Kylie Minogue

Álbumes que cumplen la mayoría de edad y supusieron una influencia a un nacido en 1997

Personalmente, soy partidario de pensar que tanto el año en el que naciste (o década al menos) y lugar de procedencia marcan tus preferencias musicales. Creo que el hecho de que me haya criado en Granada en la pasada década y haber nacido a finales de los 90 ha hecho que me interese en un panorama más indie y alternativo.

Que vale, hay gente de mi edad, amigos míos de mi ciudad que son totalmente opuestos a mi estilo musical, pero como hablamos de mí, esta entrada sirve.

En cualquier caso, considero que los álbumes que van a conformar esta entrada han supuesto un pilar importante en mi formación musical ya que muchos de ellos me han llevado a descubrir nueva música y nuevas tendencias. Estamos hablando de álbumes que cumplen 18 años este 2015, la mayoría de edad y que se han conseguido conservar con el tiempo. Sin ningún orden de preferencia, empezamos.

OK Computer – Radiohead

Qué más vamos a decir de un álbum de 10. Thom Yorke y los suyos supieron crear un álbum con el que se despegaban en parte de su esfuerzo anterior, The Bends, con un sonido más brit-rock que conseguía consolidarlos como una banda de referencia; para abarcar todo un espectro que abarcaba el rock psicodélico, las melodías cambiantes y encantadoras de Paranoid Android o los momentos más shoegaze, como el cierre de Karma Police, todo ello bajo el prisma de tener un cierto toque de conceptual al tratarse de esa lucha máquina-hombre que ha interesado tanto.

En cualquier caso, de este álbum me quedo conque fue el que me abrió por un lado al mundo Radiohead y el que me introdujo al mundo del rock británico de los 90 que tanto marcaría a bandas que me gustan actualmente como Coldplay Muse.

Homogenic – Björk

Álbum imperdible en la producción de la islandesa, donde se permite explorar con sonidos electrónicos que profundizan en una cara más agresiva que lo que nos tenía acostumbrados. Pasábamos de unos sonidos más radio-friendly, los que poblaban Post, para adentrarnos en esta cara más oscuro de Björk, siendo también uno de los mejores álbumes que ha podido hacer. Es de los primeros álbumes que escuché enteros de esta cantante, y supuso que me interesara más por la magia de la islandesa, algo que sigue consiguiendo a día de hoy.

Zaireeka – The Flaming Lips

Los que seguimos la carrera de la banda liderada por Wayne Coyne, hemos visto muchas locuras e idas de olla protagonizadas por ellos. Desde aquella canción de 24 horas al disco del Sgt. Pepper versionado al completo en una clave de psicodelia muy interesante, pero con este experimento sonoro del ’97 me quito el sombrero. Un álbum conformado por cuatro CDs y diseñado para que se escucharan todos a la vez en cuatro sistemas de sonido surround. Ahora bien, podías conformarlo a tu manera y crear la combinación que quisieses, así que lejos de ser un álbum al uso, creaban una experiencia interactiva con los oyentes. De nuevo, una importante inspiración a nivel musical, así como la admiración de aquellos que transportaron el concepto del surround a una nueva dimensión.

Impossible Princess – Kylie Minogue

Aquel disco de transición e innovación muy poco apreciado en su momento pero muy admirado por los seguidores más fieles de la australiana y por la crítica en retrospectiva. En Impossible Princess, Kylie Minogue abandonaba todo aquel sonido que la había aupado al panorama internacional y que todavía arrastraba la esencia de los ’80 por culpa del trío Stock, Aitken Waterman, para proclamar suyo el título de diva indie. O al menos intentarlo. El caso es que si bien en su momento no triunfó, hubo temas como Some Kind Of Bliss que medio levantaron el álbum en su momento. Por lo que a mí respecta, descubrí una faceta muy interesante en la carrera musical de una de mis cantantes preferidas.

Travelling Without Moving – Jamiroquai

El álbum por excelencia de Jamiroquai. Todos hemos escuchado en algún momento aquel contagioso Virtual Insanity y habremos visto su vídeo, con Jay Kay bailando en una sala donde los muebles se van desplazando y con cambios de plano muy interesantes. Con lo que respecta a este álbum, abandonaban en cierta parte el acid jazz que los vio nacer para adentrarse a lugares con la semilla del disco que acabaría germinando en A Funk Oddisey; las melodías más radio-friendly y los momentos de introspección para calmar a las masas y recordarnos, aunque sin gran resultado, que eran los mismos que en 1993 hacían canciones protesta.

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Hagamos un Tag de música: Las 10 canciones que…

Yo sólo sé que soy una persona con un gusto variable. Aunque de base constante, cuando digo que hoy mi grupo favorito es “X”, a los dos meses puedo cambiar de parecer, aunque la impronta que deje en mí esa formación supone una huella importante a la hora de forjar mi (ecléctico) gusto musical.

Aclarado este punto podemos ir al motivo de la entrada de hoy. Hace un par de días veía un vídeo en Youtube de un tag de canciones. Esta persona que hacía el vídeo proponía una serie de canciones para distintas situaciones. En mi caso, lo voy a dejar en diez canciones que, para concretarlo en un número redondo y en categoría a las que, personalmente, les puedo sacar juego.

1-Canción de mi disco favorito

Teniendo en cuenta la aclaración que he hecho al comienzo, voy a coger dos temas. Por un lado, mi disco favorito a día de hoy es (sorpresa) How Big How Blue How Beautiful de Florence & the Machine. Si de ahí tuviera que coger una canción, sería sin duda la que da título al disco. Por darle un giro, me voy a quedar con la versión demo, a la que me he enganchado últimamente por su carácter más intimista, en comparación con la versión final. La formación de viento que cierra el tema se ve sustituida por un teclado que avanza dulce y delicado. Y a nivel vocal, encuentro a una Florence más desinhibida, por decirlo de algún modo.

Ahora bien, si tuviera que elegir mi disco favorito a nivel “global” y que lo ha sido durante un largo periodo de tiempo, sería el Destroyed de Moby. En alguna ocasión habré comentado que con este álbum descubrí al que sería mi músico favorito y que me resulta una referencia muy importante a nivel musical. No es un disco que entre con facilidad, pero esa electrónica downtempo, de escuchar de madrugada me puede. Y si me quedase con un tema, sería Lie Down In Darkness, esos violines son magistrales.

2-Canción que te haga bailar

De nuevo volvemos a la moda de mi lista de reproducción actual, y es que, una canción que me haga bailar actualmente es Kiss With A Fist, de (de nuevo) Florence & the Machine. Es uno de los temas más antiguos de esta formación, que, con apenas 2 minutos de duración, consigue transmitir una muy buena onda con una guitarra eléctrica rápida que consigue hacer que me mueva con un estilo muy rockabilly.

3-Canción que ahora odias

Si bien ahora no podría decir de algún tema que me gustara con anterioridad y ahora “odie”, si podría decir una que odio desde el principio. No sé por qué, pero no puedo con Tenía Tanto Que Darte, pero de nunca. De hecho, ni la voy a poner en la entrada de la manía que le tengo.

4-Canción que te ponga triste

En lugar de triste, voy a dejarlo en “reflexivo”, porque temas que me hagan llorar porque sí, a día de hoy no lo he encontrado. Aquí señalaría Holocene, de Bon Iver, uno de mis temas favoritos del músico de Eau Claire de su sophomere album Bon Iver Bon Iver. Ese tema que no termina de despegar pero con un toque de delicadeza que lo hace digno de estar en este apartado.

5-Canción que te ponga feliz

Una de las canciones por excelencia que me ponen de este humor es Toros En La Wii (Fantástico) de Love Of Lesbian, o en su defecto, Fantastic Shine, su “versión” en inglés. Ese buen rollo que desprende en el tramo final en ambos temas con ese “Fantáaastico” no tiene precio.

6-Canción que te sepas perfectamente

De las primeras que he caído que me podría poner en cualquier momento a tocarla con la guitarra y cantar su letra sin mirar sería Pumped Up Kicks de Foster The People. Uno de los temas por excelencia de los de Mark Foster que resulta sencillo y pegadizo, con todos los artificios que después le añaden y le dan consistencia y carácter a este corte.

7-Canción que te ayude a dormir

Aunque para dormi me pongo mi lista de reproducción habitual, si hay un tema que destaque por la tranquilidad que desprende y con el que consigo dormirme es Lindisfarne I II del álbum debut de James Blake. Un tema basado en los vocoders y en la calma de la electrónica intimista y progresiva del británico que sólo puedo inspirarte comodidad que se agradece en los momentos previos a dormir.

8-Canción de tu infancia

Lo que trae tener una hermana que te saca casi 8 años es que te inculca sus gustos. Estamos hablando de principios de década, los años 2000, en los que el pop R&B estaba muy de moda y, mi hermana, como buena seguidora de tendencias, lo escuchaba y me lo transmitía. Uno de esos temas fue Can’t Get You Out Of My Head, de Kylie Minogue. Semilla con la que mi hermana plantó el interés que más tarde desarrollaría en esta diva australiana (más tarde lo recalcó cuando me puso por primera vez In My Arms, allá por el 2008).

9-Canción que quieres que suene el día de tu boda

Llamadme pesado con Florence, la sempiterna en mis listas, pero una canción que debería sonar en mi boda debería ser de ella. Tiene muchas papeletas How Big How Blue How Beautiful, por aquello de que el cierre es una alegoría al amor y la sensación que despierta en la cantante. Pero por variar, y en el caso de que no pudiera poner esa, pondría Dog Days Are Over, tanto por la letra y los versos que se pueden extraer “Happinnes hit her like a train on a track” o el mismo “The dog days are over, the dog days are done”.

10-Canción que quieres que suene el día de tu funeral

Yo soy de los que piensan que hay que irse animando al personal. En lugar de poner una balada o una canción lenta (y ojo, si pusiera una, sería Starálfur de Sigur Ros), me iría con un tema alegre y animado. En mi caso, Wake Up, de Arcade Fire sería un fuerte candidato a protagonizar esta ceremonia.

Giorgio Moroder adelanta nuevo tema con Sia de su nuevo álbum…que nos deja tibios

Me estoy empezando a preocupar con Giorgio Moroder. Descubrí, cuando salió su single Right Here Right Now con Kylie Minogue que él fue el artífice de What a Feeling. A pesar de todos los años que habían pasado desde aquel tema, el italiano pionero del italodisco mantenía un estilo muy similar en aquel primer adelanto del que sería su primer álbum en 30 años.

En cualquier caso, aquel primer adelanto dejó algo tibio a la crítica en general. Costaba pillarlo a la primera pero acabó enganchándome, al menos en parte. Pero no creo que esto ocurra con Déjà Vu.

https://vid.me/e/o518

La colaboración con Sia suena entretenida, perfecta para un remix. Un estilo disco muy de los años 70 de Donna Summer pero con la voz de la australiana. Y es que, el tema se queda en una excusa de ver en un nuevo registro a Sia. 

Porque suena soso, a relleno del disco. Si esto ha sido single, no quiero pensar en el resto de temas que conformen este LP de vuelta. El 12 de junio tendremos este nuevo álbum, que cuenta con nombres tan sonados como Matthew Koma, Britney Spears Charli XCX. 

Pero vaya, si nos encontramos con lo que llevamos viendo hasta ahora, se podrían haber quedado en casa. O que hubiesen lanzado la colaboración como remix, que creo que será la única manera en la que resulte más entretenido y fácil de escuchar estos temas.

Análisis del vídeo de “Right Here Right Now” de Giorgio Moroder: Aló los 80 en los que se quedó anclado

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¿Seguro que no es Vicente del Bosque de incógnito?

Señores, hace un par de días se estrenaba el vídeo para el single de regreso, que anuncia álbum de regreso, de Giorgio Moroder. Pista para los que no lo conocían (como yo hasta que escuché su participación en el último álbum de Daft Punk), él es el responsable de exitazos de la talla de Donna Summers o aquel famoso What a Feeling de la película de Flashdance. Sí, aquella cuya protagonista era una mujer que trabajaba en una fábrica de acero y su sueño era ser bailarina; aquellos años 80.

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Kylie is not impressed/ ¿Sabéis ese juego de arcade de los 80 que es como el ping-pong?

Hace poco, Moroder nos lanzaba este Right Here Right Now, la colaboración con Kylie Minogue que casi estaba anunciada desde el momento en el que se anunció que Moroder volvía al panorama musical con un nuevo álbum. En cualquier caso, es un tema puramente 80’s con algo de reminiscencia del synthpop actual, pero casi nada. Sobretodo, porque ese fade out es tan antiguo que en vez de vintage ya es algo cansino.

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Nos quiere gritar que su último álbum aún sigue vivo y que no ha sido tan flop

En cualquier caso, en lo que respecta al vídeo, sigue un poco la temática que transmite el tema en sí. Si bien el concepto de las cortinillas de triángulos y el efecto caleidoscopio puede rozar lo casposo, en este videoclip queda bastante elegante. Vemos a una Kylie como en su vídeo de Timebomb, contoneándose delante de un fondo y aplicándole transiciones muy VHS.

Captura de pantalla 2015-02-05 a las 17.47.56“Exacto Giorgio, ahora te pones lo cascos y haces como que pinchas como Kiko Rivera

En fin, el vídeo no nos ofrece un concepto o una trama que admirar o sobre la que podamos reflexionar. Vídeo entretenido y dinámico para un tema del estilo. Tal vez no pase a la historia o se lleve un premio, pero por su carácter tan atemporal será fácil verlo en VH1 haciendo una compilación de éxitos de ayer y hoy.

Mi “Desert Island Discs” personal: Los 8 discos que me llevaría a una isla desierta

Me encanta la BBC Radio. Ya he expresado en otras ocasiones lo mucho que me gusta la programación y la variedad musical que ofrecen. Pero quería destacar en esta entrada un programa que lleva emitiéndose desde 1942, y no es otro que Desert Island Discs.

Estaba un día en clase de inglés en mi academia y, hablando con mi profesora, con la que compartía (y sigo compartiendo) gustos musicales, me acabó recomendado este programa (a raíz de que estábamos hablando de Jamie Callum si no me equivoco). En cualquier caso, me comentaba que este programa se encargaba de llevar a un personaje famoso, que bien podría pertenecer al mundo de la música, ser un actor, escritor, filósofo…, y en el programa le hacían elegir 8 piezas de música. Además de un libro y un bien de lujo.

Pero aquí en esta entrada nos vamos a centrar en el apartado musical, que por algo reconduje el blog a este aspecto. En cualquier caso, voy a poner ocho discos que considero parte importante, al menos de momento, de mi vida. Si bien porque en el momento me sorprendió su estilo o porque me traiga un buen recuerdo. No llevan un orden en concreto, van conforme van surgiendo:

1-Aphrodite de Kylie Minogue (2010)

Se trata del primer disco que me compré, y ya sólo por ello merece estar aquí. Me acuerdo que me empezó a llamar la atención a partir de All The Lovers, si bien ya conocía por mi hermana su mítica Can’t Get You Out Of My Head In My Arms. Pero recuerdo como me descargué el álbum enteró y me encantó el estilo que desprendía ese álbum: un pop sensual que resultaba muy agradable. Me acuerdo de hecho de la fecha (si bien aproximada) en la que me lo compré, y supuso mi introducción en la compra de discos. Así que, técnicamente, me ha llevado a tener una colección musical que, si bien modesta, crece cada día y estoy orgulloso de ella.

2-Momentum de Jamie Cullum (2013)

Mi padre me lo regaló por mi santo hace dos años, y al mes y medio tuve el placer de ver al británico en directo. De hecho, fue mi primer concierto. Que si bien estaba en la última fila (además, literalmente) esa sensación de ver a un artista que llevabas tiempo siguiendo y adorando su música por primera vez, es fantástica. Me acuerdo que al concierto me llevé unos prismáticos (sí, había pantallas para verle, pero somos así), y me sentí muy extraño, pero a la vez embargado, de ver a través de los prismáticos a Jamie Cullum.

3-Destroyed de Moby (2011)

Este fue el disco con el que conocí a Moby. Bueno, a decir verdad, estaba viendo Cómo Conocí a Vuestra Madre y en un episodio de la primera temporada, había un personaje que los protagonistas confundían con el artista (que al final resultó no ser). Curioso yo, me dediqué a investigar, efectivamente, quién era ese Moby, para acabar llegando a ese Destroyed y los sonidos electrónicos que ofrecía. Asimismo, fue también la primera vez que me adentraba en la música de un estilo más alternativo, con sonidos que eran poco habituales.

Sinceramente, estaba entre este álbum y Play, por el hecho también de que los dos me suponen una profunda inspiración a la hora de producir música. Moby me encanta como persona, es alguien que hace lo que más le gusta como quiere.

4-Ágætis byrjun de Sigur Rós (1999)

De hecho, conocí a Sigur Ros a partir de Moby. Recuerdo que en una de las entradas de su blog comentaba que había ido a un concierto de esta banda y que era de sus favoritas, así que decidí darles una oportunidad. Si no me equivoco, creo que empecé escuchando su primer álbum Von, y de primera me dejó muy perplejo, pues era un álbum raro (o por lo menos llegué a esa impresión en un primer momento). Pero no, luego llegó este Ágætis byrjun y todo cambió. Todavía no he encontrado ningún álbum que haya conseguido emocionarme de esa manera. Me gusta este estilo post-rock que predican y esa instrumentación que es muy bonita (ahí va el término del crítico musical/melómano).

Además, este disco me lo compré en mi viaje a Seattle del pasado año en el Record Store Day… por $1.

5-Boardface de Gotye (2003)

En plena fiebre Gotye y Somebody That I Used To Know, yo me dediqué a investigar un poco sobre su carrera y acabé llegando a su primer álbum Boardface. Un trip-hop muy interesante que probablemente pase desapercibido para el gran público, pero una auténtica joya para los amantes de la música, y sobretodo de Gotye. De nuevo, una inspiración para crear, se trata de un álbum novel y debut, basado en el sampling y que nos ofrece un resultado muy bueno.

Además de todo esto, tiene una historia de amistad bastante curiosa detrás del álbum, desde luego.

6-Delirios de Grandeza de Alaska (1996)

No sería capaz de quedarme de un álbum de Alaska de su época ídem, así que me quedaría con este recopilatorio que es el que mejor recoge su carrera en los años 80. Quien sea seguidor de este blog sabrá que soy muy fan de esta época, y que la música española que escucho es o esta o indie. Pero en cualquier caso, Alaska podría considerarla una de mis guilty pleasures. Me encanta la energía que irradiaba de joven y el estilo de la Movida Madrileña que llevaba.

Además, me resulta una mujer muy curiosa y extremadamente culta.

7-Yoshimi Battles the Pink Robots de The Flaming Lips (2002)

Por favor, no iba a acabar esta entrada sin mis queridos Flaming Lips. No recuerdo cómo llegué a saber de ellos, pero el caso es que lo primero que escuché de ellos fue The Terror y me produjeron tanta curiosidad que me decanté por escuchar más de ellos. Y así (o al menos así lo creo) es como llegué a este Yoshimi, que aún me sigue pareciendo un álbum con una concepción muy curiosa, pues mezcla desde percusiones pegajosas con trasfondos más experimentales. Si bien es lo más descafeinado (por no decir menos raro) de esta gente, esto no quita que sea también uno de sus álbumes más interesantes. Aunque claro, de todos los álbumes que hacen podemos decir eso.

Además, cuando estuve en Seattle en el Record Store Day, además de comprarme la edición en vinilo limitada de 7500 copias del 7 Skies H3 (aquella canción de 24 horas que consiguieron condensar en un álbum de una hora), el llevar ese vinilo me permitió compartir conversación con más personas que se lo iban a comprar. Así que, les guardo un cariño especial a este grupo.

8-Pure Heroine de Lorde

No me cansaré de la historia de Lorde. El cómo una chica de 16-17 años acabó conquistando las listas de ventas con un tema que no tenía nada de comercial y que era 100% auténtico, y cómo ha sabido mantenerse y no caer en las garras del olvido mediático y acabar como un juguete roto. Es una historia motivadora desde luego. Con un estilo musical elegante y un estilo de vida que, si bien llamativo, no es lo ostentoso de otras como Lady Gaga, ha sabido estar en el punto mediático perfecto, sin llegar a la polémica (aunque si bien ha hecho comentarios que le ha valido numerosos tweets de respuesta). Y sobretodo, ha sabido acostumbrarse a la fama. Pero siempre tiene en mente que es una chica joven, y es algo que se puede ver perfectamente en su cuenta Tumblr, donde siempre ha expresado sus reacciones en su evolución musical.

Y en cualquier caso, es un disco impecable. Para que nos vamos a engañar.

Mi lista de reproducción diaria: Las 10 primeras canciones que aparecen

Hace un tiempo vi en una publicación en Instagram en la que proponían escribir en los comentarios de la misma las 10 primeras canciones que aparecen en tu iPod o lista de reproducción de música. Me gustó bastante la idea, así que decido rescatarla para una entrada aquí con la lista de reproducción General que tengo en mi iPod a día de hoy:

1: Blue Moon – Beck (Morning Phase, 2014)

Quien me siga en Twitter verá que, desde el iTunes Festival y unos pocos días antes, estoy que no paro con Beck. Conocí este Blue Moon en Estados Unidos, cuando fui a Seattle y me pusieron esta canción, y me llamó bastante la canción. Un estilo acústico muy agradable y un impecable registro vocal.

Con esta idea de cantante folk tranquilo me dispuse a ver el concierto del californiano y mi sorpresa fue mayúscula cuando vi que su repertorio daba palos en el anti-folk, algo de música electrónica y todo ello, en ocasiones, bajo una capa de hip hop que daba una mezcla muy ecléctica, curiosa, y muy buena:

 

2: Just One Of Those Things – Jamie Cullum (The Pursuit, 2009)

Este tema que es el encargado de abrir el álbum que le asentó como el artista que es hoy en día en el panorama inicial me parece de lo mejor que ha producido Jamie. Me encanta ese punto intermedio entre el jazz/swing con la rama más pop/animada del británico. Un tema con un gran predominio de los vientos metales y ese final explosivo me deja sin palabras.

El año pasado pude disfrutar de la actuación de Jamie Cullum en vivo en el Starlite Festival y la interpretación de este tema junto a Twentysomething y un Mixtape encargado de cerrar el concierto me dejaron sin palabras:

 

3: New Dawn Fades – Joy Division (Unknown Pleasures, 1979)

Escuché este tema por primera vez versionado por Moby, en su álbum I Like To Score. Por casualidad, llegué a Joy Division porque un día me vino su nombre a la cabeza porque leí alguna noticia o vi la famosa portada de este álbum y decidí darles una oportunidad. Desde luego no me arrepentí.

Un álbum que empieza a marcar los pasos que tomaría el rock de los 80, y es que se lanzó en un punto de inflexión de la música. Sin duda, de este álbum me quedo tres temas: Day Of The LordsShe’s Lost Controls y el que menciono en el título, New Dawn Fades:

 

4: Two Lips – Hoody Allen (Americoustic, 2013)

“-No, a mí no me gusta el rap +¿Has escuchado a Hoody Allen? Lo mismo te gusta”

Y sí, me acabó gustando. Hoodie Allen es un rapero neoyorkino independiente, el cual es muy bien aclamado por la crítica. Entonces es cuando llego yo y un amigo americano me dice que me escuche su álbum en acústico, que probablemente me acabe gustando mucho. Y es cuando le tengo que dar la razón. Acabé totalmente enganchando desde la primera escucha a No Faith In Brooklyn, con una melodía uptempo que empezaba con una guitarra acústica pero que al final acababa añadiendo algún riff de eléctrica, por otro lado un punteo y al final unos violines que dan un bonito cierre.

Pero el segundo tema de ese EP en acústico, Americoustic, tampoco se quedaba atrás. Un ritmo más tranquilo y algo íntimo es lo que protagoniza este Two Lips:

 

5: Fix You – Coldplay (X&Y, 2005)

¿Qué decir que no se haya dicho del mítico X&Y de los británicos Coldplay? Un álbum que marcó un cambio en la trayectoria de la banda, donde se introdujeron en el mundo de los sintetizadores, de las atmósferas de sonidos elaborados y etéreos. Un álbum donde mostraban una gran madurez musical y que como muestra, los de Chris Martin nos dejaron este aclamado Fix You,  que, en mi opinión, junto a The Scientist y la nueva O, conforman los temas más bellos y delicados de su discografía:

 

6: Another’s Arms – Coldplay (Ghost Stories, 2014)

Vuelta a la experimentación de Coldplay en su nuevo LP Ghost Stories. Llegamos al caso de Another’s Arms, con un sonido más enfocado al campo del R&B con un riff de piano pegadizo y una parte vocal que se incrementa y que deja muy buen sabor de boca (la crítica de ese álbum, aquí):

 

7: A Case For Shame (Feat. Cold Specks) – Moby (Innocents, 2013)

Alguien que nunca falta en mis listas de reproducción: Moby. Mi productor y músico favorito, te hace creer que estás en una de sus canciones por el estilo que usa. Tal vez haya gente que considere que tenga más que machacado el uso de los bucles o que desde Wait For Me está viniendo a producir lo mismo, pero a mí me sigue pareciendo un genio musical que siempre intenta aportar algo nuevo en sus discos manteniendo un pie en lo anterior.

Sin duda, lo característico de este álbum fueron las abundantes colaboraciones que contiene. Destacar la animada Perfect Life con Wayne Coyne o la tranquila y, apocalíptica, según palabras del propio músico, The Lonely Night con Mark Lanegan. En este caso nos centraremos en la primera colaboración que encontramos en el álbum y que resulta ser el segundo corte del mismo: A Case For Shame, con la canadiense Cold Specks:

 

8: What You Know – Two Door Cinema Club (Tourist History, 2010)

Two Door Cinema Club también es un grupo del que puedo decir caí rendido a las primeras escuchas. De hecho, este fue el primer tema que escuché de ellos por una recomendación que me hicieron hace un par de años, y de ahí llegué a escuchar el disco, con otros temas tan buenos como Undercover Martyn Something Good Can Work.

Las melodías rápidas, las guitarras saltarinas y la línea de percusión analógica hace que este sea un grupo fácil de escuchar y de cantar sus canciones:

 

9: Only If For A Night – Florence and the Machine (Ceremonials, 2011)

Otra de la que suele caer siempre algún tema en mis listas es Florence Welch y su machine. La conocí a partir de que Apple pusiera su Dog Days Are Over en uno de sus anuncios. Me pareció genial el indie-pop en el que se desenvolvía Florence, con el arpa como clara protagonista y esas palmas tan características en aquel joven Lungs.

Pero como en todos los grupos, llegó la madurez musical; en este caso, de la mano de Ceremonials, un álbum mucho más oscuro que se centraba en un sonido en vez de ir dando bandazos como en el disco anterior. El primer tema que se conoció fue What The Water Gave Me, y ya  nos hicimos una idea de lo que nos íbamos a encontrar. Como gran exponente de ese estilo queda el tema que abre el disco, Only If For A Night, un tema rotundo con una gran parte vocal y coral:

 

10: I Was Gonna Cancel – Kylie Minogue (Kiss Me Once, 2014)

Que no se pierdan las buenas costumbres, claro que sí. De pequeño ya en mi casa se escuchaba su aclamado Fever, y ese álbum pareció calarme hondo hasta el punto de haberme comprado gran parte de su discografía actualmente. Sin duda, la pequeña australiana tiene una gran discografía, donde encontramos desde las producciones más poperas de los 80, (The Locomotion, I Should Be So Lucky), a un sonido más melancólico y profundo (Confide In Me), a una etapa indie (Breathe, Cowboy Style) para llegar a su etapa bajo el amparo de Parlophone y su éxito comercial (Spinning Around, Can’t Get You Outta My Head, All The Lovers…).

Ahora llega su etapa Kiss Me Once donde explora sonidos más dance y se permite jugar en ocasiones con el dubstep, pero el tema en cuestión se trata de una de las producciones que llevó a cabo con Pharrell donde explora un sonido algo disco: 

 

Sin duda, puesto por escrito, veo lo ecléctico de mi selección musical, que puedo encontrar en la misma lista desde el rock más oscuro de los 70 de la mano de Joy Division a lo más animado pasando por  Two Door Cinema Club y la recién mencionada Kylie.

Pero creo que esto es lo que manda en una lista de reproducción general, ¿no? Siempre es bueno explorar varios estilos y no quedarnos encasillados en uno en concreto. Ah, y siempre viene bien aceptar recomendaciones musicales, ya que sin ellas, la mitad de las canciones de esta lista no estarían aquí.

 

 

Estreno del vídeo de “Into The Blue”, de Kylie Minogue

Ya contaba en una entrada anterior el estreno del single que sirve de adelanto para el duodécimo LP de la australiana Kylie Minogue, Kiss Me Once, siendo el single Into The Blue. Avisaba del estreno del vídeo a la semana, y el lunes llegaba el mismo a la red.

En el vídeo, Kylie colabora con Dawn Shadforth como director de su vídeo. Entre sus colaboraciones con la australiana destacan el célebre vídeo de Can’t Get You Outta My Head y el de Spinning Around.

Este vídeo lo encuentro como una mezcla del vídeo de Spinning Around en los estribillos, cuando Kylie sale bailando en la discoteca en Into The Blue, y con la esencia de blanco/negro del último LP de Goldfrapp, con los que también ha colaborado el director. Una mezcla que ha dado como resultado este fantástico vídeo que ya podemos disfrutar.

Como curiosidad, decir que Dawn Shadforth también fue el encargado de dirigir los vídeos de Shake It Out Drumming Song de Florence + the Machine, y el vídeo de Wonderful Life, del dúo de synthpop Hurts. Para ver más vídeos dirigidos por él, click en este enlace a Wikipedia.

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