recomendación

Recomendación de la semana XX: “+-” de Mew, indie rock de fuertes guitarras y sintetizadores ocasionales

Mew ha sido una de estas bandas que descubrí por casualidad, y de las cuales me llamó sumamente tanto la atención la aportada de su último trabajo, estamos hablando de +-que decidí quedarme con su nombre para darle una escucha cuando tuviera la oportunidad. Si a esto le sumamos que hace poco Kimbra comentaba su participación en dos temas de este álbum, me encontré en la situación idónea.

Hablamos de un grupo que, en propias palabras de la cantante australiana, es el grupo más infravalorado del mundo. Tal vez tampoco ese punto, pero lo cierto es que esta banda danesa lleva 20 años en la escena y su nombre no ha ocupado grandes lugares, aunque bien es cierto que se han ganado un lugar en la crítica especializada con su trabajo, hecho que, si le sumamos el hecho de que la escena musical danesa no ejerce demasiada influencia a nivel mundial, se trata de un logro.

Este álbum gira en torno al indie rock, con fuerte predominio de las guitarras eléctricas, como el caso de Witness The Night Believer, uno de los temas en los que canta Kimbra. Este tipo de temas que conforma el álbum suenan interesantes, no son nada del otro mundo, pero una escucha se merecen y acaban resultando pegadizos. La parte más a destacar del álbum es sin duda las canciones en los que Mew se permiten experimentar con sonidos que se alejan de ese derroche enérgico, como Making Friendsde lo mejor del álbum, que suena grandilocuente, con influencias funky, sintetizadores, toques de teclado… Y puesto a quitarme el sombrero, lo tengo que hacer con Rows, tema que protagoniza la recta final del álbum, un experimento de 10 minutos de duración donde vuelcan toda su creatividad en un tema progresivo donde las guitarras dejan paso a los sintetizadores escoba (compro el concepto, dicese de sintetizadores que eclipsan la melodía y la barren), junto a coros que evolucionan en el último minuto del tema para dar lugar a una melodía medio tempo que no nos deja estar parados.

Y desde luego, en este +-, tocan todos los palos. Desde esos momentos más animados a otros más, sino lentos, introspectivos, como Satellites o la primera mitad de Cross The River On Your Own. Finalmente, destacar el bonos track que funciona como cierre, Western Silver Lion, del cual me encanta el sintetizador tan naïve en el que se apoya la melodía del tema y el vocal en reverse del final.

Le tengo que dar una oportunidad a Mew, y es que, si su producción es tan buena como este +-, me habrán conseguido convencer. Ahora que caigo, ya oí algo de ellos, en cierta manera, al escuchar la fantástica versión que hiciera Birdy en su debut de su Conforting Sounds. En fin, si consigo encontrar un hueco entre todos los álbumes que tengo en lista de espera, daré una oportunidad a este grupo indie rock de daneses.

Recomendación de la semana XVII: “Gracetown” de San Cisco, power-pop de pretensiones suaves y reminiscencias 80’s

No sé si he hablado alguna vez de ellos, pero San Cisco es una de esas bandas que te alegran la tarde, o al menos eso hacían con su álbum debut San Cisco, donde profesaban un indie rock ágil con fuerte peso de los sintetizadores. Pero eso era antes, cuando lanzaron en 2012 aquel bien recibido debut que se obtuvo buenas críticas y posiciones de ventas en su Australia natal. 

Pero, como digo, aquello fue ya hace 3 años, y ahora San Cisco ha madurado. Al menos en parte y al menos en este Gracetown, álbum con el que se consolidan con un sonido que si bien no es tan explosivo como algunos momentos de su primer álbum, si encontramos temas que son auténticas delicias, como el encargado de abrir el LP Run, la sugerente Magic donde los efectos de beat-box se intercalan con una guitarra eléctrica que recuerda al power-pop más suave de The Royal Concept con la vocalista de Grouplove.

Y es que, en general, el álbum lo podríamos clasificar de eso, de un power-pop suave, sin grandes pretensiones pero que resulta, en general, fácil de escuchar, cogiendo referencias de bandas actuales como The Killers o las temáticas más ochenteras de Haim Brandon Flowers (le podemos dar las gracias de ello al productor común en ambos). Aunque también encontramos momentos donde la melodía cobra una nueva perspectiva, como es el caso de Jealousy, que suena algo siniestro con la mezcla del vocoder y los efectos de sintetizador que se van añadiendo.

Por terminar de destacar, me quedaré con Just For a Minute, donde veo una mezcla de 80’s, música diseñada para sonar en H&M y ciertas estructuras menos digeridas del último álbum de Panda Bear que hace de este uno de los mejores temas de este segundo álbum de los australianos, o si no, al menos uno de los más cautivadores.

Recomendación de la semana XVI: “Turning Back Around” de RHODES, atmósfera íntima de suaves guitarras eléctricas

Hace tiempo, una amiga me recomendó echar un vistazo a RHODES. Me describió a este artista como “triste, pero suena bastante bien“, y no pude por menos que darle la razón. Escuché un tema (del que ni siquiera recuerdo el nombre), me gustó y ahí se quedó. Pero ahora, con el estreno de su nuevo EP Turning Back Around tengo excusa para volver a escucharlo.

Y es que el intimismo y oscuridad que me gustaron de él han dejado paso a un clima con algo más de luz. Este EP tampoco es una fiesta, pero el propio Turning Back Around tiene una batería que le da cierto toque animado, en contraposición con los punteos lentos de guitarra o los suaves toques de piano.

Mención indiscutible al uso de la parte vocal en este EP, y es que RHODES hace buen uso de ésta. Y es que, aún moviendo por tonos medios que tampoco destacan demasiado, la suavidad de la misma, con acompañamiento coral en algunos fragmentos de temas funciona muy bien. O en el caso de The Lakes, que empieza de manera suave para intensificarse en los estribillos.

Este EP nos ofrece un sonido ideal para momentos de tranquilidad. Los punteos de guitarra eléctrica como protagonistas absolutos de estos temas hace que, a la vez de ser tranquilos, se puedan llevar con ritmo y sean fáciles de escuchar. Si andas en busca de atmósferas íntimas que te arropen y te den una palmada en la espalda (hay momentos que no se me ocurre otra manera para describirlos), este es tu EP.

Recomendación de la semana XV: “Winter” de Vancouver Sleep Clinic, indie folk basado en pianos y falsetes

Ya comentaba en la crítica que hice al Adventure de Madeon que había conocido, a raíz del álbum, en concreto del último tema que conforma su edición deluxe, a un grupo que me resultaba del todo interesante, y este no es otro que Vancouver Sleep Clinic. Habitualmente cuando hago una recomendación de este estilo, me centro en un EP o LP del artista en cuestión, pero en este caso me voy a permitir añadir una de mis producciones favoritas de este grupo, y no es otra que esta versión de Hold On We’re Going Home:

Vancouver Sleep Clinic es un grupo joven, muy joven, cuyo catálogo musical se remite a la publicación de este EP, Winter (o al menos es el único material del que me he podido adueñar e informar a partir de su web). Este grupo predica un estilo muy interesante, y es que, basándose en melodías de carácter progresivo y un falsete muy en la línea de Bon Iver, crean unos temas muy interesantes que fluctúan entre ámbitos más ambient y otros más folk melancólico, como podría ser este Flaws:

Desde luego, para quien busca una música en una temática low-key que resulte agradable de escuchar, sin duda, este Winter es un buen EP para darle una oportunidad. Desde aquí espero que lleguen lejos con este estilo indie que seguro que gana acólitos entre los fans de Bon Iver o del James Blake menos raro, pero sólo el tiempo nos lo dirá. De momento, en su página de Facebook han comentado que tienen mucha música que tienen ganas de compartir, habrá que ver si esto ocurre más temprano que tarde.

Recomendación de la semana XIII: “Time” de Mikky Ekko: R&B de bases electrónicas bien pegadizas

De sonaros Mikky Ekko, será por aquella colaboración que hizo con Rihanna, aquel fantástico Stay. Por lo que a mí respecta, me entró curiosidad, y busqué información sobre este cantante del que no había oído hablar, para ver que había salido de la nada, por así decirlo, ya que el único material publicado por aquella fecha (o al menos el que llegué a encontrar) se reducía a un par de EPs que habían pasado sin pena ni gloria. Desde luego, aquella colaboración con Rihanna fue decisiva para darse a conocer. Así que llega enero de este año y Mikky Ekko aparece con su debut, tan anticipado, de título Time. Un álbum en el que el artista explora sonidos que van del R&B de tonos más urbanos a producciones donde se entremezclan la melancolía de unos violines que crean atmósferas sonoras con mucho cuerpo unido a las percusiones pesadas de las que hace gala. Y ahora, dejando los tecnicismos de lado, me paso a describir este disco como una persona normal (que desde que leí este artículo donde pone de manifiesto los términos que utilizamos los modernillos para escribir críticas de discos, me ando con cuidado). El caso es que es un disco que suena bastante bien. Tiene sus momentos más íntimos donde, como digo, los violines toman el protagonismo, y otros con estribillos que buscan animar al personal, como el caso de Smile, que empieza algo íntima pero que se anima de manera sublime. Tal vez no sea un álbum de 10, pues hay momentos que resultan algo repetitivos a la larga, pero Mikky Ekko es sin duda uno de los artistas de este 2015 que merece la pena escuchar. Que su carrera no se quede en una canción que ni siquiera es suya, que al menos nos quedemos con Love You Crazy por ejemplo, o con otro de tantos temas que suenan escandalosamente bien.

Recomendación de la semana XII: “Onwards And Sideways” de Joshua Radin, folk acústico con toques íntimos de melancolía

Probablemente, de todos los artistas que he traído en esta sección, este sea el que más posibilidades tenga de ser conocido. Creo. Al menos salió presentando este álbum en el programa de la todopoderosa Ellen Degeneres, así que por ese camino estamos.

El caso es que a Joshua Radin lo conocí con su anterior álbum a partir de la recomendación de una amiga. Me dijo: “A mí me gusta, es rollo folk del que me gusta, escúchale y me dices”. Al poco escuché su álbum  Wax Wings y me gustó bastante, ya que me pareció una mezcla entre lo cercano de la voz de la voz de Ed Sheeran con las bases de grupos como The Lumineers. 

En cualquier caso, a principios de enero lanzó un nuevo trabajo, que de título Onwards And Sideways lleva un poco la estela del trabajo anterior, en lo que acústico e íntimo a cuanto letras se refiere, añadiendo perlas como es ese inicio de álbum marcado por We’ll Keep Running Forever, con una guitarra eléctrica que roza la sensualidad y un conjunto que, en general, podría ser un Thinking Out Loud de Ed Sheeran.

Es un álbum entretenido con el que, desde luego, se puede dar inicio a la primavera (aunque ahora haya caído de nuevo el mal tiempo). Melodías a guitarra acústica que invitan a relajarnos con temas como, la colaboración con Sheryl Crow de título Beautiful Day que podemos imaginar en la banda sonora de una comedia romántica americana. Sí, esa escena en el inicio en la que la pareja se empieza a conocer, en el campo, muy en la línea de Sheryl Crow.

Recomiendo darle una oportunidad a este álbum que se deja escuchar fácilmente, con unas melodías animadas que si bien no ofrecen nada nuevo, dan una buena perspectiva del buen tiempo que está por llegar.

Recomendación de la semana IX: “Evermotion” de Guster, indie rock basado en sintetizadores y melodías analógicas

Intentando cumplir con el propósito de escuchar todos los álbumes que se estrenen este 2015, me estoy topando con grupos muy interesantes. La semana pasada ya hablaba de Dan Mangan, y ahora mi nuevo descubrimiento musical se trata de Guster, grupo de indie rock de Boston, con su nuevo álbum estrenado el 13 de junio: Evermotion.

Me sonaba de oídas esta banda, pero desde luego no me esperaba el estilo que depuran en el álbum. Y es que a lo largo de 11 temas encontramos una temática que toma como marco el indie rock añadiéndole bases de sintetizador o melodías que, en ocasiones, podrían asimilarse al Yoshimi de los Flaming Lips, aunque desde luego sin la locura que caracteriza a ese álbum.

Son temas que, en su mayoría, son alegres y desprenden una buena onda. Temas que van creciendo con las escuchas. Desde luego, a mí me ganaron a la primera. Que vale, que a lo mejor no desprenden una originalidad única con este álbum, pero de vez en cuando viene bien una vuelta a los clásicos. Podrían ser unos Metronomy si en Love Letters hubieran metido un poco de rock, o podrían ser unos españoles Neuman a la perfección, en fin, el abanico es amplio. Eso sí, me gusta esa esencia atemporal que despide el álbum, con un sonido que bien podría haberse grabado ahora, hace diez años, o en los años 70.

Si estáis interesados en el grupo, en su canal de Youtube encontramos su nuevo álbum, Evermotion, al completo en alta calidad.

Recomendación de la semana III: “Voice Memos” de Brika y su synthpop claroscuro

En muchas ocasiones me doy cuenta que parece que uso synthpop para catalogar cualquier género que basa sus melodías en sintetizadores y me permito englobar en esta tendencia a artistas de Owl City Depeche Mode sin casi establecer diferencias, pero en fin. Volvamos a la sección que nos ocupa. Hoy os traigo a Brika. Se trata de una cantante joven (21 años cuenta) con base en Miami y que hace un mes lanzó su álbum debut, Voice Memos, con la que la he podido conocer. Esta cantante ha tenido una infancia con grandes influencias musicales, y la historia de este álbum es curiosa. Su novio le puso a su padre, productor musical, una serie de canciones que tenía grabadas, como demos. Le acabó interesando, una cosa llevó a la otra y boom: Expectations se trata del tema que abre este álbum y es un tema oscuro pero que desprende una delicadez y cercanía que hace que sea muy escuchable y que su estribillo se quede muy fácilmente. Por otro lado, en este mismo álbum encontramos otros temas muy destacables como Gold Mumbai. Lo que m e gusta tanto en este álbum es esa variedad de sonidos que encontramos en el marco (algo a la ligera y casi sin concretar) del synthpop. Este Mumbai suena más llevadero y ligero, muy tienda de ropa-friendly; pero en cambio encontramos esa colaboración con BOGART, Go que trae ritmos más hip-hop. Vamos, que es un álbum muy interesante de una artista underground de estas que me gustan tanto. No podría asegurar que alguna de estas canciones acabe siendo un éxito rotundo en Billboard, pero desde luego hay muy buena calidad en los 14 temas que conforman este LP y que recomiendo de veras dar una oportunidad.