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Discos favoritos internacionales 2016

Tal vez la lista más importante o la que genera más hype: la de mejores discos internacionales del año. Quién me conozca mínimamente puede aventurarse a adivinar qué artista ocupa el primer puesto, tal y como pasó el año pasado con Florence + the Machine. Sin embargo, esta lista me sirve para ordenar ideas y poner de manifiesto los álbumes que más me han gustado y con los que más he disfrutado. Música de gente que ya conocía y otros a los que he descubierto este año. Hay de todo, de verdad.

Menciones de honor

Drugdealer – “The End Of Comedy”

Este disco me lo escuché durante una mañana temprano y me pareció simplemente ideal la comunión con la que entró paisaje y música en un instante. Es luminoso, tiene tintes de la psicodelia acústica de los 60… Una interesante apuesta remember when algo lisérgica. Resulta ligero de escuchar y con una cantidad de melodías que resultan del todo pegadizas.

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Anderson .Paak – “Malibu”

2016 ha sido el año en el que me he dejado embaucar por el rap y el hip-hop. Y la verdad es que discos como el de Anderson .Paak me lo han puesto fácil. Genial en producción al mezclar electrónica y sintetizadores con ritmos de jazz; genial la parte vocal y grandioso el conjunto.

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Swans – “The Glowing Man”

The Glowing Man” es uno de esos discos que escucharé una vez en la vida o una vez cada mucho tiempo. Sus casi dos horas de duración no son aptas para cualquiera y sus melodías son muy áridas y abrasivas. Sin embargo, es dar comienzo al álbum y te ves atrapado en la escucha, no puedes huir de las atmósferas que crean los de Michael Gira. Al acabar este disco sentí como si hubiera ascendido a otro plano astral, tal y como me pasó con aquella marcianada de los Flaming Lips, el “7 Skies H3”.

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Whitney – “Light Upon the Lake”

Es delicado y precioso. Suena vintage y cálido. “No Woman” es fácilmente una de las mejores canciones que he escuchado este año y el álbum en su conjunto no se queda atrás. Genial y preciosista.

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Preoccupations – “Preoccupations”

La vuelta a las andadas de Viet Cong pero esta vez más controlados. Tal vez la agresividad y lo sanguinario que han perdido lo han ganado en producciones más llenas. Si bien tiene momentos en los que se les va la pinza demasiado (o demasiado poco), el conjunto es maravilloso, con temas como “Anxiety” que te ves repitiendo casi sin querer. Aquí crítica para EQB.

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10. DIIV – “Is The Is Are”

Este álbum de dreampop basado en guitarras y voces cargadas de reverb resulta repetitivo y tan washed out que puede resultar insulso, pero a mí me ha encantado. Me parece divertidísimo este disco. Es ideal para dejarse llevar y no plantearse demasiado la existencia de uno (para eso ya tenemos algunos de los álbumes que vienen a continuación). La colaboración con Sky Ferreira no es nada del otro mundo, hay momentos incomprensibles, pero el conjunto me parece brillante. Si no lo compartís, dejad que se alce como guilty pleasure personal.

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9. Weezer – “White Album”

Lo primero: no he explorado en la obra de este grupo. Eso tal vez me justifique de amar tanto este álbum y gritar ese “California Kids” tan maravilloso. En cualquier caso, el sonido tan lleno de potencia y energía junto a las melodías tan pegadizas que posee han sido argumentos suficientes para ganarme y convertirlo en uno de mis álbumes favoritos del año.

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8. Car Seat Headrest – “Teens of Denial”

Es increíble lo que ha hecho Will Toledo. Primer álbum grabado con propiedad incluyendo banda y productor. Consigue mantenerse en la onda garage de todo este año haciendo un trabajo bastante entretenido y que no suena tan destartalado como otros trabajos que apuestan por el mismo estilo. La mayoría de temas son largos, pero consiguen mantenerte en un constante vilo jugando con progresiones deliciosas.

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7. Xiu Xiu – “Plays The Music Of Twin Peaks”

Esta gente ha hecho bizarradas, discos difíciles e incomprensibles y toda serie de locuras; sin embargo, conseguían que cada uno de sus lanzamientos tuviera un algo especial. Este nuevo álbum, que es una revisión de los temas que conforman la banda sonora de la serie Twin Peaks, consigue traer toda esa vena weird y transmutarla en un sonido bastante accesible en comparación con la obra de Xiu Xiu. Es fácil reconocer las melodías tan populares de la serie mientras te percatas de la mano de Jamie Stewart.

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6. Anohni – “Hopelessness”

Álbum cargado de crítica social y melodías electrónicas fruto de la combinación de Oneohtrix Point Never y Hudson Mohawke. Esta colaboración consigue potenciar la voz tan particular de Anohni, que se encarga de transmitir un mensaje claro a lo largo del LP: lo estamos haciendo mal, somos un virus para la Tierra. “Drone Bomb Me” y “4 Degrees”, temas imprescindibles. Aquí crítica para EQB.

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5. Daughter – “Not To Dissapear”

Un trabajo que apareció temprano este año y que ha resultado ser magistral. El grupo de Elena Tonra abandona todo rastro de guitarras acústicas para apostar por las eléctricas, los sintetizadores, las atmósferas frías y el conjunto de carácter espacial incluso. Las melodías resultan oníricas y en ocasiones impactantes, como en “Doing the Right Thing” o “How”, que junto a la peculiar “Alone/With You”, se alzan como lo mejor del álbum. Crítica del álbum aquí.

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4. James Blake – “The Colour In Anything”

Hasta este año no he sido ferviente seguidor de los álbumes tan románticos y dolorosos, pero James Blake me pilló con la guarda baja y desde entonces me gusta compartir la aflicción de los cantantes. Este “The Colour In Anything” es denso, ya no solo por sus melodías cargadas de sintetizadores (más ordenados que en sus anteriores trabajos, por cierto), sino por las letras del británico. Atrás ha quedado lo aséptico, aquí encontramos a Blake sincerándose entre melodías fríos que potencian la fragilidad de su voz desde el minuto cero con “Radio Silence“. Un álbum no apto para sensibles ni impacientes. Aquí crítica.

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3. David Bowie – “Blackstar”

Una nota fantástica de despedida. “Blackstar” es atrevido al explorar pasajes y melodías que juegan con el avant-jazz, el rock y algo de electrónica. El corte que da título al álbum se postula fácilmente como uno de los mejores temas de este año: cambios de ritmo, ambientes diferenciados, mensaje críptico… Alrededor de todo esto orbita la “Blackstar” de Bowie, un álbum fantástico del cual hablé en su momento y que nos deja temas para el recuerdo como “Lazarus”.

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2. Angel Olsen – “MY WOMAN”

Descubrimiento del año, sin duda. Olsen pasó del folk más intimista de su primer trabajo a verse arropada por toda una banda para lanzar un mensaje de sinceridad y sensibilidad romántica que se metamorfosea a lo largo de la duración del LP: comienza suave, alcanza picos imposibles en momentos como “Shut Up Kiss Me” y llega al éxtasis en “Sister”, obra cumbre del álbum. Aquí la crítica para EQB.

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1. Bon Iver – “22, A Million”

Todos sabíamos que mi disco favorito del año es el de Bon Iver. Criticado por muchos y amado por tantos otros entre los que yo me encuentro. Poco más voy a decir de él: arriesgado, vocoders y modulaciones vocal y, detrás de todas estas capas, un Justin Vernon indefenso y sincero. Aquí crítica para EQB y aquí uno de los mejores temas del álbum, “33 “GOD”“.

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Hagamos un Tag de música: Las 10 canciones que…

Yo sólo sé que soy una persona con un gusto variable. Aunque de base constante, cuando digo que hoy mi grupo favorito es “X”, a los dos meses puedo cambiar de parecer, aunque la impronta que deje en mí esa formación supone una huella importante a la hora de forjar mi (ecléctico) gusto musical.

Aclarado este punto podemos ir al motivo de la entrada de hoy. Hace un par de días veía un vídeo en Youtube de un tag de canciones. Esta persona que hacía el vídeo proponía una serie de canciones para distintas situaciones. En mi caso, lo voy a dejar en diez canciones que, para concretarlo en un número redondo y en categoría a las que, personalmente, les puedo sacar juego.

1-Canción de mi disco favorito

Teniendo en cuenta la aclaración que he hecho al comienzo, voy a coger dos temas. Por un lado, mi disco favorito a día de hoy es (sorpresa) How Big How Blue How Beautiful de Florence & the Machine. Si de ahí tuviera que coger una canción, sería sin duda la que da título al disco. Por darle un giro, me voy a quedar con la versión demo, a la que me he enganchado últimamente por su carácter más intimista, en comparación con la versión final. La formación de viento que cierra el tema se ve sustituida por un teclado que avanza dulce y delicado. Y a nivel vocal, encuentro a una Florence más desinhibida, por decirlo de algún modo.

Ahora bien, si tuviera que elegir mi disco favorito a nivel “global” y que lo ha sido durante un largo periodo de tiempo, sería el Destroyed de Moby. En alguna ocasión habré comentado que con este álbum descubrí al que sería mi músico favorito y que me resulta una referencia muy importante a nivel musical. No es un disco que entre con facilidad, pero esa electrónica downtempo, de escuchar de madrugada me puede. Y si me quedase con un tema, sería Lie Down In Darkness, esos violines son magistrales.

2-Canción que te haga bailar

De nuevo volvemos a la moda de mi lista de reproducción actual, y es que, una canción que me haga bailar actualmente es Kiss With A Fist, de (de nuevo) Florence & the Machine. Es uno de los temas más antiguos de esta formación, que, con apenas 2 minutos de duración, consigue transmitir una muy buena onda con una guitarra eléctrica rápida que consigue hacer que me mueva con un estilo muy rockabilly.

3-Canción que ahora odias

Si bien ahora no podría decir de algún tema que me gustara con anterioridad y ahora “odie”, si podría decir una que odio desde el principio. No sé por qué, pero no puedo con Tenía Tanto Que Darte, pero de nunca. De hecho, ni la voy a poner en la entrada de la manía que le tengo.

4-Canción que te ponga triste

En lugar de triste, voy a dejarlo en “reflexivo”, porque temas que me hagan llorar porque sí, a día de hoy no lo he encontrado. Aquí señalaría Holocene, de Bon Iver, uno de mis temas favoritos del músico de Eau Claire de su sophomere album Bon Iver Bon Iver. Ese tema que no termina de despegar pero con un toque de delicadeza que lo hace digno de estar en este apartado.

5-Canción que te ponga feliz

Una de las canciones por excelencia que me ponen de este humor es Toros En La Wii (Fantástico) de Love Of Lesbian, o en su defecto, Fantastic Shine, su “versión” en inglés. Ese buen rollo que desprende en el tramo final en ambos temas con ese “Fantáaastico” no tiene precio.

6-Canción que te sepas perfectamente

De las primeras que he caído que me podría poner en cualquier momento a tocarla con la guitarra y cantar su letra sin mirar sería Pumped Up Kicks de Foster The People. Uno de los temas por excelencia de los de Mark Foster que resulta sencillo y pegadizo, con todos los artificios que después le añaden y le dan consistencia y carácter a este corte.

7-Canción que te ayude a dormir

Aunque para dormi me pongo mi lista de reproducción habitual, si hay un tema que destaque por la tranquilidad que desprende y con el que consigo dormirme es Lindisfarne I II del álbum debut de James Blake. Un tema basado en los vocoders y en la calma de la electrónica intimista y progresiva del británico que sólo puedo inspirarte comodidad que se agradece en los momentos previos a dormir.

8-Canción de tu infancia

Lo que trae tener una hermana que te saca casi 8 años es que te inculca sus gustos. Estamos hablando de principios de década, los años 2000, en los que el pop R&B estaba muy de moda y, mi hermana, como buena seguidora de tendencias, lo escuchaba y me lo transmitía. Uno de esos temas fue Can’t Get You Out Of My Head, de Kylie Minogue. Semilla con la que mi hermana plantó el interés que más tarde desarrollaría en esta diva australiana (más tarde lo recalcó cuando me puso por primera vez In My Arms, allá por el 2008).

9-Canción que quieres que suene el día de tu boda

Llamadme pesado con Florence, la sempiterna en mis listas, pero una canción que debería sonar en mi boda debería ser de ella. Tiene muchas papeletas How Big How Blue How Beautiful, por aquello de que el cierre es una alegoría al amor y la sensación que despierta en la cantante. Pero por variar, y en el caso de que no pudiera poner esa, pondría Dog Days Are Over, tanto por la letra y los versos que se pueden extraer “Happinnes hit her like a train on a track” o el mismo “The dog days are over, the dog days are done”.

10-Canción que quieres que suene el día de tu funeral

Yo soy de los que piensan que hay que irse animando al personal. En lugar de poner una balada o una canción lenta (y ojo, si pusiera una, sería Starálfur de Sigur Ros), me iría con un tema alegre y animado. En mi caso, Wake Up, de Arcade Fire sería un fuerte candidato a protagonizar esta ceremonia.

Ya tenemos cartel para el Primavera Sound 2015: Veamos a quién nos interesa ir a ver

Como ya hiciera en una entrada anterior con el cartel del Coachella de este añohagamos lo mismo con el de este año. Teniendo en cuenta de lo que estamos hablando, no tiene mucho de lo que envidiar al Coachella. Vale, no tenemos a Jack White ni a AC/DC ni a Florence + the Machine, pero oye, vamos a ir desgranando artistas.

Prehome_2015Si seguimos el orden alfabético en el que nos ha sido ofrecido el cartel, ya encontramos a tres nombres importantes. Alt-J y Ariel Pink, que firmaron dos de los álbumes más aclamados de este 2014 (no he escuchado ninguno), y la particular voz y la particular música de Antony and the Johnsonsque se encargan de traer el estilo más oscuro y barroco al festival. Eso sí, con un último álbum que ya data de 2011 (Swanlight) y que si bien sacaron uno el año pasado como banda sonora de la película/documental Turning, espero que esta sea una oportunidad para ver material de un futuro disco.

Seguimos leyendo para llegar a Belle & Sebastian y más adelante The Black Keys, uno de los pesos pesados de este festival sin duda. Ya firmaron un magnífico disco, Turn Blue, el año pasado, y esperemos que el batería y 50% de la banda Patrick Carney se recupere de su lesión y puedan realizar este concierto.

Seguimos leyendo y vemos dos muy buenos músicos de lo acústico, Eels (al menos en su último álbum) y, por favor, el ansiado y deseado durante ocho años Damien Rice. El primero al piano y el segundo a la guitarra, pero los dos con voces y últimos álbumes que desprenden muy buena calidad. Una oportunidad única desde luego.

Que queréis que diga de James Blake que no haya dicho ya. En cambio, podría ser una muy buena experiencia ver a Jon Hopkins, compañero de residencia (aunque suene muy mal) en la BBC Radio de James Blake, y que tanto a contribuido en la obra de Coldplay, y es que él es el artífice de las bases de Life in Technicolor Midnight, por citar dos ejemplos.

Y por finalizar (porque los conozco al menos) destacaría a Panda Bear que lanzó hace un par de semanas su último disco y que sin duda presentará en mayo en Barcelona (crítica mía aquí), The Strokes que, aunque su Countdown Machine pasó con una crítica algo mixta, firmaron aquel definitivo Is This It. Y por último, al amabilísimo Mark Kozelek con el sobrenombre de Sun Kil Moon y su estupendo y acústico Benji. Negativo en la actitud del cantante (recordemos que hizo comentarios, además de una canción, algo desagradable dedicada a The War On Drugs y a su líder por estar actuando a la misma vez que él, así que espero que quien organice el horario tenga cuidaico); pero un muy buen positivo en el disco.

Y por lo demás, tendréis que echar un vistazo al resto de nombres por si hay alguien que os llame la atención, pero personalmente esta sería mi elección para el festival. Si bien existen polémicas con ciertos trabajos de prácticas que se ofrecen ahí, no podemos decir nada de su cartel.

James Blake ya ha anunciado nuevo álbum “Radio Silence”, hagamos el repaso musical correspondiente

Me encanta James Blake, me parece un soplo de aire fresco en la escena musical. Porque aunque se le vea tímido, oculto detrás de su teclado en los directos, acompasando su cabeza con el ritmo de su música y cantando vocales delicados, no todo lo que envuelve a este artista es tan naïve.

Sí, últimamente me gusta mucho usar la palabra naïve, pero continuemos como si nada.

El caso es que, hace cuestión de una semana, el británico dio el título de su tercer LP, Radio Silence, el cual ya se espera para este año con posibilidades de colaboración con Kanye West. Pero en fin, en vez de seguir divagando, vayamos a lo que conocemos hasta el momento del artista.

Lo más reciente que tenemos es un EP que lanzó a finales de 2014, 200 Press, el cual había estado un tiempo anunciando durante sus intervenciones en la BBC Radio. El caso es que este es un EP que se parece mucho más a su primer álbum, James Blake (2011, Polydor) en cuanto a estilo, pues encontramos melodías que rozan la arritmia en ocasiones, donde los sintetizadores se entremezclan con vocales que se repiten y, en ocasiones, altamente modulados. Pero sin duda, son melodías más maduras, que andan a medio camino entre lo electrizante de su álbum debut y lo más R&B/Post-Dubstep/Post-Rock-por-llamarlo-de-alguna-manera de su segundo álbum Overgrown (2013, Polydor), del cual seguro conocéis la aclamada Retrograde:

Personalmente, creo que cabe esperar de este Radio Silence una mayor presencia de modulación de voz, y, de hecho, menos parte vocal. Algo más reservado como en el primer álbum, pero con toda la madurez que le ha traído estar de gira con sus dos álbumes. Espero más arritmia, más temas como el que cierra su EP más reciente, Words That We Both Know, un poema en clave robótica, un piano distorsionado y, en fin, la esencia Blake.

En fin, no cabe más que esperar a la salida de su nuevo álbum del que espero poder publicar su crítica correspondiente llegado el momento. Cierro con The Wilhelm Scream, tema con el que le conocí: