the flaming lips

Miley Cyrus finaliza su metamorfosis experimental con “Miley Cyrus & Her Dead Petz”

Ya existían indicios de que Miley Cyrus se encontraba trabajando en nuevo material musical. Una producción que sucedería al rompedor Bangerz, que supuso la evolución de la chica que ya conocíamos en toda una mujer, tanto a nivel artístico como a nivel personal. Atrás quedaba toda influencia naïve que coleteaba de su época de Disney Girl para dar paso a una artista con ansias de cambio y de llamar la atención. Para ello, se presentó con un trabajo de carácter pop/EDM. Aunque la ruptura estilística vendría con los vídeos que acompañaron a We Can’t Stop Wrecking Ball, así como el famoso twerk y el culmen de aquello que sería la actuación junto a Robin Thicke en los VMA de 2013.

¿Qué tenía que hacer Miley para seguir llamando la atención? Ser diferente. De nuevo. Y cuando lo has sido una vez es difícil serlo de nuevo, pero no imposible para el caso que nos atañe. Marcándose un “Beyoncé”, al terminar sus labores de presentadora en la gala de ayer de los VMA anunciaba que tenía un nuevo álbum que estaba disponible gratis para todo el mundo en su página web. Si a esto le sumamos la impresión que teníamos de este trabajo al haber sido anunciado justo al acabar de interpretar Dooo It! en un escenario repleto de purpurina, serpentina y buen rollo (gracias Wayne Coyne por esa parte), Miley Cyrus creó un hype máximo al instante.

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Esto se tradujo en que la web cayera al poco del anuncio del álbum

Vale, ¿qué es Miley Cyrus & Her Dead Petz? Hablando en plata, “una ida de olla”. Poniéndolo un poco más bonito, nos encontraríamos con la liberación artística de Miley Cyrus, al ser un álbum de producción “casera” al haberse grabado en el propio estudio de Cyrus (de nombre Love Yer Brain, en honor a sus amigos The Flaming Lips), y cuya elaboración ha costado unos cincuenta mil dólares, lejos de los cerca de dos millones que costó Bangerz.

Son 23 canciones en los que la artista se permite terminar de recorrer los caminos que comenzara a explorar con The Flaming Lips en aquellas colaboraciones de las que formaba parte en With A Little Help From My Fwendsy con los que termina de reforzar su imagen de artista que sabe reinventarse. En la gala de premios la calificaban de la “nueva Madonna”, y no puedo estar más de acuerdo con esa definición.

Hablo mucho de The Flaming Lips y tiene su motivo, ya que Wayne Coyne y los suyos colaboran en la mayor parte del álbum a nivel de producción y composición. Así tenemos Dooo It!que ya con el título deja constancia de la influencia, tanto a nivel melódico (la percusión y algunos toques de sintetizador) de aquel tema que escribieran Wayne Coyne y Yoko Ono para el álbum colaborativo The Flaming Lips and Heady Fwends. 

Este corte que abre es la cara más animada de la colaboración Coyne-Cyrus, ya que la mayor parte de temas surgidos de este binomio exploran un sonido más experimental, de sintetizadores que rozan los espacial, con percusiones analógicas que parecen extraídas del Yoshimi y melodías basadas principalmente en el crescendo. Por ubicarlo, estaríamos hablando de temas que encajarían en la parte más “limpia” de Embryonic. De hecho, Cyrus Skies tiene una melodía muy parecida a Evil, de un carácter dubitativo e introspectivo que resulta muy interesante en el universo creado por Miley en este álbum. Otros temas a destacar de este apartado del álbum podrían ser Tangerine y Tiger Skies, las colaboraciones con Big Sean Ariel Pink, donde experimental el mismo concepto de altibajos a golpe de sintetizadores ambientales y percusiones simples pero contundentes.

Miley le gusta, de vez en cuando al menos, mirar hacia atrás, y no quería dejarse en el camino a su productor de confianza Mike WiLL Made It, que le añade al álbum la vena más comercial/popera, por decirlo de algún modo, pero manteniendo esa idiosincrasia de liberación musical que lleva por bandera a lo largo de todo el álbum. Así vemos temas como Fweaky o la muy apetecible, con cierta esencia funk que es Bang Me Box. Terminan de completar este apartado I Forgive Yiew, que suena a Lana del Rey pasada por LSD, y Lighters, un medio-tiempo con cierta reminiscencia a los 80 muy interesante.

Y por último, no podía faltar Miley en su labor de productora. Porque ya puestos a probar cosas, se atreve a incluir temas de producción propia. Si bien es cierto que en cada uno de los temas, ella mete mano (junto a los ya mencionados Flaming Lips Mike WiLL Made It), encontramos dos perlas imperdibles que corren de cuenta de la americana. Pablow The Blowfish es una balada dedicada a su pez (?) con una carga emocional importante. Y por último, el encargado de cerrar este álbum/viaje a la experimentación que es Twinkle Song, de nuevo una balada, algo más animada que el tema anterior y de la que hay que destacar el último minuto, donde encontramos a una Miley con un vocal desgarrador, que a voz en grito se pregunta “What does it mean? I had a dream, but what does it mean?”.

Es un álbum muy interesante. Por lo que a mí respecta, podría ser uno de los mejores del año. Me resulta un viaje interesante por el que nos lleva Miley Cyrus en estos 23 temas. Y en ellos están The Flaming Lips, por lo que gana puntos conmigo. En cualquier caso, si abres las redes sociales, encontrarás comentarios de gente diciendo que este álbum “es muy malo” o “es una basura”, y en todos los casos salvan “un par de temas”. Quienes esperaban una continuación de la línea de Bangerz o una reinvención del pop, tendrán que seguir esperando, o más bien desistir. Siempre encontramos el caso en el que el artista pasa del ámbito más alternativo/underground a ganarse al público a base de melodías más radio-friendly. Miley Cyrus hace todo lo contrario y se pone los ropajes de la experimentación. Un atuendo con el que no pretende gustar al público, sino mostrarse como es ella realmente. a mí esta Miley me gusta.

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Álbumes que cumplen la mayoría de edad y supusieron una influencia a un nacido en 1997

Personalmente, soy partidario de pensar que tanto el año en el que naciste (o década al menos) y lugar de procedencia marcan tus preferencias musicales. Creo que el hecho de que me haya criado en Granada en la pasada década y haber nacido a finales de los 90 ha hecho que me interese en un panorama más indie y alternativo.

Que vale, hay gente de mi edad, amigos míos de mi ciudad que son totalmente opuestos a mi estilo musical, pero como hablamos de mí, esta entrada sirve.

En cualquier caso, considero que los álbumes que van a conformar esta entrada han supuesto un pilar importante en mi formación musical ya que muchos de ellos me han llevado a descubrir nueva música y nuevas tendencias. Estamos hablando de álbumes que cumplen 18 años este 2015, la mayoría de edad y que se han conseguido conservar con el tiempo. Sin ningún orden de preferencia, empezamos.

OK Computer – Radiohead

Qué más vamos a decir de un álbum de 10. Thom Yorke y los suyos supieron crear un álbum con el que se despegaban en parte de su esfuerzo anterior, The Bends, con un sonido más brit-rock que conseguía consolidarlos como una banda de referencia; para abarcar todo un espectro que abarcaba el rock psicodélico, las melodías cambiantes y encantadoras de Paranoid Android o los momentos más shoegaze, como el cierre de Karma Police, todo ello bajo el prisma de tener un cierto toque de conceptual al tratarse de esa lucha máquina-hombre que ha interesado tanto.

En cualquier caso, de este álbum me quedo conque fue el que me abrió por un lado al mundo Radiohead y el que me introdujo al mundo del rock británico de los 90 que tanto marcaría a bandas que me gustan actualmente como Coldplay Muse.

Homogenic – Björk

Álbum imperdible en la producción de la islandesa, donde se permite explorar con sonidos electrónicos que profundizan en una cara más agresiva que lo que nos tenía acostumbrados. Pasábamos de unos sonidos más radio-friendly, los que poblaban Post, para adentrarnos en esta cara más oscuro de Björk, siendo también uno de los mejores álbumes que ha podido hacer. Es de los primeros álbumes que escuché enteros de esta cantante, y supuso que me interesara más por la magia de la islandesa, algo que sigue consiguiendo a día de hoy.

Zaireeka – The Flaming Lips

Los que seguimos la carrera de la banda liderada por Wayne Coyne, hemos visto muchas locuras e idas de olla protagonizadas por ellos. Desde aquella canción de 24 horas al disco del Sgt. Pepper versionado al completo en una clave de psicodelia muy interesante, pero con este experimento sonoro del ’97 me quito el sombrero. Un álbum conformado por cuatro CDs y diseñado para que se escucharan todos a la vez en cuatro sistemas de sonido surround. Ahora bien, podías conformarlo a tu manera y crear la combinación que quisieses, así que lejos de ser un álbum al uso, creaban una experiencia interactiva con los oyentes. De nuevo, una importante inspiración a nivel musical, así como la admiración de aquellos que transportaron el concepto del surround a una nueva dimensión.

Impossible Princess – Kylie Minogue

Aquel disco de transición e innovación muy poco apreciado en su momento pero muy admirado por los seguidores más fieles de la australiana y por la crítica en retrospectiva. En Impossible Princess, Kylie Minogue abandonaba todo aquel sonido que la había aupado al panorama internacional y que todavía arrastraba la esencia de los ’80 por culpa del trío Stock, Aitken Waterman, para proclamar suyo el título de diva indie. O al menos intentarlo. El caso es que si bien en su momento no triunfó, hubo temas como Some Kind Of Bliss que medio levantaron el álbum en su momento. Por lo que a mí respecta, descubrí una faceta muy interesante en la carrera musical de una de mis cantantes preferidas.

Travelling Without Moving – Jamiroquai

El álbum por excelencia de Jamiroquai. Todos hemos escuchado en algún momento aquel contagioso Virtual Insanity y habremos visto su vídeo, con Jay Kay bailando en una sala donde los muebles se van desplazando y con cambios de plano muy interesantes. Con lo que respecta a este álbum, abandonaban en cierta parte el acid jazz que los vio nacer para adentrarse a lugares con la semilla del disco que acabaría germinando en A Funk Oddisey; las melodías más radio-friendly y los momentos de introspección para calmar a las masas y recordarnos, aunque sin gran resultado, que eran los mismos que en 1993 hacían canciones protesta.

Miley Cyrus se pasa al desenfado en sus “backyard sessions” por su Happy Hippie Foundation

Que Miley Cyrus se encuentra en un estado, actualmente, basado en llamar la atención rompiendo los esquemas que teníamos trazados hacia su persona no es noticia ni desconocido. Pero su faceta más preocupada hacia el prójimo o hacia los colectivos en riesgo de exclusión, ya resulta algo más sutil para el gran público.

Y es que, a pesar de la declaración de intenciones que hizo en la entrega de los VMA en agosto del año pasado (quien dice declaración dice discurso que dieron por ella), esta faceta más altruista está eclipsada en un mar de rebeldía y colaboraciones con The Flaming Lips. Pero aquí estamos para destacar esta faceta tan positiva.

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Tal vez para llamar la atención en su Happy Hippie Foundation, ha estrenado esta semana, hace un par de días de hecho, unos temas interpretados en vivo, unos temas que pertenecen a las backyard sessions como ella misma las ha categorizado.

En esta entrada se adjuntan dos temas: Androgynous y No Freedom, que representan la temática de la fundación. Temática de amor y de LGBT, ideales que defiende Miley Cyrus y todo su movimiento.

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Seguro con el tiempo encontraremos más temas de estas sesiones, donde encontraremos la misma temática de apoyo y un estilo acústico de cierto toque country/bluegrass que le sienta muy bien a Miley Cyrus. Fuera todo artificio pop o experimental de sus más recientes colaboraciones. Momentos de descanso que avecinan una nueva etapa en su carrera musical que vamos conociendo a través de su Instagram.

The Flaming Lips y Miley Cyrus preparan nuevo álbum juntos, ¿estaremos preparados para una nueva locura?

Que Miley Cyrus y The Flaming Lips han hecho muy buena amistad este último año ya no es noticia. Recordemos la actuación conjunta de ambos cantando el Yoshimi tan mítico de la banda, que al final acabó derivando en la aparición de Miley Cyrus en el With A Little Help From My Fwends, el álbum tributo de los Flaming Lips al Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, donde encontrábamos otros nombres como Moby, Tegan and Sara Phantogram (crítica aquí).

Pero en lo que respecta a la ex-chica Disney de la cual ya nos hemos acostumbrado a su excentricidad, la encontramos cantando en dos de los mejores temas del álbum: Lucy In The Sky With Diamonds A Day In The Life, recordemos la actuación de este último tema en el programa americano de Conan:

Con estas nos encontramos, con un Wayne Coyne encantado de la vida con Miley Cyrus y que ha creado un tándem que nos ha traído una nueva vía de experimentación bastante interesante, que, aunque chocante en primera instancia, por lo que a mí respecta, me acabó cautivando.

Y ahora, según informa Billboard tendremos una futura entrega musical de estos dos mundos. Aún sin fecha exacta, lo único que ha confirmado Wayne Coyne es que se trata de un álbum de 7 temas que están casi terminados (de hecho, él y su compañero de grupo Steven Drozd se están encargando de mezclarlo en su estudio de Oklahoma). Temas de los que destaca ciertas similitudes con Pink Floyd y Portishead. Vamos, que nos podemos encontrar cualquier cosa pero de lo que podemos estar seguros es que no van a perder esa estética de la que han estado haciendo gala desde Embryonic.

En cualquier caso habrá que esperar, pero para ir haciendo hambre solo basta con pasarse por el perfil de Instagram de Wayne Coyne, donde publica de vez en cuando clips con trozos de temas con los que está trabajando. Además de otras tantas fotografías donde experimenta la misma vena que tiene a nivel musical.

Mi Record Store Day 2015: Crónica de una mañana de compras musicales

Y es que, después de la mañana que he tenido, no me queda más energía para asistir a la segunda ronda que es por la tarde, donde en las dos tiendas participantes en Granada (Discos Marcapasos y Discos Bora Bora) se llevarán a cabo una serie de conciertos en acústico y sesiones de DJ, pero como digo, no puedo más.

Comienza mi mañana (en lo que respecta de compras) a las 11:30, cuando llego a Discos Marcapasos. Tenía dos discos en mente para comprar: alguno de los EPs de The Flaming Lips, y si tenía la posibilidad, elGet Behind Me Satan de The White Stripes. Mi sorpresa fue A: habían volado los EPs y el otro álbum se salía de mi presupuesto.

Inmediatamente, fui a Discos Bora Bora (2 minutos andando) en busca de alguno de estos EPs. Por suerte, el pedido había llegado algo tarde y justo estaban desempaquetando lo que habían recibido. En cuanto vi el EP de Brainville, me encargué de hacer patente que me lo llevaría. Mientras esperaba a que terminara de hacer inventario, vi el 1999 de Love of Lesbian a buen precio, así que tambien pedí que me lo apartaran.

Una vez había pagado, caí en la cuenta de que, el año pasado, cuando estaba en Seattle para el Record Store Day, habia pegatinas y algunas cosillas en la tienda donde estuve. Así que le pregunté a quien me habia atendido si tenían algo, me dijo que esperara un segundo y me ha traído un tote bag del Record Store Day Spain bastante simpática.

Acabado en Bora Bora (me quedé para escuchar como un DJ pinchaba Yoshimi Battles Pink Robots con el vinilo del álbum), me fui de nuevo a Marcapasos, donde sentía la necesidad de comprar algo alli por ser mi tienda musical de cabecera. Acabé optando por coger el single de Step, de Vampire Weekend. Como para entrar en un sorteo que se celebraría a las 13:00 había que gastar un minimo de 25€, acabé llevándome tambien el Wolfgang Amadeus Phoenix, de Phoenix, el cual tenía muchas ganas de escuchar.

Al volver a la tienda a la hora del sorteo me encuentro conque hay mucha gente en el interior. Lo cual me sorprendió y me agradó a partes iguales, ya que no me esperaba que tanta gente se sumara a este día, pero que lógicamente es bueno ya que suponía un aumento de ventas en la música, que nunca viene mal. Anuncian el sorteo, cogen a una niña para que, entre todos las papeletas escogiera una…y resultó ser la mía. Resultado: El Spunk de los Sex Pistols en vinilo, edición Record Store Day 2015 limitada a 2000 copias.

IMG_0972Instantánea que recoge el momento de entrega del regalo

Y con esta cara de felicidad ya me dirigí a mi casa a empezar a dirigir toda la música que me he comprado (y aún en proceso), y que podemos analizar por separado en lo que queda de entrada:

IMG_0967Wolfgang Amadeus Phoenix 

Poco más podemos decir de este álbum que no se haya dicho. Tiene uno de los singles más representativos de este grupo, aquel 1901 que ha aparecido en tantas películas y ha sido versionado por artistas como Birdy. Un disco donde la banda predica con un synthpop rápido y animado.
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Brainville

Este es uno de los tres EPs que han lanzado la banda para el Record Store Day, todos ellos en relación y con motivo del 25ª aniversario de Clouds Taste Metallic, del cual nos dicen que “la extensión del aniversario vendrá en otoño de este año”, lo que apunta a una re-edición del álbum en vinilo, pero sólo lo sabremos con el tiempo. En lo que respecta a este EP, encontramos el divertido tema Brainville acompañado por una interpretación en directo de Evil Will Prevail y de Waterbug, tema que describe la experiencia del hermano de Wayne Coyne comprando en un supermercado bajo el efecto de las drogas. Tal cual, pero, ¿os extraña viniendo de quién viene? Y sí, el vinilo viene en color amarillo sólido.IMG_0969

1999

El álbum insignia de Love of Lesbian, que ve su publicación en vinilo por motivo del Record Store Day y por haber obtenido disco de platino. Un disco que tiene de todo, desde momentos más divertidos (Club de Fans de John Boy) a otros más introvertidos e íntimos (1999).

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Step

Single extraído del más reciente álbum de los Vampire Weekend, aquel Modern Vampires Of The City con el que descubrí a una banda muy interesante que predicaba con un estilo muy entretenido que me ganó a la primera. Este single, en vinilo blanco sólido, viene acompañado por un remix donde participan un par de raperos y una versión instrumental.

IMG_0971Spunk

A los Sex Pistols los conocía, pero nunca había escuchado nada de ellos. Sabía sus orígenes y su historia como precursores del punk británico y toda la escena de indignación que se representa en este estilo. Investigando sobre este álbum he podido descubrir que es el “primer” álbum de la banda. Y digo “primer” porque son las primeras grabaciones de la banda, un bootleg con cortes que se acabaron incluyendo es un primer álbum “oficial”. En cualquier caso, es un álbum de rock crudo. Con guitarrazos por todos lados y un vocal desgarrado que me resulta muy interesante. No es el álbum que me hubiese comprado por mi cuenta, ya que este género no me causa sensación, pero puedo afirmar que me está dejando muy buen sabor de boca. Edición limitada a 2000 copias en blanco sólido.

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En fin, ahora toca esperar el Record Store Day 2016, que teniendo en cuenta el listón de el 2014 y este año, lo va a tener difícil de superar.

Mi “Desert Island Discs” personal: Los 8 discos que me llevaría a una isla desierta

Me encanta la BBC Radio. Ya he expresado en otras ocasiones lo mucho que me gusta la programación y la variedad musical que ofrecen. Pero quería destacar en esta entrada un programa que lleva emitiéndose desde 1942, y no es otro que Desert Island Discs.

Estaba un día en clase de inglés en mi academia y, hablando con mi profesora, con la que compartía (y sigo compartiendo) gustos musicales, me acabó recomendado este programa (a raíz de que estábamos hablando de Jamie Callum si no me equivoco). En cualquier caso, me comentaba que este programa se encargaba de llevar a un personaje famoso, que bien podría pertenecer al mundo de la música, ser un actor, escritor, filósofo…, y en el programa le hacían elegir 8 piezas de música. Además de un libro y un bien de lujo.

Pero aquí en esta entrada nos vamos a centrar en el apartado musical, que por algo reconduje el blog a este aspecto. En cualquier caso, voy a poner ocho discos que considero parte importante, al menos de momento, de mi vida. Si bien porque en el momento me sorprendió su estilo o porque me traiga un buen recuerdo. No llevan un orden en concreto, van conforme van surgiendo:

1-Aphrodite de Kylie Minogue (2010)

Se trata del primer disco que me compré, y ya sólo por ello merece estar aquí. Me acuerdo que me empezó a llamar la atención a partir de All The Lovers, si bien ya conocía por mi hermana su mítica Can’t Get You Out Of My Head In My Arms. Pero recuerdo como me descargué el álbum enteró y me encantó el estilo que desprendía ese álbum: un pop sensual que resultaba muy agradable. Me acuerdo de hecho de la fecha (si bien aproximada) en la que me lo compré, y supuso mi introducción en la compra de discos. Así que, técnicamente, me ha llevado a tener una colección musical que, si bien modesta, crece cada día y estoy orgulloso de ella.

2-Momentum de Jamie Cullum (2013)

Mi padre me lo regaló por mi santo hace dos años, y al mes y medio tuve el placer de ver al británico en directo. De hecho, fue mi primer concierto. Que si bien estaba en la última fila (además, literalmente) esa sensación de ver a un artista que llevabas tiempo siguiendo y adorando su música por primera vez, es fantástica. Me acuerdo que al concierto me llevé unos prismáticos (sí, había pantallas para verle, pero somos así), y me sentí muy extraño, pero a la vez embargado, de ver a través de los prismáticos a Jamie Cullum.

3-Destroyed de Moby (2011)

Este fue el disco con el que conocí a Moby. Bueno, a decir verdad, estaba viendo Cómo Conocí a Vuestra Madre y en un episodio de la primera temporada, había un personaje que los protagonistas confundían con el artista (que al final resultó no ser). Curioso yo, me dediqué a investigar, efectivamente, quién era ese Moby, para acabar llegando a ese Destroyed y los sonidos electrónicos que ofrecía. Asimismo, fue también la primera vez que me adentraba en la música de un estilo más alternativo, con sonidos que eran poco habituales.

Sinceramente, estaba entre este álbum y Play, por el hecho también de que los dos me suponen una profunda inspiración a la hora de producir música. Moby me encanta como persona, es alguien que hace lo que más le gusta como quiere.

4-Ágætis byrjun de Sigur Rós (1999)

De hecho, conocí a Sigur Ros a partir de Moby. Recuerdo que en una de las entradas de su blog comentaba que había ido a un concierto de esta banda y que era de sus favoritas, así que decidí darles una oportunidad. Si no me equivoco, creo que empecé escuchando su primer álbum Von, y de primera me dejó muy perplejo, pues era un álbum raro (o por lo menos llegué a esa impresión en un primer momento). Pero no, luego llegó este Ágætis byrjun y todo cambió. Todavía no he encontrado ningún álbum que haya conseguido emocionarme de esa manera. Me gusta este estilo post-rock que predican y esa instrumentación que es muy bonita (ahí va el término del crítico musical/melómano).

Además, este disco me lo compré en mi viaje a Seattle del pasado año en el Record Store Day… por $1.

5-Boardface de Gotye (2003)

En plena fiebre Gotye y Somebody That I Used To Know, yo me dediqué a investigar un poco sobre su carrera y acabé llegando a su primer álbum Boardface. Un trip-hop muy interesante que probablemente pase desapercibido para el gran público, pero una auténtica joya para los amantes de la música, y sobretodo de Gotye. De nuevo, una inspiración para crear, se trata de un álbum novel y debut, basado en el sampling y que nos ofrece un resultado muy bueno.

Además de todo esto, tiene una historia de amistad bastante curiosa detrás del álbum, desde luego.

6-Delirios de Grandeza de Alaska (1996)

No sería capaz de quedarme de un álbum de Alaska de su época ídem, así que me quedaría con este recopilatorio que es el que mejor recoge su carrera en los años 80. Quien sea seguidor de este blog sabrá que soy muy fan de esta época, y que la música española que escucho es o esta o indie. Pero en cualquier caso, Alaska podría considerarla una de mis guilty pleasures. Me encanta la energía que irradiaba de joven y el estilo de la Movida Madrileña que llevaba.

Además, me resulta una mujer muy curiosa y extremadamente culta.

7-Yoshimi Battles the Pink Robots de The Flaming Lips (2002)

Por favor, no iba a acabar esta entrada sin mis queridos Flaming Lips. No recuerdo cómo llegué a saber de ellos, pero el caso es que lo primero que escuché de ellos fue The Terror y me produjeron tanta curiosidad que me decanté por escuchar más de ellos. Y así (o al menos así lo creo) es como llegué a este Yoshimi, que aún me sigue pareciendo un álbum con una concepción muy curiosa, pues mezcla desde percusiones pegajosas con trasfondos más experimentales. Si bien es lo más descafeinado (por no decir menos raro) de esta gente, esto no quita que sea también uno de sus álbumes más interesantes. Aunque claro, de todos los álbumes que hacen podemos decir eso.

Además, cuando estuve en Seattle en el Record Store Day, además de comprarme la edición en vinilo limitada de 7500 copias del 7 Skies H3 (aquella canción de 24 horas que consiguieron condensar en un álbum de una hora), el llevar ese vinilo me permitió compartir conversación con más personas que se lo iban a comprar. Así que, les guardo un cariño especial a este grupo.

8-Pure Heroine de Lorde

No me cansaré de la historia de Lorde. El cómo una chica de 16-17 años acabó conquistando las listas de ventas con un tema que no tenía nada de comercial y que era 100% auténtico, y cómo ha sabido mantenerse y no caer en las garras del olvido mediático y acabar como un juguete roto. Es una historia motivadora desde luego. Con un estilo musical elegante y un estilo de vida que, si bien llamativo, no es lo ostentoso de otras como Lady Gaga, ha sabido estar en el punto mediático perfecto, sin llegar a la polémica (aunque si bien ha hecho comentarios que le ha valido numerosos tweets de respuesta). Y sobretodo, ha sabido acostumbrarse a la fama. Pero siempre tiene en mente que es una chica joven, y es algo que se puede ver perfectamente en su cuenta Tumblr, donde siempre ha expresado sus reacciones en su evolución musical.

Y en cualquier caso, es un disco impecable. Para que nos vamos a engañar.

Mi top de álbumes favoritos de 2014: parte previsible, parte sorpresa

He tardado (y me he tenido que poner un poco al día) para hacer mi top de álbumes favoritos de este año. Me pasa que soy muy despistado, y se me van acumulando los discos a escuchar y al final, se me acaban pasando. Pero en fin, ha llegado el momento.

Vale, en este tipo de tops, hay pocas sorpresas. Si en una página web ves que un álbum es número 1 o en puestos muy altos, va a estar presente en el resto. Y sí, hablo de The War On Drugs y su álbum Lost In The Dream. Álbum que salió  en marzo de este año… y que he estado escuchando esta última semana por primera vez y me he quedado impresionado, y para bien. Porque muy a pesar de Mark Kozelek, este es un disco muy bueno, y la crítica internacional está muy de acuerdo.

Si hablamos de pocas sorpresas, meto también en mi top a The Flaming Lips y su With A Little Help From My Fwends. Soy fan de esta gente y me parece un álbum increíble, con una producción muy elaborada, culmen de la experimentación y, para otros muchos, atentado a la obra de Los Beatles (Mi crítica del álbum aquí). 

Y por último, qué decir de FKA Twigs y su LP1. Un nuevo campo de visión de la música electrónica con tintes de hip-hop y sintetizadores etéreos. Tal vez no pueda ser un álbum del que puedas extraer canciones para escuchar todos los días (aunque más o menos igual pasa con The War On Drugs), pero es un álbum para deleitarse los sentidos y escuchar con calma y atención.

Dentro de los 5 álbumes restantes quiero destacar otros tres que me parecen algo más sorprendentes porque no los he visto en muchos top.

U2 y su Songs Of Innocence (BUM!). Ya me justifiqué en su momento que, como persona que conocía a U2, este álbum me pareció un muy buen compendio de canciones, que si bien tenía sus más y sus menos, sus melodías se quedan fácilmente (de hecho, escribo esta entrada tarareando Every Breaking Wave mientras escucho un podcast que no tiene nada que ver con esta gente). Ahora puedo decir que es un disco que remonta el regusto agridulce que, por lo menos a mí, me dejó No Line On The Horizon.

Otro más: Metronomy y su Love Letters. Fue un disco que critiqué (y escuché) en su momento, en la segunda mitad de marzo, y es un disco del que aún escucho sus canciones a día de hoy, así que solo por eso sólo habría que mencionarlo aquí. Pero es que, además, la esencia analógica divertida del álbum me encantó, un estilo algo ochentero pero con la experiencia que les ha ofrecido 2014.

Vale, y la última sorpresa que comento: Dum Dum Girls y su álbum Too True. Me encantan como suenan las guitarras, lo dinámico del álbum, la mezcla de sintetizadores, el mantener el metraje alto para cerrar el álbum con Trouble Is My Name de una manera suave pero que mantiene la estética del álbum… Desde que lo escuché cuando hice su crítica me quedé prendando del grupo y de este disco en concreto, y supe que iba a ser de lo mejor del año.

Y después de esto, mi top de 8 discos de este 2014 (de entre los 41 de los que tengo constancia que he escuchado con atención) quedaría así:

8- Metronomy – “Love Letters”

7- U2 – “Songs Of Innocence”

6- Polock – “Rising Up”

5- FKA Twigs – “LP1”

4- Dum Dum Girls – “Too True”

3- Foster The People – “Supermodel”

2- The Flaming Lips – “With A Little Help From My Fwends”

1- The War On Drugs – “Lost In The Dream”

Otros tantos quedan en el tintero. El debut de Sam Smith me encantó, Coldplay igual, pero no veía ninguno de estos álbumes dentro del top de todo el año. Y qué decir de Beck, que presentó un sobresaliente Morning Phase que con seguridad sería top 9, pero no me terminaba de convencer para añadirlo a esta selección.

Me gustaría hacer mención especial a lo nacional, porque a parte de tener a Polock en el top, quería nombrar a Aurora and the Betrayers y su álbum Shadows Go Away, un debut donde se experimenta con el soul de una manera sobresaliente.

Luego, por otro lado, tengo que decir que aunque St. Vincent esté en puestos altos de muchas otras listas, a mi me cuesta tragarla. Es un álbum que hay que darle muchas escuchas para llegar a captar todo lo que quiere transmitir, y aunque tenga unas bases melódicas que ofrecen una nueva perspectiva, la voz de Annie Clark no me termina de encandilar del todo. Y lo siento mucho, pero 1989 de Taylor Swift, a pesar de ser una interesante evolución en la etapa de la artista y que termina de confirmar su postura en la música actual, me parece un poco barato, hecho para encantar, para que el público cante todas sus canciones y que todas ellas coronen Billboard, lo que vendría ser el Teenage Dream de 2014.