tame impala

Mis 10 momentazos musicales de 2015

Prometo que es la última lista que hago de cosas de 2015. Toca pasar página, pero antes quería traer una lista, sin orden alguno, de lo que para mí han sido momentazos musicales de canciones de este año. Estribillos, segundos de canciones o melodías que me ganaron en su momento y me sigo acordando de ellas o que me marcaron. Hay de todo en esta lista. En los vídeos que incluya se reproducirá automáticamente el momento del que hablo para que os hagáis una idea y artistta y álbum del que se ha extraído. Comencemos.

__________________

Xoel López – ‘Patagonia‘ – “Paramales”

El crescendo final de ‘Patagonia’ , cuando se mete el piano y explota la melodía. Decir que en directo esta parte es maravillosa y que la versión en estudio hace justicia. Cuando me estuve preparando su entrevista, la primera vez que escuché este tema me resultó conmovedora esa parte, y sigue siendo uno de mis momentos favoritos desde entonces.

__________________

EL VY – ‘Return To The Moon’ – Return To The Moon”

Cuando Matt Berninger se va por tonos altos en los últimos momentos de ‘Return To The Moon’, algo que habíamos visto en pocas ocasiones y que consigue añadir un toque emocional al tema en un tema en el cual lo único que encontramos son buenas vibraciones y un crescendo muy interesante que cierra el tema en un clímax y con ganas de más.

__________________

The Weeknd – ‘Can’t Feel My Face’ – “Beauty Behind The Madness”

El estribillo de ‘Can’t Feel My Face’, que me trae, y seguro que a más gente, un muy buen vibe. Era necesario algún éxito de estas características, y tenemos que darle las gracias a Abel Tesfaye por conseguirlo. Un tema bailable, simpático, con reminiscencias a la escena más groovy de los años 70… Lo tiene todo para que suene en pistas de baile, en la radio y en cualquier lugar.

__________________

Joe Crepúsculo – ‘La Verdad’ – “Nuevos Misterios”

Este verano me dijeron que “si quieres que Mané se calle, empieza a cantar el estribillo de “La Verdad”, que lo sigue él solo y acabas la convesación”. Y esto es totalmente cierto. Desde que pusieran esa canción este verano y me enganchara al ritmo enlatado de Joe Crepúsculo, no he podido (ni mi grupo de amigos tampoco) dejar de recordarla a la mínima oportunidad posible.

__________________

Miley Cyrus – ‘The Twinkle Song’ – Miley Cyrus & Her Dead Petz

Aunque Anthony Fontano se mofara cuando le hizo la crítica y puso al disco en el puesto número 2 de peores discos del año, cuando escuché ese final de ‘Twinkle Song’ donde Miley gritaba aquello de “What does it mean?”, me quedé alucinando. Más aún cuando lo interpretó en directo en el Saturday Night Live con el único acompañamiento de su piano…y toda la parafernalia habitual de esta nueva etapa.

__________________

Sonograma – ‘Reina del Sur’ – “Tormenta”

Aún están abriéndose paso en el panorama musical, pero han conseguido transmitir en su álbum debut una esencia musical propia y rockera lejana a toda esencia naïve lo-fi del que empiezan. El caso es que me estaba preparando la entrevista que les iba a hacer, y llegué al cierre del disco con ‘Reina del Sur’ y una amiga y yo nos quedamos prendados con este tema, del que me quedo con el final, cuando se apaga la melodía y lo único que queda es el cantante gritando “¡Sal de mi vida!”.

__________________

Son Lux – ‘You Don’t Know Me‘ – “Bones

Cuando estuve hablando con Ryan Lott al acabar el concierto de fin de gira en Madrid, me contó que grabó la parte vocal de este tema teniendo bronquitis, y que se acabó quedando con esa toma porque le daba ese toque de ruptura que tanto le gustaba al conjunto. En cualquier caso, esta enfermedad no impidió que se grabara ese canto que denota indignación y enfado con aquello de “you don’t know me at all!” que tanto me marcó en un primer momento y que luego vi en un directo sublime.

__________________

Florence + the Machine – ‘Mother’,’How Big How Blue How Beautiful’ y ‘What Kind Of Man’ – “How Big How Blue How Beautiful”

Único triplete de esta entrada ante mi falta de capacidad para quedarme con un solo momentazo. En primer lugar, me quedaría con el guitarrazo de ‘What Kind Of Man’ con el que Mar y yo caímos rendidos desde el primer momento en el que escuchamos el estreno de esta canción allá en febrero en la BBC Radio. Luego me quedaría con el momento de ascención casi celestial de ‘Mother’, cerca de un minuto de guitarra, sintetizadores de ambiente y la voz de Florence que retumba y que en conjunto da una sensación de ligereza que te hace flotar. Y por último, y casi que más importante, el cierre de ‘How Big How Blue How Beautiful’: la sección de viento y el significado detrás del mismo.

__________________

Alabama Shakes – ‘Gimme All Your Love’ – “Sound & Color”

Escuché por primera vez este tema en Radio 3, no conocía al grupo de antes ni nada, pero cuando sonó ese primer estribillo y Britanny se dejaba la voz cantando con su voz rasgada “If you just gimme all your love” quedé alucinado y en seguida este tema se quedó como uno de los must de este año.

__________________

Tame Impala – ‘Let It Happen’ – “Currents”

Aquellos siete minutacos que sirvieron de adelanto para ver lo que íbamos a encontrar en el tercer trabajo de estudio del proyecto de Kevin Parker. Pero de este tema (del cual tenemos minutos y secciones para quedarnos) me quedo con esa parte instrumental con la que empieza la segunda mitad del tema y encontramos los synth strings y el vocoder, mi gran amigo que consigue convencerme cada vez que aparece.

Anuncios

El (verdadero) top álbumes 2015: previsible o no, aquí voy

¡Que este no es broma!. Después de una última semana decidiendo los últimos discos y viendo un orden convincente de este top 10 álbumes de 2015, quedo contento. Muchos discos han quedado fuera, y a algunos los rescataré en menciones de honor en una entrada posterior. Pero vamos a lo que vamos. Aquí presento, en orden ascendente, los 10 álbumes que más me han convencido este año, tanto en estilo como en concepto. Un orden casi arbitrario en el que me he permitido “cambiar” las notas de los álbumes de este ranking que he reseñado previamente, porque he seguido lo que a día de hoy me gusta que tal vez en un par de meses cambie, pero así son las cosas y así os las voy a enseñar:

__________________

10: Son Lux – “Bones”

Mezcla de electrónica disonante con bases frenéticas, Son Lux se presenta en este álbum como un grupo y no como el proyecto en solitario de Ryan Lott. Un álbum que puede ser considerado como la evolución de una misma temática: temas que se relacionan los unos con los otros tanto en melodías como en lírica. Más información en la crítica que les hice.

son-lux-bones

__________________

9: Passion Pit – “Kindred”

Uno de los comeback esperados de este año ha sido el de la banda liderada por Michael Angelakos. Consiguieron traer un álbum que conseguía rebajar toda esa explosión desmesurada de “Gossamer” para entregárnosla en pequeñas perlas como ‘Until We Can’t (Let’s Go)’ o la apertura ‘Lifted Up (1985)’. Un álbum bien equilibrado en ese aspecto, el melódico. Y en cuanto a nivel lírico, tenemos a un Angelakos más entregado que nunca a airear y ventilar su (ya acabada) relación con su mejor, haciendo un recorrido sentimental por diferentes estados y momentos, pero todo ello sobre construcciones melódicas que, en general, te hacían pensar en aspectos más positivistas. Aquí la crítica que les hice.

Kindred_Passion_Pit

__________________

8: Sufjan Stevens –Carrie & Lowell”

Estamos de acuerdo que no es el álbum más animado del Sufjan, y que si bien “Illinois” era una obra maestra con un importante trabajo de producción y un ambiente más bien positivista, en “Carrie & Lowell” se encierra en una coraza de intimismo de un carácter más bien folk que consigue que sintamos que nos habla directamente a nosotros. Una instrumentación que pasa de momentos de guitarra acústica a construcciones con coros delicados y una ambientación apenas perceptible pero que en conjunto se encarga de darle el cuerpo a los temas. Aquí crítica.

Carrie & Lowell

__________________

7: Dan Mangan – “Club Meds”

Uno de los descubrimientos que he hecho este año y que ha conseguido colarse en el ranking. Este álbum me sorprendía por el carácter sombrío del conjunto, que me hacía pensar en unos The National pasados por un filtro de distorsión ligera e instrumentación menos ligera. Es un álbum con el que estoy encantado y con el que he disfrutado mucho. No es una fiesta ni nada parecido, pero la parte vocal y tal vez la reminiscencia a los de Matt Berninger sean culpables de ello. Secciones de viento por aquí y allá, construcciones que van in crescendo y todo con una ambientación del estilo de la portada con la que nos presentan este trabajo. Aquí comentario que hice del álbum.

Club Meds Dan Mangan

__________________

6: Panda Bear – “Panda Bear Meets Grim Reaper”

Un disco que cuando comienzas su escucha entras en un vórtice espacio-temporal del que no se puede salir hasta que se termine el LP. Las bases electrónicas de sintetizadores pegajosos, la parte vocal que funciona como un instrumento más y no busca el protagonismo, las producciones tan bien trabajadas de Noah Lennox hace que te gusten sus temas pero sin saber por qué. Porque no es un disco fácil del que puedas extraer temas con facilidad, es un álbum que o te gusta o no. Y a mí me encanta su carácter tan particular y el conjunto, dejarme llevar por el carácter tropical de ‘Tropic of Cancer’ o en la hipnótica ‘Principe Real’. Aquí crítica.

Panda Bear

__________________

5: Björk – “Vulnicura”

Björk, una de las granDiosas de este 2015, nos abrió su corazón a principios de año cuando su disco se filtró por internet y tuvo ese lanzamiento tan precipitado. Pero como ella misma dijo, eso era síntoma de que el álbum era un ser vivo en sí mismo y ansiaba ser lanzado. Y le hizo bien. Un álbum que exhala su esencia en cada tema, desde la delicadeza de ‘Stonemilker’ a los momentos más rompedores y tensos en ‘Black Lake’. Un álbum que desprende dolor entre las producciones electrónicas y orquestales fruto del binomio Björk-Arca. Un álbum que es un paso adelante en la diva de las vanguardias. Un disco que mira al pasado recorriendo los sentimientos de la cantante islandesa pero que a sí mismo atisba el futuro de su carrera musical. Aquí crítica.

bjork-vulnicura-cover

__________________

4: Father John Misty – “I Love You, Honeybear”

Si tuviese que elegir el icono hipster de este 2015, sería Joshua Tillman a.k.a Father John Misty. Y si tuviese que elegir uno de los mejores letristas de este año, también sería él. En “I Love You, Honeybear”  encontramos temas con una base barroca importante. Una producción que tira a lo grande, a la orquestación, pero siempre dejando espacio a momentos más íntimos como ‘Bored in the USA’. Porque son en temas como estos donde encontramos la vena crítica del músico, porque en un álbum donde habla de amor desde un punto de visto repleto de metáforas y experiencias descritas desde un punto de vista costumbrista pero pasado por el filtro “hipster” del músico, encontramos lugar para la crítica como en el tema antes mencionado. Temas que se prestan a múltiples escuchas y, en resumen, un trabajo que en conjunto funciona tan bien como cogiendo cada una de sus partes por separado. Aquí comentario del álbum.

I Love You, Honeybear Father John Misty

__________________

3: Jamie xx – “In Colour”

Era necesaria una renovación del panorama electrónico hipster de carácter más mainstream, y en 2015 se ha dado gracias a Jamie xx y esta joya que es “In Colour”. Un álbum donde el músico componente de The xx no duda en jugar con sonidos de un carácter más analógico, samples y melodías muy bien construidas, capa a capa, que nos transporta a madrugadas en áticos de Nueva York. Es simplemente maravilloso este álbum. Un ejercicio de equilibrio de momentos minimalistas e íntimos con otros en los que las melodías adquieren un carácter más sobrecargado, pero siempre en buena proporción. Aquí crítica.

In Colour Jamie xx

__________________

2: Tame Impala – “Currents”

Para muchos, uno de los WTF del año, para mí, un álbum imperdible y un salto al vacío de Kevin Parker, mente creativa detrás del conjunto. Aunque las bases e influencias siguen ahí, nn “Currents”, Tame Impala se desprende de todo carácter psicodélico de sus primeros trabajos para dejar paso a producciones de un carácter más 80’s y friendly. Ese ‘Let It Happen’ de 7 minutos que se te hacen como 3 con su sección de vocoders y de synth strings es de los mejores momentos que nos ha dado la música este año. Un álbum que funciona mejor en conjunto que por separado, pero aún así no es excusa para que podamos extraer fácilmente temas pegadizos como ‘The Less I Know The Better’ o ‘Cause I’m a Man’, uno de los nuevos tema bandera de este grupo. Aquí crítica.

Currents

__________________

1: Florence + the Machine – “How Big How Blue How Beautiful”

Lo justifiqué en su momento con la crítica, lo justifiqué tiempo después con el análisis de su producción y la relación con la esencia del disco y Mar hizo un interesante ensayo centrándose en la lírica del álbum. No creo que haya más que decir de este álbum. Seis meses llevamos con él y aún sigue fresco. Un álbum enérgico con el que goddess Flo al fin adquiere en el panorama musical el papel que se merecía. Aquí crítica, aquí análisis, aquí ensayo.

How Big, How Blue, How Beautiful Florence and the Machine

La dicotomía vinilo-CD en la venta musical y las diferencias con el consumo mainstream

Desde hace un tiempo hasta ahora, toda mi música la he comprado en “mi” tienda de discos, Marcapasos en Granada, porque tanto a nivel de trato con el cliente como de catálogo es impresionante, siendo, recordemos, una de las pocas tiendas de música que quedan en la ciudad.

Pero de vez en cuando, me permito recorrer otras superficies para ir a la caza de la oferta. Hace un par de días, pasaba por el Media Markt y me sorprendió ver que tenían vinilos (no me lo esperaba, teniendo en cuenta que la sección musical era bastante pequeña), y por otro lado, la oferta musical en sí. De esto hablaré más adelante.

Porque seamos sinceros, en España se compra poca música, pero esto hace que en las listas de ventas/éxitos encontremos algunos aspectos curiosos. Vale que en lo que respecta a actualidad musical, España va a la zaga y podemos coger el ejemplo de Shut Up And Dance de Walk The Moon, que tardó casi medio año en llegar a nuestro país con respecto a Estados Unidos. Pero al menos llegan. Temas que los que ya los conocíamos sabemos que funcionan, salvo en España aparentemente. Porque no se apuesta en nuevos artistas y música, vamos repitiendo la misma fórmula una y otra vez, porque al fin y al cabo, funciona. Así que vemos las listas pobladas de la misma gente siempre y los nuevos que llegan, en pocas ocasiones, ofrecen algo nuevo. Otro problema que le veo es la eterna perpetuidad de ciertos temas, y es que aún siguen coleando por la lista de singles Chandelier Thinking Out LoudVamos a innovar, por favor.

Volviendo a las curiosidades-incongruencias de las listas de Promusicae. Tenemos temas y artistas que ocupan altos puestos en el top de radio (comparemos esta categoría de Promusicae, con el streaming del Official Charts), hablamos de Major Lazer Mø con Lean On;Are You With Me, de Lost Frequencies, por citar otro tema. Lo curioso es ver que luego, a nivel de ventas (que, en cierta medida, generan mayores ingresos que las reproducciones en radio), no vemos rastro ni de los unos ni de los otros. En el caso de España coronan esta semana las listas de ventas Antonio José, Alejandro Sanz, Pablo Alborán y Gemeliers. Juzguen ustedes mismos.

Con estos artistas no se termina de ver el ejemplo que quiero mostrar con esto, porque al fin y al cabo, los puestos altos del top de singles fluctúan entre estos artistas habitualmente, pero hablemos de artistas que tienen repercusión 0 en España pero espacio en Radio 3. Porque por mucho que me duela, Tame Impala no son conocidos en España como en otros países, pero eso no ha evitado que obtengan un 8º puesto en lista de ventas (mucha gente nos planteamos de donde, pero a la vez lo agradecemos). O que Florence + the Machine, sin repercusión alguna en las ondas pero sí social, obtuviera un 4º puesto.

Aquí podríamos establecer cierta división entre los consumidores de música. Los de radio y los de álbum.

Pero quería indagar en algo más, porque, como decía, lo que me sorprendió en el Media Markt fueron dos vinilos. Por un lado, el debut de James Blake y por otro el Valtari, de Sigur Ros. Encontrármelos en la Fnac no me extraña tanto, ya que veo a este establecimiento como cierto refugio para hipsters y melómanos que busca(mos)n una oferta musical más variada. Pero me llevó a plantearme un aspecto nuevo, y es comprobar si existe mayor diferencia entre las ventas de CDs y LPs que de la reproducción de singles a la venta de sus álbumes.

Como Promusicae ya ni siquiera toma en cuenta las ventas en el 12 pulgadas, me basaré en los datos de Official Charts. Tanto en CD como en LP, The Maccabees como las re-ediciones de Led Zepelin encabezan ambas listas.  En cambio, encontramos álbumes cómo el In Colours de Jamie XX obtiene una muy digna posición en vinilo mientras baja puestos en CD. O que mientras An Awesome Wave de Alt-J se encuentre en el top de venta de vinilo, no tenga lugar en ventas de CDs, y con el segundo álbum de la formación, This Is All Yours, pase al contrario.

¿Qué quiero decir con esto? Por un lado, que la fiebre mainstream de consumo radio-friendly no eclipsa las listas de ventas. Encontramos a Ed Sheeran y a Taylor Swift, pero con apuestas más interesantes y con menos repercusión a nivel de radio como los ya mencionados Tame Impala Jamie XX. Y por otro lado, que a nivel de ventas de música, se mantiene cierto sentido. Lo que se vende en CD se vende en vinilo. Otra cosa sería hablar de lo que se vende en cada país, pero estamos donde estamos y no podemos luchar contra ello. Podemos estar tranquilos conque el vinilo está resurgiendo, y tenemos esas excelentes ventas del AM de Arctic Monkeys en este formato (y en CD también), o las del Lazaretto de Jack White. 

Crítica de “Currents” de Tame Impala: El camino intimista del músico psicodélico solitario

Current tiene varios significados. Como adjetivo, denota actualidad, mientras que como sustantivo, acudiríamos al significado que le diera Jorge Manrique en el siglo XV con su comparativa de “nuestra vida son los ríos que van a dar en la mar”. Si bien en el caso de Kevin Parker, alma matter de Tame Impala, no se contempla ese final de muerte que relataba el poeta español, pero sí el de cambio y evolución sobre el que se basará en su totalidad este Currents.

Voy a coger el títular de Mondosonoro y decir que Kevin Parker estaba solo en casa. La producción, letras, masterización y todos los instrumentos han sido cosa suya. Y cuando se está solo en casa sin nadie que te controle tiendes a eso mismo, a probar nuevos caminos y experimentar. Pero la soledad también nos hace reflexionar, y son en estos momentos de introspección en los que Kevin Parker se da a conocer al mundo tal y como es, con unas letras que confluyen en la vida en un tono personal, en la evolución de la gente que le rodea. Todo ello pasado por un fuzz y unos filtros que hacen que no captemos la totalidad del mensaje a la primera, como si su voz y mensaje fuese un riff de guitarra a sumar en la producción del tema.

Voz que por cierto, da un paso adelante en este Currents. Lejos de ocultarse detrás de tanto artificio como en Innerspeaker Lonerism, toma el protagonismo para predicar un mensaje intimista rodeado de bases que confluyen entre unas bases que rozan el R&B, el disco o el funk. O, en el caso de Let It Happen, todas a la vez.

Porque sabemos que es Tame Impala (además de por el inconfundible timbre de voz de Kevin Parker), por los habituales momentos de guitarra eléctrica, que aunque pierden cierto peso en este álbum, tienen momentos en los que se tornan protagonistas, como en The Moment o la apertura de Eventually.

Pero en cualquier caso, es un álbum que podríamos clasificar en dos tendencias que se asemejan a los dos primeros adelantos que tuvimos de este trabajo, pero aún así, el caleidoscopio de la obra de Kevin Parker quedaría sin completarse del todo. En cualquier caso, tenemos unos temas más en esa línea de Let It Happen a nivel de ritmo y melodía animada que explora un camino más ambientado al funk pero siempre con una perspectiva psicodélica; y por otro, los temas más tranquilos de la línea de ‘Cause I’m a Man, de ritmos más new age y con fuertes reverberaciones y ecos que consiguen sumirte en una espiral sideral donde comienzas a viajar sin tener concepción alguna del tiempo. Aquí meteríamos temas como Past Life (que recuerda a los momentos más tranquilos de The Flaming Lips) o la romántica Yes I’m Changing.

Es un álbum largo. Pero aún así, me es difícil tener la certeza de saber cuánto tiempo llevo escuchándolo. La manera en la que los temas están unidos y los temas de transición que son auténticas joyas (Nangs y la chiclosa/analógica Disciples) hacen que no sabes ni porque tema vas ni si llevas media hora o es la tercera vuelta que le das al álbum. Los siete minutos de Let It Happen pasan volando, mientras que casi los dos minutos de Disciples se hacen largos. Y, en ambos casos, es algo a agradecer.

Lo cierto es que no es un álbum de temas sueltos. Como decía antes, esa inter-relación entre los cortes hacen que, en cierta medida, tengas que escuchar una canción detrás de otra. Gossip no tendría razón de ser si no actuara como bisagra del álbum, y paso de los sintetizadores lentos, pesados arrebatadores de Eventually a la que podría colar como colaboración con Mark Ronson que es The Less I Know The Better.

A diferencia de las producciones anteriores de Tame Impala, este Currents es más fácil de escuchar que Innerspeaker Lonerism. Es cierto que se echan de menos los momentos sucios en los que Kevin Parker te llevaba por panoramas sonoros que te asaltaban de manera impactante con guitarras llenas de filtros o sintetizadores que venían de la nada para arrancarte la conciencia en una vorágine de psicodelia inimaginable. Este es un trabajo maduro, donde maduran de la mano tanto el estilo en el que se basa como la propia persona de Kevin Parker. 

Ahora me gustaría volver al tema de las letras, porque en este Currents, no solo se encuentra una inter-relación a nivel musical. Let It Happen abre el camino lanzando el mensaje de “dejar que fluya”, una auténtica declaración de intenciones tanto a nivel musical como a nivel de letra. “It’s always surround me, all this noise//But not nearly as loud as the voice saying// Let it happen, let it happen (it’s gonna feel so good)”. Deja este mensaje para pasar a Nangs y plantearse si realmente hay algo más que eso. Aquí ya empezamos a ver al Parker reflexivo.

Luego encontramos distintas reflexiones a lo largo del álbum (“In the end it’s gone, and there’s nothing left to do//But I’m still not certain just how I’m gonna feel” “I wanna be like we used to//But now you’re worried ‘cause that means we’d lose you”) que, a decir verdad, lo podemos centrar simplemente en el amor que en temas como The Less I Know The Better se ve bastante claro (“She said: It’s now or never//Wait 10 years, we’ll be together”) o se puede extrapolar estos versos antes mencionados al propio Kevin Parker y su trayectoria musical, que tomaría como máximo exponente New Person, Same Old Mistake. 

Si se prestan atención a las letras, se puede llegar a la conclusión de que el hecho de que Tame Impala innove a nivel musical puede llevar a que se convierta, a través del proceso de composición y maduración (currents Yes I’m Changing) en lo que pueda parecer un nuevo estilo (new person) que acaba por recibir las críticas de los seguidores que estaban encandilados con la trayectoria inicial del australiano (“I can just hear them now//How could you let us down?”). Ya lo dejaba al principio de la entrada, Kevin Parker hace gala de letras que, si bien te aciertan de una manera en su superficialidad, al indagar ese mensaje encierra una nueva cara igual de personal pero que avanza por otros derroteros.

Antes de pasar a la valoración, me gustaría destacar los vocoders y violines sintetizados de Let It Happen como uno de los mejores momentos de este álbum. Sin duda.

Originalidad

-En el álbum: Todo el álbum se encuentra enmarcado en un sonido que se encuentra en progresión continua y que, en ocasiones, está tan bien hilado que cuesta trabajo distinguir cada uno de los temas. Al menos, en el primer par de escuchas. Después, te encuentras un LP de un sonido brillante y original que sorprende en cada tema. 0,75/1

Con respecto al resto: Se aleja completamente del sonido que pudieran tener Pond o las influencia anteriores que tuviera Kevin Parker para alejarse a derroteros más “mainstream” (muchas comillas e interrogaciones en esto último), pero ni por esas es comparable a nada que hayamos escuchado, y de nuevo se nos ofrece un trabajo que brilla por su originalidad. 0,75/0,75

Con respecto a lo anterior: Nada que no haya dicho ya. Mantiene las bases (más amortiguadas, eso sí) de Tame Impala ofreciendo un nuevo camino que se hace muy agradable de explorar. 0,75/0,75

Impresiones

Primera impresión: Era un constante “¿Por dónde voy?” y no te puedes creer cuando llega el fin del álbum por aquello de que pierdes la noción del tiempo y comentaba más arriba. Let It Happen entraba a la primera, Nangs me encantó, y ahora llegaba a una serie de temas más parecidos que no terminaba de distinguir en una primera escucha. La segunda mitad por el contrario si me resultó más sencilla y, en cierto modo, ecléctica. En lo que respecta al sonido, punto positivo porque no esperaba encontrarme esa marea de sintetizadores y reverberaciones que te llevan de un lugar a otro. 1,25/1,5

Tema a tema en profundidad/Impresión General: Es un álbum que hay que valorar en su totalidad y no tema a tema. Podemos hablar de esa evolución sonora por la que no hay grandes sobresaltos, pero si momentos que te permiten recordarte que el tiempo pasa, los temas avanzan, y se está acercando el final (aquellos tres temas de transición que mencionaba y que son auténticas joyas). Es un álbum que se encuentra algo más desnudo que sus predecesores, pero a su vez cuenta con un sonido más concreto que hace que se potencie los momentos de evolución que encontramos en Let It Happen Eventually. En cuanto a producción, me quito el sombrero con Kevin Parker, que ha sabido crear un álbum en el que los temas se equilibran entre ellos y donde es imposible eliminar alguno sin que diese la impresión de que cojea, tanto a nivel musical como a nivel lírico. 4,25/5

-Lista de reproducción y compra: De este álbum me quedo en mi lista con Let It Happen Eventually, y con los más cortos, Nangs Disciples. Y a nivel de compra, considero que por la innovación sonora de la que hace gala Tame Impala en este álbum, merece la pena comprárselo. 1/1

Puntuación total: 8,75Currents/10

Los artistas no pagados y la adquisión de álbumes a precios altos

Me remitían hace un par de días por Facebook a la noticia de que Tame Impala, a fecha de hoy, no ha percibido nada de las ventas de álbumes de fuera de su país, que considerando que son australianos es bastante dinero (aquí un enlace a la noticia, en inglés). Teniendo en cuenta que la cuantía total ronda el millón de dólares, esta web no anda muy desencaminada al calificar este evento de robo.

Todo esto vino a colición de comentar con Mar (con su blog musical aquí) que había encargado el nuevo álbum de Florence & the Machine (y que todavía sigo esperando, habrá que culpar a los días de fiesta que ha habido en Granada). Dejo el registro de la conversación, que creo que habla por sí mismo:

Captura de pantalla 2015-06-08 a las 19.21.06Estamos hablando de una conversación de hace más de una semana, y a la que he vuelto cuando he leído la noticia de Tame Impala. Porque claro, ahora toca hablar sobre los motivos que me llevan a comprar discos. Pero, más concretamente, a los motivos que me llevan a comprar discos en los momentos de salida/recién hechos, cuando habitualmente se encuentran a un precio mayor.

Todos tenemos claro que, puestos a comprar lo mismo, preferimos pagar menos por el mismo producto, aunque eso conlleve a esperar pacientemente a una rebaja que, pueda o no, producirse en un intervalo cercano. Un ejemplo práctico, conseguí la edición deluxe del Biophilia de Björk por 5€ en la Fnac, no habiendo pasado el año de su lanzamiento. Suerte para mí, y casi que para el artista.

Porque, siendo prácticos, a un artista (y ya menos aún de uno de la talla y el bagaje de Björk) no le supone nada que su disco, en un establecimiento, se rebaje de los 18-20€ que pueda costar originalmente a los 5€ que hayan decidido ponerlo. De hecho, de los que saldrían a nivel global perdiendo beneficios pueden ser o bien los propios establecimientos o bien las propias discográficas, que en ocasiones sacan campañas con álbumes más baratos.

Canción para aligerar la entrada, y que no quede mucho texto junto y puedas descansar de leer

Y volvemos a lo mismo, a un gran establecimiento (véase Fnac, El Corte Inglés…tampoco le supone nada rebajar el precio de un álbum, porque a nivel global, esa “pérdida” la va a ver recompensada con algún otro producto. Y ahora es cuando nos vamos centrando en mis motivos por los que compro álbumes, por un lado en los que no me importa pagar el precio de salida, y por otro en los que no me importa pagar un poco más y comprarlos en tiendas musicales.

Que las tiendas de música están en crisis es algo objetivo, aunque si bien es cierto que en los últimos años su situación se ha estado viendo más aliviada, ya por el aumento de ventas, por el resurgimiento de los vinilos o por otras causas. Pero en España ocurren varios aspectos que suponen una lacra en el alivio total de esta industria, y son el IVA máximo en música y la falta de concienciación de la gente, que está llevada por la teoría de “si me lo puedo descargar gratis, ¿para qué lo voy a comprar?”. Esto es algo que afecta a otros tantos aspectos, sobre todo culturales, pero aquí me centro en música nada más.

¿Qué pasa? Que me supone una mayor satisfacción comprar un álbum en mi tienda musical habitual (a saber, y desde que cerraron a la que estuve yendo durante unos años, Marcapasos) que en un gran comercio. Por un lado, por esa sensación de estar ayudando a un sector que necesita ayuda directamente, sin dar los mismo ingresos a una gran empresa, que, sinceramente, puede sobrevivir sin que compre allí música.

Con esto tampoco quiero decir que voy a tiendas de discos por pena, pero luego está el aspecto de ese trato personal que te suelen ofrecer en una tienda, a diferencia de en la Fnac El Corte Inglés, por seguir con los ejemplos que había dado. Que sí, que hay gente amable en todas partes, pero ese trato en Marcapasos (que además, con su cuenta Instagram y Twitter ves un trato más cercano y bastante simpático que no encuentras habitualmente en otros establecimientos del estilo) o las recomendaciones personales o tardes que pasaba en Krisis no las cambiaba por nada.

Segunda canción para aligerar la carga de esta entrada

Así que ya tenemos un motivo de compra de discos, pero toca centrarlo en el motivo de pagar más por lo mismo. Aquí aludo a un apartado más personal, y es que entran en juego sensaciones. La sensación de tener un álbum el mismo día de su publicación no tiene precio. En lo que me respecta, siento como si el artista del álbum en cuestión se comunicara conmigo, del estilo de “recién salido del horno, para ti”. Tengo que decir que en raras ocasiones compro álbumes recién lanzados, pero entre ellos puedo destacar las compras del Record Store Day, tanto de este año como del anterior.

También podríamos mencionar, además de esta “exclusividad”, en cierta forma, por la que pagas más por tenerlo primero, ese llamémoslo fetichismo llamémoslo placer de la colección de discos. Y es que muchas veces he tenido la reflexión de “bueno, si lo tengo gratis, ¿para qué lo compro?”. Pero, como ya he dicho en otras ocasiones, la sensación de tener el trabajo de un músico que te encanta en las manos, no tiene comparación. Y luego, pues siempre gusta tener tu colección de la que puedas presumir y que, en cierta medida, más material y menos profunda, los vinilos decoran muy bien, de hecho Ikea tiene un marco para poner vinilos. (Bueno, creo que no estas últimas líneas he matado mi faceta de más intelectual en la música, pero sabéis a lo que me refiero).

En un último aspecto de carácter más global, está el hecho de ese apoyo económico a toda la industria musical, ya no solo a las tiendas como he mencionado antes. Comprando un álbum apoyas, en mayor y menor medida, a la economía de un artista, un distribuidor, una discográfica… Vamos, que en cierta manera, supone un ingreso que ayuda a mantener unos puestos de trabajo no relacionados con la carrera de artista.

Aunque como bien me decía Mar en los tweets que he puesto antes, si el objetivo es apoyar económicamente a un artista, lo mejor es sin duda acudir a sus conciertos. Así que ya sabéis, si queréis compensar ese millón de dólares perdido de Tame Impala, id a alguno de sus conciertos, que los pobres lo necesitan.

Semana XIII: “Man It Feels Like Space Again” de Pond, una de space-rock/psicodélico y sintetizadores Tame Impala’s

A estas alturas,ni yo mismo me sorprendo de encontrarme escuchando y bailando escuchando música experimental (por no decir rara) en mi habitación. De hecho, cada vez me reafirmo en la idea de que, ¿sabéis la gente más rara que se ve en los conciertos de The Flaming Lips en primera fila que les da igual todo?, yo sería uno de ellos. Y esta sensación se ha visto muy impulsada al escuchar el nuevo álbum de Pond, de título Man It Feels Like Space Again.

En caso de que no los conocierais, Pond es una banda de (inserte género musical raruno) rock de Perth, y son clasificados como uno de los futuros del rock australiano, junto a San Cisco (hablaba de ellos aquí). Así que con esta perspectiva, me enfrentaba a este álbum, que abría con dos temas interesantísimos, Waiting Around For Grace Elvis’ Flaming StarCortes en los que encontramos la mayor parte del peso e influencias del álbum.

Y es que es un álbum fundamentado en melodías espaciales (tal vez de ahí el título) donde los sintetizadores muy del rollo de Tame Impala (tres Tame Impala’s forman parte de Pond) se entremezclan con las guitarras eléctricas distorsionadas y la batería simple que hace que estos temas sean bailables. Bailables de aquella manera de festival de música experimental-todos-estamos-muy-contentos-por-qué-será, pero sabéis a lo que me refiero.

Estos australianos nos presentan un sonido que podría ser una mezcla del venazo más experimental de The Flaming Lips, mezclado con bases motown/urbanas. Un álbum que, si bien de un sonido poco común, los ritmos animados y los vocales incomprensibles pero en falsete hace que te lleguen mucho mejor y se queden durante más tiempo en la memoria. Si queréis disolveros en sintetizadores distorsionados y melodías espaciales, este es un buen álbum que merece una oportunidad. No lo escucharía a diario porque aparecería en mitad de la playa a las 3 de la mañana bailando en silencio por una sobredosis de música experimental y alternativa, pero si le daría espacio en mi colección musical.

 

Tame Impala vuelven a ganarme, esta vez con su nuevo single “Cause I’m A Man”

Como ya dije cuando tocó hablar de Let It Happen, no conocía a Tame Impala, y este single de su nuevo álbum, del cual ya sabemos que va a llevar de título Currents, el cual tiene una portada muy en la línea de aquel primer single, y cuyo motivo se sigue repitiendo en este nuevo adelanto: Cause I’m a Man

Este tema rompe totalmente con Let It Happen en lo que a tempo se refiere, ya que se trata de un corte calmado, que si bien lleva la misma estética de fantasía toques siderales psicodélicos de aquel primer adelanto, es una canción tranquila. Una canción con la que dejarse llevar al ritmo de los agudos de Kevin Parker y la línea de bajo tan potente que protagoniza la melodía.

Como me gustan mucho las comparaciones y hace muchas entradas que no hago una, podríamos decir que es el resultado de un baile de instituto americano, de estos en los que las parejas bailan más pegados, si se celebrara en el espacio. O en los 80 con Rick Astlley en versión experimental, coged la comparación que más os guste.

Si me tuviera que quedar con uno de los dos adelantos, mi voto sigue yendo a Let It Happen, porque a pensar de sus 7 minutos de duración, Tame Impala consigue hacérmelos escuchar sin ningún problema. Cause I’m a Man rompe con los esquemas que ya me había figurado con ese primer single, pero habrá que ver el resultado global y el lugar que ocupa este nuevo adelanto. Solo Tame Impala sabe el resultado final.