folk

Recomendación de la semana XVIII: “Short Movie” de Laura Marling, entre el folk acústico y el rock suave

Al cabo de leer tanta crítica positiva hacia la persona de Laura Marling, al final he caído en la tentación de escuchar su trabajo de estudio más reciente, Short Movie, y tengo que decir que he acabado la escucha bastante contento.

Al menos en este álbum, y no quiero generalizar porque no conozco nada anterior a ella, se mueve en un terreno que abarca desde el folk más rockero y cierto toque country, pero muy sutil, que tal vez podría hacer que nos recordara a la figura de Amy MacDonald (¿qué será de ella?).

En cualquier caso, este Short Movie se caracteriza por la contraposición de la vena, como ya hemos mencionado, más enérgica de la cantautora con un apartado más tranquilo protagonizado por guitarras acústicas, pero estas transiciones resultan del todo suaves, sin demasiados contrastes que hagan que algo no te encaje. Como es el caso de Don’t Let Me Bring You Down y, su opuesta, Easy.

De este álbum encontramos momentos la mar de interesantes como este Gurdjieff’s Daughter donde la originalidad viene dada a nivel lírico y a nivel vocal, donde la artista inglesa canta en una mezcla de verso/prosa medio rápido muy destacable. Warrior funciona como un buen inicio de álbum, y I Feel Your Love… simplemente entra a la primera escucha.

De veras recomiendo un vistazo a esta cantautora británica, que se ha lucido con este Short Movie y podremos encontrar con seguridad en las listas de éxitos de 2015.

Crítica de “Carrie and Lowell” de Sufjan Stevens: La re-invención y re-interpretación del folk americano

Sabéis que la portada de un disco me influye mucho. Así que comprenderéis que, cuando vi por vez primera la portada de este Carrie and Lowell de un artista como es Sufjan Stevens del cual no había oído hablar hasta ahora (o probablemente había leído en alguna ocasión su nombre pero no le dediqué mayor importancia), me chocara bastante y, en cierto modo, no sabía a qué me iba a enfrentar. Lo cual sólo hacía esta crítica más interesante, porque tampoco quise leer que estilo predicaba el artista de Michigan.

Cual fue mi sorpresa ante encontrarme con un tema como Death With Dignity para abrir el álbum. Un tema de clara esencia folk, donde un punteo ligero de guitarra acústica contrasta, en cierto modo, con la letra tan personal que va a estar presente tanto en este tema como a lo largo del álbum. En este caso, hablando sobre la muerte de su madre, pero, en cierto modo, aceptándola (And I long to be near you, But every road lends to an end).

En cierto modo, este primer tema se encarga de recoger toda la esencia de este álbum. Por un parte, esa vena acústica de guitarra con toque de piano que va a evolucionar en interesantes melodías que me encargaré de mencionar a lo largo de esta entrada, y por otro lado, en un apartado lírico, la muerte de su madre y los recuerdos que conlleva su figura. Esta presencia se va a notar de manera más sutil en temas como Eugene, donde se podría establecer cierta conexión, o en Fourth Of July de una manera más directa (It was night when you died, my firefly; What could I have said to raise you from the dead?).

Dejando a parte la lírica del álbum, la cual recomiendo prestar especial atención ya que, por medio de de metáforas establece, además de esta relación de recuerdos hacia su madre, relaciones de amor, tanto con amantes como a un plano más espiritual estableciendo comparaciones en ocasiones bíblicas, como en el caso de John My Beloved. Pero como digo, centrándonos de nuevo en un aspecto más musical, contamos con 11 temas que cuentan con una producción que va desde lo más acústico como en Death With Dignity Eugene donde a Sufjan le basta con una guitarra y toques de piano para defender temas en los que entremezcla fragilidad y claridad de una manera muy interesante. Por el contrario, encontramos la evolución de este estilo a pocos temas de distancia, y es el caso de Should Have Known Better Forth Of July, por citar dos ejemplos claros, donde esta instrumentación da paso a ciertos teclados, coros envolventes y efectos del estilo que dan mucho cuerpo a los temas y consiguen transportarte a la atmósfera que intenta transmitir, y consigue, este artista.

Consigue transmitir la misma fragilidad y el mismo intimismo predicando un estilo más producido en temas como Blue Bucket Gold, que avanza lento pero seguro al ritmo acompasado del teclado y las voces que se contraponen en los versos. Son temas en los que la instrumentación, véase los ligerísimos toques de guitarra eléctrica o los sintetizadores, en lugar de formar melodías a seguir, se encargan de formar atmósferas que en ocasiones recuerdan a la vena más post-rock/ambient de Sigur Rós. Estos momentos suelen estar protagonizados por un silencio en la melodía principal que antecede a estas gemas del álbum que se encuentran ocultas.

También habría que decir que es un álbum para contemplar y admirar, por decirlo de algún modo. No se puede sacar ningún single obvio, por decirlo de alguna manera. Tal vez Should Have Known Better podría hacer la función de éste, pero en general es un álbum que funciona en conjunto, el que hay que apreciar y entender escuchándolo de principio a fin. Tanto a nivel lírico como a nivel de instrumentación, ya que en ambos aspectos, Sufjan Stevens experimenta una interesante evolución. Por ello, no podría decir que sobrase algún tema, tal vez podría señalar que The Only Thing es el que más tarda en entrar y lleva una línea muy parecida a Death With Dignity No Shade In The Shadow Of The Cross, para al final desembocar en una melodía donde confluye una instrumentación que da mucho cuerpo. Pero por otro lado es un tema imprescindible, y es que a nivel lírico considera que es de los temas mejores escritos. Incluye referencias mitológicas, bíblicas, personales y maternales, todo para confluir en una canción que describe su carácter a la muerte de su madre, desesperado y algo deprimido.

Pero como digo, es un álbum muy admirable en el que se nota un excelente trabajo. Personalmente, no creía que un álbum que podríamos considerar perteneciente a la rama del folk, pudiese dar tanto juego a nivel instrumental. En ocasiones recuerda a un Father John Misty menos serio, en otras a un Passenger más meditabundo, pero, por lo que he podido desentrañar escuchando este álbum, la huella Sufjan Stevens es muy intensa y cautivadora.

Sin más, pasemos a las valoraciones.

Originalidad

En el álbum: En general, Sufjan Stevens consigue transmitir a cada tema algo único, aunque cueste encontrárselo y en ciertos momentos notemos alguna reminiscencia a algún tema anterior. Pero le puedo dar perfectamente un 0,8/1

Con respecto al resto: Dentro de la música actual, desde luego que nos trae un panorama musical que, al menos de momento, no está muy desarrollado ni muy en auge. Tal vez podamos encontrar recuerdos a un Father John Misty relajado, pero esta vena acústica no la consigo encontrar en álbumes actuales. 1/1

Impresiones

Primera Impresión: Me empezó sorprendiendo, pero luego en cierta manera se empezaron a relajar estas expectativas al ver que había momentos que, al menos en primera instancia, me parecían algo aburridos. Que luego cuando escuchas el álbum en su totalidad consigues cuadrar esos momentos, pero de primeras, me dejaron algo tibio. En cuanto a la instrumentación, punto positivo desde el primer momento, al pasar de temas más simples a otros más producidos con esos momentos tan post-rock. 1,5/2

-Tema a tema en profundidad/Impresión general: Como digo, temas impecablemente producidos, donde Sufjan se atreve a ir de lo más acústico/simple a lo más producido a golpe de sintetizador suave y envolvente. No encontramos venas muy virtuosas ni melodías complicadas con las que se pueda lucir, si no que es simplemente Sufjan ya delante de un teclado ya al mando de una guitarra. Podría ser perfectamente un bedroom record, y es que es fácil imaginarse al artista en su dormitorio componiendo y produciendo estos 11 temas del LP. Hay momentos que, a pesar de la buena producción, no me terminan de convencer, como The Only Thing John My Beloved que veo que tardan algo en arrancar, pero aún así no afectan estos pequeños “fallos” o “momentos que no me terminan de convencer” al álbum en general 4,5/5

Lista de reproducción y compra: Tengo algunas dudas, pero diría que Should Have Known Better podría formar parte de mi lista de reproducción diaria. Además, se me ha pegado con mucha facilidad el verso que dice “When I was three, three maybe four” y, aunque casi no aporte nada al tema en general, me ha ganado por eso. Además, como suena en cierto modo atemporal el tema, le auguro un buen futuro en mi lista. Y sin duda, me compraba este álbum. Veo que ofrece algo novedoso al, reinventar en cierta manera, el panorama folk añadiendo ligeros toques de sintetizadores envolventes que consiguen sorprenderte y hacer, sin tú darte cuenta, que te gusten los cortes que conforma el álbum. 1/1

Puntuación total: 8,8/10

Carrie & Lowell

Recomendación de la semana XV: “Winter” de Vancouver Sleep Clinic, indie folk basado en pianos y falsetes

Ya comentaba en la crítica que hice al Adventure de Madeon que había conocido, a raíz del álbum, en concreto del último tema que conforma su edición deluxe, a un grupo que me resultaba del todo interesante, y este no es otro que Vancouver Sleep Clinic. Habitualmente cuando hago una recomendación de este estilo, me centro en un EP o LP del artista en cuestión, pero en este caso me voy a permitir añadir una de mis producciones favoritas de este grupo, y no es otra que esta versión de Hold On We’re Going Home:

Vancouver Sleep Clinic es un grupo joven, muy joven, cuyo catálogo musical se remite a la publicación de este EP, Winter (o al menos es el único material del que me he podido adueñar e informar a partir de su web). Este grupo predica un estilo muy interesante, y es que, basándose en melodías de carácter progresivo y un falsete muy en la línea de Bon Iver, crean unos temas muy interesantes que fluctúan entre ámbitos más ambient y otros más folk melancólico, como podría ser este Flaws:

Desde luego, para quien busca una música en una temática low-key que resulte agradable de escuchar, sin duda, este Winter es un buen EP para darle una oportunidad. Desde aquí espero que lleguen lejos con este estilo indie que seguro que gana acólitos entre los fans de Bon Iver o del James Blake menos raro, pero sólo el tiempo nos lo dirá. De momento, en su página de Facebook han comentado que tienen mucha música que tienen ganas de compartir, habrá que ver si esto ocurre más temprano que tarde.

Recomendación de la semana XII: “Onwards And Sideways” de Joshua Radin, folk acústico con toques íntimos de melancolía

Probablemente, de todos los artistas que he traído en esta sección, este sea el que más posibilidades tenga de ser conocido. Creo. Al menos salió presentando este álbum en el programa de la todopoderosa Ellen Degeneres, así que por ese camino estamos.

El caso es que a Joshua Radin lo conocí con su anterior álbum a partir de la recomendación de una amiga. Me dijo: “A mí me gusta, es rollo folk del que me gusta, escúchale y me dices”. Al poco escuché su álbum  Wax Wings y me gustó bastante, ya que me pareció una mezcla entre lo cercano de la voz de la voz de Ed Sheeran con las bases de grupos como The Lumineers. 

En cualquier caso, a principios de enero lanzó un nuevo trabajo, que de título Onwards And Sideways lleva un poco la estela del trabajo anterior, en lo que acústico e íntimo a cuanto letras se refiere, añadiendo perlas como es ese inicio de álbum marcado por We’ll Keep Running Forever, con una guitarra eléctrica que roza la sensualidad y un conjunto que, en general, podría ser un Thinking Out Loud de Ed Sheeran.

Es un álbum entretenido con el que, desde luego, se puede dar inicio a la primavera (aunque ahora haya caído de nuevo el mal tiempo). Melodías a guitarra acústica que invitan a relajarnos con temas como, la colaboración con Sheryl Crow de título Beautiful Day que podemos imaginar en la banda sonora de una comedia romántica americana. Sí, esa escena en el inicio en la que la pareja se empieza a conocer, en el campo, muy en la línea de Sheryl Crow.

Recomiendo darle una oportunidad a este álbum que se deja escuchar fácilmente, con unas melodías animadas que si bien no ofrecen nada nuevo, dan una buena perspectiva del buen tiempo que está por llegar.

Of Monsters and Men (al fin) vuelven con “Crystals”, antesala de su nuevo álbum “Beneath The Skin”

Hace un par de años, o tres si me apuras, Of Monsters and Men fueron los culpables de que Little Talks fuera la sintonía veraniega para muchos (entre los que me incluyo). Un tema animado que se pegaba muy fácilmente y que resultaba fresco porque los islandeses no depuraban un indie pop fácil. Quiero decir, no sonaba a lo habitual en este género.

Habían encontrado una muy buena mezcla de folk con percusiones llevaderas junto a instrumentos de viento metal que le daban un fuerte dinamismo a sus temas. Desde los más íntimos como Slow And Steady Dirty Paws (que por cierto protagonizó video para una Keynote de Apple).

En cualquier caso, estamos de un debut que data del 2012, y es que desde que se publicara en aquel año My Head Is An Animal, no hemos vuelto a tener material nuevo de esta banda. Se embarcaron en un largo tour, del cual encontramos un disco en directo grabado en Islandia que se publicó posteriormente en 2013 y ya está. Hasta ahora.

Y es que hace un par de días confirmaron su regreso con un nuevo álbum: Beneath The Skin, el cual se espera para el 8 de junio de este año en tres ediciones: Estándar, Deluxe y Doble LP traslúcido. De todas formas, además de contar con esta información, también han lanzado el primer single de este álbum, de título Crystals.

En este tema, los islandeses se dejan llevar por un sonido donde la percusión y los coros que les caracterizó en su álbum anterior toman el protagonismo. No es que sea innovador, pero en este caso se agradece cualquier material nuevo de esta banda. No tiene ese encanto a primera vista de Little Talks Dirty Paws, pero es una buena evolución que se deja escuchar y que, probablemente con el tiempo, acabará terminando de conquistarme.

Mumford And Sons vuelven con “Believe” y suena a algo totalmente nuevo en ellos

Desde que hace poco más de un año anunciaran su descanso indefinido, después de la pena suscitada, los dejamos de lado y empezamos a centrarnos en otros horizontes. Y ahora, Mumford and Sons dan cierre a su descanso, y nos presentan el single de presentación del que será su tercer álbum: Wilder Mind.

Por lo que vimos en trailers anteriores, el álbum tenía pinta de acercarse a terrenos más eléctricos, con más peso en la guitarra y dejando de lado los banjos. Y este nuevo single, Believe, nos da clara muestra de todo ello.

Es un tema que tarda en arrancar. Basado en la delicadeza que otorgan los sintetizadores lentos y los pianos que se suman a la melodía principal, la voz de Marcus Mumford se muestra delicada, que avanza a paso lento pero seguro. Estos inicios electrónicos verán su clímax en la segunda mitad del tema, cuando estalle la melodía entre riffs de guitarra eléctrica, percusiones animadas y, para no perder su esencia, rasgueos también de guitarra acústica.

Desde luego el tema no tiene desperdicio, y aunque de primeras pueda parecer un tema que no termina de despegar, al final deja un buen sabor de boca. Sobre todo porque irradia originalidad, en lo que respecta a sus trabajos anteriores. Les ha servido de mucho dejar el banjo aparcado, aunque al menos sea sólo con este tema. Habrá que ver qué nos depara su nuevo álbum, disponible en Mayo.

Recomendación de la semana VI: “I Love You, Honeybear” de Father John Misty, indie nostálgico sin florituras

Llevo un tiempo escuchando el nombre de Father John Misty. Por un lado, por el lanzamiento de su nuevo LP, I Love You, Honeybear y que se lanzó hace un par de días; y por otro, por ser mencionado como una influencia importante de Lana del Rey.

Y hay que decir que ella le hace justicia al estilo que depura Joshua Tilman, quien se encuentra detrás de este proyecto. Su música se cataloga como indie rock folk en ocasiones psicodélico, pero lo cierto es que firmó un excelente álbum debut bajo su nombre Father John Misty: Fear Fun, y este segundo LP guarda características en común: letras personales que en ocasiones ahonda en la melancolía, temas donde se entremezclan lo acústico del piano y la guitarra con toques de percusión potentes o violines que se encargan de darle buen cuerpo al tema, como en este Bored In The USA:

Y es que bajo esa barba y, en general, atuendo tan hipster encontramos a un músico muy interesante que depura un estilo que, lejos de parecerse al folk habitual, le entrega un toque personal tanto en estilo de producción como en las letras, que ya comentaba con anterioridad. Podríamos encontrarle ese parecido con Lana del Rey en su EP Paradise.

Cierro la entrada con Tilman interpretando I Went To The Store One Day para La Blogothèque, que por cierto recomiendo seguir a este canal para ver más actuaciones de este estilo de artistas diversos.