synthpop

Crítica “Surrender” de Hurts: No lo llames rendición, llámalo innovación a todo color

¿Qué tal estáis Theo y Adam? Hace tiempo que no sabía de vosotros, ¿Todo bien? Aquí todo perfecto, pero estamos para hablar de vosotros. ¿Así que dejamos la oscuridad aparcada por fin? Vaya, lo echaremos de menos, pero entendemos que habéis cerrado una etapa que ha durado dos álbumes y uno tiende a salir del agujero, normal.

Pero es increíble, porque ya desde la portada lo habéis dejado claro. Seguís con los trajes oscuros para recordarnos que, parece mentira, seguís siendo los mismos a pesar de todo el colorido rosa de la portada, que parece que se extiende a todo vuestro “Surrender”. 

Venga, admitid ya que el rollo “surrender” es porque habéis claudicado de oscuridad y os habéis rendido a un synthpop más claro. No me lo neguéis, que el primer ejemplo claro es ‘Why’ y su melodía machacona y simple de sintes y vocoder final que parece prestado de Daft Punk. Porque ya lo de encerraros en habitaciones oscuras para componer lo habéis dejado atrás, ¿no? Porque  no creo que salga una melodía con ese buen rollo disco años 80 en ‘Lights’ (uno de mis temas favoritos, que no se me olvide decíroslo amigos).

¿Os acordáis que me llevaba las manos a la cabeza en “Exile” cuando escuché por primera vez ‘Blind’? Aún lo sigo haciendo, de vez en cuando, pero os tengo que agradecer que, puestos a tirar por un synthpop más popero, lo hayáis agarrado bien en esta ocasión. Si es que, de verdad que os ha sentado bien estos dos años de composición en el que habéis aprendido hasta la fórmula del europop en ‘Nothing Will Be Bigger Than Us’.

Pero queridos míos, antes me resultaba fácil ubicar vuestro estilo en un synthpop oscuro, pero ya no sé qué pensar. No os voy a dar el gusto o el disgusto de calificaros de mainstream, porque aunque lo intentéis, la impronta es la que hay. No, no discutáis, porque ‘Rolling Stone’ es un interesante momento best of both world con ese estribillo en el que cantáis “She said her dado was an alcoholic//And her mother was an animal/Now she’s living like a rolling stone”. ¿Habéis pasado la oscuridad de vuestras melodías a las letras? Os tengo que decir que, por mucho momentos de violín que metéis, y da buen empaque ojo, la melodía en el estribillo me choca mucho con la tristeza de vuestra letra.

Tengo que aplaudir las diferentes facetas que lucís en este disco, amigos míos. Estoy hablando mucho del desmelene synthpop-colorido que habéis tenido, pero tenéis sitio para todo. Por un lado, momentos en los que descansáis un poco, medio-tiempos que llevan esa estética mainstream (con referencia a vuestros anteriores trabajos, claro) como son ‘Slow’ o ‘Weight Of The World, donde toda la energía que falta en la melodía la vuelca Theo en la parte vocal. Genial en ese aspecto.

Y la última parte que quería comentaros es esa en la que os volvéis más formales. Un poquito al menos, ¿vale? ‘Wings’ es un buen ejemplo, aunque si queremos hablar de intimismo y formalidad máximos tenemos que mencionar a ‘Wish’.. Pero qué podemos decir de esa balada a piano que os habéis marcado en ‘Wish’ que consiga llegar al nivel del tema. Bueno, podemos decir algo: ‘Policewoman’. ¿El órgano en el que se basa la melodía es el mismo que el de ‘Fix You’ de Coldplay? Da igual, lo habéis conseguido ahí. Ese canto a la mujer de turno, policía o no que te protege de tus pesadillas es muy buen cierre. Ese inicio lento para que luego llegue a una explosión controlada al final es digno de mención.

Muy bien.

Pero imagino que queréis algo concreto con lo que pueda describir vuestro disco, ¿verdad? No hay mejor ejemplo que el que habéis hecho vosotros en el vídeo de ‘Lights’. Este disco es la mezcla de coger a un Brandon Flowers (en solitario y en su último disco es la condición que pongo) borracho y resacoso al día siguiente con David Lynch. Es decir, una base 80’s de colores muy fácilmente identificable con momentos que no sabes de dónde vienen pero en lugar de espantarte hace que te quedes. Un disco que te hace bailar (Theo, ¿cómo es que te nos has hecho bailarín? Hay que ponerse al día más a menudo oye) como reflexionar. Aunque bien es cierto que dura más la noche de alcohol y melodías bailables que la resaca de arrepentimiento, está bastante bien equilibrado.

Y hacía tiempo que no hacía una crítica musical y quería volver con vosotros, que nos conocemos de hace tiempo y os tenía controlados, Hurts. Ahora que nadie nos oye, os voy a valorar el disco. Es un trámite que hay que hacer, lo siento chicos. Ah, y no lo toméis demasiado en cuenta si no sale lo que esperabais.

En la originalidad en el álbum os voy a poner un 0,75/1, porque me parece que habéis conseguido crear temas independientes aunque sigan esta línea común de synthpop nueva para vosotros. Con respecto al resto os voy a poner un 0,5/0,75, aunque hacéis la regresión a la vena ochentera a vuestra manera, es algo ya que agota un poco. Siempre gusta, pero acaba saturando. Y, lógicamente, se os ha ido la cabeza y habéis venido con algo totalmente nuevo en vosotros, así que con respecto a vuestra producción anterior, un 0,75/0,75.

¿Vamos bien? Ya queda poco. Como primera impresión os tengo que decir que lo he comprado a los tres minutos de escucha. No ha habido ningún momento que me haya hecho huir a la primera, así que 1,5/1,5. Esto es duro, pero en impresión general lo dejo en un 3/5. Veo temas muy bien construidos, con una instrumentación original y melodías pegadizas, pero hay momentos en los que noto que perdéis la personalidad. Veo un sacrificio no correspondido con “vamos a conseguir un tema pegadizo a base de ser otros”. El momento europop de ‘Nothing Will Be Bigger Than Us’ me ha matado. No me quito el estribillo de la cabeza, pero es un momento que analizándolo profundamente duele un poco a los que os hemos seguido. Eso sí, los medio tiempos que cierran el álbum y, ‘Lights’ se han encargado de subir la nota aquí. Obviamente va a formar parte de mi lista de reproducción algún tiempo, pero con la compra tengo dudas. Es un paso interesante en vuestra carrera, pero a nivel global no veo demasiada innovación. Lo dejo en un 0,75/1.

Hago las cuentas y sale que tenéis un 7,25/10, ¿qué os parece? Siempre tenéis la oportunidad de subir esta nota con los directos, para ver cómo casáis vuestra nueva producción con temas como ‘Wonderful Life’. En ese aspecto espero contar con ayuda de alguien que me cuente como os estáis portando en esta gira. Pero Theo, piensa que si haces el baile de ‘Lights’ o alguna coreografía más, tendrás mis puntos.

Y bueno, yo creo que no tengo nada más que deciros. Se os ve contentos con este álbum, no os voy a engañar. Os sienta bien salir de la oscuridad y del exilio. Vosotros lo llamáis “rendirse”, yo le digo “renovación”.

Mané

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Semana XV: “Unguarded” de Rae Morris, entremezclando a Ellie Goulding y la sobriedad del synthpop británico

En mi continua odisea de intentar escuchar el mayor número de álbumes posibles de este año (como casi he dejado patente en cada entrada de esta sección pero que, como hacía un par de semanas no la actualizaba, no viene mal recordarlo), me encuentro artistas muy interesantes. Porque lo que más me gusta de este “desafío” por decirlo de alguna manera, es descubrir nueva música y nuevos artistas.

Y esto se intensifica aún más cuando hablamos de un álbum debut. Hoy, Rae Morris y su estrenado este 2015 Unguarded.

Con estos nuevos álbumes parto de la base del estilo musical con el que lo califica Wikipedia. Vale que no es profesional, pero ahí vienen muy bien organizados todos los álbumes que salen este año. En el caso de Rae Morris, acude a la generalidad de pop, pero hay que decir que encontramos un trasfondo muy interesante que merece la pena analizar.

En un primer momento, con la apertura del álbum que lleva por título Skin, encontramos una instrumentación que recuerda al Vespertine de Björk, para acabar derivando en una melodía propia de la escena brit: instrumentación sencilla que se ve complementada en ocasiones por toques etéreos de sintetizadores y momentos de crescendo.

Pero aún podemos señalar más referencias. Tal vez la sombra de Ellie Goulding la podamos encontrar en el tratamiento vocal que reciben temas como For You Under The Shadows, contando este último también con un toque de Jungle y synhtpop oscuro de la talla de Hurts Clare Maguire.

De lo que no hay duda es que Rae Morris consigue conformar un álbum debut que bebe de distintas fuentes de inspiración y que entremezcladas crean un panorama propio, que podríamos encajar más en un sythpop introspectivo, dejándose llevar en otras ocasiones por una vena de brit pop actual o de songwriter en la que se acaban basando las melodías en piano y percusión, llevándose ésta los artificios electrónicos que vienen de la mano de sintetizadores en otros temas.

Mención aparte tienen las colaboraciones de este álbum, en ambos casos, con británicos. Cold viene firmada de la mano de Fryars, encontrando como sello distintivo ese uso de vocoder en la voz del colaborador; mientras que Grow, con Tom Odell, responde a la concepción más clásica del álbum de melodías menos electrónicas con un estribillo explosivo de balada.

Hurts resucitan con “Some Kind Of Heaven”, nuevo single donde se desligan de trabajos anteriores

Todos los que hemos seguido la trayectoria del dúo de synthpop británico Hurts, estamos de acuerdo en que, si bien Exile era un trabajo mucho más maduro donde experimentaron con sonidos más interesantes, seguíamos teniendo muy presente Happiness, y era muy común pensar en su primer LP en numerosos momentos del segundo largo.

Y parece que esto es lo que han querido hacer con este nuevo adelanto de título Some Kind Of Heaven, donde si bien esa impronta de violines y esencia synthpop sigue estando muy presente, encontramos una melodía uptempo con una claridad que mucho dista de la oscuridad de ExileEncontramos coros, una percusión simple con un cierto estilo EDM, y un apartado vocal que, en ocasiones, puede resultar hasta juguetona.

Leía hace tiempo que Hurts, al menos durante el proceso de composición de Happiness y en algunos momentos de Exile, se encerraban en una habitación oscura para formar ideas. Este concepto de oscuridad lo llevaban por bandera, tanto a nivel melódico (basta señalar Wonderful Life The Road, ejemplos muy claros) como a nivel estilístico, desde las portadas de los álbumes como a nivel de puesta en escena, apareciendo Theo Hutchcraft Adam Anderson en trajes negros, con bailarinas enfundadas en negro, violinistas con indumentaria del mismo color…

Pero eso ya pertenece al pasado, y es que, presentando este Some Kind Of Heaven, describen este periodo como una odisea atrevida, que va desde la innovación de indumentaria (de hecho, a toda la contraria, con trajes blancos y Anderson con un look muy hipster) hasta la innovación melódica, y tenemos este nuevo single para juzgar los nuevos pasos de este dúo, del cual auguro un interesante tercer álbum.

Owl City estrena “Verge”, primer adelanto de su nuevo álbum de estudio

Owl City es uno de esos artistas (recordemos que bajo ese nombre se oculta Adam Young, un joven músico de Minessota) de los que siempre me gusta hablar, y es que consigue aunar la producción mainstream de plano “indie”, en lo que respecta a que tanto música como letra está hecha por él, con la autenticidad de él mismo. Es decir, hace la música que quiere y habla de lo que quiere: desde el amor o los buenos momentos en un espectro más banal a su devoción a Dios por ejemplo.

En cualquier caso, Verge pertenece al primer grupo. La colaboración con Aloe Blacc (también conocido por ser la voz de Wake Me Up de Avicii) trata, a nivel lírico, la perspectiva de un estudiante que acaba el instituto/universidad y se tiene que enfrentar a un nuevo futuro. De hecho, el lyric video con el que se presentó el tema deja de manifiesto este aspecto.


Por otro lado, a nivel melódico, ofrece cierta madurez con respecto su último álbum The Midsummer Station, mientras sigue ofreciendo esa suerte de mezcla de EDM e indietronica tan característica de esta etapa más reciente del americano. Cabría destacar cierto toque de sintetizador que imita un silbido y le termina de dar cierto empaque al tema.

En ese aspecto, el tema no despunta en originalidad, pero resulta bien pegadizo y summer friendly. En cualquier caso, lo fresco de este tema vendría de la mano de la letra del mismo. Adam Young hace gala de cierto minimalismo en la lírica, algo poco habitual en él. Pero en cierto modo, de esta forma la canción adquiere cierto gancho, con los versos clave que anteceden al estribillo explosivo.

Pero habrá que esperar al 10 de julio para escuchar al completo Mobile Orchestra, el LP que recoge este tema y otros que hemos podido conocer los meses anteriores como You’re Not Alone y This Isn’t the End.

Clare Maguire sustituye el synthpop por el soul 70’s en su nuevo EP “Don’t Mess Me Around”

Es difícil hablar de Clare Maguire, ya que no se la puede calificar ni de vieja gloria ni de One-hit wonder, porque en su carrera tampoco ha llegado a eso. Sin embargo, es una artista que ha conseguido granjearse una buena base de seguidores entre los que me encuentro yo mismo.

Ya he hablado de ella en alguna otra ocasión, así que seré breve. Lanzó hace 4 años su debut Light After Dark, donde jugaba con el synthpop que seguía en parte la esencia de Hurts, a los cuales apoyó siendo su teloneros en parte de su gira.

Después de su álbum y unos cuantos conciertos, silencio. Volvió con un EP homónimo donde iba a sonidos más lounge, tranquilos, más en esencia acústica. Cambio radical sin duda. Después más silencio y volvimos a saber de ella con Burberry, ya que se encargó de cantar en la pasarela de hombre de primavera verano. Volvió a hacerlo hace una semana (ambas actuaciones se encuentran en iTunes) y ahora estrena su nuevo single, con correspondiente EP, Don’t Mess Me Around, donde el despegue de su debut es algo factible.

Cuatro temas donde profundiza en soul con raíces en los años 70. Encontramos melodías marcadas, un vocal desgarrado que canta letras de incomoresión, en lo que amor se refiere. La canción que da título al tema nos lleva a un estilo Adele muy apetecible, con percusiones fáciles de llevar y estribillo pegadizo. Boomerang se encarga de traer cierto toque electrónico, con percusiones muy agresivas (de construcción simple eso sí) y cierta modulación de voz. Dream Big trae el toque más tranquilo y Sherlock me recuerda mucho a Janis Joplin, escuchadlo y me decís.

Desde luego esta vuelta y depuración del estilo de la británica ha caído bien. Desde aquí espero que saque pronto un nuevo álbum para, o bien barrer por completo la imagen de su debut y confirmar esta nueva etapa, o por el contrario traer algo nuevo. Yo que sé, echarse a rapera o algo.

Madeon se alía con Passion Pit en “Pay No Mind”, adelanto de su álbum debut

Cualquier noticia que envuelva a Passion Pit parece tomar especial relevancia, y si encima supone la noticia que podamos escuchar material, más aún si cabe.

En cualquier caso, tenemos a Madeon, productor y DJ francés de 21 años que ya cuenta con importantes logros. Empezó haciendo remixes (Smile Like You Mean It de The Killers, Que-veux tu de Yelle por citar algunos ejemplos) para acabar llegando a producir, y en ocasiones componer, temas para artistas de la talla de Ellie Goulding (Stay Awake de su álbum Halcyon), algunos temas de Lady Gaga y su álbum ARTPOP o la pegadiza Changing Of The Seasons de Two Doors Cinema Club.

En lo que respecta a producción propia, solo contamos con un par de EPs (The City Japan Only) y algún single suelto (Imperium Cut The Kid). Pero el mes que viene ya tendremos su primer LP. De título Adventure, ya conocemos que encontraremos colaboraciones interesantes, como la inclusión de Dan Smith de Bastille y de Mark Foster de Foster the People, así como el tema que protagoniza esta entrada, Pay No Mind con Passion Pit.

Se trata de un tema de corte synthpop, con cierto toque disco y animado, desde luego. Una mezcla de Daft Punk (a quienes Madeon cita de maestros) con Smallpools y, sin duda, el sello Passion Pit. ¿Se parecerá el nuevo material de la banda americana a este que tenemos entre manos? En abril lo sabremos, y, antes, tendremos el álbum de Madeon, que seguro hará que ese mes de espera resulte más interesante.

Recomendación de la semana IV: “Holy Water” de Laurel y su mezcla de London Grammar y Hurts

Sabéis que me descargo música. Y mucha. Que vale, que también me compro, pero todos los días me reviso mis páginas habituales de descarga para ver si alguno de mis cantantes/bandas favoritos/as ha lanzado nuevo single, o si ya se ha puesto para descarga su nuevo álbum (¿verdad Björk?). Pero en muchas ocasiones, esta revisión diaria de estas páginas me permite conocer a nuevos artistas que, o bien me llaman la atención por el género en el que encuadran su música, o bien por la portada (aló Brika, que la descubrí gracias a esto).

En cualquier caso, hoy os traigo, como recomendación de la semana, a Laurel, una joven cantante británica que estrenó recientemente su EP Holy Water.

No hay vídeos de este EP, lo siento.

En cualquier caso, cuatro temas conforman este Holy Water. Cuatro temas que se enmarcan en lo claroscuro que protagoniza la portada del mismo EP. Canciones donde los sintetizadores tienen un papel principal para interpretar melodías que rozan entre lo más oscuro de Hurts, y lo menos orquestal de London Grammar. De éstos últimos coge ese registro vocal que, si bien no tan poderoso como el de Florence Welch, tiene su encanto personal. Algo así como una Lana del Rey en estilo melancólico/bucólico fuera todo hip-hop. Como en Ultraviolence pero bien hecho.

Son canciones que van creciendo. Empiezan delicadas y acaban incorporando percusiones y sintetizadores que le dan mucho cuerpo al tema. De los cuatro temas que conforman este EP, me quedo con Come Together, que me parece una apuesta interesante con los efectos vocales que van y vienen.

Sin duda, un EP que de veras recomiendo darle una escucha, de una artista de la que estaré esperando un álbum que seguro que ofrece este sonido oscuro y maduro que puede dar momentos, como digo, bien interesantes.