soul

Adele se supera a sí misma con ‘Hello’, adelanto de su nuevo álbum “25”

Además de cuatro años (que a muchos se nos han hecho eternos) desde “21”, también ha pasado la vida para Adele. Ha tenido un hijo, ha vivido la fama, ha tenido una relación…

Porque a veces se nos olvida que los artistas también son personas y metíamos prisa para escuchar la secuela del álbum que le supuso la obtención de 5 premios Grammy. Pero la británica dejó pasar un tiempo prudencial, poner los cimientos de su nueva vida como estrella del pop-soul y disfrutarla.

Y se puede decir que ha funcionado todo. Este lapso ha servido para que otros artistas reclamaran un trono que consideran suyo, pero ahora dudan de su permanencia. Porque Adele nunca se fue, y ahora viene con ‘Hello’ más fuerte que nunca. De hecho, había todos los ingredientes para que algo saliera mal: un fuerte hype y un listón muy alto que superar, pero podríamos decir que lo ha conseguido.

Porque a lo largo de dos discos lo ha hecho: se ha mantenido fiel a unas raíces que beben del soul clásico para convertirlo en un brebaje contemporáneo que a todos nos resulta muy agradable y fácil de digerir. Con ‘Hello’ no podía ser menos. Abandona todo artificio pop que hayamos podido encontrar en producciones anteriores para presentar una potente balada con protagonismo absoluto de la voz y el piano. A esto hay que sumarle la evolución suave que conlleva a estribillos explosivos donde vocal y percusión conforman un clímax que deja perplejo, pero que hace que se quiera escuchar reiteradamente.

No estamos hablando de temas que resulten pegadizos fácilmente, con una base machacona o unas melodías en clave de ‘Rolling In The Deep’ ‘Rumour Has It, por poner dos ejemplos. Estamos hablando de un tema de carácter más contemplativo, de banda sonora si cabe. El primo de ‘Skyfall’ sin tanta parafernalia. Como digo, un tema que abarca la simpleza en un principio para saborear de los momentos apoteósicos del final.

Ahora, ¿qué nos cabe esperar de “25” este 20 de noviembre? A nivel lírico, la propia Adele ha confirmado que se trata de un make-up record, en lugar de un break-up record como fue “21”. Esto es un álbum en el que hablará de la superación y de dejar de echar la mirada atrás, de mirar hacia adelante. Este ‘Hello’, también encargado de abrir este nuevo álbum, se encarga de hilar ambos trabajos anteriores, ambas temáticas. Encontramos a una Adele que intenta hablar con su amor para pasar página, para reconocer responsabilidad y culpa de los problemas de su anterior relación, pero esto no queda más que en un monólogo, ya que no obtiene respuesta. Esto también lo podemos ver como el primer intento de pasar página de Adele y de la temática que va a premiar en este nuevo álbum.

En cuanto a nivel melódico, confío en que veremos a Adele enfrascada en sus raíces pero con una renovación interesante, sin dejarse llevar por las corrientes actuales, ni teniendo a Ryan Tedder metiendo mano por ahí. En cualquier caso, ya sabemos uno de los álbumes de 2015 y uno de los futuros premios Grammy con apenas haber escuchado un tema. Qué tiemblen las damiselas del pop, que, como digo, Adele viene a despejar su trono.

Anuncios

¿Hay que pasar por caja con material inédito de un artista ya fallecido?

Hace un par de días saltaba una noticia en el mundo musical: David Joseph, consejero de la discográfica Universal, se encargó de destruir una serie de maquetas que grabó Amy Winehouse y formarían parte del nuevo álbum que quería hacer pero del que no llegaremos a escuchar nada.

Joseph alegaba que realizó esto por una cuestión moral. Comparaba este caso con el de otros artistas como Jimi Hendrix o el rapero Tupac, siendo ambos casos de gente que se ha beneficiado de estos artistas después de muertos para pasar por caja.

Y es que hay algunos aspectos que me gustaría matizar. Porque, como cualquier fan de cualquier músico, todo material que se recabe de él es bienvenido. Por ejemplo, de Coldplay he indagado en ocasiones para recabar material inédito que circula por blogs o por fuentes no-oficiales. Pero claro, ahora estamos hablando de un grupo que está en activo y, lo más importante, vivo.

Porque cuando un artista se muere, llegamos a un punto de inflexión. ¿A quién contentamos? ¿Al respeto de la familia y amigos del artista o al deseo de miles de seguidores de escuchar por última vez a su ídolo?

Vamos a centrar la entrada en Amy Winehouse, para concretar un ejemplo y aprovechando su panorama actual. Recordemos que se va a estrenar un documental en la próxima semana que narra su proceso evolutivo, tanto a nivel vital como musical, que acabó desembocando en esa dependencia en la droga y en la bebida que supuso la causa de su muerte. Hasta aquí, algo “normal”, ya que se trata de un documental de una artista como otro cualquiera.

El problema viene con el padre, Mitch Winehouse, que considera una falta de respeto, tanto a su persona como a su círculo, el filme. Ya que, palabras suyas, muestra como Amy mandaba alarmas que eran ignoradas por sus conocidos. Ficción o no, el resultado es el que es, y de esto sólo podrán opinar los que conocieran a la diva del soul en su momento.

Pero a nivel musical si podemos expresar una opinión. Como digo, no me posiciono totalmente en contra de un álbum póstumo, sobre todo cuando hablamos de artistas con una trayectoria musical larga, como BB King que nos dejaba este año, es normal que se acumulen cientos de maquetas, caras-b y rarezas que se acaben compilando y lanzando como un álbum honorífico.

Aunque claro, ¿qué pasa cuando el artista fallece joven o tiene filón? Entonces estamos hablando de puro aprovechamiento. Hablamos de compañías que ignoran al círculo íntimo del artista y que ignoran siquiera a los seguidores y lo único que buscan es el máximo beneficio. Ya ocurrió con Michael Jackson, siendo aquel álbum póstumo de temas rescatados donde participaban otros artistas cierta muestra de falta de respeto a mí parecer. Hubiese entendido un recopilatorio como digo (y como se acabó haciendo) pero jugar con el recuerdo de un artista, me parece más deplorable.

Hola, soy el tema encargado de aliviar la carga de esta entrada

Volviendo al caso de Amy Winehouse, nos encontramos con un álbum que recoge rarezas producidas por Mark Ronson y  Salaam Remi, productores con los que contaba habitualmente la británica y que contaron con el consentimiento de la familia para llevar a cabo el proyecto. Comentaba Rami que, escuchando el material que había de la cantante, encontraba conversaciones que despertaban en él un sentimiento que le hacía darse cuenta que, con ella, no pasaría como con Tupac.

Porque recordemos que el rapero Tupac también pertenece a la generación de músicos que murieron antes de tiempo. Y, centrándonos en su música, es cuando se ratifica mi postura de que las discográficas lo único que buscan es el dinero. Nada más y nada menos que siete álbumes póstumos. Sólo decir que publicó en vida seis álbumes. 

Una persona se puede plantear: “Bueno, tenemos todo este material inédito de este artista y no lo vamos a tirar”, hablar con una discográfica y decidir ir publicando este material poco a poco, aún sabiendo que no contentará a quien más debería. Así que, desde aquí alabar la postura tomada por David Joseph de eliminar todo el material del que se podría lucrar mucha gente pero que, gracias a él, podremos seguir disfrutando a una Amy Winehouse como se merece. Desde el respeto de saber que estamos escuchando lo que ella quería que fuese escuchado.

Ahora sí que sí, John Newman regresa con “Come And Get It”, un adelanto que merece la pena

John Newman lo petó con Love Me Again, y eso es algo innegable. Lo que si se puede poner en tela de juicio es el éxito de su álbum Tribute, que si bien obtenía un éxito relativo que le consiguió transportar a un plano que le permitiría colaborar con artistas de la talla de Calvin Harris. 

Pero el caso es que (salvando esta última colaboración), la fórmula se venía repitiendo, y encontrábamos a un John Newman que sobrexplotaba la imagen de salvador de la música rock de tintes soul de los años 70, encaminada a un estilo de neo-soul que está muy de moda actualmente. Pero el caso es que Love Me Again se hacía fácil de digerir, Try recordaba mucho al single anterior y Cheating ya te hacía cuestionar la creatividad del británico. Y si osabas encaramarte al álbum completo, encontrarías más de lo mismo, diluido entre momentos más íntimos románticos y otros más intensitos.

Así que, viendo de donde viene, ¿qué podría hacer John Newman para mantener a su público? Pues mejorar la fórmula con un estilo más depurado e interesante que a su vez le haga ganar más seguidores. Y es cuando llegamos a Come And Get It, adelanto del nuevo álbum en el que, si sigue la línea de este tema, encontraremos los intensitos sustituidos por nuevas fórmulas melódicas (en este caso, por un silbido muy elegante), y un estilo neo-soul más currado, por decirlo de algún modo. No es un estilo más enfocado a la radiofórmula como lo fuera la pegadiza Love Me Again, pero aquí encontramos más autenticidad, lo cual se agradece estos días.

Total, que nos encontramos ante un John Newman que, aún sacrificando en parte la radiofórmula para dar paso a un estilo más auténtico en el que se consigue definir como artista del neo-soul/rock que es, y aún así, consiguiendo llegar a la gente. Habrá que ver que nos depara su futuro álbum, si un sonido que va marcando la diferencia en cada tema o seguirá repitiendo la fórmula que le haga cosechar el primer éxito de esta nueva etapa.

Leona Lewis levanta cabeza con “Fire Under My Feet”, su single de regreso

Tal vez, en el caso de Leona Lewis, no se pueda hablar de “regreso” al uso. Su álbum más reciente, Glassheart, data del 2012, pero no fue tan aclamado por el público como ella esperaba, o al menos, como lo fueron en su día Spirit Echo, los álbumes que la coronaron como cantante de R&B y no como juguete roto sacado del X Factor británico.

En cualquier caso, la apuesta a la electrónica mainstream de sonidos que en ocasiones se acercaban al dubstep y en ocasiones recordaban a la época R&B que traía de serie (todo ello con el fuerte peso de Ryan Tedder en la producción) no consiguió copar grandes puestos en las listas, y para uno que lo hace, Collide, trajo consigo algunos problemas legales en torno a la autoría del mismo por tratarse de una base del productor sueco Avicii.

Pero dejemos el pasado donde está y centrémonos en el futuro de la cantante, que pinta muy brillante. Y para muestra un botón, este fantástico Fire Under My Feet:

No nos descubre la pólvora, pero resulta una evolución interesante en la carrera musical de Leona. Atrás quedan los momentos de echarse a llorar de los primeros álbumes y el toque club del último. La británica vuelve con un estilo que mezcla soul y rock en una mezcla ávida de percusiones simples y fáciles de llevar y un máximo protagonismo de su voz. Podría señalar cierto recuerdo al nuevo camino que está tomando Clare Maguire en su producción.

En cualquier caso, me gusta el nuevo camino que está emprendiendo Leona Lewis. Habrá que esperar para ver con qué se nos presenta en futuras entregas, a ver si aparece con un material de esta calidad, que resulte pegadizo y ameno, sin meterse en la electrónica que le queda algo grande.

Análisis del vídeo de “Someone New” de Hozier: Una historia de amor multibanda



Cuando un desconocido te asalta con un dedo.

Vale, que a lo mejor Someone New tampoco era para tanto dentro del álbum al lado de temas tan cañeros como Angel Of Small Death & the Codeine Scene u otros más acústicos y delicados como Like Real People Do, pero se agradecen momentos algo más intermedios para que tampoco se crea un álbum de contrastes. Pero bueno, eso no impide que este deje de ser un tema divertido que, desde luego, corta la sobriedad de Take Me To Church.



Cuando te pones música meláncolica y miras por la ventana como si de un trailer de película se tratara.

Hay dos cosas que me llaman mucho la atención de este video. Por un lado, que podría ser el video de cualquier tema, ya que la presencia de Hozier queda en lo irrelevante, en lo bueno, traedlo y que eche un rato;  y por otro, que sale una de mis celebrity crushes que es Natalie Dormer, la cual aparece en la serie Game Of Thrones y sigue con su papel de mujer ligera de cascos (No es spoiler, tranquilos).



Cuando ves las fotos en Facebook después de una fiesta de la que no recuerdas nada

La temática del vídeo complementa a la perfección lo sugerido por la letra, y es que nos muestra a una Natalie que fantasea con los hombres que se va encontrando a su camino, mostrando planos de ella en actitud amorosa con esos muchachos para después mostrar que se trataba de una fantasía suya.

En fin, un video simpático que, si bien excluyen casi totalmente al artista que interpreta a la canción, nos muestra a Natalie Dormer en un registro distinto…en lo que a indumentaria se refiere.

Clare Maguire sustituye el synthpop por el soul 70’s en su nuevo EP “Don’t Mess Me Around”

Es difícil hablar de Clare Maguire, ya que no se la puede calificar ni de vieja gloria ni de One-hit wonder, porque en su carrera tampoco ha llegado a eso. Sin embargo, es una artista que ha conseguido granjearse una buena base de seguidores entre los que me encuentro yo mismo.

Ya he hablado de ella en alguna otra ocasión, así que seré breve. Lanzó hace 4 años su debut Light After Dark, donde jugaba con el synthpop que seguía en parte la esencia de Hurts, a los cuales apoyó siendo su teloneros en parte de su gira.

Después de su álbum y unos cuantos conciertos, silencio. Volvió con un EP homónimo donde iba a sonidos más lounge, tranquilos, más en esencia acústica. Cambio radical sin duda. Después más silencio y volvimos a saber de ella con Burberry, ya que se encargó de cantar en la pasarela de hombre de primavera verano. Volvió a hacerlo hace una semana (ambas actuaciones se encuentran en iTunes) y ahora estrena su nuevo single, con correspondiente EP, Don’t Mess Me Around, donde el despegue de su debut es algo factible.

Cuatro temas donde profundiza en soul con raíces en los años 70. Encontramos melodías marcadas, un vocal desgarrado que canta letras de incomoresión, en lo que amor se refiere. La canción que da título al tema nos lleva a un estilo Adele muy apetecible, con percusiones fáciles de llevar y estribillo pegadizo. Boomerang se encarga de traer cierto toque electrónico, con percusiones muy agresivas (de construcción simple eso sí) y cierta modulación de voz. Dream Big trae el toque más tranquilo y Sherlock me recuerda mucho a Janis Joplin, escuchadlo y me decís.

Desde luego esta vuelta y depuración del estilo de la británica ha caído bien. Desde aquí espero que saque pronto un nuevo álbum para, o bien barrer por completo la imagen de su debut y confirmar esta nueva etapa, o por el contrario traer algo nuevo. Yo que sé, echarse a rapera o algo.

Crítica de “Title” de Meghan Trainor: En ocasiones creo que he cambiado de disco

Desde el fenómeno Carly Rae Jepsen, ya intento mostrarme algo escéptico con todos aquellos artistas que aparecen de la nada con una canción que termina siendo un exitazo. Y que mejor ejemplo que exponer para este caso a Meghan Trainor, la archiconocida compositora y cantante del All About That Bass que tanto hemos oído, y que por ello, no me voy a molestar en poner en la entrada. En su lugar, pongo Lips Are Movin, su segundo single que viene a imitar el éxito de su single anterior… Llegando al punto de plagiarse a sí misma casi:

Quitando ese detalle, Title es un álbum, bueno, que entra bien. Son melodías pegadizas, muy rollo años 60 en ocasiones con un toque contemporáneo que hace que los temas suenen actual. Melodías rápidas, instrumentos de viento-metal, percusiones que son fáciles de seguir en un directo… Un disco que, en general, se basa en el sonido que hayamos en el single de presentación del álbum. En esta línea podríamos destacar Dear Future Husband (que debería ser próximo single), 3am Walkashame.

Por contrario, encontramos otra línea melódica más acústica y más de estilo de hace 5 años cuando Taylor Swift acaba de sacar su primer LP, cuando Miley Cyrus seguía siendo una chica Disney y que, en general, son temas que bien podrían caber en la OST de una película de esa compañía. Temas naïve sería el título de esta parte. Aquí tendrían su lugar Close Your Eyes, la colaboración con John Legend bautizada como Like I’m Gonna Lose You, y, aunque no tan acústico, What If I, la mezcla del O Sole Mío Blue Velvet, para que os hagáis una idea.

Y ya, casi el resto de temas salvo alguno que no haya encuadrado anteriormente, pertenecerían a esta sección que es la WTF del álbum (en todos hay al menos un tema en esta categoría). Vamos a seguir el orden del tracklist. En primer lugar encontramos Bang Dem Sticks, donde intenta ser una mezcla de Jessie J (en su época acabada, vamos, ahora mismo), Ariana Grande con un estribillo que, en lo que a letra se refiere, parece un acuerdo entre Jennifer Lopez Nicki Minaj. 

Es que me tengo que detener en este tema. En cuanto a melodía, empieza siendo lo que parece ser en la media del disco. Unas trompetas que abren y una parte vocal más grave y algo más uptempo. Pero a continuación, después de los estribillos encontramos unos drop que bien podrían haber sido de Katy Perry. Es fácil imaginar a alguna de las artistas anteriormente mencionadas marcándose un baile en esos momentos, pero no a Meghan.

Y en letra, para muestra un botón (que sí, que siempre podría haber sido peor, pero recordemos de qué iba el tema que le lanzó a la fama): Triple it, triple it, all that shitHe looking so good when he bang dem sticksHe can do the paradiddle with a little bit of sambaAnd all the girls, I want your drummer’s number.

Siguiente WTF y además casi seguido: Title. No os dejéis engañar por el estilo acústico naïve, porque yo lo hice y pasado el minuto y medio de tema el drop que hace, sin venir a cuento, y a convertirse en Nicki Minaj con un medio rap me ha sentado muy mal. Y ya, por último, la edición deluxe nos trae un tema de esta categoría: No Good For You. Que sí, que el álbum se basa en un revival de la música de los 70, pero no era necesario revivir las canciones del verano de 2006-2007.

Si bien este es un álbum que empieza muy bien (la intro de 25 segundos de título The Best Part acapella, voces de distintos tonos que encandilan…), es un álbum que acaba más bien regular. Meghan Trainor intenta disimular los momentos en los que no nos ofrece nada nuevo, en comparación al resto del mercado musical, metiendo drops R&B que, en lugar de compensar, terminan de tirar hacia abajo. Al final del álbum ya, sinceramente, me parece que está siendo parodiada por Aidy Bryant en el Saturday Night Live.

En fin, pasemos a la puntuación (como siempre, me reservo el 0,75 de compararlo con lo anterior del artista a repartirlo “con respecto al resto” y en “tema a tema”):

Originalidad:

En el álbum: Tres temáticas distintas y, aunque la primera cansa al cabo de las escuchas, el resto son bastante respetables 0,6/1

Con respecto al resto: Tengo que romper una lanza a su favor, pues me parece que este va a ser el camino que va a tomar la música popular este año. Una vuelta a los básicos, menos electrónica y, posiblemente, un revival de estas décadas. Si de momento, lo más parecido podría ser Happy Shake It Off, no consigue arrebatarle la máxima puntuación en este aspecto 1/1

Impresiones:

Primera Impresión: Empezó muy bien, me quedé muy raro en los momentos WTF y, al final, me resultó algo largo el álbum, pero el estilo que promulga el LP no me resultó desagradable. Aunque ciertas letras y momentos no me terminan de entrar y me chirrían 0,9/1,5

Tema a tema en profundidad/Impresión general: Quitando el hecho de que sobra totalmente Lips Are Movin y el momento “verano 2006” que se llama No Good For You, es un buen álbum debut. Si bien esos momentos (de los que no me canso de hablar) de cambio drástico de estilo chirrían al principio, luego le dan cierto toque interesante al álbum, porque si no hubiese quedado demasiado lineal. Hay dos momentos en los que me chocan, y mucho, las letras; y son Bang Dem Sticks Title. En este álbum se habla de un amor “bonito”, por así decirlo, o la muy alabada All About That Bass porque, al fin y al cabo, transmite un mensaje muy positivo, pero estos dos temas no tanto. Ya he puesto una estrofa del primero, y del segundo me quedo sin duda con: “Baby, don’t call me your friend/ If I hear that word again/ You might never get a chance to see me naked in your bed”. Que si bien puede haber querido decir algo diferente en ese verso, a mí no deja de extrañarme. 3,5/5,5

Lista de reproducción y compra: Ya he dicho que tiene pinta de que este va a ser el estilo de este 2015, pero tampoco va a suponer un hito en la historia musical este álbum. Y en cuanto a lista de reproducción, ya he escuchado demasiadas veces All About That Bass y del resto de temas me quedaría con 3am Dear Future Husband, pero no les vería demasiado futuro 0,2/1

Puntuación Total: 6,2/10

meghan-trainor-title-cover