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Mis 10 momentazos musicales de 2015

Prometo que es la última lista que hago de cosas de 2015. Toca pasar página, pero antes quería traer una lista, sin orden alguno, de lo que para mí han sido momentazos musicales de canciones de este año. Estribillos, segundos de canciones o melodías que me ganaron en su momento y me sigo acordando de ellas o que me marcaron. Hay de todo en esta lista. En los vídeos que incluya se reproducirá automáticamente el momento del que hablo para que os hagáis una idea y artistta y álbum del que se ha extraído. Comencemos.

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Xoel López – ‘Patagonia‘ – “Paramales”

El crescendo final de ‘Patagonia’ , cuando se mete el piano y explota la melodía. Decir que en directo esta parte es maravillosa y que la versión en estudio hace justicia. Cuando me estuve preparando su entrevista, la primera vez que escuché este tema me resultó conmovedora esa parte, y sigue siendo uno de mis momentos favoritos desde entonces.

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EL VY – ‘Return To The Moon’ – Return To The Moon”

Cuando Matt Berninger se va por tonos altos en los últimos momentos de ‘Return To The Moon’, algo que habíamos visto en pocas ocasiones y que consigue añadir un toque emocional al tema en un tema en el cual lo único que encontramos son buenas vibraciones y un crescendo muy interesante que cierra el tema en un clímax y con ganas de más.

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The Weeknd – ‘Can’t Feel My Face’ – “Beauty Behind The Madness”

El estribillo de ‘Can’t Feel My Face’, que me trae, y seguro que a más gente, un muy buen vibe. Era necesario algún éxito de estas características, y tenemos que darle las gracias a Abel Tesfaye por conseguirlo. Un tema bailable, simpático, con reminiscencias a la escena más groovy de los años 70… Lo tiene todo para que suene en pistas de baile, en la radio y en cualquier lugar.

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Joe Crepúsculo – ‘La Verdad’ – “Nuevos Misterios”

Este verano me dijeron que “si quieres que Mané se calle, empieza a cantar el estribillo de “La Verdad”, que lo sigue él solo y acabas la convesación”. Y esto es totalmente cierto. Desde que pusieran esa canción este verano y me enganchara al ritmo enlatado de Joe Crepúsculo, no he podido (ni mi grupo de amigos tampoco) dejar de recordarla a la mínima oportunidad posible.

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Miley Cyrus – ‘The Twinkle Song’ – Miley Cyrus & Her Dead Petz

Aunque Anthony Fontano se mofara cuando le hizo la crítica y puso al disco en el puesto número 2 de peores discos del año, cuando escuché ese final de ‘Twinkle Song’ donde Miley gritaba aquello de “What does it mean?”, me quedé alucinando. Más aún cuando lo interpretó en directo en el Saturday Night Live con el único acompañamiento de su piano…y toda la parafernalia habitual de esta nueva etapa.

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Sonograma – ‘Reina del Sur’ – “Tormenta”

Aún están abriéndose paso en el panorama musical, pero han conseguido transmitir en su álbum debut una esencia musical propia y rockera lejana a toda esencia naïve lo-fi del que empiezan. El caso es que me estaba preparando la entrevista que les iba a hacer, y llegué al cierre del disco con ‘Reina del Sur’ y una amiga y yo nos quedamos prendados con este tema, del que me quedo con el final, cuando se apaga la melodía y lo único que queda es el cantante gritando “¡Sal de mi vida!”.

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Son Lux – ‘You Don’t Know Me‘ – “Bones

Cuando estuve hablando con Ryan Lott al acabar el concierto de fin de gira en Madrid, me contó que grabó la parte vocal de este tema teniendo bronquitis, y que se acabó quedando con esa toma porque le daba ese toque de ruptura que tanto le gustaba al conjunto. En cualquier caso, esta enfermedad no impidió que se grabara ese canto que denota indignación y enfado con aquello de “you don’t know me at all!” que tanto me marcó en un primer momento y que luego vi en un directo sublime.

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Florence + the Machine – ‘Mother’,’How Big How Blue How Beautiful’ y ‘What Kind Of Man’ – “How Big How Blue How Beautiful”

Único triplete de esta entrada ante mi falta de capacidad para quedarme con un solo momentazo. En primer lugar, me quedaría con el guitarrazo de ‘What Kind Of Man’ con el que Mar y yo caímos rendidos desde el primer momento en el que escuchamos el estreno de esta canción allá en febrero en la BBC Radio. Luego me quedaría con el momento de ascención casi celestial de ‘Mother’, cerca de un minuto de guitarra, sintetizadores de ambiente y la voz de Florence que retumba y que en conjunto da una sensación de ligereza que te hace flotar. Y por último, y casi que más importante, el cierre de ‘How Big How Blue How Beautiful’: la sección de viento y el significado detrás del mismo.

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Alabama Shakes – ‘Gimme All Your Love’ – “Sound & Color”

Escuché por primera vez este tema en Radio 3, no conocía al grupo de antes ni nada, pero cuando sonó ese primer estribillo y Britanny se dejaba la voz cantando con su voz rasgada “If you just gimme all your love” quedé alucinado y en seguida este tema se quedó como uno de los must de este año.

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Tame Impala – ‘Let It Happen’ – “Currents”

Aquellos siete minutacos que sirvieron de adelanto para ver lo que íbamos a encontrar en el tercer trabajo de estudio del proyecto de Kevin Parker. Pero de este tema (del cual tenemos minutos y secciones para quedarnos) me quedo con esa parte instrumental con la que empieza la segunda mitad del tema y encontramos los synth strings y el vocoder, mi gran amigo que consigue convencerme cada vez que aparece.

El (verdadero) top álbumes 2015: previsible o no, aquí voy

¡Que este no es broma!. Después de una última semana decidiendo los últimos discos y viendo un orden convincente de este top 10 álbumes de 2015, quedo contento. Muchos discos han quedado fuera, y a algunos los rescataré en menciones de honor en una entrada posterior. Pero vamos a lo que vamos. Aquí presento, en orden ascendente, los 10 álbumes que más me han convencido este año, tanto en estilo como en concepto. Un orden casi arbitrario en el que me he permitido “cambiar” las notas de los álbumes de este ranking que he reseñado previamente, porque he seguido lo que a día de hoy me gusta que tal vez en un par de meses cambie, pero así son las cosas y así os las voy a enseñar:

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10: Son Lux – “Bones”

Mezcla de electrónica disonante con bases frenéticas, Son Lux se presenta en este álbum como un grupo y no como el proyecto en solitario de Ryan Lott. Un álbum que puede ser considerado como la evolución de una misma temática: temas que se relacionan los unos con los otros tanto en melodías como en lírica. Más información en la crítica que les hice.

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9: Passion Pit – “Kindred”

Uno de los comeback esperados de este año ha sido el de la banda liderada por Michael Angelakos. Consiguieron traer un álbum que conseguía rebajar toda esa explosión desmesurada de “Gossamer” para entregárnosla en pequeñas perlas como ‘Until We Can’t (Let’s Go)’ o la apertura ‘Lifted Up (1985)’. Un álbum bien equilibrado en ese aspecto, el melódico. Y en cuanto a nivel lírico, tenemos a un Angelakos más entregado que nunca a airear y ventilar su (ya acabada) relación con su mejor, haciendo un recorrido sentimental por diferentes estados y momentos, pero todo ello sobre construcciones melódicas que, en general, te hacían pensar en aspectos más positivistas. Aquí la crítica que les hice.

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8: Sufjan Stevens –Carrie & Lowell”

Estamos de acuerdo que no es el álbum más animado del Sufjan, y que si bien “Illinois” era una obra maestra con un importante trabajo de producción y un ambiente más bien positivista, en “Carrie & Lowell” se encierra en una coraza de intimismo de un carácter más bien folk que consigue que sintamos que nos habla directamente a nosotros. Una instrumentación que pasa de momentos de guitarra acústica a construcciones con coros delicados y una ambientación apenas perceptible pero que en conjunto se encarga de darle el cuerpo a los temas. Aquí crítica.

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7: Dan Mangan – “Club Meds”

Uno de los descubrimientos que he hecho este año y que ha conseguido colarse en el ranking. Este álbum me sorprendía por el carácter sombrío del conjunto, que me hacía pensar en unos The National pasados por un filtro de distorsión ligera e instrumentación menos ligera. Es un álbum con el que estoy encantado y con el que he disfrutado mucho. No es una fiesta ni nada parecido, pero la parte vocal y tal vez la reminiscencia a los de Matt Berninger sean culpables de ello. Secciones de viento por aquí y allá, construcciones que van in crescendo y todo con una ambientación del estilo de la portada con la que nos presentan este trabajo. Aquí comentario que hice del álbum.

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6: Panda Bear – “Panda Bear Meets Grim Reaper”

Un disco que cuando comienzas su escucha entras en un vórtice espacio-temporal del que no se puede salir hasta que se termine el LP. Las bases electrónicas de sintetizadores pegajosos, la parte vocal que funciona como un instrumento más y no busca el protagonismo, las producciones tan bien trabajadas de Noah Lennox hace que te gusten sus temas pero sin saber por qué. Porque no es un disco fácil del que puedas extraer temas con facilidad, es un álbum que o te gusta o no. Y a mí me encanta su carácter tan particular y el conjunto, dejarme llevar por el carácter tropical de ‘Tropic of Cancer’ o en la hipnótica ‘Principe Real’. Aquí crítica.

Panda Bear

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5: Björk – “Vulnicura”

Björk, una de las granDiosas de este 2015, nos abrió su corazón a principios de año cuando su disco se filtró por internet y tuvo ese lanzamiento tan precipitado. Pero como ella misma dijo, eso era síntoma de que el álbum era un ser vivo en sí mismo y ansiaba ser lanzado. Y le hizo bien. Un álbum que exhala su esencia en cada tema, desde la delicadeza de ‘Stonemilker’ a los momentos más rompedores y tensos en ‘Black Lake’. Un álbum que desprende dolor entre las producciones electrónicas y orquestales fruto del binomio Björk-Arca. Un álbum que es un paso adelante en la diva de las vanguardias. Un disco que mira al pasado recorriendo los sentimientos de la cantante islandesa pero que a sí mismo atisba el futuro de su carrera musical. Aquí crítica.

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4: Father John Misty – “I Love You, Honeybear”

Si tuviese que elegir el icono hipster de este 2015, sería Joshua Tillman a.k.a Father John Misty. Y si tuviese que elegir uno de los mejores letristas de este año, también sería él. En “I Love You, Honeybear”  encontramos temas con una base barroca importante. Una producción que tira a lo grande, a la orquestación, pero siempre dejando espacio a momentos más íntimos como ‘Bored in the USA’. Porque son en temas como estos donde encontramos la vena crítica del músico, porque en un álbum donde habla de amor desde un punto de visto repleto de metáforas y experiencias descritas desde un punto de vista costumbrista pero pasado por el filtro “hipster” del músico, encontramos lugar para la crítica como en el tema antes mencionado. Temas que se prestan a múltiples escuchas y, en resumen, un trabajo que en conjunto funciona tan bien como cogiendo cada una de sus partes por separado. Aquí comentario del álbum.

I Love You, Honeybear Father John Misty

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3: Jamie xx – “In Colour”

Era necesaria una renovación del panorama electrónico hipster de carácter más mainstream, y en 2015 se ha dado gracias a Jamie xx y esta joya que es “In Colour”. Un álbum donde el músico componente de The xx no duda en jugar con sonidos de un carácter más analógico, samples y melodías muy bien construidas, capa a capa, que nos transporta a madrugadas en áticos de Nueva York. Es simplemente maravilloso este álbum. Un ejercicio de equilibrio de momentos minimalistas e íntimos con otros en los que las melodías adquieren un carácter más sobrecargado, pero siempre en buena proporción. Aquí crítica.

In Colour Jamie xx

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2: Tame Impala – “Currents”

Para muchos, uno de los WTF del año, para mí, un álbum imperdible y un salto al vacío de Kevin Parker, mente creativa detrás del conjunto. Aunque las bases e influencias siguen ahí, nn “Currents”, Tame Impala se desprende de todo carácter psicodélico de sus primeros trabajos para dejar paso a producciones de un carácter más 80’s y friendly. Ese ‘Let It Happen’ de 7 minutos que se te hacen como 3 con su sección de vocoders y de synth strings es de los mejores momentos que nos ha dado la música este año. Un álbum que funciona mejor en conjunto que por separado, pero aún así no es excusa para que podamos extraer fácilmente temas pegadizos como ‘The Less I Know The Better’ o ‘Cause I’m a Man’, uno de los nuevos tema bandera de este grupo. Aquí crítica.

Currents

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1: Florence + the Machine – “How Big How Blue How Beautiful”

Lo justifiqué en su momento con la crítica, lo justifiqué tiempo después con el análisis de su producción y la relación con la esencia del disco y Mar hizo un interesante ensayo centrándose en la lírica del álbum. No creo que haya más que decir de este álbum. Seis meses llevamos con él y aún sigue fresco. Un álbum enérgico con el que goddess Flo al fin adquiere en el panorama musical el papel que se merecía. Aquí crítica, aquí análisis, aquí ensayo.

How Big, How Blue, How Beautiful Florence and the Machine

Crónica Son Lux en Madrid: Una inspiración materializada entre ritmos frenéticos

Cuando vas a ver a uno de tus grupos referentes, la expectativa es muy alta. En innumerables ocasiones he hablado de lo malo que es el hype, término casi constante en mis entradas aquí, así que ese miedo estaba presente: dos meses de espera y tensión para ver a Son Lux, ¿para ver una decepción? Ni mucho menos.

La primera nota musical la puso Briana Marela, una interesante mezcla entre Enya y James Blake. Música basada en loops que grababa ahí en vivo y creaba capas y capas de vocals que se entremezclaban en una esencia new wave muy agradable y percusiones electrónicas que aumentaban el cuerpo de estos temas. Una actuación de unos cuarenta minutos que me dio la oportunidad de conocer a una nueva artista que puede merecer bastante la pena.

Este concierto tenía cierto carácter personal. No era solo un mero entretenimiento de un jueves noche, sino que era también ver en directo a una de las personas que han supuesto una importante influencia musical en mí (aquí enlace donde lo expliqué en su momento). Como el público en sala era escaso (no llegábamos a las 100 personas), todos los presentes que estábamos allí disfrutamos de un concierto en el que nos pudimos mover libremente a los ritmos frenéticos de ‘You Don’t Know Me’ o Change Is Everything’.

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Ryan Lott on stage

Me gustaría declarar lo curioso que resultó hablar antes del concierto con Ian Chang, batería de Son Lux que se mostró muy amable y tranquilo, para verlo después en el concierto marcando el ritmo rápido y roto de los temas que conforman el álbum más reciente del grupo, “Bones, el cual interpretaron casi en su totalidad (si no me falla la memoria, faltaría por interpretar White Lies) alargando los cierres hacia el infinito, con solos de guitarra en los que Rafiq Bhatia se dejaba llevar a base de pedales de efectos y con una intensidad de la que todo el mundo se pudo hacer partícipe.

Y qué decir de Ryan Lott. Tirándose de la camiseta en los momentos vocales más intensos, gestos que hacía con las manos que denotaban cierta tensión… Contrastando con esta imagen algo más seria, encontrábamos en muchos momentos del directo una complicidad total con la banda, risas, instantes en los que Ryan se dejaba llevar por sus melodías saltando y gritando, momentos en los que intimaba con el público a base de bromas, conversaciones más íntimas e invitándonos a colaborar siguiendo el ritmo aplaudiendo y cantando, como cuando se interpretó Now I Want’: “It’s only you and me”, dijo Ryan mientras cantábamos a capellaNow I want to be free”.

Dos momentos cumbre: cuando se rescató material de Lanterns y se interpretó Easy, que el publicó acogió con ganas y el grupo alargó de una manera magistral, y el cierre con Lost It To Trying’. El cierre que siempre llega y nadie quiere, pero que resulta menos amargo con interpretaciones tan intensas como esta, con la que consiguieron que el público saltara y no nos mantuviéramos en el sitio parados.

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Como decía al principio, éramos un público más bien escaso, y los miembros de Son Lux aprovecharon la ocasión para salir al acabar la actuación a interactuar con nosotros. Firmando merchandising, echándose fotos o manteniendo conversaciones. En lo que a mí respecta, con todos mis nervios me acerqué a Ryan Lott para poder decirle que se trata de una inspiración, mi propia participación en aquel RPM Challenge y lo bien que entendí lo jodidamente duro que le supondría componer aquel We Are Risingen un mes. Se mostró totalmente down to earth para decirme que se sentía muy contento de que le supusiera esa inspiración a alguien como yo.

Y ya está, qué más decir. He conocido a uno de mis músicos favoritos, he hablado con él y le he dicho lo que le tenía que decir. Gracias por esta oportunidad Son Lux, nos volveremos a ver.

Crítica de “Bones” de Son Lux: La proclamación del futuro de la electrónica experimental pasa por aquí

Hay decisiones en la vida que, cuando se toman, suponen cambios muy importantes. Lo que en un principio puede parecer el más ínfimo de los detalles, puede acabar derivando en una transformación asombrosa. Y creo que este es el claro ejemplo en el caso de Son Lux. Cuando Ryan Lott decidió contar entre sus filas con Ian Chang a la percusión y Rafiq Bhatia a la guitarra hizo una declaración de intenciones. Change Is Everything, tal y como dice el primer tema que conocimos de Bones.

Porque uno de los cambios más importantes no se trata sólo de la formación en sí, sino del sonido por el que han optado. El propio Ryan Lott declaraba hace un tiempo que no entendía el hecho de que su música fuese clasificada de electrónica cuando los instrumentos eran interpretados en vivo. Y es cierto, basta escuchar We Are Rising Lanterns para ver que, cualquier artificio electrónico no es más que la habilidad con la que crea Son Lux las atmósferas que les caracteriza.

Pero en Bones cambia la cosa. Change Is Everything, como decía al principio, fue la carta de presentación y una auténtica declaración de intenciones. Los sintetizadores ligeros que consiguen arrasar, los momentos en los que la melodía rompe y los cambios bruscos de batería no son más que una muestra de lo que te vas a encontrar en el álbum. Aunque hay que declarar algo. Aunque en este párrafo pueda incurrir en una importante contradicción con todo lo establecido por Son Lux en los tres pasados álbumes, la impronta de Ryan Lott se encuentra presente. A nivel vocal, seguimos encontrando su voz tan característica, y a nivel melódico, esas melodías explosivas, elaboradas y en ocasiones disonantes para conseguir atraer la atención del oyente.

Entre tanta explosión de guitarras eléctricas y sintetizadores rompedores, Son Lux tienen momentos en los que se permiten descansar, aunque siempre con un pero. Es un álbum corto (11 temas que casi se quedan en 10), por lo que su intención no es bajar el ritmo del todo para pinchar. Así que los momentos más suaves, como la primera mitad de I Am the Others se ve rápidamente compensada por una clímax en la segunda mitad del tema.

Lo mismo con Your Day Will Come, aunque en este caso el momento apoteósico viene protagonizado por la parte vocal, donde Ryan Lott hace gala de una intensidad en ciertos momentos dignos de mención, acompañado en ocasiones de un coro o de un vocoder. Y es que, cada tema de Bones está diseñado para ganarte ofreciendo un aspecto nuevo que no habías visto con anterioridad en el álbum. Por ejemplo, en Undone y la percusión rápida y tribal, o la forma en la que rompe en un último minuto de calma con cierto toque nu-jazz que lejos de ser un momento WTF? es una de las perlas escondidas de este álbum.

Y es que, Bones es un poco inconexo. Son melodías que, en ocasiones contrastan demasiado unas con otras, y aunque se intenten hilar ciertos momentos (la melodía vocal y letra de Breathe In aparece desarrollada en Your Day Will Come, o el estribillo de Change Is Everything se repite en la recta final de This Time), uno de los pocos puntos de conexión del álbum es lo ecléctico del mismo. Vale que nos movemos siempre en ese ámbito de electrónica intensa y en ocasiones arrítmica, pero en ocasiones veo que fallan los elementos de unión.

Eso si hablamos del sentido global de Bones, sin embargo, si tenemos en cuenta cada tema que conforma el álbum por separado vamos a encontrar auténticas maravillas y una interesante maduración del trabajo de Son Lux. Lejos quedan las melodías asequibles o aptas para todos los públicos, como podrían ser de álbum anteriores All The Right ThingsEasy o la muy conocida Lost It To Trying. Este es un álbum de temas difíciles que sólo pueden ser apreciados por gente que presta atención a la producción que conlleva un álbum de estas características. Porque temas que empiezan con lo más simple como podría ser White Lies acaba derivando en una electrónica de cierto carácter experimental que bien podría haber formado parte del Biophilia de Björk.

Porque si pudiéramos describir este álbum en una palabra, la elegida sería raro experimental. Se trata de un constante experimento sonoro en el que Ryan Lott y los suyos juegan a desvincularse de todo, o al menos de parte, de su material anterior y proclamarse como futuro de la electrónica experimental. Adiós a la calma asequible de temas como Flickers, hola temas de producción intensa y melodías extrañamente cautivadoras.

Vamos a hablar un poco del apartado lírico, que nunca está de más. Como ya mencionara en la crítica que hice de We Are Rising, el hecho de que la producción del álbum sea de uno mismo hace que el tratamiento vocal funcione como una parte más de la atmósfera que forja Son Lux. Es decir, Ryan Lott no busca eclipsar su propia producción con su voz, sino más bien potenciarla con letras minimalistas de las que, en la mayor parte del álbum, poco se puede extraer. En cierto modo, una forma de que el oyente no se centre en el mensaje y se centre en la totalidad del álbum. Aunque por otra parte, es el sello propio de Son Lux y algo que han conseguido mantener.

Pero hay una excepción, como siempre. En You Don’t Know Me realiza una interesante crítica a la religión, o al menos, es un aspecto que se podría extraer sin demasiada dificultad “You drink the wine from my heart (…) I see you down on your knees (…) You don’t know me at all”. Porque basta con revisar las letras de We Are Rising para darse cuenta que el aspecto religioso, en un carácter abstracto y nunca tan concreto como en este tema de Bones, ha sido una temática presente de Son Lux.

Y poco más podríamos decir de este álbum, así que pasemos a la valoración final:

Originalidad

-En el álbum: Sin duda alguna, como llevo diciendo toda la entrada, cada tema es algo independiente y aunque falle en ocasiones ese elemento de conexión, los momentos en los que se hilan temas me parece de lo más original. 1/1

Con respecto al resto: De nuevo, Son Lux aparece con un sonido que poco o nada se parece a lo que le rodea dentro de su ámbito de electrónica. Tal vez esa pequeña semejanza con los momentos más activos del Biophilia de Björk, pero no soy capaz de pensar en alguien con un estilo similar. 0,75/0,75

Con respecto a lo anterior del artista: Por hilar con el apartado anterior, por no parecerse no se parecen ni a ellos mismos en trabajos anteriores. Vale que encontrábamos momentos en los que Ryan Lott se permitía en ocasiones salirse del tiesto y probar cosas nuevas, sobre todo en At War With Walls And Mazes, pero es que Bones es la explosión de aquella primera semilla implantada en los seguidores de este proyecto. 0,75/0,75

Impresiones

Primera impresión: La primera impresión dolió, para qué nos vamos a engañar. Llegas a temas que en ocasiones te abofetean, con lo que al principio parecen demasiados giros y acabas la primera escucha del álbum planteándote qué acaba de pasar. Aunque llegabas a algunos momentos de calma muy interesante y que en seguida se te quedaban, como Your Day Will Come, ya sabías al escuchar los dos primeros temas que no es un álbum fácil y que necesita de varias escuchas para conseguir desentramarlo. 0,75/1,5

Tema a tema en profundidad/Impresión General: Una vez que ha pasado esa primera sensación inicial y lo has escuchado en calma, te das cuenta de varias cosas. Vuelves a descubrir a los Son Lux de siempre, en lo que a producción se refiere, con unas melodías muy cuidadas y unos cambios muy estudiados y con una producción detrás de la mano de Ryan Lott en la que se nota todo el trabajo que conlleva la concepción de los paisajes sonoros que confecciona en 3-4 minutos de canción. Luego al final te das cuenta de que es un álbum que te gusta, con el que puedes bailar de aquella manera y sentirlo. Tal vez sea la inclusión de la guitarra eléctrica o los cambios de ritmo tan acusados, o la percusión explosiva, pero el caso es que te acaba gustando. En el conjunto, es como la portada del álbum, humo y luces en el que hay que te tienes que atrever a meter para ver qué hay detrás de todo artificio. 4,3/5

-Lista de reproducción y compra: Entre tanta experimentación, puedes encontrar temas que se hacen escuchar y que pueden formar a la perfección para de mi lista de reproducción diaria, como Change Is Everything Your Day Will Come, dos de los mejores temas del álbum. Y compra obligada, sin duda. 1/1

Puntuación total: 8,55/10

Bones

Son Lux se manifiestan como trío, con nuevo single y anuncio de nuevo álbum

Si existiera un pequeño altar del blog, en él habría un apartado reservado a Moby, y, sin duda, otro a Son Lux, que se ha consolidado como grupo de cabecera mío ante la calidad de su obra.

Pero parece ser que ya no podemos hablar de Son Lux como el proyecto en solitario de Ryan Lott, sino como trío musical, ya que este anuncio de nueva formación viene acompañado con un adelanto de su nuevo álbum, el cual se espera para el 23 de junio de este año.

De título Bones, y con esta espectacular portada que cierra la entrada, se espera un sonido en la línea de Change Is Everything, la única muestra que tenemos del LP. Encontramos un fuerte peso de los sintetizadores que aportan claridad, que dan bruscos giros en la melodía de la canción y que se entremezclan con una parte vocal más aguerrida de lo que estamos acostumbrados. Atrás queda la delicadeza y lo peculiar de la voz de Ryan Lott en este tema.

Desde luego, es un corte difícil de encuadrar, ya que si bien empieza algo calmado y tenso, la melodía se va relajando mientras se añade percusión y coros. Un tema muy elaborado al que es mejor dar una escucha en lugar de seguir hablando de él.

Recordemos que el último material inédito de Son Lux es aquel EP que lanzó el año pasado, Alternate Worlds donde daba un giro a algunos temas de su álbum de 2013 Lanterns. De aquel EP podemos destacar el remix que hizo de Easy con la colaboración de la joven neozelandesa Lorde.

Actualización 2 de Marzo: Aquí dejo el tema insertado desde su página de Soundcloud.

Crítica de “We Are Rising” de Son Lux: 28 días de trabajo intensivo y un álbum bajo el brazo

Parece que para Ryan Lott aka Son Lux, 28 días bastan para deleitar a sus seguidores con un nuevo álbum, y es que esto fue el proceso creativo que llevó al músico a crear de cero un álbum (como parte del RPM Challengedurante el mes de febrero de 2011 hasta verlo publicado en mayo de ese mismo año. Mané, han pasado 3 años y medio desde que se lanzó este disco y vienes a hacer la crítica ahora, ¿por qué? Pues me hacía ilusión, además, quería compartir este artista que aún pertenece algo oculto, undergrounden el panorama musical, aunque gracias a Lorde y su reciente colaboración/reversión del tema Easy, haya salido a la palestra el músico. Además, me lo han regalado por el amigo invisible y quería comentarlo. Y por si no fuera poco, este álbum también me sirve para estrenar el sistema de puntuación de álbumes que me preparé hace un par de semanas. Pero eso lo reservamos para el final. Bajo un prisma de música electrónica que en ocasiones bebe de un soft-dubstep y en otras ocasiones de un post rock interesante, Son Lux nos presenta nueve temas que se me mueven entre estos dos rangos. Se trata de una evolución y una muestra de madurez en la evolución de la carrera del músico. Si su primer álbum, At War With Walls And Mazes, era un disco con sobresaltos y contrastes, Lott ha perfilado su estilo y nos ha ofrecido más y mejor. Pongamos ejemplos, que es como mejor funciona el asunto: All The Right Things. Es un tema que empieza siniestro, con una voz que va y viene, unos sintetizadores bajos y una percusión pesada, hasta que pasa al estribillo y hay una explosión de son luz con una percusión marcada y rítmica y unos saxofones que bien podrían haber sido cogidos para un remix de Disclosure. Si bien el cambio de ritmo de la percusión al final, pudiendo parecer acompasada y arrítmica, quede algo raro en primera instancia, conforme se escucha el tema se aprecia ese cambio de ritmo que hace que la atención del oyente no se pierda. En la parte de soft-dubstep que antes mencionaba podríamos enmarcar este tema junto a Leave The Riches, Claws, con un riff de sintetizador pesado muy dubstep que me tiene encantado por su potencia, su distorsión y su perfecta oscuridad en general; y Rising, con su melodía de flauta que va y viene, el sintetizador rompedor, los violines y los xilófonos (y derivados de este instrumento) se encarga de traer algo de luz y claridad al álbum, creando un buen equilibrio entre temas. Por otro lado, tenemos los temas más introspectivos, íntimos y etéreos en lo que se refiere a instrumentación (por lo que respecta a las letras, todos los temas cuentan con una producción simple pero cargada de mensaje; letras teñidas de un minimalismo del cual me declaro fan). Podemos citar como ejemplo Flickers, tema que abre el álbum. Es un tema donde los predominantes son los sintetizadores profundos y la percusión lenta y sutil que deja paso al vocal envolvente de Son LuxFlowers también comienza de una manera algo oscura pero que se va aligerando conforme entran en juego lineas melódicas protagonizadas por flautas al más puro estilo Jonsi. En cuanto a la letra, sigue la tendencia de una producción escueta (Are those my flowers in your hand? You don’t remember dressing up? Was that your moment so quickly passedEmpty vows, empty cup.) Como llevo diciendo a lo largo de toda la entrada, es un disco de contrastes y de cambios. Canciones que a mitad de camino cambian algún ritmo o algún tempo y, cuando parece que todo se va a fastidiar a causa de la falta de sincronización, la canción vuelve a volver a la normalidad pero con algo nuevo. Asimismo, me fascina como se pueden entremezclar en el mismo álbum un piano, percusión tribal y sintetizadores pesados sin que parece un trabajo ecléctico, es decir, encuadrando el disco en un marco agradable y uniforme, pero con sobresaltos que, si bien no son incómodos, se encargan de añadirle personalidad a cada tema. Y ahora, la parte nuevapero vamos por partes y otorgando puntuación por separado. Al ser la primera crítica en la que lo aplico, lo voy a explicar un poco antes de ir al lío. Desde hace unos meses, me he dado cuenta que las impresiones de un álbum en una entrada en 700 palabras es pesado (no para el que le guste leer estos artículos claro), y que hay gente que directamente quiere saber una puntuación del álbum. Llevo unas semanas planteándome esa posibilidad, pero no quería que fuese un mero “me gusta”, “no me gusta” y dependiendo de ello aplicar una nota. Principalmente, porque los álbumes que crítico (al menos hasta ahora) son trabajos que o bien me gustan o bien me han llamado la atención por algún motivo. Así que decidí hacer una especie de baremo para intentar aplicar unas puntuaciones más uniformes, así que veamos como sale esto. En lo que a mí respecta,  me he permitido dividir mi calificación en dos partes: las impresiones y la originalidad. Puede parecer muy banal y del todo inútil, pero encuentro estos dos aspectos los más importantes a la hora de valorar un álbum. Lógicamente, dentro de cada parte hay una serie de categorías que iré desarrollando con la puntuación oportuna, y espero llegar a una puntuación final lo más justa posible. Empecemos. Impresiones: -Primera impresión: Es un álbum que entra bien, con un sonido cuidado y unos ritmos en ocasiones pegadizos. Tiene momentos que en seguida te cautivan (All The Right Thins o Claws) pero asimismo otros que, a primera instancia, te dejan un poco extraño, pendiente de otra escucha (Leave The Riches Chase). 1,2/1,5 -Impresión general/Tema a Tema: Después de darle las escuchas merecidas, cabe decir que me sabe a poco. Si ignoramos el hecho de que fue concebido completamente en un mes, podría decir que se ha quedado algo en el tintero, pero no parece ser el caso. En cuanto a los 9 temas que conforman el LP, considero que están todos muy bien concebidos y que, en el conjunto que forma, no sobra ningún tema. Cada uno de estos temas cuenta con una producción elaborada, abundantes capas de instrumentación que se entremezclan a la perfección y que no tienen desperdicio. Hasta, por ejemplo, Flowers, que parece de lo más simple del álbum, acaba convirtiéndose en una pieza muy bien producida. En lo que a letras se refiere, Son Lux prefiere ceder, en la mayoría de los casos, el protagonismo a los instrumentos, haciendo composiciones de carácter intimista y mínimo que funcionan como un instrumento más, fundiéndose con las melodías. Eso sí, hay que destacar casos contrarios como en Flickers, donde la voz de Ryan Lott parece envolverte. 4,2/5 -Lista de reproducción y compra: ¿Formaría, alguno de los temas que conforma este álbum, parte de mi lista de reproducción diaria? Sí, de hecho, tengo tres temas: Flickers, All The Right Things Chase; alguno de ellos con posibilidad de permanecer más de un mes en lista (Vale, mi iTunes no es un Billboard, pero también lo consideraba algo a tener en cuenta). ¿Merece la pena comprarse el disco? Sin duda. 0,9/1 Y ahora, el segundo apartado: Originalidad -En el álbum: Este siempre es un punto algo cogido con pinzas. Ni puedes hacer un álbum en el que todas las canciones suenen diferente y, al final, no tengas un coherente en sí; ni tampoco un álbum con sonido muy uniforme que no vaya ofreciendo nada nuevo. Pero en el caso que nos atañe, We Are Rising sigue un patrón de soft-dubstep que da lugar a que haya sorpresas y se entremezclen momentos más ligeros, otros más pesados y otros más sorprendentes, permitiendo, y eso me importa mucho, que se diferencie cada tema del resto en la primera escucha. 1/1 –Con respecto al panorama musical: Vamos a centrarnos en un panorama de música más dubstep/electrónica/post rock. Creo que consigue confluir estos tres géneros en un sello propio que ha llevado en los tres álbumes que, a día de hoy, Son Lux lleva publicados. Tal vez podríamos coger a Lorde como portadora de un estilo parecido, siendo más influenciado por los ritmos hip-hop/R&B; tal vez a James Blake con su primer disco, cuando hacía melodías más electrizantes y arrítmicas, o a Jonsi si se aliara con el islandés. Por lo demás, pocos son los que llevan un estilo parecido a este. 0,75/0,75 –Con respecto a lo anterior de Son Lux: Teniendo un sólo álbum de referencia, el ya mencionado At War With Walls And Mazes, vemos que nos ofrece un estilo más refinado y maduro, que, si bien pierde algo de lo tribal de este primer álbum, lo compensa con la intromisión de las flautas y los momentos más dubstep-friendly. 0,75/0,75 Puntuación total: 8,8/10 IMG_1127-0