sacada del Carnaval de Río de Janeiro y programada por el mismo Safri Duo. Pero tras un minuto, se acaba y todo vuelve a la normalidad.

Normal Person es un tema más interesante con ese punteo de guitarra eléctrica y esa batería tan Arcade Fire en sus momentos más Rock&Roll. Sin más, dejo un ‘videoclip’ que incluye estos tres temas y algún personaje más (ejem Bono, ejem Adam Sandler).

En You Already Know nos presentan al grupo, tal cual, por si se nos había olvidado, para dejar paso a una melodía que parece, y no es ironía, sacada de The Suburbs. Algo más animado, con guitarra y todo, que parece sacado de un programa de televisión donde les hace la cabecera (de ahí la presentación inicial, no sé).

Joan Of Arc inicia con una guitarra eléctrica de estilo algo heavy, pero como es Arcade Fire, esto no podía ser demasiado tiempo, y a los pocos segundos corta y lleva un ritmo de batería tranquilo, que se anima cuando llegan al estribillo y dicen Joan Of Arc. Estos dos últimos temas sirven muy bien para cerrar el ‘primer’ CD de los dos que componen Reflektor (sobretodo, los versos en francés que canta Regine en esta última canción).

El ‘segundo’ disco lo abre Here Comes The Night Time II, donde se abandona totalmente la percusión festivalera de la primera parte y, en su lugar, encontramos cuerdas y un bajo que se agradece.

En Awful Sound (Oh Eurydice) volvemos a encontrar la influencia tribal, de nuevo una percusión rápida (no tanto como en HCTNT) de bongos. Este tema, junto a It’s Never Over (Hey Orpheus), plasma completamente el mito de Orfeo y Eurídice. Por si no lo sabéis (y en resumido) es: Eurídice muere, Orfeo va al infierno a por ella, y para llevársela no puede mirarla hasta que salgan del infierno. La ve antes de salir y desaparece (por si queréis saber más, aquí dejo un enlace). Podemos ver el paralelismo entre las canciones y el mito: En el primer tema (en cuanto estilo) todo va en tonos alegres, hasta que al final todo se gira (muerte de Eurídice). It’s Never Over no tiene parecido en cuanto estilo, muestra indecisión e incertidumbre, y la letra final lo dice todo:

We stood beside/A frozen sea/I saw you out/In front of me/Reflected light/A hollow moon/Oh Orpheus, Eurydice/It’s over too soon

De hecho (y ya para aparcar el tema de mitos y pasar a los siguientes temas) parece que todo el disco circula en torno a este mito, o al menos la portada, ya que muestra la escultura de Orfeo y Eurídice de Rodin. Podríamos establecer relación con Reflektor y con We Exist, por el hecho del desvanecimiento de Eurídice, de que todo parecía un espejismo, un reflejo, pero que aún existe y no entiende porqué la ignoran (toma reflexión a partir de dos canciones). Pasemos página.

Porno empieza con unos chasquidos y con un sintetizador muy interesante (iba a decir bajo, pero por el título, se podía sacar de contexto). Después del estribillo se añaden unas cuerdas muy curiosas y de la letra, bueno, cada uno puede sacar el significado que quiera.

En Afterlife de nuevo explosión de influencia Haitiana, pero buena. Nada de tambores Safri Duo, ni rollo Dub. Esto es Arcade Fire si en vez de Canadienses fueran de Haití. Totalmente su esencia, estilo No Cars Go pero menos animado. Posibilidades plenas de single.

En Suppersymettry encontramos a Win cantando casi en un susurro, con una percusión tribal simple y un sintetizador que hace un arpeggiador interesante. Asimismo, encontramos violines, que se echaban mucho de menos en el álbum. El tema va in crescendo, pero para el tercer minuto Win y Regine han dejado de cantar y su lugar es ocupado por el sintetizador y los violines que han ido subiendo de volumen. Hasta que llega el minuto 6 y todos es silencio… o casi. Pues hay una melodía de fondo que me es imposible clasificar y lo mejor seria que escuchéis al final de la entrada.

El disco, en líneas generales, me ha gustado bastante, pero hay momentos que te pierden y no sabes si sigues escuchando a Arcade Fire o te has pasado a alguno de tantos que he ido mencionando a lo largo de la crítica. Al álbum le pondría un 7,5, pero tengo que desarrollarlo. Para empezar, a un disco de este estilo es muy difícil ponerle una cifra numérica. Son Arcade Fire, o te gustan o no. Por mucho que yo le ponga un 10, si no es tu estilo, para ti será un 1. Para los fans del grupo, tal vez pueda parecer una decepción o por otro lado, una innovación, y es que no se parece a sus trabajos anteriores, pero a su vez tiene la madurez que les ha otorgado todos estos años de carrera. Tienen todo el derecho en hacer esto, si quieres escuchar la fantástica serie de canciones de Neighbourhood vete a Funeral; si te gusta el sonido épico y envolvente, aquí podrías encontrar algo, pero nada que ver con Neon Bible. Crean sonidos distintos para discos distintos sin perder su toque, al fin y al cabo, son una banda indie rock alternativa y hacen lo que les gusta y no lo que las grandes masas buscan. En Reflektor han querido buscar en sus raíces Haitianas y han optado por añadir elementos musicales de allí, si es mejor o peor, ya depende de cada uno. Pero para mí, la espera sí ha merecido la pena.

Por si tenéis curiosidad, os dejo dos críticas más, la de El País y la de Hipersónica.