Hurts

Los álbumes imprescindibles de este 2015: Hagamos recuento

2015 toca su fin y toca hacer balance. Tocaría hablar de si hemos cumplido los propósitos que nos marcamos hace exactamente un año, poner en la balanza los malos y buenos momentos para ver a qué lado se ha inclinado este año. Pero eso lo dejaremos para otra entrada en unos días.

Hoy vengo a traeros mi top de discos de este año. Los discos que más me han encantado, marcado y que no he podido dejar de escuchar con un fuerte éxtasis recorriendo mi interior. De un total de 115 discos, aquí va una selección de 5 discos, por orden ascendente:

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5: Hurts – “Surrender”

Ya era al fin necesaria la renovación de la música de las pistas de bailes. A nadie le importaba ni le gustaba su estilo synthpop oscuro. Bueno, a los hipsters ermitaños que habitan las grutas de sus dormitorios llenos de posters y polaroids de festis a los que han ido.

Hay que destacar que Theo Hutchcraft al fin se ha desmelenado, y el causante de ello no ha sido con otro que con un estilo influenciado por el eurodance (ese estilo tan en declive que estoy seguro que volverá a nacer en algún certamen de Eurovision), el synthpop y el disco. Canelita en rama. Pedidla la próxima noche que salgáis, que con Nothing Will Be Bigger Than Us cualquier discoteca se convertirá en un rave de colorines:

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4: Ellie Goulding – “Delirium”

Un álbum que se defiende por sí mismo, sin duda. Cada tema diferente entre sí, que si uno con toque bélico, que si otro con toque bélico y un sintetizador, que si otro con toque bélico, sintetizador y tempo rápido para que pueda hacer un amago de hip-hop.

Y luego cuando meten esa joyita incombustible que sigue sonando como el primer día que es ‘Love Me Like You Do’ y casa perfectamente con el resto del álbum. Sí señores

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3: Coldplay – “A Head Full Of Dreams”

Que lo del suspenso aquel que les puse en la crítica era broma, ¿vale? Era para quitarme a todo el colectivo de críticos hipster que también le pusieron una nota baja. El mundo del blogger crítico musical-hipster es muy duro maldita sea. Hay que lucha contra las influencias. ¿Qué podemos decir del disco que suena más a Coldplay que nunca? El más íntimo, producido por ellos mismos. Que le den a “Parachutes” “A Rush Of Blood To The Head”, este es el disco que define la autenticidad en persona:

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2: Muse – “Drones”

Pasamos a otro disco que es todo buenas intenciones, temazos y autenticidad. Cuando escuché como abría el disco con ‘Dead Inside’ supe enseguida que este era su álbum bandera, claro que sí. Un disco que sonaba a nuevo, nada de refritos. No querían repetir fórmulas que habían funcionado en sus anteriores discos, querían poner las cartas sobre la mesa y decir “este es el sonido de nuestro nuevo álbum”. Si en “Showbiz” era el piano y la vena más punk, en “Black Holes and Revelations” hacían su particular homenaje al sin, en “Drones” se homenajean a sí mismos, que no lo habían hecho todavía:

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1: Chvrches – “Every Open Eye”

Y ya por fin, el esperado número uno. Chrvches firman el que ha sido su mejor disco hasta la fecha y el que he tenido en bucle desde que salió. Temazos ligeros que conforman un disco que entra bastante fácil. Algún arpeggio de sinte por aquí y por allá que pasa del todo desapercibido. Y qué decir de la gran Lauren Mayberry y su voz dulce de tonos medios que lo único con lo que te taladra el oído es con suavidad.  Eso de las pistas de baile se lo dejan a otros, hacen música para el consumo ordinario, temas con construcciones dignas de alabanza y análisis mirando por la ventana mientras llueve. Autenticidad, originalidad y ganas de quedarse en su tierra natal, nada de ganas de comerse el mundo.

Disco imprescindible y que por ello ocupa mi top de este año. Seguiremos informando para el 2016 que no creo que se presente tan potente como este porque mi Chrvches no van a estrenar nuevo disco para mi desgracia.

Crítica “Surrender” de Hurts: No lo llames rendición, llámalo innovación a todo color

¿Qué tal estáis Theo y Adam? Hace tiempo que no sabía de vosotros, ¿Todo bien? Aquí todo perfecto, pero estamos para hablar de vosotros. ¿Así que dejamos la oscuridad aparcada por fin? Vaya, lo echaremos de menos, pero entendemos que habéis cerrado una etapa que ha durado dos álbumes y uno tiende a salir del agujero, normal.

Pero es increíble, porque ya desde la portada lo habéis dejado claro. Seguís con los trajes oscuros para recordarnos que, parece mentira, seguís siendo los mismos a pesar de todo el colorido rosa de la portada, que parece que se extiende a todo vuestro “Surrender”. 

Venga, admitid ya que el rollo “surrender” es porque habéis claudicado de oscuridad y os habéis rendido a un synthpop más claro. No me lo neguéis, que el primer ejemplo claro es ‘Why’ y su melodía machacona y simple de sintes y vocoder final que parece prestado de Daft Punk. Porque ya lo de encerraros en habitaciones oscuras para componer lo habéis dejado atrás, ¿no? Porque  no creo que salga una melodía con ese buen rollo disco años 80 en ‘Lights’ (uno de mis temas favoritos, que no se me olvide decíroslo amigos).

¿Os acordáis que me llevaba las manos a la cabeza en “Exile” cuando escuché por primera vez ‘Blind’? Aún lo sigo haciendo, de vez en cuando, pero os tengo que agradecer que, puestos a tirar por un synthpop más popero, lo hayáis agarrado bien en esta ocasión. Si es que, de verdad que os ha sentado bien estos dos años de composición en el que habéis aprendido hasta la fórmula del europop en ‘Nothing Will Be Bigger Than Us’.

Pero queridos míos, antes me resultaba fácil ubicar vuestro estilo en un synthpop oscuro, pero ya no sé qué pensar. No os voy a dar el gusto o el disgusto de calificaros de mainstream, porque aunque lo intentéis, la impronta es la que hay. No, no discutáis, porque ‘Rolling Stone’ es un interesante momento best of both world con ese estribillo en el que cantáis “She said her dado was an alcoholic//And her mother was an animal/Now she’s living like a rolling stone”. ¿Habéis pasado la oscuridad de vuestras melodías a las letras? Os tengo que decir que, por mucho momentos de violín que metéis, y da buen empaque ojo, la melodía en el estribillo me choca mucho con la tristeza de vuestra letra.

Tengo que aplaudir las diferentes facetas que lucís en este disco, amigos míos. Estoy hablando mucho del desmelene synthpop-colorido que habéis tenido, pero tenéis sitio para todo. Por un lado, momentos en los que descansáis un poco, medio-tiempos que llevan esa estética mainstream (con referencia a vuestros anteriores trabajos, claro) como son ‘Slow’ o ‘Weight Of The World, donde toda la energía que falta en la melodía la vuelca Theo en la parte vocal. Genial en ese aspecto.

Y la última parte que quería comentaros es esa en la que os volvéis más formales. Un poquito al menos, ¿vale? ‘Wings’ es un buen ejemplo, aunque si queremos hablar de intimismo y formalidad máximos tenemos que mencionar a ‘Wish’.. Pero qué podemos decir de esa balada a piano que os habéis marcado en ‘Wish’ que consiga llegar al nivel del tema. Bueno, podemos decir algo: ‘Policewoman’. ¿El órgano en el que se basa la melodía es el mismo que el de ‘Fix You’ de Coldplay? Da igual, lo habéis conseguido ahí. Ese canto a la mujer de turno, policía o no que te protege de tus pesadillas es muy buen cierre. Ese inicio lento para que luego llegue a una explosión controlada al final es digno de mención.

Muy bien.

Pero imagino que queréis algo concreto con lo que pueda describir vuestro disco, ¿verdad? No hay mejor ejemplo que el que habéis hecho vosotros en el vídeo de ‘Lights’. Este disco es la mezcla de coger a un Brandon Flowers (en solitario y en su último disco es la condición que pongo) borracho y resacoso al día siguiente con David Lynch. Es decir, una base 80’s de colores muy fácilmente identificable con momentos que no sabes de dónde vienen pero en lugar de espantarte hace que te quedes. Un disco que te hace bailar (Theo, ¿cómo es que te nos has hecho bailarín? Hay que ponerse al día más a menudo oye) como reflexionar. Aunque bien es cierto que dura más la noche de alcohol y melodías bailables que la resaca de arrepentimiento, está bastante bien equilibrado.

Y hacía tiempo que no hacía una crítica musical y quería volver con vosotros, que nos conocemos de hace tiempo y os tenía controlados, Hurts. Ahora que nadie nos oye, os voy a valorar el disco. Es un trámite que hay que hacer, lo siento chicos. Ah, y no lo toméis demasiado en cuenta si no sale lo que esperabais.

En la originalidad en el álbum os voy a poner un 0,75/1, porque me parece que habéis conseguido crear temas independientes aunque sigan esta línea común de synthpop nueva para vosotros. Con respecto al resto os voy a poner un 0,5/0,75, aunque hacéis la regresión a la vena ochentera a vuestra manera, es algo ya que agota un poco. Siempre gusta, pero acaba saturando. Y, lógicamente, se os ha ido la cabeza y habéis venido con algo totalmente nuevo en vosotros, así que con respecto a vuestra producción anterior, un 0,75/0,75.

¿Vamos bien? Ya queda poco. Como primera impresión os tengo que decir que lo he comprado a los tres minutos de escucha. No ha habido ningún momento que me haya hecho huir a la primera, así que 1,5/1,5. Esto es duro, pero en impresión general lo dejo en un 3/5. Veo temas muy bien construidos, con una instrumentación original y melodías pegadizas, pero hay momentos en los que noto que perdéis la personalidad. Veo un sacrificio no correspondido con “vamos a conseguir un tema pegadizo a base de ser otros”. El momento europop de ‘Nothing Will Be Bigger Than Us’ me ha matado. No me quito el estribillo de la cabeza, pero es un momento que analizándolo profundamente duele un poco a los que os hemos seguido. Eso sí, los medio tiempos que cierran el álbum y, ‘Lights’ se han encargado de subir la nota aquí. Obviamente va a formar parte de mi lista de reproducción algún tiempo, pero con la compra tengo dudas. Es un paso interesante en vuestra carrera, pero a nivel global no veo demasiada innovación. Lo dejo en un 0,75/1.

Hago las cuentas y sale que tenéis un 7,25/10, ¿qué os parece? Siempre tenéis la oportunidad de subir esta nota con los directos, para ver cómo casáis vuestra nueva producción con temas como ‘Wonderful Life’. En ese aspecto espero contar con ayuda de alguien que me cuente como os estáis portando en esta gira. Pero Theo, piensa que si haces el baile de ‘Lights’ o alguna coreografía más, tendrás mis puntos.

Y bueno, yo creo que no tengo nada más que deciros. Se os ve contentos con este álbum, no os voy a engañar. Os sienta bien salir de la oscuridad y del exilio. Vosotros lo llamáis “rendirse”, yo le digo “renovación”.

Mané

Hurts resucitan con “Some Kind Of Heaven”, nuevo single donde se desligan de trabajos anteriores

Todos los que hemos seguido la trayectoria del dúo de synthpop británico Hurts, estamos de acuerdo en que, si bien Exile era un trabajo mucho más maduro donde experimentaron con sonidos más interesantes, seguíamos teniendo muy presente Happiness, y era muy común pensar en su primer LP en numerosos momentos del segundo largo.

Y parece que esto es lo que han querido hacer con este nuevo adelanto de título Some Kind Of Heaven, donde si bien esa impronta de violines y esencia synthpop sigue estando muy presente, encontramos una melodía uptempo con una claridad que mucho dista de la oscuridad de ExileEncontramos coros, una percusión simple con un cierto estilo EDM, y un apartado vocal que, en ocasiones, puede resultar hasta juguetona.

Leía hace tiempo que Hurts, al menos durante el proceso de composición de Happiness y en algunos momentos de Exile, se encerraban en una habitación oscura para formar ideas. Este concepto de oscuridad lo llevaban por bandera, tanto a nivel melódico (basta señalar Wonderful Life The Road, ejemplos muy claros) como a nivel estilístico, desde las portadas de los álbumes como a nivel de puesta en escena, apareciendo Theo Hutchcraft Adam Anderson en trajes negros, con bailarinas enfundadas en negro, violinistas con indumentaria del mismo color…

Pero eso ya pertenece al pasado, y es que, presentando este Some Kind Of Heaven, describen este periodo como una odisea atrevida, que va desde la innovación de indumentaria (de hecho, a toda la contraria, con trajes blancos y Anderson con un look muy hipster) hasta la innovación melódica, y tenemos este nuevo single para juzgar los nuevos pasos de este dúo, del cual auguro un interesante tercer álbum.

Recomendación de la semana IV: “Holy Water” de Laurel y su mezcla de London Grammar y Hurts

Sabéis que me descargo música. Y mucha. Que vale, que también me compro, pero todos los días me reviso mis páginas habituales de descarga para ver si alguno de mis cantantes/bandas favoritos/as ha lanzado nuevo single, o si ya se ha puesto para descarga su nuevo álbum (¿verdad Björk?). Pero en muchas ocasiones, esta revisión diaria de estas páginas me permite conocer a nuevos artistas que, o bien me llaman la atención por el género en el que encuadran su música, o bien por la portada (aló Brika, que la descubrí gracias a esto).

En cualquier caso, hoy os traigo, como recomendación de la semana, a Laurel, una joven cantante británica que estrenó recientemente su EP Holy Water.

No hay vídeos de este EP, lo siento.

En cualquier caso, cuatro temas conforman este Holy Water. Cuatro temas que se enmarcan en lo claroscuro que protagoniza la portada del mismo EP. Canciones donde los sintetizadores tienen un papel principal para interpretar melodías que rozan entre lo más oscuro de Hurts, y lo menos orquestal de London Grammar. De éstos últimos coge ese registro vocal que, si bien no tan poderoso como el de Florence Welch, tiene su encanto personal. Algo así como una Lana del Rey en estilo melancólico/bucólico fuera todo hip-hop. Como en Ultraviolence pero bien hecho.

Son canciones que van creciendo. Empiezan delicadas y acaban incorporando percusiones y sintetizadores que le dan mucho cuerpo al tema. De los cuatro temas que conforman este EP, me quedo con Come Together, que me parece una apuesta interesante con los efectos vocales que van y vienen.

Sin duda, un EP que de veras recomiendo darle una escucha, de una artista de la que estaré esperando un álbum que seguro que ofrece este sonido oscuro y maduro que puede dar momentos, como digo, bien interesantes.

‘Under Control’, colaboración de Calvin Harris con Hurts

Espera, el título está bien, sí. El dúo británico de synthpop oscuro, ténebre Hurts ha colaborado con el DJ Calvin Harris (rey de las colaboraciones últimamente) para la canción Under Control, junto al DJ sueco Alesso.

Normalmente en las colaboraciones siempre hay una esencia en el estilo final del propio de cada uno, pero en este caso lo único que tenemos del vocalista Theo Hutchcraft es, precisamente eso, su voz:

Resulta algo extraño ver la voz del cantante de temas tristes y melancólicos como ‘Wonderful Life‘ o ‘Somebody To Love‘ en una canción fuera de su temática habitual. Pero mira, hay que tocar todos los palos, como quién dice.

¿Quién sabe? Lo mismo, en el próximo disco el dúo le añade un poco de luz y esperanza a su sonido. Un sonido que, personalmente, me gusta mucho tal y cómo está sin edulcorar ni colores. Oscuridad. La voz de Theo que quiebra las tinieblas. Algo poético, a mi parecer:

“Blind”, segundo single de “Exile”, por el dúo británico Hurts


El día pasado subía el dúo de Synthpop a su cuenta de YouTube el vídeo del que es su segundo single de su tan esperado álbum Exile.
La canción posee una base que sería propia de una canción R&B pero que el dúo le ha añadido un toque personal muy interesante con una letra muy contundente.

#Singeroftheweek Clare Maguire

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¿Qué tal una sección de el/la cantante de la semana? Vamos a empezar hoy, con Clare Maguire, que ya lo llevaba anunciando unos días en Twitter y he encontrado la excusa perfecta para dedicarle una entrada.

Clare Maguire, con nombre real Clare Rita Mary Maguire (normal que se haya quedado con su primer nombre), que nació el 15 de Septiembre de 1987, en Solihull, Inglaterra.

Si nos centramos más en su carrera como artista cabe destacar que obtuvo el quinto puesto en BBC Sound de 2011, siendo una lista compuesta por 15 artistas nuevos.

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En 2010 lanzó su primer EP Let’s Begin, pero antes de ello había grabado demos que subió en su cuenta de Myspace, lo que hizo que Jay Z se fijara en ella (otros artistas como Owl City o Lana del Rey comenzaron su carrera con Myspace). Clare ha colaborado con el productor Fraser T. Smith, que ha colaborado con artistas de la talla de Adele, Kylie Minogue o con Leona Lewis en su tercer álbum Glassheart.

Clare comenzó de telonera de Plan B y del dúo británico Hurts. El estilo de la cantante se asimila a este último, es un estilo synthpop elegante aunque el de Hurts es más oscuro y tétrico en algunas de sus canciones, algo que no ocurre tanto con Clare.

Últimamente, en entrevistas, ha anunciado que un próximo álbum iba a ser lanzado este año, precedido de un EP. Asimismo, ha publicado demos en su perfil de Myspace. ¿Posibles candidatas de su disco? ¿Canciones que no han dado la talla para entrar en él? Sólo lo podremos saber a lo largo de este año si tenemos novedades de la británica.

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