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Análisis del vídeo de “Someone New” de Hozier: Una historia de amor multibanda



Cuando un desconocido te asalta con un dedo.

Vale, que a lo mejor Someone New tampoco era para tanto dentro del álbum al lado de temas tan cañeros como Angel Of Small Death & the Codeine Scene u otros más acústicos y delicados como Like Real People Do, pero se agradecen momentos algo más intermedios para que tampoco se crea un álbum de contrastes. Pero bueno, eso no impide que este deje de ser un tema divertido que, desde luego, corta la sobriedad de Take Me To Church.



Cuando te pones música meláncolica y miras por la ventana como si de un trailer de película se tratara.

Hay dos cosas que me llaman mucho la atención de este video. Por un lado, que podría ser el video de cualquier tema, ya que la presencia de Hozier queda en lo irrelevante, en lo bueno, traedlo y que eche un rato;  y por otro, que sale una de mis celebrity crushes que es Natalie Dormer, la cual aparece en la serie Game Of Thrones y sigue con su papel de mujer ligera de cascos (No es spoiler, tranquilos).



Cuando ves las fotos en Facebook después de una fiesta de la que no recuerdas nada

La temática del vídeo complementa a la perfección lo sugerido por la letra, y es que nos muestra a una Natalie que fantasea con los hombres que se va encontrando a su camino, mostrando planos de ella en actitud amorosa con esos muchachos para después mostrar que se trataba de una fantasía suya.

En fin, un video simpático que, si bien excluyen casi totalmente al artista que interpreta a la canción, nos muestra a Natalie Dormer en un registro distinto…en lo que a indumentaria se refiere.

Artistas que ven el éxito a la primera o, en su defecto, por serendipia

Antes de nada, había pensado titular la entrada como artistas que lo petan a la primera, pero luego me he recordado que hay que guardar las formas, sobretodo cuando abro la entrada con un artista de la talla de Hozier.

Estaba leyendo hace un rato un artículo de la Rolling Stone en el que hacían un repaso a la llegada el éxito del artista, y la historia detrás de su single de presentación y de máxima repercusión hasta la fecha, Take Me To Church.

Comentaba como ese boca en boca ayudó a su carrera, y como que una vez entró en las radios americanas todo fue rodado (vale, me habré saltado como la mitad de la historia, si os interesa la podéis leer en la web). Desde luego, a lo largo del artículo, Hozier se nos presenta como alguien con los pies en la tierra, que si bien sabe que tiene la agenda llena hasta Navidad de este año, toda idea que le surge la plasma con la guitarra para la grabación de su próximo álbum.

En lo que respecta a su álbum debut, es una auténtica joya. Temas que sueltan un soul y una energía muy interesante y, en ocasiones, cañera, y otros en el prisma contrario, que rozan lo intimista. Pero ante todo premia esa autenticidad con letras propias, con mensaje, y Take Me To Church es un ejemplo.

En el artículo hacen referencia a que hace un año, era impensable encontrar una canción con un tempo más relajado y con trasfondo en lo alto del Top 40, pero asimismo declaran que desde Sam Smith, esa puerta esta abierta.

Y ahí es donde me quería detener en esta entrada (aunque haya dado un rodeo tan sumamente grande). Ya no en cómo hay artistas que desde el lanzamiento de su primer single ya ven su éxito asegurado, sino en artistas que en su primer single llegan al éxito sin haber sido esa su intención. Que sí, que la ambición de cualquier artista es forjarse un nombre en la escena pop, pero hay otros que se conforman con la escena alternativa o que, al menos, no van con toda la maquinaria a alcanzar ese éxito mainstream.

Un ejemplo muy claro es Lorde y Royals, que fue a parar en toda la frente de la crítica musical. Un tema totalmente antitendencias pero que gustó a todo el mundo y acabó conquistando las listas. Como dice el artículo con el que he sacado esta entrada, Sam Smith podría ser otro ejemplo, y es que, si bien Stay With Me hubiese sido más fácil encontrárselo en el top de las listas de adult alternative (que por cierto, esa calificación de género no me gusta nada), si es verdad que choca mucho verlo en la lista general de Billboard al lado de Taylor Swift.

Pero además de esos artistas noveles que ven un éxito, más o menos buscado, a la primera, habría que señalar a otros que pasan del apartado más underground/indie a las cotas altas de la fama. Está claro que la música indie en todas sus variantes se encuentra en las listas y ya no sorprende, pero para fun.llegó en su segundo álbum… Después de que Nate Ruess (el vocalista) hubiese lanzado con su anterior banda dos álbumes. Tardó en llegar, pero acabó llegando.
Y ya, qué decir de Gotye, que tardó casi 10 años en llegar su popularidad mundial con Somebody That I Used To Know y su melodía cantada y parodiada por tantos. Si bien era un artista que había conseguido labrarse un nombre en Australia y alguno de sus temas de su segundo LP fueron muy aclamados, fue con ese single y su estilo antipop con el que llegó al gran público. Trayendo consigo a Kimbra, que por lo menos para mí fue un descubrimiento interesante.

¿Qué quiero decir con esta entrada? Que no podemos estar seguros de lo que encontraremos mañana en el puesto número 1 de la lista de ventas y que, de nuevo, no existe la fórmula perfecta para crear el próximo éxito.
Bueno, y también que, aunque en muchas ocasiones tarde en llegar, acaba llegando.