jamiroquai

Nuevos estrenos: Ama lo hace bien, Polock salva muebles y Jamiroquai fatal

Me veo en la necesidad de hacer esto después de poner de manifiesto mi opinión por Twitter y verme limitado por los caracteres de un tweet. Vamos a analizar algunos de los singles estrenados de la semana. Con permiso de Anthony Fantano ala The Needle Drop, me adueño de su concepto del “Best tracks of the week”.

Lo peor de la semana

Jamiroquai – “Automaton”

De verdad, es horrible. Falta coherencia, los sintetizadores son muy horteras, las estructuras rompen sin sentido, el vocoder es muy malo (y para que lo diga yo, fan de la modulación vocal, os lo tenéis que imaginar). Una espera de siete años no merece la pena para recibir un single como este. Suena a intento de sonar jóvenes mientras adaptan el sonido de Kavinsky. Los estribillos son salvables por esa estética del productor francés, pero lo demás no hay por dónde cogerlo.

James Blunt – “Love Me Better”

James Blunt, al igual que Jamiroquai, juega con sonidos que le hagan parecer más joven. En esta ocasión se basa en el sonido de “Cold Water” de Justin Bieber en un tema que resulta del todo insulso, prefabricado, barato y que a pesar de la presencia de guitarras en los puentes, resulta del todo ajeno a Blunt.

Lo meh

ANOHNI – “Paradise”

La que publicase “Hopelessness”, uno de los álbumes más sublimes de 2016, vuelve con un nuevo EP. De nuevo, encontramos la producción de Hudson Mohawke y Oneohtrix Point Never y esa necesidad de Anohni de poner de manifiesto los problemas del mundo. En esta ocasión, se ha decidido valer por una estética más comercial, tanto que me resulta un tema de producción barata. Buena para llamar la atención, pero poco más se puede decir.

Polock – “Roll The Dice”

Estos valencianos lo tenían difícil para superar aquel “Everlasting” que antecedió un segundo álbum que sonaba impecable. Este corte es el adelanto de su futuro tercer trabajo y, aunque no suena mal y sigue sonando a Polock con el juego de las guitarras y los sintetizadores, no es tan memorable como los cortes que conformaban “Rising Up”. Resulta simpático y agradable de escuchar, pero no le veo demasiada trascendencia.

Lo mejor de la semana

Ama – Nadie Más”

Últimamente me han dado ganas de explorar el panorama más underground de la música indie nacional. El año pasado hice dos descubrimientos que me hicieron muy feliz: Juvenilia y El Palacio de Linares. Ambos se basaban en lo mismo, en hacer música sin grandes pretensiones más allá que resulte entretenido lo que hacen. Ama continúa por esa línea haciendo un tema que juega con el medio tiempo, las guitarras eléctricas y la estética simpática.

Father John Misty – “Pure Comedy”

Me alegra mucho decirlo: Father John Misty ha vuelto y lo ha hecho de la mejor forma posoible. “Pure Comedy” es el adelanto de su nuevo álbum a estrenar el próximo 7 de abril y suena apoteósico. La capacidad que tiene Joshua Tillman para, a partir de un piano, crear un tema lleno de cuerpo, al que luego le caben cuerdas, vientos metales y rupturas vocales, es simplemente genial. Seis minutos y medio de elegancia que dejan con ganas de mucho más.

 

 

Álbumes que cumplen la mayoría de edad y supusieron una influencia a un nacido en 1997

Personalmente, soy partidario de pensar que tanto el año en el que naciste (o década al menos) y lugar de procedencia marcan tus preferencias musicales. Creo que el hecho de que me haya criado en Granada en la pasada década y haber nacido a finales de los 90 ha hecho que me interese en un panorama más indie y alternativo.

Que vale, hay gente de mi edad, amigos míos de mi ciudad que son totalmente opuestos a mi estilo musical, pero como hablamos de mí, esta entrada sirve.

En cualquier caso, considero que los álbumes que van a conformar esta entrada han supuesto un pilar importante en mi formación musical ya que muchos de ellos me han llevado a descubrir nueva música y nuevas tendencias. Estamos hablando de álbumes que cumplen 18 años este 2015, la mayoría de edad y que se han conseguido conservar con el tiempo. Sin ningún orden de preferencia, empezamos.

OK Computer – Radiohead

Qué más vamos a decir de un álbum de 10. Thom Yorke y los suyos supieron crear un álbum con el que se despegaban en parte de su esfuerzo anterior, The Bends, con un sonido más brit-rock que conseguía consolidarlos como una banda de referencia; para abarcar todo un espectro que abarcaba el rock psicodélico, las melodías cambiantes y encantadoras de Paranoid Android o los momentos más shoegaze, como el cierre de Karma Police, todo ello bajo el prisma de tener un cierto toque de conceptual al tratarse de esa lucha máquina-hombre que ha interesado tanto.

En cualquier caso, de este álbum me quedo conque fue el que me abrió por un lado al mundo Radiohead y el que me introdujo al mundo del rock británico de los 90 que tanto marcaría a bandas que me gustan actualmente como Coldplay Muse.

Homogenic – Björk

Álbum imperdible en la producción de la islandesa, donde se permite explorar con sonidos electrónicos que profundizan en una cara más agresiva que lo que nos tenía acostumbrados. Pasábamos de unos sonidos más radio-friendly, los que poblaban Post, para adentrarnos en esta cara más oscuro de Björk, siendo también uno de los mejores álbumes que ha podido hacer. Es de los primeros álbumes que escuché enteros de esta cantante, y supuso que me interesara más por la magia de la islandesa, algo que sigue consiguiendo a día de hoy.

Zaireeka – The Flaming Lips

Los que seguimos la carrera de la banda liderada por Wayne Coyne, hemos visto muchas locuras e idas de olla protagonizadas por ellos. Desde aquella canción de 24 horas al disco del Sgt. Pepper versionado al completo en una clave de psicodelia muy interesante, pero con este experimento sonoro del ’97 me quito el sombrero. Un álbum conformado por cuatro CDs y diseñado para que se escucharan todos a la vez en cuatro sistemas de sonido surround. Ahora bien, podías conformarlo a tu manera y crear la combinación que quisieses, así que lejos de ser un álbum al uso, creaban una experiencia interactiva con los oyentes. De nuevo, una importante inspiración a nivel musical, así como la admiración de aquellos que transportaron el concepto del surround a una nueva dimensión.

Impossible Princess – Kylie Minogue

Aquel disco de transición e innovación muy poco apreciado en su momento pero muy admirado por los seguidores más fieles de la australiana y por la crítica en retrospectiva. En Impossible Princess, Kylie Minogue abandonaba todo aquel sonido que la había aupado al panorama internacional y que todavía arrastraba la esencia de los ’80 por culpa del trío Stock, Aitken Waterman, para proclamar suyo el título de diva indie. O al menos intentarlo. El caso es que si bien en su momento no triunfó, hubo temas como Some Kind Of Bliss que medio levantaron el álbum en su momento. Por lo que a mí respecta, descubrí una faceta muy interesante en la carrera musical de una de mis cantantes preferidas.

Travelling Without Moving – Jamiroquai

El álbum por excelencia de Jamiroquai. Todos hemos escuchado en algún momento aquel contagioso Virtual Insanity y habremos visto su vídeo, con Jay Kay bailando en una sala donde los muebles se van desplazando y con cambios de plano muy interesantes. Con lo que respecta a este álbum, abandonaban en cierta parte el acid jazz que los vio nacer para adentrarse a lugares con la semilla del disco que acabaría germinando en A Funk Oddisey; las melodías más radio-friendly y los momentos de introspección para calmar a las masas y recordarnos, aunque sin gran resultado, que eran los mismos que en 1993 hacían canciones protesta.

Álbumes que cumplen dos décadas: Del éxito de Alanis Morissette al eclecticismo de Moby

Leía hace un par de días en Consecuente Of Sound una entrevista a Moby (para los que acabáis de llegar, uno de los pocos músicos que tienen un altarcico en este blog) que versaba sobre su tercer álbum Everything Is Wrong, que este año cumple dos décadas. Un álbum donde mezcla algo de trash, con toques de electrónica y progresiva como en When It’s Cold I’d Like To Die, o momentos de más viveza y reminiscencias techno como Feeling So Real. Un trabajo que, si no habéis escuchado hasta ahora, no tiene desperdicio.

Bajo una visión retrospectiva, comentaba el músico algunos aspectos de la grabación del álbum, o incluso del inesperado éxito que vino por un bedroom record, es decir, un álbum realizado sin muchos medios amparado en la intimidad de un dormitorio. Ahora lo podemos considerar algo normal, y conocemos a artistas de renombre que en este aspecto han basado su tónica de trabajo (James Blake, sin ir más lejos), pero destacaba la extrañeza que suponía algo así hace veinte años.

En cualquier caso, esta visión retrospectiva me interesa, y me he puesto a indagar para descubrir qué más álbumes fueron publicados hace veinte años. Porque también leí un pequeño top con canciones que, aunque pareciera mentira, ya tenían diez años (ejemplo: Fix You de Coldplay), pero el propósito de esta entrada no es sólo el hecho de sentirse uno algo curtido (quien pueda, porque lógicamente me resulta imposible a mí con 17 años); sino también recordar algunos álbumes que no deberían caer en el olvido. Hagamos un breve repaso:

Shania Twain – The Woman In Me

Aunque ahora esté en sus horas más bajas, no podemos olvidar que Shania Twain fue la Taylor Swift antes de Taylor Swift, y fue la primera mujer en la historia del country que vendió millones de álbumes en todo el mundo. Este álbum en concreto llegó a las 4 millones de copias a finales de año, llegando a las 20 millones a finales del año 2000. Siempre tendrá el consuelo de haber firmado este álbum legendario y unos cuantos singles posteriores que funcionaron muy bien.

Radiohead – The Bends

El segundo álbum de Radiohead, el sucesor del impactante Pablo Honey que consiguió cosechar éxitos de la talla de High And Dry (por otro lado, uno de mis temas favoritos de la banda) o Just. Siguen en la línea de la experimentación y del rock que marcaron en su debut, pero poco a poco iban poniendo los cimientos para lo que fue su cima creaciones, el posterior Ok Computer.

Jamiroquai – The Return Of The Space Cowboy

La primera vez que escuché este álbum venía de haberme escuchado el más reciente: Rock Dust Light Star, así que el choque de estilos me sorprendió muchísimo, pero lejos de ahuyentarme, me acabó encantando. Me pareció un disco genial donde se entremezclaba el acid jazz con el funk creando una mezcla muy homogénea. Lástima que luego no siguieran con ese estilo, pero nos quedamos con Space Cowboy, el encargado de cerrar el álbum y dar título al mismo.

Alanis Morissete – Jagged Little Pill

Por favor, ¿quién no ha escuchado alguna vez Ironic? Ese pop tan desenfadado que derocha Alanis en su álbum debut (sin tener en cuenta aquellos dos que lanzó a nivel canadiense y que, por cierto, me recuerdan muchísimo a Robin Scherbatsky de HIMYM). Temas que marcaron la sintonía de una época y que aún hoy en día se escuchan tanto en radio como en películas (En Los Becarios, sin ir más lejos). En cualquier caso, nos quedamos con la melodía divertida de este Ironic para recordar este álbum:

Björk – Post

Para muchos, uno de los mejores álbumes que ha firmado la islandesa. La verdad se ha dicha, en este segundo álbum, Björk no acaba de consolidar su sonido. Se aleja de los momentos más pop 80’s de su primer álbum Debut, y si bien madura ese sonido en temas como Army Of Me Isobel tenemos la chocante It’s Oh So Quiet, que si bien la base de jazz orquestal uptempo que lo protagoniza no termina de casar con el resto del álbum, es uno de los mejores temas que se puede extraer del mismo.

The Flaming Lips – Cloud Tastes Metallic

El álbum que les va a dar de comer este 2015, ya que van a aprovechar su aniversario para lanzar EPs limitados para el Record Store Day (probablemente uno de los tres que van a lanzar me lo compre). En cualquier caso, en este álbum dan un paso adelante de su fantástico, pero algo sin curtir, Transmisión From The Satellite Heart, para ofrecer unos temas donde desglosan una evolución de su rock alternativo de carácter experimental. De este álbum podemos destacar temas como Bad Days This Here Giraffe, por citar algunos.

Si tenéis alguna sugerencia más, hacedla saber. Cito estos álbumes porque son con los que más familiarizado estoy tanto en sonido como con artistas. Me consta que David Bowie publicó en este año, o Apex Twin. Pero teniendo en cuenta que no les he dado una oportunidad (todavía), me he reservado el derecho a destacar mis favoritos de hace dos décadas.

Mis portadas favoritas (y menos favoritas) de mi colección de discos

He leído en muchas páginas discos con las portadas más horribles de la historia, y, salvo en algún artículo de opinión muy, muy esporádico en páginas como Pitchfork (que es la primera que se me ha venido a la mente) publican lo contrario: las portadas más brillantes de la historia de la música.

Aún recuerdo, en una ocasión, ir en el coche escuchando la radio un programa de Radio 3 donde hablaban de esto mismo, pero sólo conocía a algunos artistas que nombraban, y en muy pocas ocasiones el álbum en cuestión.

En mi caso, quiero aclarar de que soy partidario de que portada y álbum estén compenetrados. Es decir, que uno me diga algo del otro. Tanto temática de la portada, como título del álbum como sonido del mismo deben estar en armonía. Digo yo.

Lo que pretendo en esta entrada es poner de manifiesto no mi opinión sobre las portadas de la historia; si no de mi propia colección de discos (a día de que se publique esta entrada). Voy a seleccionar en cada caso 3 álbumes en cuestión, de menos a más:

Las portadas más “si no supiera quién canta esto me compraba el disco igualmente porque la portada me ha encantado”*

3- “Showbiz” – MuseShowbiz

Siempre que tengo el álbum entre las manos me quedo mirando la portada, a ver si puedo extraer algo más. Foco de atención en la mujer de blanco en posición de correr y en el campo azul sobre el que se encuentra. Temática espacial predominante en la imagen en la que figura el propio Mat Bellamy como co-autor, y que sirve como antesala al sonido que nos vamos a encontrar en el LP.

2- “Strangeland” – KeaneStrangeland

Este álbum de 2012 de Keane fue de los primeros que compré, y desde un primer momento me quedé prendado por su portada y por el contenido fotográfico del libreto interior (ventajas de seguir comprando álbumes). La simpleza de la imagen, el contraste entre las dos mitades de la fotografía y la (casi) simetría que predominan en la imagen la convierte en una de mis favoritas.

1- “Destroyed” – Moby

Destroyed

Parece que no hay lista en la que no acabe mencionando a mi músico de electrónica favorito al artista americano, pero este álbum no podía quedarse aparte. Estaba en la duda entre este Destroyed y el reciente Innocents, donde en ambos se explora la faceta de fotógrafo del músico, pero me parece que la portada del primero tiene más que contar. La pureza del blanco, ese letrero negro con la palabra destroyed. coronando y esa sensación de estar desde en una nave espacial a un hospital pasando por un aeropuerto (donde realmente se tomó esta instantánea). En definitiva, cuestión de contrastes y gustos.

Las portadas más “porque sé quién canta esto, sino, el álbum se quedaba aquí hasta los restos”

3-  “Cronolánea” – Lori Meyers

CronolaÃÅnea

Demasiada información para mí. Los que me conozcan ya sabrán que para mí, menos es más, y este no es el caso. Una explosión de verde y de figuras que no resultan demasiado de mi agrado.

2- “Dynamite” – Jamiroquai

Dynamite

Esa instantánea bien podría haber sido tomada por la policía en una redada antidrogas en la casa de un hombre que lleva sombreros extraños. Pero no, se trata del álbum de 2005 de Jamiroquai: Dynamite. Sonidos funky que, por la imagen, bien podrían haber sido east coast rap.

1- “Embryonic” – The Flaming LipsEmbryonic

De este álbum sí tengo que decir que sonido y portada se compenetran, pero eso no me va a impedir decir que los de Wayne Coyne se lucieron creando una portada muy extraña, rozando lo incómodo cada vez que la veo, ya que no sé si estoy viendo a una mujer obligada a mirar algo que no quiere, o una mujer asesinando a la raza humana con visión laser o “insertar lo que veas tú”.

*Lo de comprar un álbum por la portada sin conocer al artista es real. No lo he hecho yo, pero una amiga sí. Y no salió defraudada. ¿Juzgar un álbum por su portada? Parece que en algunos casos funciona.